jueves, 17 de enero de 2019

Tiempo después

¡Taxidermia, taxidermia!

Anunciada como secuela espiritual de "Amanece que no es poco", esta película mantiene un tipo de humor muy parecido, con el absurdo y el surrealismo de la mano de unos cultismos impropios del contexto de los personajes (ahí está la coña), aunque sí me daba la sensación de que esta era algo más estructurada, con una historia más ordenada.

El planteamiento es futurista, en el año nueve mil y pico, con la sociedad dividida entre la gran torre de los que tienen empleo y el campamento de los desempleados, y la armonía (que casualmente viene bien a los acomodados) se rompe cuando uno del campamento quiere vender limones en la torre y se lo impiden, pues dejaría de estar parado y se desnaturalizaría. Y ese conflicto termina por desembocar una guerra, cuyo resultado no cuento, por no hacer spoilers.

Un humor en ocasiones impredecible, que a ratos me sacó la carcajada, una crítica mordaz, en  unas ocasiones más sutil que en otras, al capitalismo, y un buen elenco actoral hacen de esta una película interesante. Ojo, siempre que se sepa lo que se va a ver, pues el humor de José Luis Cuerda es muy peculiar, y quien vaya esperando algo más convencional puede salir espantado del cine.

Respondiendo a si es una digna secuela de Amanece que no es poco, diré que la disfruté más, aunque es cierto que la otra me pilló de sorpresa y con fiebre, que lo mismo no era el modo óptimo de verla.

miércoles, 16 de enero de 2019

Volvió el reloj

En el peor de los casos funcionará dos veces al día.

El reloj de pulsera es un complemento que para muchos ha quedado ya en desuso, pues hay quien lo encuentra incómodo y prefiere mirar la hora en el teléfono móvil. Yo, al contrario, me siento desnudo sin el reloj, y soy de los que no se lo quitan ni para dormir.

Por eso, me gusta llevar un reloj decente y tengo el que me regaló mi padre, las fechas me bailan pero diría que fue hace unos 15-16 años, no sé si cuando me colegié o cuando fui investido como licenciado en Derecho. La parte del reloj en el campamento de prisioneros del Vietcong mejor la omitimos.

El reloj no va con pilas, sino que se carga por la luz, y a finales de año me empezó a fallar. Un día me di cuenta de que marcaba las 7 de la tarde, pero eran ya las 10. Lo tuve un rato enchufado con el móvil y volvió a andar, pero al día siguiente se paró de nuevo. Probé a tenerlo un rato prolongado cogiendo luz, pero aunque parecía resucitar siempre se acababa terminando la pila de madrugada, de manera que cuando me levantaba marcaba que eran las 3-4 de la mañana.

Así que con harto dolor tuve que llevarlo a la joyería donde se compró, y de ahí me remitieron al servicio técnico de Citizen, en la Plaza Nueva. Ahí lo dejé el 3 de enero, y he estado hasta hoy sin mi querido reloj, apañándome con la pulsera cuentapasos, que tiene reloj digital pero ni por asomo es lo mismo.

Hoy ya por fin me han llamado para decirme que estaba reparado, y tras pagar una dolorosa cuenta, por fin el reloj ha vuelto a su lugar natural, que es mi muñeca.

martes, 15 de enero de 2019

Merlí

Con los peripatéticos.

Francesc Orellá es un actor que me gusta bastante desde los tiempos en los que le vi en "El comisario", y es el motivo principal por el que me puse a ver esta serie, bastante popular en la televisión catalana.

Serie de instituto, con sus clichés de serie de instituto, con toques a lo club de los poetas muertos, nos cuenta la historia de Merlí Bergeron, un profesor de filosofía que revoluciona el instituto Ángel Guimerá cuando es enviado a hacer una sustitución y lo pone todo patas arriba con sus métodos tan particulares y su costumbre de cuestionarlo todo y pasarse todas las normas por el forro de los cullons. Pero como resulta ser tremendamente inteligente y carismático (y a veces seductor hasta puntos que rozan la ciencia-ficción), pues acaba llevándose a todo el mundo de calle y cayendo bien a todo el mundo.

Alternando las enseñanzas de Merlí (cada capítulo está centrado en un filósofo, que más o menos encaja con la trama) y las andanzas de los estudiantes, con un toque que me recordaba un poco a Skins (cada vez que veo una serie de instituto me pregunto qué narices hice yo con mi adolescencia), la serie se ve fácil, es amable y tiene sus momentos, por lo que sigue bastante bien. Tiene también sus momentos emotivos (otros son de vergüencita ajena), y el final casi me saca la lagrimilla, pues lo cierto es que consigue que la mayoría de los personajes caigan bastante bien.

Eso sí, recomiendo verla en el catalán original, no solo porque se pueda seguir sin hacer demasiado caso a los subtítulos, sino porque un día puse un cacho doblado por curiosidad, y me explotaron dolorosamente los oídos.

lunes, 14 de enero de 2019

Teaser #omicron2019

Pronto publicaremos el cartel.

Ya es oficial y ya puedo anunciar que habrá #omicron2019, y comunico también que ahí volveré a estar en organización, sobre todo con la parte de publicitar el evento, dar la murga en los medios y todo eso. La ubicación de las jornadas todavía no la puedo decir (no antes de anunciarla por los medios oficiales), pero es algo que se sabrá pronto.

domingo, 13 de enero de 2019

Finde con mucha lonja

Misteryum, una partida del sábado.

Entre una cosa y otra este fin de semana he estado bastante en el local de la asociación. El viernes por la tarde, para hacer algo de tiempo me pasé por ahí, hasta las 20:30 y jugamos al 7 Wonders. Luego subí hacia Miribilla. Del partido, como perdieron, no me apetece hablar, así que me voy a la salida del mismo, que volví otra vez a la lonja, para jugar (y ganar épicamente) una partida al Dead of Winter.

Como me acosté bastante tarde, el sábado por la mañana prácticamente perdido, salvo la escapada al súper para hacer las compras. A la tarde de nuevo a Abaco, pues teníamos reunión de junta directiva, que duró hasta las 21:00 o algo así.

Partida rápida al CIV, cena y tras ceder mi puesto en el Galactica (éramos 7 para un juego de 6) me voy a la otra sala, donde me junto con otros dos y probamos el Misteryum, que resulta ser una especie de mezcla colaborativa entre el Cluedo y el Dixit. El Cluedixit.

Domingo por la mañana tampoco es que haga gran cosa, salvo dormir y jugar al GTA, y por la tarde... otra vez a la lonja, donde tenemos reunión, y en ella confirmamos la celebración de un importante evento primaveral en Abaco.

Tras la reunión, que no ha sido demasiado larga, nos hemos ido a por unas hamburguesas a Zubiarte mientras arreglábamos el mundo, y ya de vuelta a casa, que mañana toca madrugar.





sábado, 12 de enero de 2019

Los cromos de Steam

Algunas de mis insignias.

Hace algún tiempo hablé de los cromos de Steam (y sus planes de dominación mundial), y ahora voy a proceder a intentar explicar un poco por encima cómo funcionan. Steam, aquí lo explicaba, es una conocida plataforma de compra de videojuegos digitales, en la que pagas, te bajas el juego y a jugar. Como piratearlos pero más cómodo y sobre todo legal.

Bien, hace ya tiempo que Steam empezó a regalas a los usuarios cromos virtuales, que se consiguen comprando juegos, jugando a juegos, participando en eventos o abriendo los sobres de cromos que periódicamente pueden ir apareciendo en nuestro inventario. Estos cromos forman packs, de manera que cuando tenemos un pack completo podemos usar los cromos y fabricarnos una insignia.

Por ejemplo, si conseguimos los 8 cromos de Final Fantasy X, nos dan la insignia de Final Fantasy X.

¿Y para qué sirven las insignias? Bueno, en primer lugar, que hacen bonito en nuestra estantería principal, pero también nos dan puntos que permiten subir de nivel de usuario de Steam, y lo de subir de nivel sirve para tener estanterías virtuales donde poner las insignias, ganar emoticonos, fondos de escritorio... Además, cuando conseguimos una insignia nos suele venir con algunos de dichos emoticonos, fondos de escritorio, etc. Y, lo más importante, cuanto más alto sea nuestro nivel, más probable es que de vez en cuándo nos aparezcan packs de refuerzo, que son básicamente sobres de tres cromos de algún juego concreto.

A estas alturas alguien estará pensando que esto es un engañabobos y que la única función de los cromos es conseguir más cromos, que sirven para... conseguir cromos. Y no le falta razón, pero sigamos.

Los cromos pueden ser de juegos (la mayoría tienen su insignia), y muchos juegos, solo por jugar, te dan hasta 4 cromos de su colección, lo justo para que tengas la insignia a medio hacer y te piques. Pero también pueden ser de eventos, y cuando son las rebajas de navidad y verano salen unas insignias especiales, con maneras de conseguir cromos a cascoporro, como votando en las categorías de juegos del año, o explorando las listas de juegos recomendados (vamos, que te pagan por ver anuncios).

Ahora hablemos de las gemas. Los cromos de Steam, además de algunos objetos que nos dan al comprar juegos y conseguir insignias, nos los podemos quedar, los podemos vender en el mercado (luego voy a eso) o podemos convertirlos en gemas. ¿Y para qué sirven estas gemas? Pues podemos meterlas en un saco (que no tengo claro del todo para qué sirve) o usarlas para fabricar packs de refuerzo (¡más cromos!), pero eso sí, del juego que queramos (siempre que tengamos las suficientes).

No son las del infinito, pero nos apañaremos.

Del mercado ya hablé en la entrada que enlazaba al principio, pero por completar la entrada lo explico otra vez aquí, y es la gran genialidad de todo esto. Muchos de los artículos son comprables y vendibles, y tienen su valor en el mercado, de forma que los usuarios se pueden intercambiar estos cromos, bien por otros cromos, bien por dinero, que es donde Steam saca la tajada. 

Los precios suelen ser muy pequeños, con valores que suelen oscilar entre los 4 y los 10 céntimos de euro por cromo, y de cada transacción, Steam se queda con 2 céntimos. No es una gran cantidad, y además es algo que previamente nos ha "regalado", de manera que la sensación de dinero gratis ahí queda, y las cantidades son tan pequeñas que a nadie le escuece gastarse 20-30 céntimos de euros en terminar la insignia de su juego favorito.

Obviamente es perfectamente posible, e incluso recomendable, no entrar en el juego de comprar cromos y solo vender los que nos caigan en las manos, ya que ese dinero va al saldo de nuestra cartera de Steam, y es un ahorro para cuando compremos futuros juegos. 

Efectivamente, Steam nos regala dinero para que nos lo gastemos en sus productos. Todo está pensado, siempre gana la banca.

jueves, 10 de enero de 2019

Final Space

La tripulación de H.U.E.

Todavía en estado de shock con el último capítulo de la primera temporada, toca hablar de esta no muy conocida serie, una space opera de animación llena de humor y epicismo que nos cuenta la historia de Gary, un completo perdedor que acaba llevado por las circunstancias a capitanear (o eso cree él) una nave espacial y a enfrentarse a una peligrosa amenaza que podría destruir la galaxia. 

Todo empieza cuando Gary conoce por azar a Mooncake, una adorable forma de vida alienígena (simpático, poderoso y blandito) que resulta ser el arma clave que ambiciona el malvado Lord Comandante, que es quien está detrás del misterio del espacio final que da título a la serie. Al reparto se unirán también el insoportable pero necesario KVN, el letal Avocato y su hijo Little Cato, o la intrépida Quinn.

Final Space tiene humor, sí, pero aunque el estilo de animación podría dar a entender que es una comedia gamberra a lo Padre de Familia, lo cierto es que el argumento no es en absoluto tontorrón y el humor es un simple accesorio para una historia que alcanza tintes épicos y momentos muy emotivos de amor y amistad, y de lo que significa la soledad a la que muchas veces tiene que enfrentarse el protagonista. Y ese leit motiv de principio de capítulo que se acaba pareciendo en santo y seña de la serie. 

Una serie cortita, con solo diez capítulos de unos 20 minutos, que casi se puede ver el tirón, como si fuera una película larga. 

Y el final... ay, ese final.

miércoles, 9 de enero de 2019

Lo que esconde Silver Lake

Esconde más de dos horas de tedio.

Cuando terminó la película no tenía muy claro si era una mierda o el problema es que no la había entendido, si bien ambas opciones son perfectamente compatibles. El caso es que la disfruté tanto como habría disfrutado una patada en mis partes pudendas.

Sin tener muy claro lo que pretende contar, es la historia de un obsesionado con los acertijos que se obsesiona con su vecina y al desaparecer ésta se dedica a buscarla por los ambientes más sórdidos y selectos de Los Angeles, no sé si pretendiendo emular a Eyes wide shut, y se ve metido en una espiral de fiestas, drogas, sexo y psicodelia, hasta el punto de que uno se pregunta si se ha equivocado se sala y se ha metido a ver la secuela de Amanece que no es poco. 

Toda la película discurre por un camino errático, en el que nada parece llevar a nada y la sensación que invade es de ser una ginkana cuasialeatoria en la que el protagonista va resolviendo pistas sin orden ni concierto, sin que nada tenga sentido, ni sus razonamientos (abusando del "yo la suelto, a ver si cuela") ni muchas de las subtramas que deja colgando, o presenta sin que tengan ninguna relación aparente con la trama.

También me da la sensación de ser una película pretenciosa, que se viste de elementos de cultura pop, como si pretendiera ser una obra de culto, y a veces incluso se diría que hace burla de eso mismo, rompiendo la cuarta pared (que Andrew Garfield aparezca con un cómic de Spiderman tiene su coña, es verdad) y con escenas que bien podrían ser un curioso homenaje a Matrix, como la entrevista con el compositor. Aunque sean tramos que argumentalmente van de ningún sitio a ninguna parte.

A eso le sumamos que el metraje es excesivo (aproximadamente dos horas y cuarto) y el ritmo cansino, y tenemos una película a la que no salva una buena selección musical, muy pensada para rememorar los finales de los 90.

martes, 8 de enero de 2019

Spider-Man: Un nuevo universo

Los amistosos vecinos.

Debo reconocer que esta película no llamó ni un poco mi atención, y cerca he estado de saltármela. Pero las buenas críticas que estaba leyendo, unidas a una tarde tonta con un par de horas libres me animaron a acercarme al cine y... 

¡Vaya maravilla, oigan!

Empieza muy bien, con una rápida revisión a las películas antiguas del trepamuros, con un humor muy peculiar y rompiendo la cuarta pared, y nos va metiendo en la historia esta vez del Spidey de Ultimate, Miles Morales, en una historia que toca varias de sus versiones de universos paralelos, todo con bastante gracia y mucho homenaje a los cómics.

Tiene un estilo de animación un tanto curioso, que tira mucho de cel shading, con apariencia de videojuego de Telltale, y que a veces marea un poco porque va literalmente a trompicones, pero me gusta mucho cómo combina imagen y texto, introduciendo literalmente viñetas, bocadillos de pensamiento y onomatopeyas visuales (¡BOOM!, ¡POW!), algunas de las cuales incluso interaccionan literalmente con el entorno y consiguen golpes de humor muy buenos.

La historia se hace interesante, pero lo mejor son los personajes, especialmente los secundarios (¡Esa tía May es genial!), que contribuyen a hacer de esta una película muy divertida, con muchísimo humor, y tal vez la mejor película de cuantas ha habido de Spiderman.

Imprescindible, sin duda, para los admiradores de este personaje.

lunes, 7 de enero de 2019

Teaser teatral 2019

Aunque hoy no he podido ir a clase, me han chivado por Whatsapp.

Resumen: En una pequeña ciudad de España, un partido político y su alcalde llevan más de treinta años ejerciendo el caciquismo y la corrupción. Se les notifica la llegada de un inspector del gobierno, que debe analizar sus cuentas. El alcalde siguiendo su tendencia natural, se propone comprar la voluntad del inspector con todo tipo de agasajos, homenajes, regalos y dinero. Sin embargo, aparecen en la ciudad un sobrino y su tío, con intención de solicitar la mano de la sobrina del alcalde. Éstos son confundidos por el inspector del Gobierno, provocando todo tipo de divertidos malentendidos.