jueves, 25 de junio de 2026

La maldición de Widow´s Bay

Una de las sensaciones de la temporada, aunque reconozco que a mí me ha dejado un poco ni fu ni fa, Widow´s Bay es una curiosa mezcla de comedia y terror que nos traslada al pueblo homónimo, ubicado en una isla de la costa Este de los EEUU.

Como puede deducirse, hay una maldición y la serie la vemos desde el punto de vista del alcalde que, al igual que pasaba en Tiburón, tiene que lidiar con la maldición sin que se resienta una de las principales fuentes de ingresos de la isla: el turismo.

Con personajes muy pintorescos, cada capítulo intenta tener su propio tono, y es cierto que aunque a mí no me ha terminado de enganchar, la serie tiene sus encantos y es capaz de generar una atmósfera con personalidad propia que me lleva a entender el porqué de su éxito. Tal es así, que ya han anunciado una segunda temporada.

miércoles, 24 de junio de 2026

Habitación Nº 13

Creo que los masajes no se hacen así.

El cartel y el título nos dan una pista sobre el género de la película: de terror. Mi instinto también me daba una pista sobre que iba a ser un peñazo, y no se equivocaba. Pero ayer hacía tanto calor que me fui al cine solo por estar fresquito, y esta es la que mejor me pillaba de horarios.

Se supone que es de terror, y de hecho parece que busque hacer una ginkana de traumas: demencia senil, violencia doméstica, malos tratos infantiles, abandono... y en realidad la película tiene más de costumbrista que de terror. Me explico: esto va de un hombre que mete a su madre en una residencia, y en esa residencia trabaja su mejor amiga (¿tal vez también su ex?) y es un sitio bastante deprimente, con gente muy deteriorada. Ya da de por sí bastante miedo, pero resulta que la señora, al estar a punto de morirse, se topa en el más allá con su difunto marido (un sádico maltratador) y la posee, haciéndole todo tipo de perrerías a ella y a quienes la rodean. Todo una fiesta, vaya.

Pretende ser perturbadora por la vía de ser edgy (o sea, regodeándose en cosas que buscan traumatizar al espectador con el mero fin de hacerlo) pero acaba siendo terriblemente aburrida y pese a durar 87 minutos se hace larga.

Lo único positivo que puedo reseñar es el aire acondicionado del cine.

martes, 23 de junio de 2026

Backrooms

Para entrar a vivir.

Un concepto mucho más viral de lo que yo pensaba son las backrooms: espacios misteriosos que consisten en edificios interminables y laberínticos que existen en una realidad distinta a la nuestra y que resultan agobiantes y donde te acabas perdiendo. Supongo que no soy el único que en alguna una ocasión ha tenido sueños parecidos, ya que esta película genera esa inquietante sensación de familiaridad.

¿De qué va? No lo tengo muy claro. En su literalidad va de que un arquitecto que trabaja como vendedor de muebles descubre que una de las paredes de su tienda comunica con este extraño espacio dimensional, un poco como pasaba en el capítulo Homer³ del capítulo de la casa árbol del terror de Los Simpson. Y en esa dimensión pasan cosas chungas, como algún tipo de criatura que se dedica a cazar incautos.

Sin tener muy claro qué nos quiere contar más allá de lo literal, y con la sensación constante de no estar entendiendo nada (ojo, que tal y como es la película tampoco sería de extrañar que fuera algo intencional), consigue generar una atmósfera perturbadora y agobiante, muy parecida a la que generan a veces algunas creaciones de la IA. 

¿Me enteré bien de qué iba? Sinceramente, creo que no. Pero si buscaba transmitir sensaciones, esa parte bien.

lunes, 22 de junio de 2026

Toy Story 5

Hay sagas que es mejor dejar descansar en paz.

Toy Story tuvo un cierre perfecto con su tercera entrega, que para mí es una de las mejores películas de animación de la Historia y un generador automático de llantinas. El cierre fue tan maravilloso y tan redondo que todos nos preguntamos "¿esto para qué?" cuando nos anunciaron una cuarta. Pero contra todo pronóstico estuvo bastante bien, para mí la segunda que más he disfrutado de la saga.

Así que aunque esa cuarta escena era prácticamente un epílogo que redondeaba el cierre de la saga, con esa más que emotiva despedida entre Woody y Buzz, que me volvió a sacar las lágrimas.

Y ahora, 7 añós después, reabren la tapa para desenterrar el cadáver e intentan revitalizar la saga con una historia que no solo es innecesaria (también lo era la cuarta y tan bien que fue) sino que es sosa, plana y aburrida. Tampoco voy a decir que sea el horror, pues tiene sus detalles simpáticos y sus momentos tiernos, pero cuando hablamos de Pixar se le exigen otros estándares, y esta película no llega ni de lejos, siendo de largo la peor entrega de Toy Story. No emociona, no suma y ni siquiera divierte del todo. Supongo que a quien haya compartido experiencias (sea como niño, sea como progenitor) con Bonnie le puede tocar un poco más la fibra, pero reconozco que esta me dejó completamente frío.

Mal, Pixar. Mal.

domingo, 21 de junio de 2026

Cracovia: día 4 (y resto del fin de semana)

Empapado en Crac... ovia.

Ayer amanecí en Polonia, pero la verdad es que el día dio poco como para una entrada completa. Cuando me desperté estaba arreciando, un tormentón terrible, de los de no querer salir de la cama. Pero el apartamento tenía que dejarlo a las 11 y el vuelo no era hasta las 16:10, de modo que me armé de valor y mochila en ristre, tiré a andar un poco. Ya me secaría luego.

Acabé en la catedral (era el plan inicial), y lo bueno del mal tiempo es que no tuve que hacer nada de cola. Entré, admiré su interior y subí hasta la campana de Segismundo, por unas escaleras ya de por sí angostas, que me obligaban a quitarme la mochila para pasar por sus exiguos recovecos.

De ahí ya me fui al centro comercial. A comer y a ver si encontraba una camiseta de mi talla, que llevaba una sudada terrible. Cogí el tren para el aeropuerto, esperé al avión y a las 19 ya estaba en Bilbao. Ducha, cambio de ropa y paseo con visita a hamburguesería. Se agradecía poder socializar un poco.

Hoy domingo poco que destacar, pero ya por completismo indicaré que por la mañana quería ir al gimnasio pero la ola de calor me ha hecho cambiar de opinión, así que me he quedado ejercitándome con las mancuernas. Después de comer un poco de videojuegos y por la tarde una partida a la Guerra del Anillo.

Cerramos con una de cine y la decepcionante Toy Story 5, de la que habñaré mañana.

sábado, 20 de junio de 2026

La luz

Alberto San Juan es el padre Manuel.

El tema que trata esta película, el de los abusos pedófilos en el seno de la Iglesia Católica, ya es bastante peliagudo de por sí. Pero es que además, esta película se mete a analizar el tema desde una perspectiva muy peligrosa: la visión del agresor.

El padre Manuel es un sacerdote que quiere pedir una dispensa, y cuando ve que pueden salir a la luz sus delitos del pasado, primero intenta de forma mezquina y cobarde taparlo todo, pero cuando cobra consciencia de lo que realmente hizo opta por afrontar la verdad y asumir de verdad las consecuencias.

Es una película que puede resultar incómoda de digerir, ya que nos muestra que los monstruos son personas que cometen actos monstruosos, y nos ayuda a empatizar (ojo, que no simpatizar) con el protagonista, demostrando que humanizar no implica defender ni justificar. La película deja bien claro lo horrible de sus actos y sus consecuencias, como nos deja claro que el arrepentimiento no nos exonera de responsabilizarnos de nuestras acciones (ya si acaso eso, cada uno con su conciencia y creencias). En ese sentido, creo que tiene un enfoque muy adecuado. No está tampoco exenta de su buena ración de sopapos a la institución religiosa que tapa esos abusos, escondiéndolos debajo de la alfombra.

En cuanto al actor protagonista, ya he comentado alguna vez que no soy especialmente admirador de Alberto San Juan, es innegable que su sempiterno aire tristón y monocorde encaja muy bien con el personaje al que da vida.

viernes, 19 de junio de 2026

Cracovia: día 3 y minas de sal

Las puertas de Moria.

Cracovia, ya por sí sola, es una ciudad fascinante. Pero hay dos excursiones obligatorias para todo turista, que son Auschwitz (la que hice ayer) y las minas de sal de Wieliczka, que ha sido la de hoy.

Llegas allí, y tras bajar unos 20 pisos andando, empieza la galería de maravillas, donde te van contando la historia del sitio y su composición, siendo la primera vez que en un museo me dicen que si quiero puedo chupar la pared. Porque casi todo está hecho de sal (o madera). Y es brutal las esculturas hechas en sal, las cámaras y sobre todo la capilla excavada en sal, con su altar y sus esculturas. Digno de ver, sin dudas, y difícil de describir. Una vez hecha la visita, ascensor hacia la superficie (como sardinas íbamos) y al autobús de vuelta.

Eran las 13:00 y ya estaba en Cracovia. Como un poco, me voy a echar una siesta y salgo a dar una vuelta. Me comunican que se cancela por falta de quorum la cata de vodkas de las 19:30, de modo que mato la tarde deambulando sin orden ni concierto. Sobre las 20:30 vuelto a descansar un rato al apartamento, salgo a ver si ceno algo y me vuelvo. Mañana a estas horas ya estaré en casa.

jueves, 18 de junio de 2026

Cracovia: día 2 y Auschwitz

Icónico fin de vía.

Hoy tocaba excursión. Pero no una cualquiera, sino uno de los principales puntos de interés de este destino en concreto. Hablo del infame campo de concentración de Auschwitz-Birkenau.

Sin embargo, como a pesar de haber cogido el pase de las 8:00 nos cambiaron la hora y lo plantaron a las 12:30, he aprovechado la mañana para remolonear un poco y callejear un poco sin rumbo fijo. Primero por la zona del apartamento y luego con un paseo hasta el centro.

A la hora convenida (reconvenida más bien) ha aparecido el autobús, que tras hora y media nos dejaba en Auschwitz I. Antes de entrar, bocadillo rápido que dentro no se puede comer. Para entrar mucho control de seguridad, casi de aeropuerto y la visita guiada por el campo, convertido en museo. Escalofriante, pero con eso uno ya cuenta. Impresiona ver en primera persona el Arbeit macht frei o las cámaras de gas.

Ahí hemos estado un par de horas y luego el autobús nos ha llevado a Auschwitz II-Birkenau. No tan bien conservado pero con las puertas de la muerte que pongo en la foto. Allí hemos estado viendo el campo y los barracones y por fin de vuelta al autobús. 

Hora y media más tarde ya estaba de vuelta en Cracovia. Pero como aún quedaba día y la batería del móvil escaseaba, me voy un momento al apartamento, a cargarlo y descansar yo un poco.

Tras el descanso, otro paseo sin rumbo fijo, unas patatuelas para cenar y regreso al apartamento. Mañana minas de sal.

miércoles, 17 de junio de 2026

Cracovia: día 1

Sus calles encierran peligros.

En realidad llegué ayer, pero fue casi a las 12 de la noche, ya que entre que el avión aterrizaba a las 23, había que bajar del avión, buscar al taxista y llegar al apartamento, me dieron casi las 12.

Hoy ha sido día de mucho andar, y con un madrugón feroz, pues amanece como a las 4 y aquí desconocen el concepto "persiana". Pero como hasta las 10 no tenía la primera actividad, vuelta a dormir.

Por la mañana ha sido el free tour por el casco antiguo, viendo la plaza del castillo, la plaza del mercado y alguna calle principal. Para comer ha tocado uno de los restaurantes de la plaza del mercado que, pese a parecer la típica trampa para turistas es un sitio en el que se comía bien y barato (unos ricos pierogi, claro).

Un poco de siesta antes de volver a la carga y por la tarde ha sido el free tour por el barrio judío, conociendo más sobre la historia de esta fascinante ciudad (no me mintieron, Cracovia mola). Terminado el tour, un zapienkana (una cosa entre panini y bocapizza que puede alimentar a tres hipopótamos) y ya sí retirada, que mañana toca seguir haciendo kilómetros.

martes, 16 de junio de 2026

A Cracovia que voy

El aeropuerto con nombre de Papa,

Nuevo viaje, nueva aventura. Portaos bien y cuidadme Bilbao, que vuelvo en unos días.