martes, 20 de octubre de 2026

Street Fighter (2026)

Esto sí es Stret Fighter, no como aquel engendro.

Con un estilo completamente entregado al mamarracheo y al meme, muy parecido al que vimos en Masters of the universe, nos llega por primera vez en la historia (y quien diga lo contrario se equivoca) una adaptación del icónico videojuego de lucha Capcom, y lo hace de forma muy divertida.

Realmente debería haberse llamado Street Fighter 2, y no porque esto suponga reconocer o legitimar en modo alguno la existencia de hipotéticas películas anteriores, sino porque es el videojuego que adapta y los personajes que encarna. Además, la propia historia de la película ya nos está contando que es el segundo torneo de artes marciales, hablándonos de uno anterior en el que Ryu derrotó a Sagat (como viene ocurriendo en el primer Street Fighter).

Aquí la feria va de que el malvado Bison (que no sé por qué aquí no está en Shadowloo) organiza un torneo para que los mejores luchadores del mundo se enfrenten y usar la excusa para atraer a Ryu a una trampa. Y me gusta que los personajes más o menos son lo mismo que en el videojuego y no gente vestida de forma similar pero con conceptos diferentes y que del original solo tienen el nombre.

Es ante todo un producto de fanservice, que busca cualquier excusa para meter escenas, movimientos o musiquillas del videojuego (la selección musical, por cierto, con temas bastante geniales) y se nota que busca complacer a quienes crecimos gastando monedas de 25 pesetas.

Ahora bien, que me haya gustado no me impide verle las fallas, que las tiene y algunas gordas. Lo que menos me gustó, de largo, es que visualmente resulta demasiado oscura, tanto que en algunas peleas costaba enterarse de lo que estaba pasando. La trama es confusa e inacabada, claramente con vistas a intentar hacer una secuela si la taquilla lo permite y algunos personajes tal vez se excedían un poco en u histrionismo.

Lo que me temo es que, pese a que dejan la puerta abierta para ello, puede que nunca veamos la continuación. El tiempo lo dirá, pero en mi opinión este es el camino a seguir para adaptar cosas que ya desde su origen no pueden ser tomadas en serio.

lunes, 19 de octubre de 2026

Whalefall

Gepetto nadando hacia la superficie.

El mito de Jonás, el hombre que fue devorado por una ballena y sobrevivió dentro por tres días es aquí modernizado por un submarinista al que se traga un cachalote. No se tira tres días, pero sí varias horas que se le hacen angustiosas, y es que dentro de lo inverosímil de la premisa han intentado ser razonablemente realistas.

Esto nos da como resultado una sesión de torture porn en el que el protagonista tiene que sufrir una serie de penurias en esta especie de escape room de la naturaleza, que termina siendo como una versión Greenpeace de Saw. Claro que si lo miramos desde el punto de vista del cachalote tampoco mejora la cosa, ya que va de un pobre que se come algo en mal estado, le revuelve las tripas y le provoca una úlcera. Una película sin villanos, solo víctimas.

Aderezan eso con los traumas familiares del protagonista, usan el superpoder del amor para resolverla y con eso ya nos han tenido entretenidos. 

No apto para gente con talasofobia o claustrofobia.

domingo, 18 de octubre de 2026

Finde entre eventos

Monasterium, el juego de hoy.

La semana que viene fue Valladolid y la que viene Essen, pero este ha sido un fin de semana completamente de transición. El viernes partida al Covenant y cine (La maleta), y lo más reseñable que al volver a casa me encontré con que la cerradura del portal estaba estropeada y no abría. Me tocó aporrear telefonillos hasta que di con un vecino que se apiadó de mí y abrió.

El sábado poca historia: mañana de lavadoras y consola (Assassin´s Creed Origins), gimnasio y tarde de Assassin´s y cine: Whalefall.

Domingo algo más social, pero poco. Por la mañana gimnasio, por la tarde partida a Monasterium y ahora me voy a revisionar El mundo nunca es suficiente de 007, porque sale Bilbao y porque yo lo valgo. 

sábado, 17 de octubre de 2026

La maleta

El acoso tiene recompensa cuando eres mona.

Hay películas que solo puedes disfrutar si no te las tomas en serio. Esto es especialmente importante en el cine de acción o, como es el caso, en la comedia ligera, donde si te pones a rascar te echarías las manos a la cabeza con tanto personaje inoperante y tanta conducta tóxica, cuando no directamente delictiva.

Pero sabemos a qué hemos venido, de modo que aceptamos barco. Y este barco, o mejor dicho este avión, junta a Laura, una manic pixie dream girl de libro (o sea, sexy-loca) que decide que se va a tirar al tipo que tiene sentado al lado en el avión, y tras acosarlo un rato idea una maniobra rocambolesca que incluye robar una maleta, con tan mala suerte que esa maleta era de unos terroristas que pretendían organizar un no menos rocambolesco atentao, lo que dará pie a una loca película de enredos y persecuciones. Por suerte para Laura, el comando está compuesto por los terroristas más inútiles e inconsistentes de la Historia, que no son capaces de salirse con la suya ni siquiera aunque se enfrenten a la policía más inútil del mundo y que por lo visto ese día los vigilantes de seguridad del aeropuerto de Barajas estaban de huelga.

Entretenida, no lo voy a negar, pero muy tontorrona. Claro que mal habría hecho si me voy esperando otra cosa.

Lo que sí debo destacar es un diálogo que me hizo reír bastante, y que reproduzco aquí porque es gracioso incluso fuera de contexto:

-¿Por qué no confías en mí?
-Porque me disparaste.
-¿Me lo vas a estar recordando toda la vida?
-¡Ocurrió hace un minuto!

viernes, 16 de octubre de 2026

El precio de la red (The social reckoning)

Hace tiempo que pasó la fase de hacer amigos.

De facto una secuela de La red social, esta película se centra en la polémica que hubo hace unos años cuando se demostró que Facebook estaba utilizando sus algoritmos para desviar a las personas a grupos de odio y noticias falsas, con el fin de generar interacciones con la polémica. Sin ningún disimulo y con las implicaciones que eso tiene cuando un importante porcentaje de la población se informa por Facebook. 

Esto quesalió no de la nada, sino de las filtraciones internas de una de sus empleadas, es el tema del que se nos habla en esta película. Una película al estilo de Sorkin, que pone todo el peso en los diálogos (geniales en su mayoría, como de costumbre) y que aprovecha para explicar lo que pasa al espectador, disfrazando un documental de obra de teatro (porque si algo entusiasma a Aaron Sorkin es la función didáctica de sus películas). Pero está bien, porque consigue hacerla accesible para el profano sin resultar insultante para el que sabe.

Eso sí, es una película para cabrearse, porque a diferencia de otras películas de terror en esta el villano es real, y si además conoces el verdadero final de la historia (en la práctica no les pasó nada), razón de más.

jueves, 15 de octubre de 2026

20 años currando

Ya son 20 años más que muchos dirigentes políticos.

El título no es del todo correcto, ya que si sumamos mis erráticos tiempos como abogado, las prácticas de Gernika y alguna cosilla que hice en B (se siente, Seguridad Social: ya ha prescrito) sería algo más, y la cifra tiene su asterisco porque hubo dos días allá por mi época de ETT en los que por desconocimiento trabajé a la vez en Gobierno Vasco (donde había terminado con el Comando OPE pero nominalmente seguía de alta y estaba de vacaciones) y en la ETT, creo que moviendo mierdas en el Club Deportivo.

Pero a efecto de cotización, que es lo que cuenta hoy, ya llevo exactamente 20 años cotizados, que vaya usted a saber de qué me servirán cuando me jubile. Por lo menos me servirá de más que lo que coticé a la mutua cuando ejercía, que se perdió como lágrimas en la lluvia.

Lo que sí espero es no estar en 2046 hablando de que llebo 40 años cotizados. Posible viendo el percal, pero sin duda indeseable.

miércoles, 14 de octubre de 2026

Debutando con infame eurovictoria

Hustak, de los pocos que pueden estar contentos hoy.

Casi seis meses después de ganar la FIBA Europe Cup, Bilbao Basket volvía hoy a ejercer de local en competición europea. El rival un clásico con el que nos hemos medido ya unas cuántas veces, el Nymburk checo.

El principio del partido parecía presagiar una victoria fácil, con 18-8 y ellos ya cargados de faltas, pero se han ido pegando y las distancias se ponían en torno al +6/+7, con superioridad en el juego interior pero inoperancia en nuestros bases y extracomunitarios (8 puntos de Darling, que no defendía un pimiento y se ha olvidado de anotar). Al descanso se llegaba con un +7 que ha durado poco, y la distancia seguía siendo apretada, con la sensación de que los checos en cualquier momento iban a tener una racha tonta, dar la vuelta al marcador y adiós. Afortunadamente eran un equipo bastante flojo y cada vez que la tenían perdían la oportunidad. Aún asi, han dado guerra hasta el final y a falta de minuto y medio aún se podía oler el miedo en Miribilla. 

En fin. Un partido bastante difícil de tragar, donde las lecturas positivas son que se ha ganado y que si jugando mal se gana, mejor irá el día que jueguen bien, ¿no? Sin embargo, veo difícil repetir lo de la temporada pasada. El equipo no me termina de transmitir solidez.

martes, 13 de octubre de 2026

Inurri Itsuak

Las hormigas ciegas (aunque lo han traducido como Las ciegas hormigas).

Es agradable poder ver de vez en cuándo también películas en euskera, y más cuando tienen la calidad cinematográfica de estas hormigas ciegas, que se atreve a darnos cine de época y nos traslada a la Algorta de 1930, cuando un barco inglés encalla con las bodegas llenas hasta las cartolas de valioso carbón. Los vecinos de la zona, pobres de solemnidad, se lanzan a recoger cuanto puedan antes de que lleguen las autoridades a impedirlo y poder así pasar el invierno de forma medio digna.

La historia se centra sobre la familia Jauregui, cuyo patriarca Sabas está interpretado para el que en mi opinión es el mejor actor vasco del momento, el maravilloso Urko Olazabal. Los Jauregui tendrán que lidiar con una tragedia familiar, relacionada con esta búsqueda del carbón, y también con el teniente García, una suerte de sheriff local (pues esto no deja de ser en el fondo un western) al que da vida el también maravilloso Carlos Santos.

Puede que el final se quede un poco deslavazado. Sin grandes artificios ni una gran secuencia climática, pero cierra la historia mostrando lo que quiere mostrar, que al final sus protagonistas acaban siendo insigificantes como hormigas, por mucho que intenten ser laboriosos como éstas.

lunes, 12 de octubre de 2026

De vuelta de las Castilla Brava

Volviendo a dar vida al célebre cuadro.

Hace un rato he vuelto, por lo que ya he tenido oportunidad de comer y sestear, así que ahora me pongo con la crónica de estas jornadas.

El viernes salimos de Bilbao a media mañana, para comer en Valladolid (un maravilloso cachopo) y luego ya al colegio de los Pavonianos, donde se celebraba esto, para acreditarnos y tomar posesión de las habitaciones. Saludos y demás, y a por la primera partida: Comité de evaluación, partida que cuenta con maravillosos y sorprendentes artificios técnicos.

El sábado, tras haber dormido razonablemente bien (pese a que las camas son infames y diminutas) me toca hacer de monja en la irreverente comedia Un zorro en el gallinero. 

Pausa para comer, en la que aprovecho para quedar con Sito y Leila, y por la tarde me visto las mallas de director para un nuevo pase de Pínteme usted esas meninas. La noche es bastante menos cómica, con ese dramón que es Báilame hasta el fin del amor, una partida sobre una residencia de ancianos en pleno confinamiento COVID. 

El domingo por la mañana, sin haber podido dormir en condiciones, juego Psicho Pass y de la misma me voy a echar una siesta antes de comer. Agradezco no haberme apuntado a nada por la tarde, porque así puedo dedicarla a charlar y descansar. La partida nocturna me lleva de nuevo a Venecia, donde jugamos Ciudad de Máscaras. Luego un poco de charleta, recena y a dormir.

Y de hoy poco que destacar: dormir hasta las 10, ducharme, recoger, despedidas y coche. A las 14:30 ya estaba en casa, deshaciendo la maleta. Y pensando en las siguientes jornadas.

domingo, 11 de octubre de 2026

El corazón de la bestia

Brad y su perrete.

ay películas en las que uno ve el trailer y ya sabe de qué van a ir, y en el caso de esta película ya nos cuenta en los primeros minutos cómo va a terminar. Pero en realidad no importa, pues esto no va del destino sino del viaje.

Nos habla de James, un exmilitar que se va de vacaciones a Alaska con su perro y mejor amigo Odin. Ambos comparten experiencias en la guerra y un tremendo amor el uno por el otro. La cosa va bien hasta que la avioneta de James se estrella y ambos se ven embarcados en una historia de superación, superviviencia y amistad, que sacará lo mejor de ambos en momentos desesperados. 

Una película que hará las delicias de los amantes de los animales y que cuenta con una fotografía espectacular, que nos muestra Alaska en toda su belleza, pero también con todo su peligro.

No ha sido mi caso, pero he visto lagrimones a mi alrededor con el final, por cierto.