lunes, 31 de diciembre de 2018

The Guilty

Hola, me llamo Asger y le ofrezco un pack de Internet y móvil.

Interesante thriller danés, con una idea original y pocos medios (básicamente un personaje con un ordenador y un teléfono, en un formato que puede recordar mucho a Buried) que consigue tener escenas de gran tensión, sobre todo con un comienzo muy potente.

Nos habla Asger, de un policía que trabaja en el centro de emergencias (el 112) recibiendo llamadas, al que le llega la llamada de una mujer que está siendo secuestrada en ese preciso instante. Asger tendrá que moverse rápido y jugar muy bien sus cartas para, con la poca información de que dispone, coordinar todos los recursos a su alcance y hacer que la historia llegue a buen puerto. A la vez, tendrá que hacer frente a algunas cuestiones de su vida personal sin las que la película se quedaría un poco coja, pues la premisa es muy poderosa pero se agotaría enseguida. 

Con algún altibajo puntual, la película empieza muy arriba y mantiene esa tensión y esa sensación de agobio durante bastante tiempo, hasta llegar a una resolución que siendo más o menos esperable tiene papeletas para ser bastante sorprendente. A partir de ahí, se nota que la película ya nos ha contado lo que nos quería contar y el resto es un poco de relleno para que no se quedara en una película de una hora de duración. 

Tal vez daba más para episodio de Black Mirror o similar que para largometraje, pero al margen de eso, solo por esa salida tan explosiva vale la pena verla.

domingo, 30 de diciembre de 2018

Último finde de 2018

El reparto de CasaIñigo.

Último domingo del año, última reseña de fin de semana. 

Empezamos el viernes, que no tocó trabajar, y eso me permitió descansar por la mañana, aunque el haber ido al cine el día anterior por la noche me tuvo con la sensación extraña de sábado todo el día (y con los sentidos alerta para evitar caer en inocentadas). En general un día tranquilo, jugando alguna partida al NBA 2K19 (a ver si meto a los Thunder en playoff). Por la noche cine: Mary Poppins.

El sábado día social. Por una parte poteo y comida con los amigotes del clan Casaiñigo, y por la noche más de socializar, pues había fiesta en casa del amigo Darius, con su visita anual desde Japón.

Al llegar a casa momento incómodo cuando me encontré con que mi llave no había el portal. Por suerte pude ver que la luz de un vecino estaba encendida y pude llamar para que me abriera, que a esas horas, si no (la 1 de la madrugada) iba a ser complicado.

Vamos al domingo, que tocaba basket. El rival era el Granada y el comienzo un desastre para nosotros, con los visitantes en plan apisonadora, pero al final victoria holgada del Bilbao Basket, por 25 puntos, en un partido en el que lo peor fue la tangana que hubo, que tuvo dos expulsados como resultado.

Terminaba con una sonrisa el peor año de la historia del Bilbao Basket.

Por la tarde he aprovechado para ir al hospital a visitar al primo (nada especialmente grave, pero se aburría como una ostra) y luego partida de juego de mesa, con el señor Sappia, a "La guerra del anillo", con victoria in extremis de Sauron (o sea, yo) por corrupción.

Y eso ha sido todo, el siguiente fin de semana ya será 2019.

sábado, 29 de diciembre de 2018

El regreso de Mary Poppins

Le faltó decir supercalifragilísticoespialidoso.

En parte era una respuesta arriesgada plantear esta secuela 54 años después de la original, puesto que supone repescar del baúl uno de los pesos pesados del cine de no animación de Disney y el peligro de profanar un clásico estaba ahí. Mary Poppins es un mito, un icono del cine infantil con el que muchas generaciones hemos crecido, y el desafío era devolvernos a la infancia sin destrozar nada.
Prueba superada. Sí, calma, no rompen nada y la secuela funciona, pues conserva el espíritu de la Mary Poppins original, a la que es fiel tanto en el tono como en el apartado estético. En este sentido es muy bueno el trabajo de fotografía, que logra un aspecto visual impecable. Es, por ejemplo, maravilloso, el viaje al mundo de la porcelana, completamente mágico.

Juega también muy bien con el factor nostalgia, recuperando a personajes icónicos de la película original, y sobre todo la aparición estelar de Dick Van Dyke, que dan ganas de aplaudir. Y, por supuesto, muchas canciones.

Lo que tenía que ser. Pero, ojo, hay que verla con ojos de niño.

viernes, 28 de diciembre de 2018

Programa espacial

Esta foto saldrá en muchos periódicos.

Un pequeño paso para el hombre, un gran paso para Euskadi.

Por todos es sabido que el I+D es uno de los principales focos de atención de la Administración Pública en Euskadi, y lo que hasta hace poco ha sido un proyecto secreto por fin puede salir a la luz. Y es que tras largos meses de duro trabajo conjunto entre Gobierno Vasco y las tres Diputaciones Forales, por fin ha nacido Euskosat: la agencia que gestionará el programa espacial vasco.

A nivel interno se hizo una oposición secreta, en la que no nos daban mucha información, y solo nos dijeron que "íbamos a pasar una temporada fuera". Yo pensaba que sería el típico curso de formación en Madrid o Barcelona, así que me apunté, y después de firmar toneladas de cláusulas de confidencialidad, me trasladaron a unas instalaciones secretas que hay en los terrenos de lo que antes era el parque de atracciones de Bilbao. Ahí realmente es donde se ha levantado el primer centro logístico espacial vasco, extraoficialmente conocido como Cabo Euskañaberal y donde empezamos con las pruebas físicas: aguante, movimiento en gravedad cero, todas esas historias y el examen teórico... Tuve suerte, no se me dieron mal y puedo afirmar ufano que fui seleccionado para formar parte del proyecto Arrantzale-1; una sonda tripulada con destino a la Estación Espacial Internacional, y de ahí ir viendo si a la Luna, Marte o lo que pille mejor. En las películas las cosas parecen mucho menos de andar por casa de lo que son en realidad. 

Aún no tenemos fecha, pero parece que por junio, cuando llueva algo menos y se termine la liga. Ahora toca prepararme a conciencia, meter caña al gimnasio y prepararme para darlo todo en este importante reto que será ser el primer vasco en el espacio.

jueves, 27 de diciembre de 2018

Aquaman

El dios del mar.

¿Ha dado DC con la tecla? Podría ser, pues aquí parece que siguen con el camino que marcó Wonder Woman y se olvidan de querer hacer cosas pretenciosas y oscuras para hacer lo que mejor funciona con el cine de superhérores: cine de aventuras con humor y mucha acción.

Aquí nos cuentan la génesis del superhéroe acuático por excelencia (con permiso de Namor), hijo de dos mundos; tierra y mar, y sus aventuras hasta convertirse en rey, adornadas con muchas escenas de pelea, vistosas batallas, persecuciones y el indiscutible atractivo físico tanto de Jason Momoa como de Amber Heard, de la que se agradece que no se limite a ser el interés romántico del héroe, sino que también reparta estopa y frases divertidas.

No es una película perfecta, claro, pero sin duda es la que tiene que marcar el camino y la que podría enderezar un poco el desafortunado universo cinematográfico de DC.

miércoles, 26 de diciembre de 2018

Amazon y la ley de Murphy

¡La caja, la caja!

Esto sucedió el lunes, pero como no me acordé de ponerlo y no se me ocurre nada más interesante que poner hoy, aquí lo dejo.

Como bien es sabido, ayer fue 25 de diciembre, día de regalos y parabienes, y entre la gente a la que suelo regalar cosas está mi padre, quien me había pedido cierto artículo concreto, que por no volverme loco buscando en tiendas miré en Internet y lo vi en Amazon.

Al comprarlo me decían que llegaría el jueves 27 (mañana). Sin problemas, ya que tampoco pasaba nada si a mi padre le daba el regalo un par de días más tarde. Y dado que coincide que mañana trabajo, pues ponía la dirección de la oficina y santas pascuas.

Y esto que el lunes (día 24) recibo un mail diciendo que ya está en reparto y que llegará ese día. Claro, el 24 es hábil, pero en mi empresa ese día se cierra, sin que hubiera nadie para recogerlo. Si fuera cualquier otro día, aunque no estuviera yo me lo podría coger el compañero de seguridad, pero casualidad, el día que no va a haber nadie.

Miro y veo que está la opción de que lo recoja algún vecino que viva cerca, y entonces me acuerdo de mi amigo Johny, que vive en esa misma calle. Le llamo y me dice que sí va a estar en casa. Al de un par de horas me avisa de que ya ha llegado y aquí viene la parte divertida.

Llego a su portal y le escribo para decirle que estoy ya abajo. Casualmente en ese rato veo que viene un repartidor de Amazon, toca un timbre, no recibe respuesta y se va. Baja Johny y me da el paquete.

Un poco más tarde me escribe para preguntar si me he cruzado con algún repartidor de Amazon. Efectivamente, el que tocó el timbre y esperó menos tiempo que el que tardó en bajar Johny, era el que él estaba esperando. Se sacrificó heroicamente para que mi padre recibiera el regalo a tiempo... el espíritu de la Navidad. Y la ley de Murphy.

martes, 25 de diciembre de 2018

Noche de paz, tarde de juegos

La cronofamilia crece.

Ya de patas en las navidades, esta época tiene de bueno que la gente que por motivos laborales está fuera vuelve, y eso nos permitió contar con la presencia del amigo Pablo y continuar por fin con la campaña de T.I.M.E. Stories, con el siguiente capítulo "Expedición Endurance", una muy floja revisión de la novela de Lovecraft "En las montañas de la locura", con un inicio brutal pero que se diluye cual azucarillo a medida que avanza.

Eso por lo que respecta a la tarde. Una vez terminamos la partida, me fui a casa a envolver regalos y apuré para coger a tiempo el metro que me dejara en Santutxu, pues es donde celebraba la cena de Nochebuena, con mi señora madre y su señor cónyuge (¡cena masiva!). Tras la cena, tertulia de sobremesa, y ya a eso de las 23:00 comencé mi andadura hasta casa, pues a esas horas la única opción viable de transporte era ir a pie, y tras un paseo bastante agradable, pues hacía bueno y las calles no estaban tan desiertas como para llegar a dar miedo, retorné a casa.

domingo, 23 de diciembre de 2018

Finde prenavideño

Había algo de tarta en el azúcar.

Esta vez me debería llevar poco tiempo contar el fin de semana, pues el viernes, con su salida a Santo Tomás, ya me lo ventilé ayer, así que me voy al sábado.

Por la mañana nos fuimos mi señora novia y yo a dar una vuelta por el Arenal, para ver los puestos de artesanía que ponen por estas fechas. Nos vamos a la tarde y ahí algo más de chicha, pues tocaba coger el coche (el de Abra, que yo no tengo) para ir a una recóndita urbanización perdida en Plentzia, para celebrar el cumpleaños sorpresa de la amiga Ainize. Ahí mucha comida y diversión, pero mi sistema inmunológico no opina lo mismo, pues en esa casa hay gatos, y mezclar Jokin y "casa con gatos" suele dar como resultado una reacción alérgica que me provocó un asma que aún me dura.

Nos vamos al domingo, cuya mañana he dedicado a languidecer y jugar al NBA 2K19 en la consola, y por la tarde a la lonja a jugar primero al Binding of Isaac y luego al X-Com (parece que la cosa iba de versiones en juego de mesa de videojuegos). Por último, nos hemos ido a cenar unas pizzas al Domino´s, que era lo único que quedaba abierto a esas horas.

Y ya está.

sábado, 22 de diciembre de 2018

Santotomasing

Todos naranjas menos yo.

Un poco el pistoletazo de salida de las navidades, ayer fue la feria de Santo Tomás, que llena de casetas el Arenal, donde se vende sobre todo talo (torta de maíz) con chorizo y sidra, y por tanto de gente. Especialmente ayer, que era viernes, por lo que la aglomeración era considerable.

Esa aglomeración hizo que el principio fuera un poco agobiante, pero no tardamos mucho en encontrar un hueco más holgado, donde pudimos pedir unas botellas de sidra y estar un rato a gusto charlando, echando unas risas y celebrando el comienzo de las vacaciones navideñas (que salvo el jueves, que me toca ir, me duran hasta después de Reyes).

Ahí estuvimos, hasta que aproximadamente a eso de las 23:00, recogimos el campamento y cogimos rumbo a casa. Mejora importante con respecto al año pasado: como no pisé ningún bar, no tuve que sufrir la permisividad que hay en esta fecha con el tabaco.

viernes, 21 de diciembre de 2018

elEconomista.es (2)

Algunos ni eso.

Sigo con la colección de noticias de esta web, que con tanto tino selecciona las fotos, y de la que ya puse una muestra en esta otra entrada


Abrieron un yogur y les salió un máster.

Es donde pasan los mejores porros.

A nosotras nos da igual. Aunque pillen a papá pirateando, no le pueden multar.

Señor, no le vuelvo a insistir, no le voy a comprar ninguna suscripción a nada.

Allí solo habría llegado a 999998 años.

¡Viva el vino!

¡Como no me dejes votar, te muerdo!

¡No puedo correr tanto!

¿Para cada uno?

Esto se lo tengo que contar a Cachuli.

¿Canadá, eso está encima o debajo de Murcia?

Homey Symszonyak

Con su padre encarcelado y nietos de inmigrantes, ¿qué futuro les puedo dar a mis niños?

jueves, 20 de diciembre de 2018

Ana y el apocalipsis

El espíritu de la Navidad es juntarse con familiares y seres queridos para matar zombis.

¿Qué pasa si mezclamos el género musical con el cine de zombis? La serie Community ya hizo algo parecido en un episodio en el que Greendale era tomado por zombis a ritmo de Abba, pero ahora Ana y el Apocalipsis nos trae esa idea en forma de película.

El trailer ya nos indica lo que nos vamos a encontrar: una gamberrada con mucho humor, con un estilo que se nota que bebe mucho de Shaun of the dead (aquí Zombies party) y números musicales, en lo que es una mezcla híbrida entre High School Musical y El amanecer de los muertos, con mucha tripa, mucha sangre y sobre todo mucho humor, con algunos momentos muy graciosos. Con un villano tan de opereta que por momentos parece escapado de The Rocky Horror Picture Show.

Es muy divertida, y se me ha pasado volando, pero da la sensación de que se queda un poco lejos de dar todo lo que podría haber dado, cogiendo una idea estupenda y no sabiendo explotarla tanto como habría sido deseable. No termina de aprovechar el juego que le podría haber sacado a la música y me faltan escenas de masacre musical.

En resumen, se me queda un poco sosa, y con la sensación de idea no del todo aprovechada, pero muy divertida, muy disfrutable y con momentazos.

miércoles, 19 de diciembre de 2018

Unboxing of Isaac

¿Qué tendrá la caja?

En verano me hablaron de que iba a salir en Kickstarter la versión en juego de cartas del videojuego The binding of Isaac, y dado que es un juego al que le he metido bastantes horas, me animé. Y ayer por fin llegó la caja, que es la que vemos en la foto.

Vista por el otro lado.

Y como el juego todavía no lo he probado (ni siquiera me he leído las reglas), hablaré del material que contiene, que sobre todo son cartas.

Mesa no incluida.

Ahí se pueden ver varias barajas de cartas, un pin, una postal y una pegatina, junto con dos dados (d6 y d8), y una bolsita para las monedas. Las monedas vienen en esos cilindros de papel, simulando los cilndros de monedas de los bancos, pero cuesta bastante sacarlas sin romper el cilindro (cuesta, pero se puede).

Los distintos tipos de carta.


Por lo que cuentan las reglas, las cartas son de personaje, de saqueo, de tesoro (dos tipos, aunque aún no sé la diferencia entre doradas y azules), de monstruo y unas de fantasma que tampoco sé qué uso tienen.

Personaje.

Tesoro.

Monstruo.

A falta de mirarlas más a fondo, parece que incluyen muchos de los elementos del juego de ordenador (que es la gracia), aunque la mecánica es lógicamente muy distinta. Las cartas son bastante finas y piden a gritos que se les ponga funda, o podrían acabar peor que el sótano del pobre Isaac. Por suerte, las dimensiones de la caja parecen adecuadas para meter todo el juego ya enfundado, que siempre abulta más.

Eso es cuanto puedo decir por ahora, ya me explayaré más cuando lo haya probado.

martes, 18 de diciembre de 2018

Miamor perdido

Como el chiste del perro Mistetas, pero contado por Pablo Alborán.

El tándem Rovira-Martínez Lázaro, que tan buenos frutos diera con los Ocho apellidos vascos, repite aquí la fórmula de comedia romántica, con una estelar Michelle Jenner, que llena la pantalla, en esta historia de amores, desamores y odios viscerales.

Una directora teatral y un monologuista (seguro que a Dani Rovira le ha costado mucho meterse en el papel) empiezan una relación de estas de película (es lo que tiene que sea una película) y adoptan a un gato, al que llaman "Miamor".

El amor entre ellos se termina y cortan la relación, pero hay que resolver una importante cuestión: ¿quién se queda con el gato? Pero el gato se pierde, y tienen que buscarlo.

La trama del gato perdido, que es la que da título a la película, no es realmente el eje central de la misma, que es la evolución de la pareja, y la divertida autorreferencia cuando ambos protagonistas preparan y protagonizan (cuando ya se odian) una obra de teatro basada en ellos mismos, lo que permite ver la misma historia desde otro punto de vista (lo que según leo, pues no la vi, ya se hacía en "Al otro lado de la cama").

Da lo que promete: un par de horas entretenidas, algunos golpes realmente graciosos, una historia de amor y un gato.

lunes, 17 de diciembre de 2018

Ralph rompe Internet

Literalmente lloré de la risa.

Rompe Ralph me pareció una película muy divertida pero me dejó el regusto de que por ir con el freno de mano un poco echado no llegaba a ser todo lo genial que podría haber sido, cosa que no sucede en esta secuela, donde se han soltado mucho más y consigue ser gloriosa, mejorando muchísimo a su predecesora.

Si la primera estaba centrada en los videojuegos, aquí la temática es Internet. La búsqueda de una pieza necesaria para salvar a uno de los personajes lleva a Vanellope y a Ralph al inmenso mundo de la red, y acaban metidos, entre otros sitios, en un videojuego que resulta ser un trasunto de GTA, que llevará a los protagonistas a tener que tomar difíciles decisiones. 

Repleta de coñas y detallitos, la película es un maravilloso compendio de huevos de pascua y verdaderas genialidades (la sala de cine explotó en una uniforme carcajada con la alusión al museo Googleheim), que alcanzan el culmen cuando toca explorar la web de Disney (¡la reunión de princesas es genial!), sobre todo cuando Vanellope destapa su verdadera esencia de princesa Disney con su inevitable canción. Lagrimones de reír con esa escena, de verdad. 

Una auténtica maravilla que nos regala Disney, divertida de principio a fin y en la que merece la pena quedarse a ver los créditos hasta el final, y no solo por la escena (que la hay), sino porque los propios créditos son maravillosos. Sin duda una película para ver con lupa y a cámara lenta para descubrir todos los detalles y homenajes que tiene.

domingo, 16 de diciembre de 2018

Victoria peluchil en Miribilla

Grave muestra de vandalismo en Miribilla.

Aunque el marcador de 73-60 podría dar a entender otra cosa, lo cierto es que ha sido un partido mucho más sufrido de lo que debería, dada la gran diferencia de nivel entre una y otra plantilla. Pero el Ourense tenía algo de lo que Bilbao Basket carece: un entrenador con experiencia, y eso se ha notado mucho, sobre todo en las jugadas de ataque de la primera mitad.

Sin sistemas de ningún tipo y sin cooordinación alguna, jugaban como pollos sin cabeza y dejándolo todo a la calidad individual de los jugadores, lo que suele funcionar pero no siempre, y lo que hoy estaba provocando era sufrimiento, pues esa desconexión completa y los jugadores sin saber qué hacer con la bola nos ha llevado a meter 9 puntos en el segundo cuarto y a llegar 5 puntos abajo al descanso.

En la reanudación se ha empezado a jugar a algo parecido a baloncesto y se ha llevado el partido a una ventaja más holgada (+11 a falta de 8 minutos), si bien no cómoda, pues parecía que se podían volver a repetir los mismos errores. De hecho, el equipo contrario se ha llegado a poner a 5 puntos (gracias también a algunas decisiones arbitrales que yo no entiendo) y volvía el runrún. Pero se han dado un par de zarpazos mortales y se ha roto el partido, llegando al +13 final. Se ha ganado, sí, pero no me gusta un pelo que no haya sistemas.

Lo que sí me ha gustado es la lluvia de peluches del descanso, que organizaban el club y la Cruz Roja (entiendo que para niños que tienen que pasar las navidades en el hospital), que ha sido algo verdaderamente espectacular y muy bonito. Este tipo de iniciativas están muy bien, la verdad.

Un gran peluche conlleva una gran responsabilidad.

sábado, 15 de diciembre de 2018

elEconomista.es

¿Dónde está esa recesión? Que yo la vea.

No, la entrada no es sobre economía, sino sobre la página web elEconomista, o mejor dicho su community manager, que es un cachondo mental, como demuestran las combinaciones de noticia e imagen que tiene publicadas en Facebook. 

Aquí va una pequeña selección.

-¡Viva el Vino!
-Mariano, esto es cerveza.
-¡Y muy española!

¿A Neymar le devolvieron el dinero?

Y con esto ya tenemos nuestra rebaja en la factura.

Pues con Ryanair me acabo de hacer un Madrid-Teheran-Caracas por 13,95 euros.

¿Me podría explicar las diferencias entre la tarifa plata y la tarifa plomo?

Ya sabemos quién hackeó la web de Vox.

Mariani ite domum.

La suerte es para quien la paga.

"¡Repíteme eso de que Kant era un categorista incompleto si te atreves!"

-Soy de letras, no sé contar hasta tres. 
-A mí no me lo cuentes, que soy de ciencias y no sé leer.

El recurso a los Simpson nunca falla.

La ardilla liante.

viernes, 14 de diciembre de 2018

Arrando, que es gerundio

¿Esto es la entrada de un piso?

Esta parecería una entrada más propia de dentro de dos semanas que de hoy, pero es real. Ayer firmé el contrato de compraventa de un piso (en Bilbao, por supuesto) y en febrero plasmaré mi firma en unas escrituras que me acreditarán como propietario de un inmueble, y lo que es peor, como deudor del banco durante unos cuántos años.

No es que sea yo muy fan de entrar en el juego de los bancos, y la verdad es que cuestiones ideológicas me hacen seguir siendo reticente, pero haciendo números, la verdad es que puedo acabar pagando al mes algo menos que lo que pago con el alquiler (es ridículo, pero teniendo dinero ahorrado acaba siendo así), y sobre todo, no se está a expensas de tener que abandonar prematuramente el inmueble por causas sobrevenidas, que es lo que pasa con el alquiler.

Así que bueno, salió la idea, miré un par de cosas, vi uno que se ajustaba a lo que quería (en algunas cosas saldré ganando y en otras perdiendo, pero cumple con los mínimos que le exijo a una vivienda) hice la oferta y ayer tocó pagar la señal. Ahora soy un poco más pobre.

Lo bueno de esto es que si de aquí a un tiempo me arrepiento de la jugada, siempre lo puedo vender. 

Lo malo, que tocará otra mudanza, lo cual me horroriza.