Vuelve a la mansión de Jokin.
Una flagrante omisión en mi lista de cómics imprescindibles, aunque es verdad que indirectamente lo mencionaba al hablar de aquellos recopilatorios de Marvel, era este Asalto a la mansión de Roger Stern y John Buscema, entre otros.
Recuerdo con cariño leer su historia en uno de aquellos recopilatorios que he mencionado en el apartado anterior. El argumento, que ahora nos puede parecer muy básico, entonces me parecía la hostia: un grupo de supervillanos oganizaban un plan para entrar por la fuerza en la base de los superhéroes, para destruirla y destruir al grupo.
Me impresionó sobre todo por su tono. Porque no eran villanos de opereta con un plan de ja-je-ji-jo-ju, sino que eran una banda de sádicos psicópatas, y la escena en la que Mr. Hyde se ensaña especialmente con el pobre Jarvis era impactante por su crudeza. Que sí, que leído ahora resulta naif e inocente, pero hay que entenderlo en su contexto.
¿Y por qué lo menciono ahora? Pues resulta que ayer, como me pillaba de camino, pasé por mi tienda de cómics local, vi que lo habían reeditado (porque vaya usted a saber qué fue del que leí con 10-12 años) y decidí que se venía para casa.










