domingo, 16 de junio de 2019

Último fin de semana primaveral

Parte del plan de hoy.

Otro fin de semana, el último antes de que entre oficialmente el verano. El viernes comida social en el mexicano y luego a la lonja, donde jugué, con escasa fortuna, una partida de La guerra del anillo.

El sábado por la mañana fui, también con poca fortuna, a comprar el sofá, pero la tienda estaba cerrada, de modo y manera que previo paso por la tienda de cómics fui a visitar a un amigo que estaba en el hospital (y llevarle algo de lectura contra el aburrimiento). De ahí cogí el autobús y fui a Maxcenter, donde comí y fui al cine, a ver la insulsa Kin. A la vuelta, un paseo Max Center-Bilbao, y luego a la lonja, a socializar un rato y desempolvar el Caylus (el juego de la foto), donde gano con una apretadísima victoria.

Domingo por la mañana lo dedico a avanzar en la escritura de rol para las TdN y por la tarde a la lonja, a jugar sendas partidas de The Others (victoria ajustada) y otra de Caylus, donde gano con bastante holgura. Y si no me dejo nada, esto ha sido el fin de semana.

sábado, 15 de junio de 2019

Kin

No sale ningún Jong Il.

Hay películas que cuando termino de ver estoy deseando reseñar en el blog. Pero no siempre es porque me hayan gustado, sino que, como es el caso, sé que dentro de un par de días la habré borrado por completo de mi memoria.

Se nota, y mucho, que esta película es el típico relato corto al que han metido relleno para hacer una película, de tal manera que el propio relleno devora la idea original, quedando ésta en una mera pseudosorpresa anecdótica a pie de página que se revela al final y que no está mal, tiene su gracia, pero si lo suprimes la película se queda igual.

Esto va de un chaval que se encuentra una playstation que tira rayos láser (es un arma experimental, o algo, pero a mí me recordaba a una playstation), y cuando su hermano ex-convicto roba a unos mafiosos, comienza una persecución en la que ambos hermanos y una stripper que pasaba por ahí se ven perseguidos por los mafiosos malotes (para hacerse a la idea de lo taimados y crueles que son, el líder de la banda va a una gasolinera y cuando le dicen que no puede usar el baño... ¡mea en el suelo! ¡maldad en estado puro!) y unos extraños soldados, que parecen cascos azules de 2084, hasta que finalmente acaban confluyendo todas las facciones en un trep... en un final.

Lo bueno, que queda todo más o menos explicado. Lo malo, que la explicación llega en un momento en el que al espectador, sumido en un estado de sopor por el pestiño que se acaba de tragar, no podría importarle menos.

jueves, 13 de junio de 2019

Aladdin

Versión Bollywood.

Aunque reconozco que me están gustando las versiones para imagen real de los clásicos Disney, esta ya venía avisando de que tenía un cierto tufillo a cutre, que tras ver la película constato que no era baladí. Sin nada de la chicha de una de las películas más populares y divertidas de la factoría, nos plantan un producto excesivamente industrial y sin gracia en lo que solo el carismático Will Smith (y era el que más difícil lo tenía para estar a la altura de su antecesor Robin Williams o para la versión española el genial trabajo de Josema Yuste) consigue salir airoso, destacando en lo negativo a un terriblemente patético Yaffar, que pasa de ser un villano icónico y carismatico a ser un pelele que pasa sin pena ni gloria por la película.

Si la de animación destacaba como mencionaba más arriba por ser una película tremendamente amena, esta peca de lo contrario, de tener momentos bastante tediosos, y de combinar la sensación de una trama que se estira innecesariamente (canciones nuevas metidas un poco con calzador) con otras en las que ésta va a trompicones y la evolución de los personajes no termina de encajar.

Se puede ver, pero no por mérito de estas versión, sino porque el material del que bebe es bueno, y francamente, para ver una versión tan cutre, mejor nos quedamos con la original.

Por último, un detalle que me ha rechinado mucho es que habiendo optado por darse cuenta de que la original solo tenía un personaje femenino hayan optado por introducir otro, a Dalia, pero digo yo... ¿era necesario caer por enésima vez en el tópico de meter un personaje cuyo único motor narrativo sea una más que artificial trama romántica?

miércoles, 12 de junio de 2019

El mueble del baño

Venirse arriba: definición gráfica.

El sábado vino el montador a instalar el mueble del baño, pero cuando fui a ver cómo estaba vi que se había emocionado demasiado con la altura, de manera que yo podía verme la cara (y algo más abajo del cuello) pero cualquier persona de menos de 1,75 que quisiera usar ese espejo debía plantearse el uso de una banqueta o similar. 

Llamé al instalador, y aunque insistía en que a esa altura estaba de maravilla (y eso que él mismo no podía verse en el espejo) por fin le convencí de que me lo pusiera a una altura razonable, y ahí hemos estado hoy, peleándonos con los enganches que aunque el sábado fueron hoy a la primera, hoy parecían resistirse, y también he aprovechado para incorporarle el aplique lumínico que compré para el mueble.

Esa altura ya es más razonable.

Otra etapa más en el camino de la adecuación de la casa. 

martes, 11 de junio de 2019

Matadero

El siniestro reboot de Peppa Pig.

Esta serie que se denomina, ya se ve en el cartel, como thriller ibérico, es un nada disimulado intento de hacer un Fargo a la española, con muchos homenajes bien visibles también al cine de Tarantino, o series de éxito como Breaking Bad. Y a ver, que el resultado desastroso del todo no es, y con un poco de esfuerzo he sido capaz de terminarla, a lo que ayuda que la historia es más o menos interesante, pero en líneas globales tiene detalles bastante cutres y el nivel general resulta bastante pobre, con la sensación de haberse hecho con descuido, lo que se plasma en muchas situaciones nada creíbles y en general unas actuaciones que tiran a lo mediocre, sin que los actores parezcan muchas veces quererse tomar en serio su papel (aquí cabe destacar una pelea supuéstamente dramática del último episodio, que parecía homenajear el cine oriental casposo de los 70-80) y solo Camila Viyuela y Miguel de Liras consiguen mantener el tipo ante lo que a veces sí llega al despropósito.

Con una primera escena muy atrayente, con esa pareja de sicarios que tanto intentan a recordar a Pulp Fiction, la serie nos lleva a Torrecilla, un ficticio pueblo de la provincia de Zamora, donde se urde una trama de tráfico de drogas usando para su transporte ganado porcino, y donde los eventos de la serie harán que la calma del pueblo salte por los aires y termine por hacer estallar odios latentes y secretos del pasado. La idea no era mala, y de aquí podía haber salido algo majo, pero no sé si por miedo a hacer algo demasiado serio, falta de medios o  por pura dejadez, se van a lo fácil, a lo barato y a los clichés que condenan esta serie a no ser nada más que un producto de fácil consumo. 

No sé si podrían haber sacado un solomillo, pero lo que sí sé es que se queda la cosa en casquería de segunda

lunes, 10 de junio de 2019

La batalla por las vacaciones

Organizando amistosamente el cuadrante.

Llega un día en todo centro de trabajo en el que toca sacar las mejores armas y luchar por algo muy importante: las vacaciones. Pues hoy era ese día en que nos teníamos que juntar para decidir cómo nos vamos a organizar el verano, y siendo mi primer ídem en este trabajo, pues no tenía muy claro cómo iba a quedar el tema, sobre todo porque a mí me gusta cogerme agosto y es el mes goloso que siempre quiere todo el mundo (spoiler: es lo que pasaba).

Afortunadamente, cediendo un poco de aquí y allá parece que la cosa avanza y aunque tendré que trabajar la segunda semana he conseguido salvar los días clave, que son los de las TdN, así como la segunda quincena, en la que también me suele gustar hacer cosas. Por tanto, la sangre no llega al río y tengo la tranquilidad de que no me perderé la cita anual con Mollina, que me habría jodido MUCHO.

domingo, 9 de junio de 2019

Finde con examen, boda y obra de teatro

El tribunal de la Diputación corrigiendo un examen.

Este fin de semana llega cargadito de cosas, así que empiezo por el principio, el viernes.

Tras una dura mañana de trabajo (esta semana ha sido horrorosa) en la que sufría por no haber dormido más de cuatro horas esa noche, por fin pude ir a casa y echar una breve siesta, antes de ir al inmueble del que soy propietario a reunirme con el electricista.

Ese día me retiré pronto, pues como ya indicaba, ayer tocaba día duro. A las 6:30 sonaba el despertador y a las 7:30 estaba ya en el BEC. Casi 7 horas después me reunía con uno de los examinados, pues ambos compartíamos destino, ya que íbamos a una boda en Gordexola (para los curiosos, no era la nuestra, que nos acabábamos de conocer, aunque sí era la misma boda). 

Tras el picoteo, bailoteo y bebeteo cubatil, un autobús nos llevó a Bilbao y ahí siguió un rato la fiesta, aunque la retirada fue más o menos pronta, pues llegó un momento en el que mis pies dijeron "ya no puedo más"..

El domingo, sin haber dormido demasiado bien (gracias, mosquito de las 4:30), a mediodía voy con mi padre a llevar a la perra a donde unos amigos que la van a cuidar unos días, y por la tarde lo que se ve en la foto: el estreno de la obra "Los Caciques", que ya colgaré aquí cuando tenga el vídeo. Luego a tomar unos cacharros con los compañeros y finalmente a casa, donde espero descansar y que la semana que entra sea algo más tranquila en el trabajo.

viernes, 7 de junio de 2019

Velando armas (ajenas)

Se ve mejor desde la barrera.

Hoy toca pronta retirada, pues mañana he de madrugar mucho para estar a las 7:30 en el BEC. El motivo es el examen de la oposición de administrativos de la Diputación, al que asisto en calidad de cuidador, con la tranquilidad de no tener que preocuparme por el temario.

Lejano queda ya aquel 28 de marzo de 2009 en el que hice el segundo y definitivo examen que me dio la plaza de funcionario que hoy ostento con alegría (bueno igual justo hoy, que el día en el trabajo ha sido un poco infierno, no, pero se me entiende) y esta oposición, realmente la primera en la que puedo mirar sin que vaya conmigo la feria, me recuerda inevitablemente al duro camino que me llevó hasta donde estoy. Fueron muchos sacrificios, muchas horas de estudio, noches sin dormir por los nervios, planes a los que renuncié... pero cada uno de los esfuerzos mereció sin duda la pena.

Y mañana estaré vigilando a un montón de gente que, sin duda, habrá pasado estos últimos meses por la misma travesía desértica por la que pasé yo. Me gustaría desearles suerte a todos, pero las plazas son las que son, y cuando el sistema empiece a mandar las notas, habrá alegrías y disgustos. 

Mi enhorabuena anticipada a los primeros y mis ánimos, también anticipados, a los segundos. Es una carrera de fondo y no es un fracaso quedarse en las puertas. Solo un "de momento no".

jueves, 6 de junio de 2019

Tarde de compras

El apuesto modelo, posando.

Puede que a veces parezca un poco monotema, pero comprar y adecentar una casa da mucho juego cuando se tiene un blog (sobre todo los días en los que no se te ocurre nada mejor que contar), y es que hoy ha tocado hacerme con otra pieza indispensable de mobiliario. Esta vez le tocaba nuevamente el turno al baño, pues a retrete, ducha y lavabo, había que unir espejo, uno de estos que es armario y espejo.

Y ya que estaba en la zona de Megapark he tenido a bien acercarme a una tienda de muebles, a probar algunos sofás, pues es mi deseo que el salón tenga un salón lo más grande y posible que las dimensiones físicas de la casa puedan acoger. Y la verdad es que el que se ve en la foto ha sido bastante de mi agrado en cuanto a comodidad, si bien se me hace demasiado ancho el brazo en L, que básicamente es una puñetera cama entera.