miércoles, 24 de agosto de 2016

Aste nagusia 2016: día 4

Ayer el plan fue más diurno que nocturno.

Avanzan las fiestas y hacemos un alto en el camino para ir de Bilbao a Amorebieta, donde unos amigos organizaban una kedada en su casa, con barbacoa, piscina y tal. Un plan que con el calor que hacía era difícil de rechazar. 

Así que ahí nos juntamos unos cuántos (16, creo, sin contar niños y los dos enormes malamutes que se paseaban por ahí, cuales peluches gigantes) y a la ingente cantidad de comida y piscina se sumó luego una sesión de tiros a canasta donde demostré mi incapacidad baloncestística cuando de tirar a distancias superiores al metro y medio se refiere.

Ya de vuelta en Bilbao, pasé por la lonja a recoger gente, aprovechando para jugar alguna cosilla de mesa, y en el recinto festivo, lo que es fiesta poca, pues parecía día de descanso y pronto nos retiramos a casa, tras haber bebido solamente un katxi... de agua.

martes, 23 de agosto de 2016

Aste nagusia 2016: día 3

Recibiendo visitas familiares.

Seguimos con las fiestas, que avanzan inexorables y llegamos al lunes, que desde hace años es sinónimo de turno de barra y de pasar toda la tarde en la txozna, pues es el día en el que hacemos turno. Concretamente me tocó estar desde las 4 de la tarde hasta la 1 de la mañana.

Y al acabar, pues ya que estaba ahí, había que beber un poco, y pasar al otro lado, al de los clientes, con algo de bailoteo y katxis de ron con cola, para seguir con la tranquila tertulia terracera (con más ron-cola) en el interior. Y momento delirante cuando, con la excusa de que se están cagando, dos señores saltan la lona que delimita la txozna para intentar acceder al baño y a los que cuesta, dada su insistencia, echar fuera. Lo sorprendente es que en vez de llamar a la puerta saltaran, todavía nadie se explica cómo, la lona. Mérito no se les puede negar. Alguien debería explicarles que los Juegos Olímpicos terminaron el domingo.

Y el sábado vuelta a la barra, que es la parte de fiestas de Bilbao que más me gusta.

lunes, 22 de agosto de 2016

Aste nagusia 2016: día 2

La ineludible cita con Goyo.

Triple sesión txoznera la de ayer, y creo que es la primera vez en 20 años que lo hacía. Por la mañana dimos un paseo hasta el Arenal, entre otras cosas para visitar el torneo de Bloodbowl que organizaba mi asociación, y de paso comer con alguno de los que estaban organizando. Pantagruélicas pizzas del Pizza Vía (la familiar, aprovecho para comentar, es muy grande). Tras la comida, la sobremesa viene acompañada por eventos olímpicos: primero la final de gimnasia rítmica por equipos y luego el final del España-Australia de balocnesto, en el que la pelea por el bronce fue agónica y disputada hasta el último segundo.

Algo más tarde, nueva visita al recinto de fiestas, para un poco de poteo y charleta con amigos, haciendo tiempo hasta el evento del día, una tradición anual que no puede faltar: el monólogo de Goyo Jiménez. Más flojo que en otras ocasiones, la verdad (no siempre se puede rozar la perfección), pero eso no impidió que fuera tronchante y divertido. Que el tipo es un genio, y hasta su peor monólogo sigue siendo un gran monólogo.

Por no faltar a las tradiciones, tras el show fuimos otra vez a Moskotarrak, pero no había nadie, así que un par de cañas, algo de bailoteo y a una hora prudencial a casa, que hoy toca día duro de turno.

domingo, 21 de agosto de 2016

Aste nagusia 2016: día 1

Llegó la Marifiesta.

Como todos los años, ya está aquí la semana grande de Bilbao, las fiestas de pueblo de esta mi ciudad, que tanta gente espera con tantas ganas. 

El comienzo de fiesta fue bastante tranquilo. Primero cenar y ver los fuegos (que se acabó convirtiendo en cenar viendo los fuegos) y luego a casa de una amiga, donde la gente del club del libro celebraba el club del txupito, un spinoff de la actividad literaria que consiste en cambiar libros por bebida, o mejor dicho, libros y comida por bebida y comida.

18 personas en un salón tan pequeño, unido al calor de agosto, hacen que eso sea un horno agobiante, con lo que agradezco mucho el rato de salir a la calle y dirigirnos al recinto festivo, donde tras una larga caminata (hoy, en "animales lentos": el grupo de borrachos) acabamos llegando al sitio habitual, donde procedemos a los clásico de saludar a gente, coger pulsera del poder, unos katxis (lo primero alcohólico que bebía en toda la noche) y hasta las cinco de la mañana arreglando el mundo en modo tertulia terracera.

sábado, 20 de agosto de 2016

Apartamento 23: orden correcto

Jessica Jones sin poderes pero con más mala baba.

Esta entrada va para "Don´t trust the B in apartment 23", esta joyita que acabo de descubrir en Netxlix, de cuya existencia ya tenía constancia pero que no me había llamado especialmente la atención. Hasta que me dio por darle una oportunidad y aunque llevo muy poco visto, me está gustando bastante. Una sitcom con puntos muy graciosos, pero que todavía es pronto para valorar, pues solo llevo vistos tres episodios. 

Pero no he venido a opinar sobre la serie (cosa que ya haré cuando haya visto más capítulos) sino para hablar del orden de los episodios. Por lo visto es uno de esos ejemplos de serie maltratada por su cadena (la ABC) y entre otras lindezas emitió los capítulos en desorden, error que también ha arrastrado Netflix. Y no es que sea una serie con una compleja metatrama, pero verlos en el orden de emisión sí que provoca lógicos y molestos errores de continuidad.

Así, investigando he encontrado el que parece ser el orden correcto para verla, con el título original y el español:

1- Pilot/Piloto (emitido originalmente como 1x01)
2. Daddy´s Girl/La niña de papá (1x02)
3. Mean Girls/Chicas malas (2x10)
4. Making Rent/Ganar para el alquiler (1x05)
5. The Wedding/La boda (1x04)
6. The Scarlett Neighbor/La vecina escarlata (2x09)
7. Whatever it takes/Lo que haga falta (2x05)
8. It´s Just Sex/Solo es sexo (1x06)
9. The Leak/La gotera (2x12)*
10. The Parent Trap/Madres e hija (1x03)
11. Shitagi Nashi (1x07)
12. Bar Lies/Trolas de bar (2x06)
13. A Weekend in the Hamptons/Un fin de semana en los Hamptons (2x07)
14. A Reunion/Una reunión (2x01)
15. It´s a Miracle/Es un milagro (2x04)
16. Love&Monstruos/Amor y monstruos (2x02)
17. Sexy People/Gente Sexy (2x03)
18. Paris (2x08)
19. Teddy Trouble/El tema Teddy (2x13)*
20. Monday June/La June del lunes (2x14)*
21. Dating Games/Juego de citas (2x11)*
22. The D/el suspenso (2x15)*
23. The Seven Year Bitch/La relación y la amiga (2x16)*
24. Using People/Utilizar a los demás (2x17)*
25. Ocupado (2x18)*
26. Original Bitch/La puta original (2x19)*

¿Mágico, verdad? Pues para más inri, los capítulos con * ni siquiera fueron emitidos en su día. Por suerte más tarde acabaron pareciendo (los acabarían emitiendo para quitárselos del medio) y es fácil acceder a ellos. Lo que no quita que la chapuza fuera mayúscula, cambiando capítulos no solo de orden sino de temporada, en una serie que acabó siendo cancelada. Y es una pena, porque de momento parece que empieza muy bien.

viernes, 19 de agosto de 2016

Al final del túnel

Gran actuación de Clara Lago.

Definición rápida: mezcla "La ventana indiscreta" de Hitchcock con una película de atracos. Versión más larga: este thriller cuenta la historia de Joaquín, un hombre que vive, con su perro, postrado a una silla de ruedas y dedica sus noches a vigilar a un grupo de desconocidos. Cuando alquila una de las habitaciones de la casa a Berta, una simpática e inteligente ex-stripper y su hija, su vida dará un vuelco y los acontecimientos se irán precipitando, a medida que la trama de sus espiados, una peligrosa banda de atracadores, se va acelerando.

El resultado: una buena película con buen argumento, buenas actuaciones de Pablo Echarri (gran villano, que da muy mal rollo) y Clara Lago (resulta difícil creerse que no es argentina) y bastante tensión, a pesar de que en muchos momentos cuesta creerse muchas cosas, sobre todo al protagonista, con una inteligencia a nivel Walter White que pisa fuerte (si se me permite el chiste de humor negro) en el terreno de la fantasmada, pero que aporta momentos geniales con algunas de sus salidas a los callejones en los que se mete. 

Una película que tenía buena pinta y no decepciona. Y el perrete, añado, es de lo más majo.

jueves, 18 de agosto de 2016

Montando txozna

Aquí habrá una txozna.

A punto estamos de que empiece la Semana Grande, es cuando hay que trabajar para organizar la fiesta, y aunque casi siempre me pilla fuera esta vez sí que me he podido acercar a las labores de montaje con las que llevan toda la semana. Quería haber ido ayer pero no me fue posible, así que he ido hoy, sobre todo a hacer labores de carga y descarga, que los componentes materiales de la txozna no se mueven solos, y a montar alguna cosilla (lo que me recordaba a mi época de ETT). Y aunque hoy por la tarde tengo otros temas que me lo impiden, mañana por la mañana intentaré ir otra vez. No me apetece nada, pero es una de estas cosas que no apetecen a nadie, y hay que hacerlas.

miércoles, 17 de agosto de 2016

Nerve

Cuando Pokemon Go se vuelve muy mainstream.

Si esta película fuera vasca se habría llamado, sin duda, "¿A que no hay huevos?", pues eso es un poco de lo que va. 

Nerve es un siniestro juego online en el que se puede ser observador o jugador, donde los observadores pagan por monitorizar a los jugadores, a los que se va ofreciendo desafíos con los que pueden ganar dinero si los cumplen en el tiempo establecido, y que empiezan con cosas sencillas y van avanzando a retos con un claro peligro de muerte, mientras van encerrando a los jugadores en una espiral de riesgo y adrenalina de la que ya no pueden salir, obligando a que la única huida posible sea hacia adelante.

De ahí sale un thriller bastante majo con algunas escenas de tensión bien logradas, en el que hace falta desconectar un poco la suspensión de incredulidad, especialmente con el desenlace un tanto forzado. Aunque es cierto que si jugamos a creernos lo que nos cuenta es disfrutable sin que rechine del todo, porque como uno se ponga a analizar la cosa con ojo crítico, la propia premisa se estrella en cuanto uno se plantea cómo es posible que sea tan secreto algo tan en boca de todos.

Pero esto no pretende ser un documental sobre las redes y las nuevas tecnologías, sino un episodio de Black Mirror con adolescentes, y en ese sentido cumple bien la papeleta. Entretiene, ayuda a mantener el interés, y aunque se me acuse de frívolo, no puedo sino hacer mención a la escandalosa belleza de Emma Roberts que, por qué negarlo, alegra la vista durante toda la película. Y otra cosa que me gustó, como detalle, los títulos de crédito del final, que me parecieron originales.

martes, 16 de agosto de 2016

El espía que se perdió

Con licencia para perderse.

Un juego ideal para rellenar huecos en los ratos muertos con el que de 3 a 8 jugadores pueden jugar partidas verdaderamente breves, que casi duran menos de lo que se tarda en leer esta reseña y pasarlo bien con este divertido juego que pide algo de memoria, unas dotes de deducción, intuición, imaginación y sobre todo, cuando se es el espía, mucho morro.

La cosa es la siguiente: entre los jugadores hay un espía infiltrado y deben descubrir quién es. Pero el espía es un poco zoquete y ni siquiera sabe dónde está, por lo que tiene que adivinarlo, y gana si lo logra antes de ser descubierto o si siembra la paranoia y consigue que acusen a otro jugador. 

Para ello, cada jugador recibe una carta con una situación (que es la misma para todos) y un rol dentro de dicha situación que sí es diferente para todos. Menos el espía, que recibe una carta en la que solo pone espía. Evidentemente, antes de empezar cada ronda, se coge uno de los tacos de cartas de situaciones, sin mirarlas se roba una carta para cada jugador menos una, se mezcla la de espía, se reparten y se empieza a jugar.

Ejemplo: el zoo.

Se empieza a jugar, y el jugador al que le toca el turno puede hacer una de estas cosas; puede acusar a alguien de ser espía (el propio espía también puede hacerlo), puede hacer una pregunta o puede, si es el espía, declarar dónde se está.

Acusar a ciegas es peligroso, ya que falta información y además hay que someterlo a votación, y tratar de adivinar a lo loco dónde se está, tampoco parece la mejor de las ideas, por lo que al principio lo suyo es hacer preguntas, ciñéndose al rol que se tiene, preguntar algo que preguntaríamos. Por ejemplo, la carta de la foto es el guía del zoo, así que sería lógico preguntar "¿Le gustaría que le enseñara la jaula de los monos?" o "¿Qué es lo que más le ha gustado de la visita?". Y cuando preguntas a un jugador, él pasa a su vez a hacer una pregunta, sin poderla mandar al que le ha preguntado (por la cosa de no parecer un partido de ping pong).

Pero ojo, hay que tratar de no ser demasiado obvio, pues el espía escucha atentamente y su objetivo es precisamente saber qué sitio es. Pero tampoco hay que pasarse de sutil, y conviene no perder de vista que el objetivo de las preguntas es dejar claro que no se es un espía y tratar de ir cerrando el círculo. Si en el ejemplo que nos ocupa tenemos la carta "Zoológico" y a la pregunta "¿Qué es lo que te da más miedo de aquí?" nos responden "los leones" tiene pinta de que no es un espía, pero si por ejemplo responden "los misiles", pues ahí ya empieza a oler a espía. La estrategia, como suele ser habitual, la da la práctica, y sobre todo al principio el espía tiene que dar muchos palos de ciego, pero a cambio gana que es muy gratificante ganar como espía. Igual que es muy gratificante cazar al espía.

Y otra cosa que tiene es que es un juego rematadamente fácil de personalizar, pues cualquiera que tenga un poquito de imaginación puede crear sus propias cartas. Si bien, en favor de los componentes originales del juego, diré que los dibujos son muy simpáticos y encontrar al espía escondido en ellos es casi un juego en sí mismo.

lunes, 15 de agosto de 2016

Crónicas postumbras

Con el señor Umbras, mascota de las jornadas.

De regreso a casa, tras un viaje ostensiblemente más corto y cómodo que el de hace una semana volviendo de TdN, puedo escribir sin desfallecer lo que han sido las Umbras de Alter Paradox de Pamplona en esta su novena edición.

El viernes empezaban y llegamos algo más tarde de lo previsto al demorarse nuestra salida de Bilbao, que planeada para las 12 fue a las 13:30 y encima nos liamos al ir, así que entre llegar, acreditarse en el hotel comer y tal, nos dieron pasadas las 5. Saludos a gente, juegos de mesa (destacando el divertido "El espía que se perdió") y algo más tarde partida de rol en vivo: El rey amarillo.

Sábado por la mañana poca cosa, ya que me levanto no demasiado pronto y por la tarde toca dirigir nuevamente Pulp Fiction, pase que tarda en arrancar, pues costaba encontrar jugadores. Y por la noche Némesis, una interesante partida de rol en vivo centrada en el tema de la eutanasia, que podía haber dado algo más de sí, pero que gusta. Por la noche, en el bar de las jornadas, fiesta friki hasta las tantas.

Trasnochar hace que casi nos transportemos a la tarde del domingo donde dirijo El que camina con el viento, con problemas del primer pase solucionados pero algunos jugadores que, seré diplomático, tienen una concepción distinta a la mía de lo que es el rol en vivo... y de algunos términos elementales de la lengua castellana. 

Por la noche otro vivo, El inquisidor, una partida de rol en vivo de corte medieval, muy al estilo de las partidas que se hacían hace 12 años y que tampoco logra entusiasmarme. Y al acabar nos vamos en manada al parque a charlar, beber y filosofar hasta las tantas.

Llega el lunes, abandonamos el hotel, desayunamos y casi nos plantamos en la clausura, en cuyo sorteo me toca un juego de mesa que opto por donar a la ludoteca de la asociación y poco más. Nos vamos a comer al centro comercial, coche y vuelta a Bilbao. 

¿Cuándo son las próximas jornadas? ¡Quiero más!