jueves, 6 de agosto de 2026

¡Empiezan las TdN!

El cartel de este año.

Otro año más, la cita ineludible que, con la salvedad de la pandemia, me lleva todos los años en agosto a Mollina, en la provincia de Málaga. Como siempre, con la ilusión de un niño pequeño, a disfrutar de estos 4 días de desconexión total, juegos y buena compañía. 

miércoles, 5 de agosto de 2026

Haciendo amigos

Mejor de lo que me esperaba.

El cartel ya nos dice mucho sobre el género de la película. El fondo no es amarillo pero la letra sí, de manera que cuenta como "comedia española de cartel amarillo", que ya he dicho muchas veces que es mi espcio de confort cinematográfico porque sé lo que me va a dar: comedia ligera con brochazos de trazo grueso, personajes disfuncionales y un final emotivo y buenrollista. Haciendo amigos cumple con todas esas condiciones, de manera que con su merecida etiqueta de película honesta, el aprobado se lo gana.

Esto va de dos atracadores que, para escapar de la policía se cuelan en una excursión de personas con discapacidad intelectual (que igual no es mi término favorito, pero sí el que usaré por respeto a la película, que además incide bastante en ello), haciéndose pasar uno de los atracadores por el excursionista que faltaba (que acaba por error metido en una delirante despedida de soltero). 

A partir de ahí, enredos y situaciones cómicas en una película que en su estructura tiene mucho de thriller carcelario, y por supuesto la inevitable evolución de los personajes, que pasarán de soportar a esa "banda de subnormales" (no son mis palabras, son las suyas) a entender que son personas, con sus virtudes y sus defectos (spoiler: es que SON personas) y convertirse en sus mejores amigos.

La parte del final emotivo, en especial lo tocante a la relación entre los personajes de Resines y Quim Gutiérrez se va a lo fácil pero funciona muy bien y ayuda a salir del cine con una sonrisa, de manera que podemos decir que esta película cumple. 

Como siempre, no revolucionará el séptimo arte pero da lo que promete y a veces con eso es suficiente.

martes, 4 de agosto de 2026

Otro año a Mollina

Mi mochila baila de alegría.

Podría decir que un poco más tarde de lo habitual (hoy no cojo el primer avón como suelo hacer) o que un poco más pronto (con la salvedad del año pasado, suelo ir el miércoles y no el martes) hoy vuelo de nuevo para Málaga, con el fin de disfrutar de uno de mis fines de semana favoritos del año. Un par de días piscineando, las TdN (con rol, fiesta y piscineo) y ya lidiaré con el mundo real cuando vuelva. Ahora a disfrutar de estos días de absoluta desconexión mental y completa reconexión emocional.

lunes, 3 de agosto de 2026

Pasando el gmocho

A ver cuánto dura así.

Me hice una cuenta de Gmail allá por 2004, atraido por el reclamo del espacio de almacenamiento infinito. Con el resto de gestores de correo había que andar borrando mails cada dos por tres y este tenía la ventaja de poderte desentender.

Con el tiempo esto ha ido cambiando, y aunque generosa, la capacidad es limitada (a menos que pagues, claro), y con la mierda que se ha ido acumulando durante años, el porcentaje de ocupación estaba ya bastante alto.

Sí hacía de vez en cuándo purgas para quitar los correos con adjuntos grandes, que son los que se llevan la parte del pastel, y de vez en cuándo iba quitando mierdas. Pero ayer me puse serio, y tras una purga que me llevó cerca de tres horas, la cosa ha quedado bastante limpita. Entre newsletters, promociones, avisos de actividad de foros (muchos que ya ni existen) o notificaciones de haberme dado de alta en cosas que ya ni recordaba me cargué así a ojo unos 25000 correos electrónicos que ya no pintaban nada en mi bandeja (22 años sin limpiar a fondo, imagínense). He intentado quedarme solo con correos personales y chats (esos los he dejado) o cosas que tengan algún significado. Por cierto que la experiencia ha sido también un poco viaje en el tiempo, recorriendo mentalmente muchos momentos de 2004 a hoy.

¿Tocará otra limpieza como esta en 2048? ¿Seguirá existiendo Gmail?

domingo, 2 de agosto de 2026

Otro finde de tres días

Viendo Spiderman con la vestimenta adecuada.

El fin de semana previo a las TdN, que viene con cambio de mes, ha sido bastante tranquilo. Por decisión propia, que el que viene en Mollina será movidito.

Del jueves ya hablé, así que me voy al viernes, que fue bastante menos social. La mañana en casa, viendo capítulos antiguos de Oz y jugando al The Witcher y por la tarde al cine para ver la nueva de Spiderman. Luego vuelvo dando un paseo y ya me quedo en casa.

El sábado fue algo más social. La mañana idéntica a la del viernes pero la tarde la paso en la lonja jugando a Luthier. Al terminar paso por casa para cambiarme de calzado (zapatillas nuevas=ampolla) y salgo a dar un vuelta y cenarme un taco.

El domingo por la mañana tenía intención de hacer al gimnasio, pero me proponen una mañana de juegos de mesa en la lonja, así que ahí que voy, y jugamos a Quartermaster General, King of Tokyo, Cinco Pepinos, Piko-Piko y The Game. Mañana productiva. La tarde es similar a la del viernes, con cine (la francesa Atrapa el millón y paseo desde Max Center). 

Mañana a trabajar, pero el martes ya no.

sábado, 1 de agosto de 2026

Tres de más

Ni Backrooms ni Obsession: esta es la película más terrorífica del año.

Julia y Ernesto llevan una vida perfecta, con sus trabajos perfectos y su agenda llena de fiestas, y sin hijos, ya que ninguno de los dos soportan a los niños. Todo va bien hasta que les encaloman el cuidado de una fiesta infantil, y como parece ser que los que no tenemos hijos somos todos unos disfuncionales carentes de empatía y sentido común, la lían pardísima y la hermana de Julia les lanza sin querer una maldición. 

La mañana siguiente, Julia y Ernesto despiertan de resaca y se encuentran con que tienen tres hijo, que les han aparecido de la nada, de manera que tendrán que ver cómo lidian con esa situación y con cómo habría sido su vida de haber sido padres. Evidentemente, al más puro estilo de la comedia ligera, en esa realiad alternativa todo es distinto pero está en el mismo sitio y con exactamente las mismas personas.

Más allá de lo ofensivo de su premisa (pero uno sabe dónde se mete), la película da lo que promete y el argumento es, como mandan los cánones del género, completamente previsibles. No destripo nada si cunto que para Julia y Ernesto empieza siendo una pesadilla y son unos desastres, pero a medida que la cosa avanza le van cogiendo el truco y se encariñan de los niños hasta ser una familia perfecta. 

Un nada disimulado anuncio de "españoles, tened hijos y no desaprovechéis vuestras vidas", vaya.