jueves, 4 de junio de 2026

82-0

Esto es lo mejor que he podido hacer hasta el momento.

Uno de estos juegos tontos que se viralizan gracias a su simpleza y su capacidad de ser adictivos es este 82-0, que consiste básicamente en intentar formar el mejor quinteto posible de la Historia de la NBA.

Pero no es tan simple como decir "este, este y este", ya que hay unas ciertas limitaciones a la hora de elegir. Una es que el juego separa a los jugadores por décadas y equipos, y nos genera aleatoriamente de dónde hay que elegir, y la otra es que hay que tomar cada elección sin poder saber cuál va a ser la siguiente.

Es decir, primero nos sale, por ejemplo "los Bulls de los 90", con Jordan, Pippen, rodman y demás. Ahí la elección parece obvia, poner a Jordan de escolta. Pero no siempre es tan obvio, y a veces sale "los Suns de los 2000". Ahí ya empiezas a coger un poco por eliminación, y te quedas por ejemplo con Marbury y lo pones de base. Pero en la siguiente te salen los Lakers de los 80 y ya no puedes poner a Magic Johnson porque su puesto está ocupado.

Es decliciosamente diabólico cuando salen jugadores que pueden ocupar más de una posición, que cuando sol hay una libre es fácil, pero si te sale de primeras Lebron James sudas, ya que puedes ponerlo casi donde quieras, pero sabiendo que te vas a arrepentir. "Si lo pongo de base seguro que me salen luego Stockton y Nash pero aleros de mierda, y si lo pongo de alero me van a salir de Larry Bird para arriba (ahí ni tan mal, que lo podrías poner de cuatro) y como bases un enano y una cabra.

Es muy chorra pero engancha, y a nada que te guste un poco el baloncesto no vas a poder parar hasta que hagas un equipo digno de ese 82-0.

miércoles, 3 de junio de 2026

The Drama

¿La pareja perfecta?

Debo hacer una confesión, y es que viendo el cartel me llamaba bastante poco la atención esta película. Luego leí alguna cosa sobre ella, sin entrar en spoilers, y pensé que podría ser algo distinto a lo que sugiere.

Efectivamente, el cartel es engañoso, y la propia película juega a hacernos pensar que es una historia de amor más o menos convencional, que en sus primeros 15 minutos me recordó bastante a 500 days of summer. Historia de chico conoce a chica, se enamoran y todo es perfecto hasta que algo se tuerce.

Y de hecho es así durante bastante rato en la película, en la que ese "las cosas no son lo que parecen" forma parte íntegra de la historia, ya que ese es perfectamente su leit motiv. Sin giros de guion especialmente locos, la película nos cuenta los preparativos de la boda de Charlie y Emma, en la que todo parece ser idílico hasta que ella hace una confesión que vuela la cabeza de su prometido, que la empieza a ver con unos ojos muy distintos a partir de ese momento, de la misma manera que el espectador empieza a ver la propia película con otros.

Así, sin que nos hayamos dado cuenta, nos convierte la comedia romántica en una fascinante sátira, no exenta de su buena dosis de humor negro, a la sociedad americana, tirando por caminos que yo no me esperaba. Insisto, no es un giro de guion que busque epatar con la sorpresa impactante, y se podría ver perfectamente sabiendo cuál es. Sería plenamente disfrutable conociendo de antemano cuál es la confesión de Emma, pero creo que tiene más gracia ir con un "a ver por dónde me salen" y toparse con el "espera, ¿que ha dicho qué?".

No diré que es la película del año, pero sí que puntúa muy alto en una escala expectativas-resultado. Y tanto Pattinson como Zendaya, geniales en sus papeles.

martes, 2 de junio de 2026

Memorias de un ex-demandante de empleo [XXIX]

Nunca olvidaré lo que pesan estos cabrones.

A falta de cosas más interesantes que contar, hoy voy a hablar de un efímero trabajo que desempeñé, del que me acordé volviendo la semana pasada de París. Es una chorrada, pero puede sonar grandilocuente si se adorna de forma adecuada.

Amueblando el aeropuerto

Era la época en la que estudiaba para mis primeras opisiciones y de vez en cuándo me llamaban de la ETT. De esto no voy a hablar, que ya lo he contado muchas veces. Hoy toca acordarme de la vez que tuve que ir al aeropuerto de Loiu (conocido fuera de aquí como aeropuerto de Bilbao), y mi función era la de colocar esos bancos alargados que se ven en la foto, en la sala de recogida de equipajes.

No es algo con mucho glamour, y solo fue ese día, pero lo recuerdo por dos cosas: una, que los cabrones pesaban una absoluta barbaridad, por lo que eran necesarias varias personas y otro, que era la primera (y probablemente única) vez que accedía a la zona restringida del aeropuerto sin haber pasado por los controles ordinarios de seguridad. Una tontería, pero que me hizo sentirme poderoso.

Por eso, cada vez que me bajo del avión y veo esos bancos viene ese día a mi memoria y me recuerdo ufano que contribuí a hacer ese aeropuerto.

lunes, 1 de junio de 2026

A la cara

Cuidado con lo que tuiteas.

En Internet se nos calienta rápidamente la boca. Especialmente cuando nos tapamos detrás de un pseudónimo (y no digamos ya si la persona con la que discutimos también usa uno). Pero la realidad es que al otro lado de la red, quien nos lee es una persona, que siente y padece. Esto se acentúa más cuando son famosos, a los que todo el mundo se cree con derecho a decirles cualquier barbaridad, sin pensar en si eso tiene consecuencias.

Es el caso de Pedro, un hombre enfadado con el mundo que, tras la máscara de @alge66, se dedica a soltar todo tipo de barbaridades hirientes, hasta que un buen día se presenta en su casa una periodista a la que le lanzó un mensaje completamente grosero e hiriente, desafiándolo a decirle eso mismo a la cara. 

Lo que daba para un corto (de hecho, esto es la versión alargada de uno) se hace demasiado pesado convertido en película, pues toca meter mucho relleno y dilatar los tiempos, haciendo que el ritmo se resienta y acabe convirtiendo la hisrtoria en algo plomizo y aburrido. Para hacer la alegoría de que las intromisiones en las vidas de los famosos no son agradables ni adecuadas no necesitaban hora y media.

Dura 90 minutos, por mí le habría recortado 75.

domingo, 31 de mayo de 2026

Último fin de semana de mayo

De lo poco destacable.

Este ha sido un fin de semana bastante anodino (especialmente si lo comparamos con el anterior), que empezaba el viernes con la primera partida de una nueva campaña de Marvel Champions (aunque ya la he jugado varias veces), la de Cráneo Rojo, con un Calavera que se nos atragantó más de lo esperado. Jugamos con Tigra, Miles Morales, Mercurio y Halcón.

El sábado poca hostia, con algo de ordenador y por la tarde una de cine (la aburrida "A la cara"). Vuelvo dando un garbeo, paso por la lonja y me vuelvo a casa.

Hoy domingo, comienzo ejecutando al mosquito que tuvo a bien amargarme la madrugada, remoloneo y a la hora de comer me voy a por un taco. Por la tarde partida al SETI y de vuelta a casa. 

No se puede decir, desde luego, que haya sido un fin de semana memorable.

sábado, 30 de mayo de 2026

Pues otra vez a playoff

Show must go on.

Ayer el Bilba Basket ganaba 82-87 en Tenerife, lo que lo clasificaba para la séptima posición de la liga regular de la ACB, con acceso 11 años después a playoff. En teoría jugó aquel pseudoplayoff de la temporada 2019-20, pero como era a puerta cerrada reconozco que no le hice ni puto caso.

Para clasificarse hacía falta ganar en Tenerife o que Unicaja perdiera en Vitoria. Se dieron las dos, de modo que han entrado por la puerta grande y habrá al menos dos partidos más de los MiB.

El rival todavía no lo sabemos, ya que depende de lo que pase el domingo en el Barça-Valencia (nos puede tocar el propio Valencia o el Murcia). Habría preferido el Real Madrid (para lo que habría que haber terminado octavos) pero al menos no es el Baskonia. 

Mientras tanto, en el otro extremo de la tabla el Zaragoza daba la campanada salvándose literalmente en el último segundo, tras dos triples imposibles y mandando a la segunda categoría a un Gran Canaria que llevaba 31 años en ACB y cuyo descenso ha sido probablemente el más sorprendente que yo recuerde en el baloncesto. Me puedo imaginar la euforia de los aficionados del Zaragoza, pero me quedo con la tranquilidad de no haber estado en esa pelea.

El viernes que viene, creo, toca partido contra un rival que aún no sabemos quién es, y sin saber si será el último (que lo normal es que sí, pero soñar es gratis).

viernes, 29 de mayo de 2026

Un hijo

Una misión para Pacino y Mendieta.

No miento si digo que esta película me llamaba, por su temática, bastante poco la atención, y que si fui a verla es porque ayer se estaba fresquito en el cine. Pero también es verdad que dentro de eso me gustó, ya que es bonita y con su punto emotivo.

La cosa va de Guille, un niño que vive con su padre Manuel, desde que este separara de su madre. No sabemos cómo ha sido la cosa, pero algo malo ha pasado ahí y Guille parece tener algún tipo de trauma, y no ayuda que su padre se comporte como un gilipollas que no termina de entender y aceptar a su hijo tal y como es.

Cuando en el colegio detectan que algo pasa, derivan a Guille a la educadora del centro, María, que empezará a entender mejor lo que está pasando, y la película opta por una manera bastante inteligente de contar las cosas, haciendo que al final lleguemos con cierto apego por los personajes y mostrando que si se ve con perspectiva las cosas son distintas, los malos no son tan malos y la importancia de la comunicación en el duelo.

No era la película que más me llamaba, pero quedo plenamente  satisfecho con ella.

jueves, 28 de mayo de 2026

Otra vez estos calores

El mejor electrodoméstico de la casa.

Hay varias cosas de las que podría hablar hoy. De la endodoncia que me hice ayer (apasionante), del curso del curro (una pérdida de tiempo que, paradójicamente va sobre priorizar y tomar decisiones), de la película de hoy (Un hijo), series, juegos, mosquitos nocturnos o lo que sea. Pero la naturaleza manda y los 40 grados que tenemos en estas tardes tan calurosas no solo acaparan la atención, sino que aplatanan el cerebro lo suficiente como para que dé pereza hablar de otra cosa.

miércoles, 27 de mayo de 2026

Star Wars: The mandalorian and Grogu

El cartel me gustó más que la propia película.

Pese a que El mandaloriano es uno de los productos recientes más exitosos de la framnquicia Star Wars, no es ningún secreto que no me gustó nada cuando empecé a verla y aunque luego le fui cogiendo el gusto, tampoco me llegó a fascinar. De hecho, la tercera temporada la dejé a medio ver y solo la terminé porque me quería poner al día antes de ver la película. 

Porque ante todo soy un fan irredento y las películas de Star Wars hay que verlas en el cine. Aunque en este caso, más que una película se trata más de un capítulo doble que han decidido sacar en pantalla grande, y de hecho se nota claramente dónde termina un episodio y empieza el siguiente. Pero me alegro de haberla visto en el cine, pues de haberla visto en casa habría desconectado. Y es que es tremendamente desigual, en tanto que el primer capítulo es bastante entretenido pero el segundo me resultó infumable, posiblemente lo peor que he visto nunca de Star Wars en cine. El resultado global es un tremendo "meh", que realmente no suma absolutamente nada a la saga y que tampoco sería un drama, más allá del completismo, habérmelo perdido.

martes, 26 de mayo de 2026

Las catadoras de Hitler

Y si no os coméis estas verduras... os matamos.

Cine y gastronomía es un binomio que siempre ha ido muy unido y el peor adjetivo que puede utilizarse para una película que toque ese palo es "insípida". Vale que esta no es, ni pretende ser, una película que seduzca nuestros estómagos, ya que la comida es solamente la excusa para poner un punto de partida, pero sí es cierto que se me ha hecho bastante sosa y en general aburrida.

Nos habla de un grupo de mujeres que son contratadas, como el propio título indica, para ser las catadoras de la comida que va a comer Hitler durante las temporadas en las que se aloja en el bunker cercano y el Führer sabía que querían asesinarlo. No tengo claro que sea el peor de los trabajos en aquella época, pero sin duda una labor de peligro y que había pasado muy desapercibida. Aunque sí sabe un poco a que estaban rebañando el fondo de la olla de [el/la/los/las] [inserte colectivo profesional] de [Auschwitz/Hitler/Campo de exterminio famoso]. No sería de extrañar si cualquier día nos encontramos con El proctólogo de Auschwitz, El quiropráctico de Hitler o El taxidermista de Treblinka.

Lo que aquí nos cuentan es la vida y el día a día de estas mujeres. Cómo son obligadas a hacer su trabajo, cómo afecta a su vida personal y en particular la vida de Rosa, una joven alemana que tiene a su marido en el frente y no lo ha podido ver prácticamente desde que se casaron, con lo que el drama está servido.

Supongo que es una de esas películas que dentro de un tiempo habré olvidado por completo. Con suerte recordaré haberla visto.