La sekuela.
Cinco años han pasado ya desde que estrenaran Mortal Kombat, una agradable sorpresa que conseguía saar una película bastante divertida de la película de Acclaim, razonablemente fiel al trasfondo original y con bastantes guiños. Reuerdo que me gustó bastante.
Tuvo su éxito, así que no era ninguna sorpresa que acabaría saliendo la secuela, con más personajes y más peleas. Es entretenida, aunque la historia se me hizo genérica a más no poder, y abusa del recurso de tener a personajes malos pasándose al bando de los buenos, pero nos trae una de las mejores presentaciones de personaje del cine de acción con Johny Cage y su descacharrante secuencia inicial. Sobre este personaje y sus constantes referencias culturales, por cierto, podemos inferir que si alude a El señor de los anillos es harto probable que en ese mundo existan las películas de Peter Jackson y por ende el propio Karl Urban.
Las peleas son espectaculares, con sus inevitables fatalities (alguno bastante sorprendente por cierto) y la parte fotográfica tampoco desmerece, tanto en el aspecto visual de los protagonistas como en el de los decorados, alguno de ellos escapados del videojuego. Como tampoco podía faltar su mítica sintonía.
Me sigo quedando con la primera, pero en general esta es una continuación bastante digna. Aunque por ponerle una pega, me chirrió (aunque me lo veía venir) que convirtieran a Baraka en una versión de baratillo de Drax el destructor.
¿Habrá tercera entrega?