martes, 7 de diciembre de 2021

Un no-puente muy llevadero

Un incómodo alto en el camino.

Festivo ayer, festivo mañana, no son pocos los que han aprovechado para cogerse hoy libre y tenr un fin de semana de 5 días. No es mi caso, ya que hoy me ha tocado venir a trabajar, pero no voy a quejarme, pues no solo no trabajaré mañana, por ser festivo, sino que aprovechare para quemar unos días que me quedaban de vacaciones y no me toca volver a la oficina hasta el 20 de diciembre. Aunque a trabajar volveré un poco antes, pues el 18 me toca cuidar un examen. Pero entre medias, 10 días de maravilloso y cóimodo asueto. 

lunes, 6 de diciembre de 2021

Fin de semana largo, pero sin baloncesto

A falta de basket, juegos de mesa.
Algunos afortunados se acostarán hoy sabiendo que hasta el jueves no vuelven porque tienen puente. No es mi caso, ya que mañana trabajo (luego no vuelvo hasta el 18, pero esa es otra historia), lo que hace que hoy se me termine el fin de semana.

Del viernes lo más destacado es que fui al cine a ver nuevamente Eternos, ya que mi señora no la había visto, así que plan de película y cine. Del sábado lo que tcocaba contar, que fueron las jornadas de Santander, la lo conté.

El domingo fue un día un poco tonto, ya que por la mañana aparte de cocinar un estofado de pollo a la cerveza e ir al gimnasio poco que reseñar y por la tarde básicamente hacer tiempo hasta la hora de subir a Miribilla, pues en teoría a las 20:00 jugábamos contra el Breogán. Y digo en teoría, pues un fallo con el reloj hizo que se suspendiera el partido y a las 20:15 estábamos ya fuera. Así que, aprovechando que se me libraba la tarde-noche y hoy no había que madrugar, me fui a la lonja, para jugar a Monolith Arena y Cry Havoc (el nuevo, que nada tiene que ver con el antiguo juego homónimo), donde gano, pero sin ningún mérito, pues nos fumamos las reglas de mala manera.

Hoy lunes gimnasio por la mañana y rol por la tarde, jugando y dirigiendo la segunda sesión de Avengers: Aftersnap.

Y eso ha sido todo. 

domingo, 5 de diciembre de 2021

Minicrónica de las XV Minas Tirith

Ahí se me ve, jugando al Flick´em Up.

Ayer tocó, como ya conté por aquí, a la vecina Cantabria, a donde fui para disfrutar de las jornadas y pasar un día jugando a juegos de mesa. Y es lo que voy a hablar en esta entrada.

Llegamos a Santander más o menos a eso de las 11, nos acreditamos y empezamos a jugar. Las jornadas básicamente eran una sala enorme (en el palacio de congresos), con una ludoteca bien surtida de juegos en la que coges el juego, te vas a una mesa a jugarlo y cuando terminas lo devuelves.

Primero le dimos un rato a La tripulación, una suerte de Tute cooperativo en el que los desafíos comienzan siendo muy sencillitos para luego ir escalando en dificultad. Jugamos unos 10 escenarios, de 50 que propone.

Después le dimos al Era, Edad Media, juego en el que con tus dados, que simulan ser trabajadores, te vas montando el chiringuito, sobre un tablero que recuerda muchísimo al clásico Catedral. 

No sé si antes o después de comer, creo que después, jugamos al Arcana Rex, un juego de gestión de recursos y magia que me gusta, pero quedo en un deshonroso último puesto. La comida, por cierto, la disfrutamos en una hamburguesería cercana, pero nos venimos demasiado arriba con los entrantes y tuvo su mérito que no reventáramos.

Sigue la tarde y probamos el Just One, un simpático juego cooperativo de hilar palabras y conceptos, muy juego de fiesta, para pasarnos al Flick´em Up, un juego de habilidad que representa tiroteos en el Oeste y que en el fondo no deja de ser un poco como jugar a las canicas. Me lo paso bien, pero hago grandes alardes de mi legendaria torpeza. Por último probamos el Azul, un interesante juego de colocación de losetas, que me gusta, pero al ser mi primera partida cometo un grave error de novato que me hace perder un montón de puntos y me hace conformarme con el segundo puesto. 

A los juegos citados (creo que no me dejo ninguno) cabe señalar la parte siempre agradable de volver a ver algunas caras conocidas del mundillo y aparte de eso creo que poco más que contar. 

sábado, 4 de diciembre de 2021

A frikear a Santander

Diez años más tarde, vuelvo a las Minas.

Las jornadas Minas Tirith son un clásico en el panorama de los juegos de mesa de la cornisa norte y unas jornadas a las que solía ir hace años, pero que por A o por B perdí la costumbre de ir y por la tontería me he tirado la friolera de diez años sin aparecer por ahí. Pero este año cuadraban bien las cosas y además hay mono de jornadas, de modo que aunque no voy a estar los tres días como solía hacer, sí que estaré hoy por ahí. A ver qué me encuentro. 

jueves, 2 de diciembre de 2021

Emojimigos de Spiderman


Un sencillo acertijo visual para los fans del trepamuros, cuya nueva película se va a estrenar en breve. Aquí debajo, las soluciones. 

1. Doctor Octopus
2. Electro
3. Escorpión
4. Lagarto
5. Duende Verde
6. Kraven el cazador
7. Misterio
8. Gata Negra
9. Sandman
10. Venom
11. Buitre
12. JJ Jameson
13. Lápida
14. Kingpin
15. Duende (Hobgoblin)
16. Hammerhead
17. Rhino

miércoles, 1 de diciembre de 2021

Last night in Soho

El cartel está en castellano pero yo la vi en inglés.

Edgar Wright, conocido por su trilogía del Cornetto y la maravillosa adaptaciñón de Scott Pilgrim, cambió de registro para regalarnos (es un decir, que yo mi entrada la pagué) la soberbia Baby Driver y ahora vuelve a cambiar para traernos otra maravilla, un thriller muy noir, con referencias a Hitchcock, Lynch, Tarantino, Aranofsky y muchas otras que sin duda habré pasado por alto.

Nos habla de Ellie, una chica de pueblo que se va a estudiar diseño a la gran ciudad y empieza a tener sueños muy vívidos que la transportan al Londres de los años 60, donde se transforma en cierta manera en Sandie, una chica misteriosa y sofisticada con sueños de ser cantante, que conoce a Jack, un hombre magnético, al principio un galán maravilloso, que la introduce en la noche londinense. Esos sueños se irán repitiendo y Ellie tendrá que sufrir un inquietante descenso a la locura a medida que los sueños de Sandie se van convirtiendo literalmente en pesadillas.

En esta última noche en el Soho, tanto el director como las actrices protagonistas (en especial MacKenzie, que se come la pantalla cada vez que aparece) son capaces de generar una atmósfera cautivadora y opresiva, que atrapa al espectador, haciendo querer saber qué va a pasar y a dónde va a llevar este camino. Ayuda también, y mucho, la música, con una genial banda sonora con la que Wright vuelve a dar vida a la película, integrando muy bien las canciones con la acción. Sin llegar al nivel que alcanazaba en esta faceta con Baby Driver, pero rayando a gran nivel. Sobre la música, por cierto, fue toda una sorpresa descubrir que la mítica Eloise de Tino Casal no es sino una versión del tema homónimo de Barry Ryan. 

Un clásico instantáneo que eleva a Edgar Wright a la categoría de "director del que voy a ver todo lo que estrene". 

martes, 30 de noviembre de 2021

lunes, 29 de noviembre de 2021

Un pequeño chaparrón

¿Basauri o la entrada al templo del agua?

No es ninguna noticia que llueva en Bilbao, pero si llueve tanto como esta semana empieza a serlo un poco, y eran impresionantes algunas de las imágenes que llegaban desde sitios como Zorroza o Basauri, recordando al infausto verano del 83, aunque esperando que no llegue a tanto. Mañana parece que las nubes nos darán un respiro, pero el miércoles vuelven a la carga.

Esto es en Zorroza, por donde paso andando a menudo. Me deja sin palabras.

domingo, 28 de noviembre de 2021

Frío y lluvioso fin de semana

La granizada del sábado en todo su esplendor.

Fiel al lema de la casa Stark, se acerca el invierno y este fin de semana hemos podido verlo, con mucho frío, mucha lluvia y bastante granizo. Pero además de eso, otras cosas.

El viernes fui al cine, a disfrutar de la última (y única decente) adaptación de Resident Evil. Luego, aprovehando que la lluvia dio tregua me di un largo paseo y terminé en la lonja, donde gané sendas partidas de Wingspan y Dune Imperium. 

El sábado por la mañana una de corretear por el gimnasio y un pintxo-pote antes de comer. Por la tarde a la lonja, a jugar a Downforce (que no se me da tan bien como las partidas del viernes) y La tripulación. Pero me voy pronto, que tocaba evento en el Teatro Campos, pues me habían regalado entradas para ver el show de Facu Díaz y Miguel Maldonado "No te metas en político".

La parte de Facu bien, con algunos momento graciosos y sin ser uno de mis monólogos favoritos me divertí. El problema vino con la intervención de Maldonado, que me pareció lo menos gracioso que haya visto nunca en un escenario y que además costaba entender lo que decía. El show en sí tenía momentos muy graciosos y con potencial, como el sketch de la entrevista a España, que conceptualmente era genial, pero la ejecución no nos gustó nada. De hecho, no llegamos a terminar de ver el monólogo de Maldonado y nos marchamos de ahí a la mitad. Luego cena y a casa bajo la lluvia.

Domingo por la mañana replicamos el plan del sábado y por la tarde probamos una partida al Castle Party, donde sufro para ganar, pero gano. Pero lo mejor es ver.

sábado, 27 de noviembre de 2021

Resident Evil: Bienvenidos a Raccoon City

Staaaaars!

La mejor adaptación que he visto de videojuego a película, así de claro. El trailer tenía muy mala pinta y las expectativas eran muy bajas, pero la verdad es que me he llevado una sorpresa muy agradable con esta película, que se nota que está hecha con muchísimo mimo y amor a la saga de Capcom, y que además funciona muy bien como película de terror y acción para quien no conozca los juegos de los que bebe.

Como ya nos mostraba el anuncio, la historia coge elementos de Resident Evil 1 y Resident Evil 2, con algunas cosas de Code Veronica y nos va contando y entremezclando, con bastante acierto, ambas historias. Cambia cosas, cierto es, y algunos cambios que introduce son de calado, llegando incluso algunas a arquearme bastante la ceja, pero en realidad son cambios que encajan muy bien con el resto. Me refiero, claro está, al origen de los hermanos Redfield, que bueno, no es como en el juego pero tampoco queda mal. Otros cambios, sin embargo, creo mejoran el original, como por ejemplo el personaje de Leon Kennedy, para mí de lo mejor de la película, que a diferencia del del videojuego, este sí me lo creo. Y eso no pasa solo con Leon. También pasa con Albert Wesker, que vale, el de esta película es un personaje completamente distinto al villano de la saga videojueguil, pero pasamos de tener un villano de opereta y jajejijoju a un personaje con unas motivaciones y un comportamiento que para película queda mucho más verosímil.

Y ese es, sin duda, uno de los grandes logros de esta película, que dentro de que es una historia de megacorporaciones y zombis, consigue ser creíble. La forma de actuar de los personajes, exceptuando las necesarias concesiones al peliculeo, te las crees, la forma de actuar de los civiles te la crees y en general todo fluye bastante bien y con sentido. Y hay escenas de acción que verdaderamente consiguen transmitir el caos y la angustia que la situación merece.

Ahora vamos a los zombis, los que para mí tiene un enfoque muy, pero que muy acertado, y que consiguen dar verdadero miedo, más que en la mayoría de películas del género, pues no se limitan a ser esa masa desdibujada de masillas matables, sino que se nos muestra a los zombis como lo que realmente son: humanos víctimas de los experimentos de Umbrella, y gente que está sufriendo. Nos va mostrando el proceso de degradación física e incredulidad por el que pasan, hasta irse poco a poco convirtiendo en los cadáveres andantes que son. 

Vamos ahora al apartado estético, que cuando hablamos de una adaptación de videojuego es importante. A este respecto, me tengo que quitar el sombrero ante los decorados, que nos trasladan a los sitios icónicos como la mansión Spencer o la comisaría de Raccoon City, recreándolos con un cariño que hace que parezca que nos hemos ido al videojuego, y algunas escenas del videojuego no solo las replica de forma perfecta, sino que además consigue que encajen de forma perfectamente natural en la historia, y a veces con ganas de llegar al aplauso. También consigue emular, en general, el aspecto noventero, un poco de serie B, que en realidad tenía el juego original. Pero sin dar vergüenza ajena en la escena introductoria de las montañas Arklay. Por poner alguna pega, es cierto que los diseños de algunos personajes son muy distintos, y puede que hace algunos años me hubiera quejado de esto, pero a estas alturas ya me suele importar menos. Y cogeremos como ejemplo a Jill Valentine, que siendo tal vez lo que menos me haya gustado, la prefiero a la versión de Siena Guillory, que estéticamente clavaba la del juego pero no dejaba de ser un florero muy bonito cuya función en la trama era básicamente estar buena.

Además de todo lo citado, toca decir que es una película con la que me he divertido mucho, pues tiene acción, humor en su justa medida (el jefe de policía Irons tiene momentos estelares), tensión y saber jugar con la incertidumbre de qué cosas serán como la historia que ya conocemos y cuáles no. 

Por último, toca avisar de que tiene una escena postcréditos que abre la puerta a una posible secuela que, viendo lo que han hecho aquí, me encantaría que se hiciera. Porque Resident Evil: Bienvenidos a Raccoon City me ha parecido una carta de amor a Resident Evil. Por fin una película a la altura.