lunes, 31 de agosto de 2015

Vuelta al cole

No solo en el Corte Inglés.

Todo lo bueno se acaba y las vacaciones no han sido una excepción. Tras un agosto relajado hoy el cruel despertador sonaba de nuevo, obligándome a ir a la oficina. Realmente no me tocaba hasta mañana, pero ya que era lunes, decidí adelantar un día mi regreso y así ahorrar el día de vacaciones para más adelante.

Sin embargo, no era yo el único que volvía al trabajo. Ayer a la 1 de la madrugada un desagradable zumbido tenía a bien despertarme: mosquito. Por suerte, el síndrome postvacacional hizo mella en él: conseguí encender la luz y darle caza, lo que impidió que me diera la noche.

Sin embargo, eso no ha impedido que fuera duro madrugar y reincorporarme al puesto, sobre todo por la parte del ordenador que funciona como una patata y consigue desesperarme, o esos momentos de desconcierto inicial de "a ver si me acuerdo de qué tenía que hacer".

De todas formas, aún me quedan dos semanas de dulce horario de verano. Cuando regrese el horario de invierno, eso sí que va a ser duro...

domingo, 30 de agosto de 2015

Acaba la Semana Grande, con invasiones y todo

La barra como pista de baile.

Otro año más, las fiestas de Bilbao (este año para mí bastante breves) tocan a su fin, y terminan de la forma que ya se ha convertido en habitual para mí los últimos años, haciendo turno en Moskotarrak.

Un plan bastante parecido al del lunes en su concepto: juntarnos una banda grande de gente para servir bebidas al público y pasarlo bien, para luego ir de fiesta en amor y compañía, pero con más movimiento, como era de esperar, que el lunes. Además, ya desde una hora temprana se empezaba a vender bebida. 

Pero no todo lo que venían eran clientes, y recibimos la visita de nuestros "enemigos", komparseros de otras como Trikimailu y Txomin Barullo que, dentro del buen rollo y coña festiva vinieron a invadirnos y a robarnos la bandera, lanzándonos el guante para que hiciéramos lo propio. Y como no podíamos dejar sin respuesta un "no hay huevos", tan pronto como acabó nuestro turno nos fuimos a la txozna de Txomin Barullo a robarles nosotros la bandera. La verdad es que fue algo muy divertido y está muy bien ese aire de camaradería entre komparsas. Algo que, sin duda, repetiremos el año que viene, pues aunque es algo que se viene haciendo desde hace tiempo, yo nunca había participado en ello hasta ayer.

sábado, 29 de agosto de 2015

Volviendo a la fiesta

De fiesta con un par de amigos.

Tras el parón ginebrino llevaba sin salir desde el lunes (el jueves ya estaba aquí, pero el cansancio decía que nada de salir de fiesta) y el viernes tocaba volver al redil de los katxis y las txoznas. 

Por la tarde una cómica partida de rol, muy en la línea de Kick-Ass pero todavía más gamberra y a la noche algunos reencuentros con visitantes expatriados, antes de ir otra vez a Moskotarrak, donde ayer estuve realmente poco tiempo, ya que en seguida nos fuimos a otros lares a hacer litros (o botellón, como se conoce en otros lugares de la geografía), con algunos juegos de cartas y un poco de Caricaturas. La pega, que como los litros fueron por sorpresa, algunos fuimos sin bebida y acabamos teniendo que dosificar muy mucho la exigua bebida que había, lo que nos supuso acabar la noche lamentablemente sobrios.

Esa sobriedad fue la que a eso de las 3 de la mañana nos hizo ser conscientes de la hora que era, del barullo y del gentío y de ordenar una prudente retirada a las tropas; hoy toca turno de barra y había que estar fresco.

viernes, 28 de agosto de 2015

Escapada a Ginebra

Un verdadero chorro de Ginebra.

Hace unas semanas, mientras aburrido miraba los correos de publicidad, vi una oferta de vuelo barato a Ginebra (ida y vuelta por menos de 100 euros), y la idea fue cogiendo forma hasta que el martes nos fuimos a Suiza, de donde volvimos ayer. 

El vuelo ha salido barato y el hotel a un precio razonable, pero es lo único barato, ya que no mentían quienes decían que los precios allí eran escandalosamente caros (con perlas como una botella de agua mineral a casi 6 euros), por lo que salir a comer servía para sentirse pobre.

Dejando ese detalle de lado, Ginebra es una ciudad muy bonita y muy agradable para pasear y simplemente para estar. No es una ciudad especialmente monumental (la sobria y calvinista catedral de Saint Pierre da buena muestra de ello) pero sí es el sitio perfecto para perderse a la sombra de un árbol en sus parques o disfrutar de un soplo de aire fresco en alguna de sus plazas (lo de tomarse algo, lo dejo para los más valientes y adinerados).

Pero lo que sin duda debo destacar, aparte del chorro de agua, que visto de cerca es fascinante e hipnótico, son los Bains des Pâquis (en castellano, "el Baño de la Paqui"), una de las playas que hay en el lago Leman, donde por dos euros tienes un plan de día perfecto, bañándote en un agua cristalina (y menos fría de lo que cabría temer), rodeado de patos, cisnes y gaviotas. Si me tuviera que quedar con una cosa de Ginebra sería el Bains des Pâquis. ¿A qué he ido a Suiza? A tomar el sol en la playa.

Una cosa muy buena de allí es que, así como la comida en general es exageradamente cara con respecto a lo que estamos acostumbrados, el transporte público es gratuito. Al bajarte del avión, unas máquinas expendedoras te dan un billete de tren o autobús para ir al centro, y a la llegada al hotel te dan una tarjeta con la que puedes gratis coger trenes, autobuses, tranvías e incluso mouettes, que son esos barcos que cruzan el lago. Y aunque Ginebra es una ciudad de tamaño reducido, en la que ir andando es una opción muy viable, pues viene bastante bien y es un ahorro gordo.

Por lo demás, y en la parte de las curiosidades, creo que este ha sido el viaje al extranjero en que más español he hablado. Por todas partes era fácil encontrar emigrantes o hijos de emigrantes que supieran español, lo que facilitaba bastante las cosas, que uno se medio defiende en inglés, pero de francés (Ginebra es francófona) uno anda peor, y lo cierto es que poder usar el idioma propio es cómodo de narices. Eso, o que se me daba muy bien hablar suizo, claro.

jueves, 27 de agosto de 2015

Ant-Man

Un pequeño gran héroe.

Cuando supe que iban a sacar una película de este superhéroe lo primero que pensé es que estaban estirando demasiado el chicle, y que poco iban a poder sacar de ahí. Error, Ant-man no solo es buena, sino que es una de las películas más divertidas que ha sacado Marvel, capaz de tener al espectador dos horas pegando botes en la silla y con la cantidad adecuada de comedia para hacer reír pero sin convertir la película en un chiste.

Hay quien comenta, y no le falta razón, que es la película de Marvel más divertida desde "Los guardianes de la Galaxia", y la verdad es que el diminuto superhéroe consigue una película redonda, con un protagonista carismático y unas escenas geniales, aparte de jugar muy bien con el aspecto visual de sus cambios de tamaño.

El argumento es sencillito pero eficaz, y curiosamente me recordaba mucho en algunas partes a Big Hero 6 (explosión de laboratorio y peligroso viaje a dimensión chunga incluidos), y tiene momentazos, sobre todo esos en los que conecta con el resto de las películas de Marvel y las geniales apariciones de algunos de los Vengadores. Ah, y por supuesto, hay escena de post-créditos, y no una sino dos.

martes, 25 de agosto de 2015

Txozneando

La chozna de Alfonso XII.


Una de las cosas que más me gusta de la Semana Grande es cuando toca de hacer turno de barra en Moskotarrak, sobre todo porque nos acabamos juntando una buena tropa (tal vez ayer, en algunos momentos, demasiados) y es muy llevadero, sobre todo por la parte en sí de servir, que siendo tanta gente la verdad es que acabo atendiendo a muy pocos. Eso sí, de lo que no me libro es de la parte de estar ahí desde las 4 de la tarde.

Lo bueno es que la a veces aburrida pero imprescindible tarea de vigilar la caja (por muy bien que nos llevemos todos, ahí hay mucha gente y bastante dinero, que no se puede dejar sin vigilancia) está más repartida, pues ya va habiendo más gente del grupo que es socia de Moskotarrak. Lo malo que este año no ha habido pulseras del poder para todos (se acabaron enseguida, y no tengo ni yo), se agotó rápidamente el ron Brugal y sobre todo, nos hemos quedado sin ponis. No explicaré esto último.

Sí se notó que este año está habiendo menos gente, y sobre todo menos dinero, o al menos esa impresión daba hasta el parón de los fuegos, ya que la recaudación era así como paupérrima, si bien afortunadamente la cosa remontó luego y acabamos consiguiendo un resultado algo más digno. 

El sábado repetimos turno, que espero que sea igual de divertido pero más productivo en lo monetario. ¡Gastad, malditos, gastad, pero no pidáis Brugal!

lunes, 24 de agosto de 2015

Goyo Jiménez: En verdad os digo

Genial, como siempre.

Por tercer año consecutivo, acudo a ver la actuación del monologuista Goyo Jiménez en Bilbao, cita que ya se ha convertido en un fijo en mi agenda de la Semana Grande.

Y grande en sus actuaciones es Goyo Jiménez, que ayer usaba las religiones como hilo conductor de su monólogo, en el que ayer, más ácido que otras veces, repartía estopa de lo lindo en todas las direcciones, con metafóricos guantazos a mano abierta. Y a mi me llamó giputxi...

Dos horas y pico de risa (a veces los pulmones parecían querer escapar de la caja torácica) por un precio más razonable y además un tipo muy simpático a la hora de hacerse fotos luego con los fans. Sin duda una cita ineludible, y si el año que viene vuelve, ahí estaré yo para verlo.

domingo, 23 de agosto de 2015

Otra Aste Nagusia empieza

La que nunca falla.

Una semana más tarde de lo que suele ser habitual, ayer empezó la Semana Grande, las fiestas de Bilbao. Eso de estarse 8 días seguidos saliendo y bebiendo hasta altas horas de la noche (aunque los últimos años siempre acabo haciendo "pira" algún día, y este no será la excepción).

El plan, que no era un alarde de originalidad, sin que por ello dejara de ser divertido, era quedar para ver los fuegos, cenar unos bocadillos y luego acercarnos a Moskotarrak a por bebida y a ver a la gente. Y entre los katxis y la música, de manera tonta, nos acabaron dando las 5 de la mañana.

Y cómo no, unas fiestas de Bilbao sin lluvia no son fiestas de Bilbao, y aunque se acabó relajando bastante la cosa, la noche empezó con una lluvia torrencial que más animaba a ir nadando a los sitios que a andar.

Día 1: check.

sábado, 22 de agosto de 2015

Cine de verano pasado por agua

It´s free!

El cine de verano es algo que me retrotrae por una parte a las vacaciones infantiles, cuando vi películas como los Goonies, y sobre todo a Santa Pola, donde los cines eran al aire libre. 

Pues algo parecido ha ofrecido este verano el Ayuntamiento de Bilbao, con proyecciones gratuitas y al aire libre de diversas películas en varias plazas de Bilbao. Y a tal efecto nos acercamos ayer a la Santutxutarra plaza del Carmelo, donde se proyectaba la película "Bypass", dirigida por el ahora difunto Aitor Mazo (que era precisamente de Santutxu), viniendo la película acompañada de un homenaje al actor y del corto "Malas Vibraciones", protagonizado por él. Resulta en este sentido gracioso que la plaza estaba llena de niños, contrastando con el carácter, ejem, "picante", del corto, del que solo diré que está protagonizado por un consolador (aquí el trailer del corto), y eran graciosos algunos de los comentarios de los niños presentes (¡viva el cine en 4D!).

A eso de las 22:00 empezó la película propiamente dicha, y aunque estaba resultando bastante divertida, al de media hora una terrible tormenta de verano nos obligó a abandonar el chiringuito (cine al aire libre en Bilbao, es lo que tiene) y dejar, no sin cierta rabia, la película a medio ver.

En cualquier caso, una propuesta agradable y una iniciativa digna de aplauso que espero se repita el año que viene.

viernes, 21 de agosto de 2015

True Detective. Temporada 2

Los actores bien, el resto...

La primera temporada de esta serie me encantó, lo cual ya era una piedra en el camino para esta segunda temporada, que ha resultado francamente decepcionante. A las altas expectativas a las que se enfrentaba hay que sumar una trama que en ningún momento ha llegado a engancharme y unos personajes que carecían del encanto de Cohle y Hart.

No sabría decir dónde reside exactamente el bajón, y tampoco sabría decir si la historia era excesivamente compleja, lo que hacía a veces perder el interés, o simplemente se hacía algo aburrida, lo que hacía perder el interés y con ello la capacidad de atención. Eso resultaba en que fuera complicado a veces seguir el hilo, con ese efecto de "me pierdo y no me aclaro de quién es quién, pero tampoco es que me importe demasiado".

La inercia me ha hecho terminarme los 8 capítulos, sin que en ningún momento me haya llegado a cautivar. Cierto es que cuenta con momentos realmente gloriosos, especialmente los finales de algunos episodios, pero a veces casi daba la impresión de ser una serie en la que la trama estaba al servicio y búsqueda de estas escenas que, ojo, son muy buenas, pero para llegar a la chicha había muchas veces que navegar por más de media hora de paja.

Realmente, como ya mencionaba, no sabría decir dónde falla, pues la atmósfera de corrupta decadencia urbana (a diferencia del rollito rural de la primera) estaba conseguida y los actores están cuando menos correctos en sus papeles, y junta muchos elementos para lograr una buena historia, con tramas de sexo, drogas, corrupción política... Supongo que le faltaba una cierta argamasa que le diera interés al asunto. O tal vez no he sabido verla con los ojos adecuados, quién sabe.

Pero el caso es que esta segunda temporada de True Detective, por desgracia, me ha gustado muchísimo menos que la primera, siendo para mí la gran decepción televisiva de la temporada. Además, le faltaba el toque lovecraftiano que tanto me gustó de la primera.