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martes, 21 de julio de 2026

Veneciado

Arrivederci, Serenissima.

Ya por terminar, aprovecho para recopilar lo que faltaba del viaje, que es poquito. Ayer, tras actualizar esto y cargar un poco el móvil salí para hacerme con el camino al embarcadero más cercano y volví, que mis piernas estaban cargadas, con 86000 pasos en dos días (el equivalente a irme de mi casa a Medina de Pomar andando) y hoy tocaba madrugar.

Puse el despertador a las 6:20 y a las 23:30 ya estaba dormido. Pero a eso de la 1 me desperté, y entre el ruido del aire, la sed y las picaduras de los mosquitos (en el Lido se pusieron finos conmigo) no pegué ojo hasta casi las 3, y a las 6:15 ya estaba despierto. Aprovecho, me acicalo y voy al embarcadero, a tiempo para coger el primer ferry de la mañana y estar en el aeropuerto dos horas y media antes. Que no suelo ir con tanta anticipación, pero era tontería estar a vueltas por el hotel.

Con un poco de retraso el avión ha salido a eso de las 10:15 y a las 12 y poco estaba en Bilbao. Taxi y a la oficina, así he trabajado media mañana y no me he tenido que gastar el día entero de vacaciones.

Sobre Venecia. Es una ciudad con la que me sentía en deuda, ya que cuando vine con mis padres no me gustó nada, y quería darle una segunda oportunidad. Me alegro de haberlo hecho, ya que esta vez sí la he disfrutado mucho, paseando y perdiéndome por sus rincones. No descarto volver algún día.

viernes, 12 de junio de 2026

Termina el horario de invierno

El verano empieza la semana que viene, el horario este lunes.

Todo se acaba, y el horario de invierno también. Así que toca mirar con optimismo al futuro, que a partir de la semana que viene solo trabajaré seis horas al día. Y eso siempre es positivo.

martes, 2 de junio de 2026

Memorias de un ex-demandante de empleo [XXIX]

Nunca olvidaré lo que pesan estos cabrones.

A falta de cosas más interesantes que contar, hoy voy a hablar de un efímero trabajo que desempeñé, del que me acordé volviendo la semana pasada de París. Es una chorrada, pero puede sonar grandilocuente si se adorna de forma adecuada.

Amueblando el aeropuerto

Era la época en la que estudiaba para mis primeras opisiciones y de vez en cuándo me llamaban de la ETT. De esto no voy a hablar, que ya lo he contado muchas veces. Hoy toca acordarme de la vez que tuve que ir al aeropuerto de Loiu (conocido fuera de aquí como aeropuerto de Bilbao), y mi función era la de colocar esos bancos alargados que se ven en la foto, en la sala de recogida de equipajes.

No es algo con mucho glamour, y solo fue ese día, pero lo recuerdo por dos cosas: una, que los cabrones pesaban una absoluta barbaridad, por lo que eran necesarias varias personas y otro, que era la primera (y probablemente única) vez que accedía a la zona restringida del aeropuerto sin haber pasado por los controles ordinarios de seguridad. Una tontería, pero que me hizo sentirme poderoso.

Por eso, cada vez que me bajo del avión y veo esos bancos viene ese día a mi memoria y me recuerdo ufano que contribuí a hacer ese aeropuerto.

domingo, 1 de febrero de 2026

Breve fin de semana

-Los jugadores del Bilbao Basket no saben perder. 
-¿Se toman las derrotas muy a pecho? 
-No me estás entendiendo.

Un fin de semana cansado pero satisfactorio. El viernes comida cumpleañera con mi señora madre y, a falta de Clank! (que se nos cancela a última hora) una partida al Piratas de Maracaibo (mejor dicho, mis amigos juegan al Piratas de Maracaibo mientras yo hago el más absoluto de los ridículos, con una puntuación infame). 

No me retiré muy tarde, ya que al día siguiente me tocaba madrugar para ir a vigilar exámenes. Allí estábamos ya plantados en el BEC y tomando posiciones. 4 horas el primer examen, 3:30 el segundo y entre medias una breve pausa para el bocadillo. Fue más llevadero que otras veces pero sigue siendo agotador. 

A las 18:45, más o menos, salí de allí y cogí el metro para ir a Bilbao, que a las 20:00 tocaba partido: Bilbao Basket VS Joventut. Un hueso duro de roer y un partido emocionante hasta el final, con la alegría de la victoria. De cena un taco al curry para celebrarlo y a la camita.

Hoy domingo gimnasio, algo de lectura, pintxopote y tarde de relax en casa hasta la hora del cine, que hoy ha tocado la película Ídolos, la cual comentaré mañana.

sábado, 31 de enero de 2026

Día de vigilar exámenes

Uno de los aspirantes.

Hoy es dia duro, ya que es el examen de las oposiciones de técnicos medios y superiores de la Diputación Foral de Bizkaia. Pese a no haber estudiado voy tranquilo, ya que no voy en calidad de opositor sino de vigilante, lo que significa que me tengo que tirar 12 horas en el BEC aburriéndome. Uno por la mañana, comer a la carrera y otro por la tarde, saliendo con el tiempo justo para ir a Miribilla a ver el Bilbao Basket Joventut. 

¿Una paliza? Sí, sin duda, pero compensa bastante, ya que las horas me las devuelven (a distribuir como yo quiera a lo largo del año) y además me las pagan. No es que me vaya a hacer rico con esto, pero un pequeño plus siempre compensa.

Eso sí, hay que ver lo que jode que el despertador suene a las 6:45 un sábado.

jueves, 22 de enero de 2026

Minicrónica portuguesa

Posando antes del partido.

Ha sido una escapada breve, ya que salí el martes y hoy a mediodía ya estaba trabajando. Pero eso no significa que no haya aprovechado bien el tiempo, y de eso voy a hablar.

El viaje de ida fue muy cómodo, en un avión medio vacío (y en el que resultó que también iban los jugadores del Bilbao Basket). Una vez en Lisboa metro y al hotel. Dejo las cosas en la habitación, y como aún era pronto salgo por ahí a cenar. El sitio que tenía mirado ya había cerrado, así que voy al primero que pillo, que tampoco está mal.

El miércoles día andarín: tras ponerme hasta las patas con el desayuno del hotel camino una hora bajo la lluvia para llegar a la plaza del Comercio, donde me espera el guía de la visita guiada. Y digo me espera porque solo estoy yo, así que genial, pase privado. Veo los sitios más emblemáticos de la ciudad y cuando terminamos como algo y me voy a Belem, a comprar los típicos pasteles (esa parte y la de volver al centro las hago en autobús). Luego otra hora de andar hasta el hotel, ducha, siesta y otra caminata (esta solo de media hora) hasta el pabellón del Sporting, muy poco concurrido.

Termina el partido (con agradable resultado, del que ya hablé ayer) y tras saludar a los jugadores me retiro andando hasta el hotel, donde estoy un rato con la Swutch y me voy a dormir, que hoy tocaba madrugar.

Suena el despertador, me ducho y me cojo el metro hasta el aeropuerto, donde sin más complicaciones paso el control de seguridad, embarco y vuelo. total, que a las 11:30 ya estaba en Bilbao, así que aprovecho para trabajar media mañana y así no me gasto el día de vacaciones entero. Ya descansaré el fin de semana.

miércoles, 7 de enero de 2026

Vuelta al curro con pocas luces

No fue así toda la mañana.

Lo malo de las vacaciones es que se terminan, y hoy a las 7:20 de la mañana estaba abriendo la oscura oficina, pues era el primero en llegar. Pero no es esa oscuridad a la que debo el título de la entrada, sino a que un par de veces a lo largo de la mañana se nos ha ido la luz. En los primeros compases venían recuerdos de abril, pero viendo por la ventana que en los edificios de al lado había luz veíamos que no era tan gordo. Es más, había luz no solo en el portal, sino también en el taller. 

Lo malo es que trabajar sin luz era difícil, porque sin luz no hay red ni ordenador, pero era una nada glamourosa caída de tensión porque teníamos demasiados aparatos encendidos. Así nos ha pasado un par de veces poero al fin hemos conseguido que no se nos fuera. 

Por lo demás, ya se ha pasado el primer "lunes" del año.

viernes, 26 de diciembre de 2025

Pausa vacacional

Con la decoración navideña.

Hoy me ha tocado levantarme antes de lo que suele ser habitual en vacaciones y a las 7:20 estaba en la oficina. La razón es que como todos queríamos esta semana, ha habido que hacer concesiones y a mí me ha tocado renunciar a hoy, aunque viviendo al lado de la oficina tampoco es una gesta tan terrible, que tampoco me estaba cortando ningún plan.

La calle desierta por la mañana y la oficina la mayor parte del tiempo, lo que está bien para concentrarse y poder actualizar lo generado esta semana que he estado fuera (es nuestra época de comprar coches, y eso lleva su papeleo), pero también era el día que (casualidad) se incorporaba un compañero nuevo, y aunque no va a hacer lo mismo que yo (yo soy administrativo de oficina, él mecánico en el taller que tenems abajo), había que explicarle al menos las partes de su nuevo trabajo que sí me conozco.

Y así, sin llamadas ni prácticamente correos nuevos (diciembre, y en especial las navidades, es un mes muy tranquilo) ha ido pasando la mañana y como tenía margen horario me he marchado bastante pronto. 

Volveré después de Reyes.

jueves, 18 de diciembre de 2025

Vacas navideñas

Muuucho tiempo libre.

Pues eso, que como no me gustan nada las navidades, una manera de compensar es ahorrar días y tener el aliciente de que al menos no tengo que ir a trabajar. Esto en mi anterior puesto es una quimera, pero como aquí sí que puedo, aprovecho. Me va a tocar ir un día a la oficina, pero solo es uno así que mentalmente me lo tomaré como quien tiene una mañana de hacer recados. 

Así puedo disfrutar diciembre, sin que sea un agobio de mes.

lunes, 10 de noviembre de 2025

Crónica del Double Feature 3

Una instantánea del Monsterverse.

Esta historia empieza a las 6 de la mañana del viernes. No tocaba ir a trabajar, pero sí coger un tren a las 7 de la mañana (el que me pillaba mejor, que era a las 12:15 ya estaba completo), así que a las 11 ya estaba en la estación del AVE de Segovia, que pilla aproximadamente a tres día en camello de Segovia capital. 

Allí intento coger el autobús, pero justo se escapa, de modo que termino compartiendo taxi con más gente que tenía la misma intención que yo. Todo bien, salvo por la parte en la que el taxi casi se marcha con mi mochila cuando me bajo para cogerla del maletero, aunque queda en susto.

Estaba ya en Segovia, pero había un problema: no eran ni las 12 y yo hasta las 17:30 no podía ir a la casa rural del evento. Así que dando vueltas como un tonto (se descartaba el turistero porque estaba cayendo un chaparrón terrible). Entre la Switch y un móvil cuya batería se iba acercando peligrosamente a porcentajes de una cifra paso la mañana. Como algo por ahí y por fin a eso de las 17 cojo el taxi. El autobús me habría supuesto esperar otra hora más de nada y caminar media hora bajo ese diluvio de dimensiones bíblicas. Son las 17:30 y ya estoy en la casa. Saludos, besos, abrazos y me voy a echar una siesta, que estoy muerto.

Esa noche hay dos partidas de rol en vivo, o partida y media, según se vea. En lo que podríamos llamar "Universo B" éramos nosotros mismos pero con pequeñas (aunque delirantes) variaciones. En mi caso había dejado mi plaza de funcionario y cada día trabajaba de algo distinto. De las profesiones que fui inventando recuerdo que dije haber sido mecánico de tractores, guardaespaldas de Pedro Sánchez, repartidor de Glovo en Tanzania, cura baptista-episcopaliano, mamporrero del emérito, saxofonista de porno alemán, montador de stands en la feria de Essen, guardia suizo del Vaticano, abogado de Nintendo, comercial de Viagra, doble de escenas de riesgo, ginecólogo de nutrias, domador de dinosaurios, contador de dientes de cocodrilo, duelista por encargo, director de campaña. Y prometo que no era de los más surrealistas. Después se vino la partida del Monsterverse, algo muy loco donde lo mismo había sirenas y demonios que personajes de Riverdale y otros históricos como Einstein y Bram Stoker.

A eso de las 4 terminamos y ya me fui a dormir. El sábado la sobremesa del desayuno se fusionó con la comida y por la tarde fue de convivencia, batalitas y repasar los personajes del vivo de la noche: La isla de las abducciones, una extravagante parodia de La isla de las tentaciones, en mitad de una invasión alienígena, con momentos en los que era difícil contener la hilaridad.

Sobre las 5 de la mañana ya plegué velas y me fui a dormir. La mañana del domingo similar a la del sábado, con una breve siesta hasta las 4, que tocaba recoger. Tenía otro tren, pero no desde Segovia sino desde Valladolid, que me lleva Luis, y allí aprovechamos para tomar algo con Loki. 

A las 18:43 cojo el tren, donde recibo las maravillosas noticias de la paliza del Bilbao Basket al Zaragoza, y algo más tarde de las 22:00 ya estaba en casa.

miércoles, 15 de octubre de 2025

Curso de conducción eficiente

Vuelta a la autoescuela.

En marzo cumpliré ya 15 años sin coche y la verdad es que nunca he sentido necesidad de volver a tener uno. En consecuencia he conducido muy poco (las veces que he usado uno de alquiler), y concretamente llevaba un par de años sin ponerme al volante. Así que me vino muy bien este curso de conducción eficiente que nos ofrecían en el trabajo (es lo que tiene ser el parque móvil), que no era de conducir, se supone que eso ya sabemos, sino de conducir gastando menos combustible.

El primer día empezamos con la práctica, haciendo todos el mismo recorrido, muy "examen de conducir", por la zona de Derio, Santo Domingo y tal. Luego nos decían el consumo realizado (en mi caso reconozco que, por culpa de la falta de práctica, más elevado de lo que debería y nos íbamos a la clase teórica, sobre señales nuevas de tráfico (que estas cosas han cambiado mucho desde que me saqué el carnet), que se hizo bastante ameno, hay que decir.

El segundo día volvimos allí y tocó otra teórica, esta más pesada, sobre combustión, motores y maneras de reducir el consumo, pero es a lo que habíamos ido. De ahí nuevamente al coche, a repetir el recorrido del día anterior y ver la diferencia de consumo entre una sesión y otra. En mi caso fue bastante satisfactorio, ya que al tener margen de mejora generoso, la reducción fue cercana al 25%.

¿Me acordaré de todas estas cosas la próxima vez que me toque conducir? Vaya usted a saber, pero lo que está claro es que al menos no estaré tan oxidado.

miércoles, 1 de octubre de 2025

De garajes y coches

No hay forma de sacar una foto que no parezca de película de zombis.

Una de las cosas que tenemos en el parque móvil, además de coches, es que como somos una sección pequeñita a veces hacemos todos un poco de todo, aunque no entre estrictamente dentro de nuestras funciones. 

Eso implica el servicio de préstamo de coches (a trabajadores de la Diputación y con fines laborales, que nadie se piense cosas raras), que hace que en parte tengamos un poco de agencia de alquiler de coches. Nos piden el coche, hacemos el papeleo, entregamos la llave y, como es el caso de hoy, a veces toca bajar al garaje.

Puede ser porque el usuario nos diga que se ha dejado algo dentro o las luces puestas, o como esta mañana, que no nos ha apuntado en el cuaderno los kilómetros realizados, de modo que he tenido que bajar a mirarlo.

Obviamente lo de tener que bajar y arrancar el coche (que siendo eléctrico no tiene cuentakilómetros analógico) es algo que no entra dentro de lo que es trabajo administrativo, pero no se me caen los anillos por hacerlo y si además hace bueno sirve de excusa para salir un poco a la calle.

lunes, 29 de septiembre de 2025

Oficina desierta

Los muebles sí estaban, pero dan poca guerra.

La oficina en la que trabajo es pequeña y somos pocos, pero normalmente siempre estamos dos o tres personas, y por la tarde es raro que me quede solo, pues la jefa y el técnico suelen estar siempre. Pero hoy ha coincidido que los que hacen tarde estaban de vacaciones y me he quedado solito después de la hora de comer, lo que para según qué cosas (ahorraos el chiste fácil, me refiero a tareas que requieran cierto grado de concentración) es una gozada y se adelanta un montón. Casi como teletrabajar, oigan. Y como por las tardes es raro que suene el teléfono, mejor aún.

No es algo que pase muy a menudo, pero cuando pasa es una delicia.

viernes, 12 de septiembre de 2025

Se termina el horario de verano

Adiós, tardes libres del lunes.

No es algo nuevo, y ya el año pasado me tuve que enfrentar a que mi horario de verano no durase cuatro meses como en mi anterior puesto. Y la verdad es que tampoco es ningún drama, que mi jornada normal sigue siendo bastante cómoda y lo bueno de trabajar tan cerca de casa es que no pierdo tiempo en los desplazamientos. Así que ni siquiera me puedo quejar mucho, pero como no se me ocurría nada mejor de lo que hablar, así he rellenado un poco. 

miércoles, 13 de agosto de 2025

Día de curro

Ya que vengo de haber estado en Málaga, lo suyo era pensar en este Curro.

Mis vacaciones de verano suelen ser, cuando me lo puedo permitir, un tanto atípicas. No soy yo de coger el mes entero, sino que prefiero picotear, pues así estiro más la sensación vacacional. Así, los días que me pillan entre plan y plan prefiero trabajarlos, ya que de esta manera me quedan más días para gastar en otoño-invierno, que es cuando suelo lanzar la traca.

El lunes volví de Mollina y ayer lo dediqué a recuperar horas de sueño, y mañana me voy otra vez de jornadas, a las Umbras. ¿Pero hoy? Hoy no tenía ningún plan, así que he ido a la oficina, y así de paso adelanto algo de trabajo, para no encontrarme con la montaña a la vuelta.

Vuelvo el lunes.

domingo, 3 de agosto de 2025

Primer finde de agosto (extendido)

El puente sin puente.

Dado que el jueves fue festivo, si me hubiera cogido el viernes libre habría tenido un fin de semana de cuatro días. Y no fue así, pero como me sale de las narices voy a hacer como si lo hubiera sido.

Así, me voy al miércoles por la tarde, que tuve sendas partidas de Clank! (derrota) y Seven wonders duel (victoria) y luego me fui a casa, a ver un rato la tele, pulir cosas de las partidas de TdN y jugar a Monster Train 2.

El jueves por la mañana reunión telemática con la otra directora de un vivo que llevo para ultimar detalles y a las 14:00 quedo con el grupo de Seafall para comprar las pizzas. Las llevamos a la lonja, damos buena cuenta de ellas y echamos la partida, en la que gano casi sin querer (en el turno 4 ya tenía el doble de puntos que los demás jugadores juntos). Terminada la sesión, me voy al cine a ver Sirat.

El viernes por la mañana voy a trabajar y por la tarde nueva sesión de Caza Bombas. Y por si fuera poco juego de mesa, una apretada victoria en el SETI y unas cuántas manos de Trio antes de retirarme a casa.

Sábado por la mañana, algo de retocar partidas y un largo paseo que me lleva hasta Distrito Zero y la vuelta por toda la ribera de la ría, para hacer algo de ejercicio, que la tarde iba a ser lúdica y sedentaria, con Blood on the clock tower (dos las gano siendo malo y la tercera la dirijo yo). Cierro la noche con una de cine (Devuélvemela).

Es domingo, y como voy a tener una semana muy social, opto por no hacer planes. Me quedo en casa por la mañana haciendo nada, como y me voy al cine a ver Misterioso asesinato en la montaña. Vengo dando un paseo desde Maxcenter, recojo a mi señora novia, damos otro paseo, cenamos sushi y a casa.

Mañana lunes, pero va a ser el único día de la semana que trabajo.

viernes, 11 de julio de 2025

Semanas de 4 días

Podría estar así todo el año.

Normalmente no me suelo coger periodos vacacionales muy largos en verano. Soy más de picotear, tres días por aquí, cuatro por allá... porque así la sensación vacacional se me alarga más que si me cojo tres-cuatro seamas seguidas. Y dentro de eso lo que hago es, cuando puedo (que en mi anterior puesto era inviable) cogerme los viernes de julio. Así las semanas son más llevaderas y disfrutables.

Aunque eso me libra de poner el despertador, pero no del puñetero spambot que ha tenido a bien despertarme, llamándome a las 8:23 de la mañana con su "hola, necesito hablar contigo, agrégame a Whatsapp".

miércoles, 2 de julio de 2025

Microvacaciones lúdicas

Microvacas.

Llega julio y se abre la veda para gastar días de vacaciones. Es verdad que me cogó días para ir a Dijon y Tesalónica, pero técnicamente eran días de antigüedad y horas de bolsa, no vacaciones. Que en realidad da lo mismo, es todo un cómputo anual, pero hace que mi afirmación sea cierta.

Como lo es que ni mañana ni el viernes voy a ir a trabajar, pues me voy a Madrid, a dar a los juegos de mesa en las CLBSK.

jueves, 12 de junio de 2025

Calambrazos forales

Mi silla de oficina.

He de dejar claro, adelantándome al posible chiste, que no obtuve mi plaza por enchufe, que lo mío me costó. Eso no me sirve, no obstante, para evitar sufrir un pequeño inconveniente de mi oficina, que es la electricidad estática que hace que cuando voy a interactuar con el pomo metálico de la puerta me dé un calambrazo. Solo me pasa cuando llevo calzado de suela de goma, pero gran parte de mi calzado es así, de modo que había que buscar otras soluciones.

Un consejo que me dieron era tocar de vez en cuándo la torre del ordenador, que hace toma de tierra y así libero electricidad. Buena idea si no fuera porque usamos portátiles que no tienen torre. Leí también que era buena idea pisar algo metálico, pero tampoco veo nada que encaje, así que como solución cutre, hasta encontrar otra mejor (y que no implique renovar toda mi flota de zapatillas) es dar un golpecito con el nudillo al pomo, que dé un chispazo indoloro y así poder abrir tranquilamente.

Síganme para más consejos de supervivencia en la oficina.

lunes, 9 de junio de 2025

Llegó el horario de verano

¡Lunes por la tarde y podía ver calle!

Hoy he llegado más o menos a la misma hora que llego a casa los lunes, pero con una diferencia importante. No venía de haberme tirado todo el día en la oficina, sino que venía de la calle (del cine, para más señas). Y es que hoy ha comenzado mi horario de verano, que consiste en una deliciosa jornada de seis horas al día. 

Así que, como suele ser normal los lunes, a las 14:30 estaba comiendo, pero sin prisas y sin tener que volver luego. Después a casa de mi padre a recibir instrucciones de jardinería, a Basauri a recoger unos juegos de mesa (Splendor Duel y Escuela de robots) y al cine, a sufrir Ballerina, que ya será comentada mañana.

¡Viva el horario de verano!