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miércoles, 1 de diciembre de 2021

Last night in Soho

El cartel está en castellano pero yo la vi en inglés.

Edgar Wright, conocido por su trilogía del Cornetto y la maravillosa adaptaciñón de Scott Pilgrim, cambió de registro para regalarnos (es un decir, que yo mi entrada la pagué) la soberbia Baby Driver y ahora vuelve a cambiar para traernos otra maravilla, un thriller muy noir, con referencias a Hitchcock, Lynch, Tarantino, Aranofsky y muchas otras que sin duda habré pasado por alto.

Nos habla de Ellie, una chica de pueblo que se va a estudiar diseño a la gran ciudad y empieza a tener sueños muy vívidos que la transportan al Londres de los años 60, donde se transforma en cierta manera en Sandie, una chica misteriosa y sofisticada con sueños de ser cantante, que conoce a Jack, un hombre magnético, al principio un galán maravilloso, que la introduce en la noche londinense. Esos sueños se irán repitiendo y Ellie tendrá que sufrir un inquietante descenso a la locura a medida que los sueños de Sandie se van convirtiendo literalmente en pesadillas.

En esta última noche en el Soho, tanto el director como las actrices protagonistas (en especial MacKenzie, que se come la pantalla cada vez que aparece) son capaces de generar una atmósfera cautivadora y opresiva, que atrapa al espectador, haciendo querer saber qué va a pasar y a dónde va a llevar este camino. Ayuda también, y mucho, la música, con una genial banda sonora con la que Wright vuelve a dar vida a la película, integrando muy bien las canciones con la acción. Sin llegar al nivel que alcanzaba en esta faceta con Baby Driver, pero rayando a gran nivel. Sobre la música, por cierto, fue toda una sorpresa descubrir que la mítica Eloise de Tino Casal no es sino una versión del tema homónimo de Barry Ryan. 

Un clásico instantáneo que eleva a Edgar Wright a la categoría de "director del que voy a ver todo lo que estrene". 

jueves, 29 de abril de 2021

Luther

Idris Elba es John Luther.

Lo que más me llamó la atención de esta serie fue la presencia de Idris Elba, actor que me maravilló con el oscuro Stringer Bell en The Wire, y que ahí da vida a un personaje que le viene ni pintado. John Luther es un duro policía de Londres, dedicado a investigar los crímenes más sanguinarios y truculentos de la city, con su gran inteligencia (a veces exagerada y tramposa desde un punto de vista narrativo, todo hay que decirlo) y su capacidad de bordear constantemente la frontera entre lo legal y lo ilegal.

Es una serie con temporadas de corta duración, muy al estilo de las series británicas, teniendo 5 temporadas, entre las que hacen la veintena de episodios de unos 50 minutos.

A destacar en esta serie, la relación de Luther con su némesis (no diré más, por no reventar una sorpresa del primer capítulo) y dicho personaje, que es un personaje malvado, retorcido, con una gran inteligencia y que genera tanto en el protagonista como en el espectador una mezcla entre atracción y repulsión. Una curiosa versión de Moriarty, vaya.

La serie en general está bastante bien, aunque va bajando el nivel, sobre todo cuando deja de aparecer uno de los secundarios (Justin Ripley), y se agradece que sepa encontrar un cierre a tiempo (un desenlace bastante poético, por cierto).

En lo negativo, que a veces abusa del recurso de la exagerada inteligencia del personaje, que lleva a resoluciones que casi parecen un "me invento lo que me sale de la minga, tiro por ahí y tengo la potra de que al final era eso". Pero en general, bastante recomendable. Bastante cruda, eso sí, y repleta de violencia verbal, física y sexual. 

sábado, 29 de diciembre de 2018

El regreso de Mary Poppins

Le faltó decir supercalifragilísticoespialidoso.

En parte era una respuesta arriesgada plantear esta secuela 54 años después de la original, puesto que supone repescar del baúl uno de los pesos pesados del cine de no animación de Disney y el peligro de profanar un clásico estaba ahí. Mary Poppins es un mito, un icono del cine infantil con el que muchas generaciones hemos crecido, y el desafío era devolvernos a la infancia sin destrozar nada.

Prueba superada. Sí, calma, no rompen nada y la secuela funciona, pues conserva el espíritu de la Mary Poppins original, a la que es fiel tanto en el tono como en el apartado estético. En este sentido es muy bueno el trabajo de fotografía, que logra un aspecto visual impecable. Es, por ejemplo, maravilloso, el viaje al mundo de la porcelana, completamente mágico.

Juega también muy bien con el factor nostalgia, recuperando a personajes icónicos de la película original, y sobre todo la aparición estelar de Dick Van Dyke, que dan ganas de aplaudir. Y, por supuesto, muchas canciones.

Lo que tenía que ser. Pero, ojo, hay que verla con ojos de niño.

lunes, 26 de noviembre de 2018

Escapada londinense (iii)

Indistinguible del original.

Recién aterrizado en casa, con la maleta ya vacía y antes de caer extenuado, relato el tercer y último día de esta excursión por Reino Unido. 

Por la mañana, aunque nos ha costado levantarnos, por fin nos hemos puesto en marcha y hemos ido a imbuirnos de cultura en el Brittish Museum, con piezas egipcias, romanas, griegas, mesopotámicas, polinesias... lo que viene siendo el Brittish, vaya.

De ahí al frikerío, con la preceptiva visita a la tienda Forbidden Planet, pero soy buen chico y consigo sobrevivir sin comprar nada.

Siguiente parada: Covent Garden. Nos damos un paseo por la zona, hacemos algunas fotos y cogemos ya el camino hacia King´s Cross, buscando por el camino sitios para comer. Al final comemos un fish&chips en un pub donde los camareros son muy majetes (a diferencia del primero en el que lo hemos intentado, de donde nos hemos ido hartos de que no nos hicieran ni caso) y tras recoger las maletas nos metemos en el tren destino Gatwick.

El resto, poca historia. Control de accesos, esperar al embarque, el vuelo, el autobús y por fin en Bilbao. Ha cundido.

domingo, 25 de noviembre de 2018

Escapada londinense (ii)

Con el tío Darwin.

Seguimos en la City. Hoy la cosa ha ido primero de museos, visitando el de historia natural y luego el de ciencia, pero sin dedicarles tampoco demasiado tiempo (que cada uno de ellos tiene para días).

De ahí a Camden, donde hemos hecho un alto para comer y luego ver los puestos, hasta la hora de la merienda, que hemos ido a una tienda de cereales muy vintage, con detalles de decoración muy curiosos. 

Cereal Killer

Terminado Camden, a Hyde Park, donde estaba Winter Wonderland, una feria con atracciones de gran extensión, que nos ha llevado un rato recorrer, y en la que hemos hecho un alto para tomar unos vinos calientes especiados.

Al cerrar Wonderland, como ya era una hora prudente, hemos cogido el camino a casa y tras un buen paseo ya estamos otra vez ahí. 

sábado, 24 de noviembre de 2018

Escapada londinense (i)

¿Colega, dónde está mi noria?

La foto nos puede dar una pista de dónde he pasado hoy el día. Una broma que se nos fue un poco de las manos nos hizo organizar un viaje a Londres, y aquí estoy.

Salimos ayer sobre las 18:30 de Bilbao, y una vez aterrizados nos fuimos a King's Cross a cenar y luego al apartamento. 

Hoy ha sido día de mucho andar. Primero el mero hacia la Torre de Londres, de ahí al Tower Bridge y ahí ha empezado el paseo, que nos ha llevado hasta el parlamento (con el Big Ben lleno de andamios), Westminster y el Palacio de Buckingham.

De ahí a Trafalgar, Leicester (con saqueo de M&Ms) y el lSoho, donde se nos ha unido el expatriado Rubén. Tras tomar algo y ponernos al día hemos ido a Hamleys en alegre compañía. Hemleys es una enorme tienes e juguetes de cinco pisos, con algunas cosas muy chulas pero otras que son un poco una mierda, sobre todo en la sección de juegos de mesa.


¿Era esto necesario?

Ya tocaba cenar, y nos hemos ido a un taiwanés de China Town. De ahí, y tras despedirnos de Rubén, nos hemos vuelto dando un largo paseo hasta el apartamento. 

Mañana más.

viernes, 28 de septiembre de 2018

Tarde otoñal de playa

Haciendo gala de mis capacidades atléticas.

Parece que el verano no se quiere ir, y tampoco le íbamos a hacer el feo, así que ayer fuimos en grupo (y hacía la tira que no iba a la playa en grupo) a darnos un chapuzón, pues aunque el agua estaba fresca y muy sucia, había olas considerables y se estaba muy a gusto en el agua.

La pena fue que, como estaba casi toda la playa con bandera roja y solo una pequeña franja de baño en amarillo, el socorrista no nos dejó meter en el agua el enorme unicornio hinchable que habíamos llevado. Duro pero justo.

Ya tras el baño, apurando la luz solar, ahí estuvimos haciendo el tonto con las palas, actividad a la que hacía también muchos años que no me dedicaba. Todo ello sin obviar que aprovechamos para conspirar en lo que parece ser una rápida escapada a Londres, a realizar a finales de noviembre.

Tarde entretenida, sin duda.

jueves, 11 de mayo de 2017

Top Boy

Personajes de la primera temporada.

Una serie muy poco conocida y que descubrí un poco por casualidad, que empece a ver por algunas críticas que la comparaban un poco con la maravillosa The Wire. Es cierto, y se nota, que la serie de David Simon es una de las fuentes de las que bebe, e incluso a ratos sabe a lo mismo. Pero se queda por el camino.

Top Boy es la historia del ascenso al poder de Dushane, un matón del tres al cuarto en un barrio pobre del Londres más deprimido, ese Londres neodickensiano de drogas y viviendas sociales, en el que la calle da leccions duras a quienes sean lo suficientemente duros como para aprenderlas. Nos cuenta también la historia de Ra´Nell, un chaval que tiene que lidiar con los problemas de salud de su madre y las tentaciones de pasarse al lado oscuro de la línea del crimen y el dinero fácil.

Muy bien ambientada y con personajes atractivos y creíbles, pero una serie que se queda coja, por incompleta. Es muy corta, lo que en sí no es malo, pero sí que hace que se quede un poco a medias, con tramas que se quedan colgando, y es el de ser un poco inconsistente su mayor defecto.

Buenas hechuras pero sensación de gatillazo, hacen que Top Boy sea una serie que se disfruta mucho, pero que hace pensar lo que podría haber sido.

lunes, 11 de abril de 2016

Objetivo: Londres

Londinenses, ¿cuál es vuestra profesión? ¡Ahú, ahú, ahú!

Secuela palomitera de la presumiblemente también palomitera "Objetivo: La Casa Blanca", que no vi, lo que me puede haber impedido captar las complejas implicaciones de una trama elaborada, aunque no apostaría por ello.Objetivo: Londres es un intento de película de acción al estilo noventero, con mucha persecución, mucho disparo, un protagonista (Gerard Butler) capaz de enfrentarse él solo a todo el terrorismo internacional y su compinche (Aaron Eckhart), un presidente de los Estados Unidos de valores morales incuestionables y una capacidad de matar que también está a la altura de las circunstancias.

El argumento, muy de actualidad, gira alrededor del atentado megamasivo que se produce en Londres, coincidiendo con un funeral de Estado al que acuden diversos dignatarios mundiales, y podemos ver morir, entre otros a Angela Merkel o Silvio Berlusconi (con nombre distinto pero es tan jodidamente obvio que son ellos...) y uno se plantea si lo que tenemos es un descarado panfleto propagandístico (¡temed, ciudadanos, temed por el terrorismo y sed fieles ovejas!) o una crítica sutil (hay terrorismo porque hay grupos interesados en el dinero e influencia que generan el tráfico de terror), pero lo más seguro es que sea simplemente la excusa para poner en práctica una ensalada de tiros con la excusa de un plan tan poco verosímil como espectacular. ¡Y, por supuesto, una nueva excusa para que los Estados Unidos vuelvan a salvar el culo de los ingleses!

Cinematográficamente hablando, pues lo que cabe esperar. Trama insustancial e insostenible, personajes planos y situaciones repletas de clichés y topicazos del género, con una dirección visualmente confusa (me hizo gracia una crítica que decía que deja a Michael Bay a la altura de Kurosawa) y tiros y explosiones a mansalva. Ahora bien, si para el espectador que tenga claro qué va a ver y no tenga más pretensiones que las de presenciar un esperpento de acción palomitera, no se horrorizará en exceso. En ese sentido, mal que bien, cumple. Ahora bien, se ruega a los espectadores que apaguen sus cerebros al entrar.

miércoles, 20 de enero de 2016

Jonathan Strange & Mister Norrell

Reunión de antiguos alumnos de Hogwarts.

En los inicios del Siglo XIX, en plena guerra napoleónica, la magia es algo ya residual en Inglaterra, un vestigio de tiempos pasados, estudiada por unos pocos y practicada aún por menos. Pero está renaciendo, y los dos únicos magos que quedan: Jonathan Strange y su mentor Gilbert Norrell, que se verán enfrentados por su diferente concepción de la magia ante los eventos surgidos por un resurgir de ésta.

Jonathan Strange&Mister Norrell es una serie muy inglesa que visualmente es una delicia, con esa estética dickensiana imbuída por un aire completamente mágico, con unos personajes interesantes, una ambientación muy atractiva y evocadora, con mucho aire de Sandman, una trama misteriosa... pero no me terminaba de enganchar. No sabría decir qué, pero me pasaba que al terminar de ver cada capítulo tenía la sensación de que era buena, pero mientras lo estaba viendo no me capturaba, no lo disfrutaba del todo.

Una serie que me deja esa sensación agridulce, de no saber si realmente me ha gustado o no. Tal vez iba con unas expectativas demasiado altas.

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Mr. Holmes

Fue Magneto, fue Gandalf... ahora es Sherlock Holmes.

Una visión distinta del más famoso personaje creado por Arthur Conan Doyle. Aquí el detective de Baker Street 221b es un anciano ya jubilado que a sus 93 años vive el retiro en el una granja de Sussex con su ama de llaves y Roger, el hijo de ésta, un chaval que se convertirá en amigo y en parte discípulo de Holmes, que se enfrenta al más terrible de los enemigos: su propia decadencia senil.

Cuenta por medio de flashbacks el último caso de Sherlock, que trata de recopilar como medio de luchar contra la pérdida de memoria y lo cruza también con otra historia de su viaje a Japón, alternadas con las escenas "maestro entrañable-aprendiz" que vive con Roger, y que tanto me recordaban a "La lengua de las mariposas".

Una cosa curiosa de esta película es que Sherlock Holmes, de alguna manera, coexiste con su propia realidad, pues parte de que Watson publicó los relatos, Holmes se hizo famoso y se publicaron sus novelas, se hicieron películas y llegó a existir ese fenómeno fan, lo que da lugar a algunos momentos muy divertidos de la película.

En cuanto a valoración y tal, pues la película tiene sus momentos, pero no terminaba de funcionarme, ya que durante gran parte notaba que le faltaba algo de chicha, y no me llegó a cautivar. Ian McKellen está genial, y este enfoque tan distinto de Sherlock Holmes me gustó mucho, pero sin llegar a ser una gran obra. Está bien, pero le falta "algo".

miércoles, 28 de enero de 2015

Películas al revés (2)

Acción... ¡cámara!

Continuando con esto, pero tratando de no estirar el chicle tanto como con las películas imposibles, lanzo otra entrega de películas contadas al revés, que son más complicadas. He de decir que no tenía intención, pero esta entrada es a petición popular. Aunque aquí es más complicado innovar y como es de esperar, hay spoilers a cascoporro.

28 DÍAS DESPUÉS: Un hombre está muy nervioso a causa de una plaga de zombies que corren de espaldas y arrasan Londres, y cuando se tranquiliza se va a Londres y se echa a dormir hasta que se pasa la epidemia.

AMERICAN HISTORY X: Derek Vinyard es un hombre normal hasta que asesinan a su hermano y lo encarcelan. En la cárcel lo violan y cuando sale se vuelve un nazi y se carga a un negro pisándole la cabeza contra el bordillo.

AVATAR: Jack Sullivan es un na´vi que después de la batalla con los humanos corta con su novia, Neytiri, se une a la humanidad, aunque queda paralítico y se tiene que meter en una cápsula criogénica para volver a la tierra.

BREAKING BAD: Heissenberg, un peligroso traficante de metanfetaminas, decide volver con su mujer, dejar las drogas y dedicarse a la enseñanza después de que le detecten un cáncer de pulmón.

CADENA PERPETUA: Cuando Morgan Freeman es encarcelado, Tim Robbins hace un agujero en la pared para colarse en la cárcel en la que cumple condena, hasta que le expulsan y entonces mata a un tipo.

CASABLANCA: Después de abandonar la resistance para ayudar a unos prófugos (Ilsa Lund y Víctor Laszlo) a entrar ilegalmente en Marruecos, Rick Blaine abre un café con su amigo Sam y al final se marcha a París a enrollarse con Ilsa cuando los nazis meten a Victor en un campo de concentración.

EL SEÑOR DE LOS ANILLOS: Frodo roba un anillo mágico de un volcán en Mordor y se escapa, con intención de pedir asilo político en Lorien con sus amigos Gollum y Sam. Gollum se enfada con ellos y se larga, pero en su camino se les irá uniendo mucha gente. Cuando finalmente llega a la Comarca, hacen una fiesta y le regala el anillo a su tío Bilbo, que años después busca a Gollum en unas cuevas y se lo entrega. Mientras tanto, el rey Aragorn es depuesto, se divorcia de Arwen, le rompen la espada y se tiene que ir por ahí buscando la vida como un pobre montaraz llamado Trancos.

EL SEXTO SENTIDO: Bruce Willis es un psicopedagogo que atiende a un niño que ve fantasmas y al final muere.

GRAVITY: Sandra Bullock se está dando un baño cuando se mete en una cápsula espacial que está a punto de despegar. Luego se pierde y empieza a dar vueltas por el espacio hasta que acaba en un satélite tripulado por George Clooney. 

GREASE: Sandy es un putón que para seducir a Danny Zucko se viste de niña bien y deja de fumar, a pesar de que ello le supone sufrir las burlas de sus compañeras, pero al final todo sale bien y acaba enrollándose con el chico en la playa.

LA GRAN EVASIÓN: Soldados de todas partes de Europa urden un descabellado plan para colarse en un campo de prisioneros alemán, aprovechando que los nazis están distraídos echando todo el rato a Steve McQueen de la nevera.

LA PRINCESA PROMETIDA: El pirata Roberts se enfrenta a todo tipo de desafíos y amenazas para escaparse de su pesada exnovia Buttercup, llegando a tirarse por un acantilado. Pero cuando parece que ha encontrado la tranquilidad haciéndose pasar por un granjero llamado Wesley, se vuelve a encontrar con Buttercup. Y al padre de Iñigo Montoya lo mata el hombre de seis dedos, como venganza por la paliza sufrida a manos del espadachín español.

LOS 10 MANDAMIENTOS: Moisés entra por la fuerza en Egipto con un grupo grande de inmigrantes de Judea y se dedica a extorsionar al Gobierno de Ramsés con plagas hasta que acceda a su chantaje y deje a los judíos quedarse, aunque Moisés traiciona a su pueblo y mientras él vive en palacio con todos los lujos, su pueblo acabará siendo esclavizado.

PENA DE MUERTE: Sean Penn se libra del corredor de la muerte y le empieza a poner la cabeza loca a una monja interpretada por Susan Sarandon hasta que lo sueltan y entonces asesina a una pareja.

STAR WARS: LA AMENAZA FANTASMA: Después de juntar los cachos de Darth Maul para que le ayude a curar a Qui-Gonn Jin, Obi Wan se va con ellos a Tatoooine a devolver a Jar Jar Binks a su pueblo y entregar a un niño a un tratante de esclavos llamado Watto.

THE IMITATION GAME: Alan Turing es un científico homosexual que, cuando es rehabilitado por el gobierno británico y contratado para sus servicios secretos, los traiciona saboteando sus sistemas de desencriptado y haciendo que los alemanes ganen la guerra.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Acaba 2014

Seguramente, la última foto del año.

Otra nochevieja más, festividad de la que no soy nada fan pero de la que es casi obligatorio participar. Especialmente cuando se vive en el centro y el ruido atronador imposibilita la idea de quedarse en casa, pues los petardos se encargan de eso.

Precisamente esa frase define el cambio más gordo que he experimentado este año: un cambio de casa, que supone el inicio de un cambio más gordo (a mejor), sobre el cual tampoco me quiero extender demasiado. Hay cosas que por importantes que sean no tienen cabida en el blog.

De otras cosas importantes de este 2014 que se termina está el susto del Bilbao Basket en verano, precedido por aquella desagradable agonía y con una segunda mitad de año muy agradable, aunque ojo, parece que la historia podría volver a repetirse, y nada garantiza que terminando igual de bien.

De trabajo poco reseñable, muchos y constantes cambios pero sobre todo de tipo operativo, lejos del cambio gordo del año pasado. De familia, pues sigue creciendo el número de sobrinos (hijos de primos, que tanto mi señora como yo somos hijos únicos y carecemos de hermanos que nos hagan tíos directos) y poco más que reseñar.

En cuanto al ocio, sigo con el tema del teatro, habiendo actuado este año tres veces (y un cameo en una webserie). Sigo jugando algo a rol (aquí debo destacar la aparición del "Cultos Innombrables", claro) y sigo yendo bastante al cine. Este año he pulverizado todos mis records, viendo nada menos que 63 películas en el cine (una media de más de una a la semana), así que puedo decir que, en efecto, es una de mis aficiones. De viajes, me quité las espinas de volver a Londres y Roma, así como a Andorra y visitar Segovia. Y en muy buena compañía.

Supongo que me dejo muchas cosas que contar, que como siempre ha ido entrando y saliendo gente en mi vida (y algunos de los que han salido están mejor fuera que dentro, la verdad), ha habido momentos buenos y malos, pero lo que suelo decir: si es de contar aquí, ya lo he contado. Y si no, no lo voy a hacer ahora.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Drácula: la leyenda jamás contada

¡Voy a chuparos la dszangre!

Si se parte de la base de que es una película completamente innecesaria y prescindible, sin más pretensiones que la de entretener, puede ser una propuesta válida, aunque a mí personalmente, a pesar de que contaba con ello, me dejó bastante frio, ya que no es buena, pero tampoco llega a ser legendariamente mala. Simplemente sosa y olvidable.

Este Drácula, que no es el de Bram Stoker, pretende ser el Vlad Tepes histórico, dulcificando mucho su figura, ya que el Vlad de esta película es un hombre justo y amable, cariñoso con su hijo y muy lejos de la crueldad que se le supone al Vlad de Valaquia. No es una película especialmente rigurosa en cuanto a la historia, ni pretende serlo, pero sí es cierto que no le he encontrado anacronismos o patadas particularmente graves, y las que hay me parecen perdonable. Creo que mencionan Rumanía, que como país no existiría hasta mucho más tarde, y el antagonista, Mehmet II, murió 5 años después de los sucesos de la película. 

Destacaría el apartado visual, horroroso en las confusas escenas de acción (debe de ser que te subvencionan si contratas cámaras con epilepsia) y espectacular en los paisajes. También destacaría, en lo positivo, el epílogo, muy en la línea del cine actual de superhéroes (por si no lo había mencionado, esto es una película de superhéroes) y que concilia el mito de Tepes con la novela de Bram Stoker. Por lo demás, personajes planos y poca chicha. Lo esperable.

Resumiendo el argumento, Drácula vuelve de hacer el Erasmus en Turquía, donde estuvo como rehén del sultán y fue criado junto a Mehmet II, casi como si fueran hermanos (esto es históricamente correcto), y vive feliz con su mujer y su hija Ingeras (no es una errata), pero vienen los recaudadores turcos, quejándose de que algo está matando a sus exploradores, y no se contentan con dinero: quieren 1000 niños para montar su ejército de jenízaros. Drácula está dispuesto a renunciar a su hijo por la paz del reino, aunque eso le suponga dormir en el sofá el resto de su vida, pero en el último momento se le cruzan los cables, mata a los emisarios y empieza la guerra.

Como los turcos son muchos y con mala baba, Dracula decide visitar al monstruo que vive en una cueva: un hombre inmortal que pactó con el Diablo. Visita la cueva y el inmortal le da superpoderes, pero le dice que es la versión de prueba, que solo dura 3 días. le explica también que si quiere comprar la versión definitiva, tiene que beber sangre humana. Y a cambio, convertirse en el inmortal del diablo.

La sangre que bebe del inmortal le da fuerza y velocidad sobrehumana, así como otros poderes muy molones, como convertirse en nube de murciélagos. Pero a cambio, sufre alergia a la luz y a la plata.

También tengo el poder de mojar tus bragas, nena.

Drácula decide dedicar sus recién adquiridos poderes para hacer una performance e imitar a Asterix y Obelix, zurrando él solo a todo un ejército de turcos, para alegría de sus compatriotas valacos y disgusto de Mehmet II, que no ha visto 300 y opina que llamar a Telemalo y contratar un ejército más grande es la solución.

Como los turcos son demasiados, Dracula lleva a su población a un monasterio, donde se desarrolla la batalla grande (sí, sé que me estoy saltando cachos de la película, pero me da pereza pensar y mi memoria es horrible). La batalla consiste en que Drácula mata soldados a murcielagazos mientras los malos se cuelan y defenestran a la señora Drácula, que no puede evitar que la pobre se despeñe.

Sin embargo, a pesar de la caída, la señora de Drácula muestra una salud que para mí la quisiera, lo que no sirve para que Drácula, dándose cuenta de que su licencia de uso de poderes va a caducar a menos que pruebe sangre, llore la inminente muerte de su esposa y se pegue un festín de sangre conyugal.

Henchido de poder, se lía a crear vampiros como si no hubiera mañana y se dirige al campamento a enfrentarse a su otrora amigo, hoy enemigo, Mehmet II, que en previsión de la que le viene, se ha montado una armadura de kriptonita plata y se enfrenta a Drácula en una sala con aspecto de casino, llena de monedas por todas partes. Pero como uno es el protagonista y el otro no, nos imaginamos el resultado.

Y ahora me presentaré al casting de Caballeros del Zodiaco.

Cuando el victorioso Vlad sale de la tienda de Mehmet II, se encuentra con que sus recién creados vampiros han matado todo lo matable y se quieren comer al único ser vivo que queda en pie: Ingeras la hija de Drácula. Y para más horror, un cura loco quiere secuestrar al niño. Y con sexuales intenciones, a juzgar por las muecas de sufrimiento hemorroidal que pone Ingeras.

Pero deja que el cura, al que los vampiros no se atreven a atacar, se lleve al niñ@ y usando sus poderes desactiva las nubes para que el sol arrase a todos los vampiros, incluyendo él... o no.

Lo que nos lleva a la escena del epílogo, donde un rejuvenecido Drácula se pasea por el Londres de la actualidad y se encuentra con una muchacha que le recuerda plenamente a su difunta esposa. El nombre de la chica, evidentemente Mina. Y de fondo, el inmortal que creó a Drácula observa y repite para sí: "comienza el juego".

Después de los créditos no lo sé, porque no me quedé, pero seguro que sale Nick Furia reclutando a Vlad.

martes, 4 de noviembre de 2014

Museo de cera de Londres, episodio 3

¿Que si he oído hablar del proyecto Vengadores? 

Había dejado el relato delante de una puerta, que me conduciría a... vale, realmente a ninguna parte, que era de pega, pero asumamos que franqueé esa puerta. Me llevó a la galería de los horrores, concretamente a... ¡Transilvania!

Ouch, pues sí que pincha.

De esta parte no hay muchas fotos, ya que la iluminación era mala y los seres de pesadilla muy vergonzosos, así que seguimos con la ruta, y seguimos con un conocido personaje de cuento.

Así dormida, no me puede hacer la cobra.

En la foto puede verse a un personaje de fábula, un ser cándido encantador capaz de quedarse dormido en cualquier parte, y también a la Bella Durmiente. Probé a despertarla, pero como había gente mirando, y entre ellos mi novia, pues no era plan de insistir mucho, así que ahí se quedó la muchacha.

Creo que debería cortarme las uñas.

Como puede deducirse por esta foto y la que abre la entrada, tocaba el turno a los superhéroes de la Marvel, sección en la que tuvieron los cojones de poner una peana vacía y llamarla "mujer invisible", pero había otros.

Tú eres el Capitán América, pero yo soy de Bilbao.

Aquí posando con el representante de las colonias perdidas por los ingleses tras el órdago independentista de Washington en 1776, y en esta otra con un importante empresario del sector del metal.

¿Hola, hay alguien?

El señor Stark no estaba en casa. Supongo que estaría en alguna de sus típicas orgías de piscina con supermodelos, a la que ni siquiera tuvo la decencia de invitarme. Por lo que me fui a hacer una visita al entrañable vecino trepamuros.

¡Corre, plátano!

Y ya de ahí, abandoné el siempre divertido museo Madame Tussauds.

martes, 28 de octubre de 2014

Más del museo de cera

 ¡Que llego tarde a la siguiente entrada del blog!

Sigo con el museo de cera y me voy a la sección de deportes. Volvía a encontrarme con Jesse Owens, al que esta vez pude vencer en justa carrera. Después seguí visitando deportistas y me encontré con este polémico portugués.


Si él puede, yo también, solo que esta vez era él quien hacía de Tito Villanova. Pero dejamos la parte deportiva, no así mi lado graciosillo, que seguía con este homenaje a los Simpsons.


Sí, era el almirante Horatio Nelson. Y ya que esto iba de meterme con personajes famosos, no podía sino homenajear una foto que me hice en Amsterdam.


La oreja de Van Gogh, lo comprobé, estaba debidamente acompañada por la otra oreja de Van Gogh. Tal comprobación despertó mi estpíritu científico, por lo que hice una visita a Sir Isaac Newton.


Aunque la foto pueda indicarlo, no es que estuviera imitando a Chiquito de la Calzada, sino que miraba con curiosidad su prisma, con el que me enseñaba las teorías de la refracción de la luz y eso.

Yendo a la zona de estrellas del pop, no podía vencer a la tentación de abofetear a Justin Bieber, pues lo cierto es que su estatua lo pedía a gritos. Sin embargo, decidí cortarme, pues había señoritas presentes.

 ¡Tetas!

Entre ellas, una de las reinas del pop actual y sucesora espiritual de Madonna. Hablo de Lady Gaga, que ponía su cara de poker. Y del pop nos movemos a figuras más siniestras, como este señor, al que derroté en un apasionante duelo de piedra-papel tijra:

¿Que nada vence a la piedra? ¡Chúpate esa, Führer!

Y siguiendo con figuras temibles, por ahí me encontré nada menos que al mismísimo emperador Palpatine.

Me dicen que no era el emperador, que era el ex-Papa Joseph Ratzinger. Pues no es que me lo pongan mucho mejor, así que me alejé de ahí tan rápido como pude, y mis pasos me llevaron ante esta misteriosa (aunque sobradamente conocida) puerta.

¿Dónde lleva esto? Se sabrá en futuras entradas.

jueves, 23 de octubre de 2014

Museos de cera: Londres (Parte 1)

 ¿Cómo, Jokin haciendo el tonto? ¡No puede ser!

Si hay algo que es obvio es que me encantan los museos de cera, ya que sirven para hacer bastante el indio y los encuentro particularmente divertidos, por la cosa de poder sacarme fotos graciosas con peronajes célebres. Así que voy a relatar lo que fue mi experiencia, que empezó gorroneando la bebida a un señor que, a juzgar por su atuendo, era escocés.


Y quiso el azar que no me tomara el whisky en un bar cualquiera, no. Era el bar de un viejo conocido. Manda narices que, de todos los bares de Londres, tuviera que acaba en el suyo.


Después de charlar amigablemente con Rick Blaine, mis ojos se posaron en una espectacular rubia a la que ya había tenido ocasión de ver en Amsterdam, pero no podía sino volver a saludarla.

Lo siento, no puedo decir lo que veía. Un caballero no habla de esas cosas en público. 

Pero sigamos con la reunión de celebridades. Ahí vi a mi amigo Morgan, a quien no dudé en felicitar por su cargo como Secretario General de las Naciones Unidas.


Me miró extrañado, no sé por qué. Y en ese momento vi a otro actor, tan amigo de hacer el gili como yo, por lo que espontáneamente ideamos esta coreografía:


Después de dejar a Jimmy, me pareció que sería una idea muy graciosa gastar una broma a uno de los agentes de seguridad del museo, un tal John McLane, así que cuidadosamente intenté sustraerle la pistola.

Pero la broma me salió mal y tito Bruce se enfadó, así que tuve que buscar protección.

Avisa cuando se haya marchado.

Siguiendo con la zona de cineastas, aproveché para expandir mis horizontes interpretativos, buscando proyectos con los que poder complementar mi trabajo teatral en Muzzik. Así que fui a donde uno relativamente desconocido, aprovechando que mi pronunciada nariz me puede servir para hacer de judío:


Y también aproveché para tomar contacto con otro director, para probar mis registros más siniestros y de paso darle mis sugerencias para futuros y exitosos proyectos de película de suspense.

Un remake de Psicosis protagonizado por Palpatine. ¿No sería la hostia?

Ahí le dejo la idea a tito Alfred, que de ahí puede salir algo bueno. De momento aquí dejo el museo, que tampoco quiero una entrada demasiado larga.

lunes, 20 de octubre de 2014

Londres, día 5 y regreso

El hotel estaba junto a Wembley.

No es que haya mucho que contar del último día, pero así completo la crónica. Esta empieza cuando a las 7 de la mañana las guiris borrachas de la habitación de al lado volvieron de gaupasa pegando berridos, haciendo que tuviéra que ir a aporrearles la puerta y gruñir algo parecido a "please, we are trying to sleep, you are very noisy" que funcionó (mi probable cara de mala hostia imagino que ayudaría).

Volvimos a dormir un rato más antes de ir a disfrutar del excelente desayuno del hotel (mmm... Nutella...) y luego a dar un garbeo por la zona de Wembley. No es que sea especialmente futbolero, pero a fin de cuentas es un edificio emblemático, y estaba ahí. La pena es que no se podía entrar, pero bueno.

Para evitar andar con prisas, a las 11 (nuestro avión salía a las 14:00) cogimos el caro metro hasta la estación de Liverpool Street, donde cogíamos el tren al aeropuerto de Stansted. Entre pitos y flautas, llegamos casi a las 13:00 al aeropuerto, facturamos rápidamente y después de hacer cola en los arcos de seguridad, a todo correr a recorrer el aeropuerto (acostumbrados a Loiu, cualquier aeropuerto me parece enorme) para coger el avión que nos devolví a la cruel realidad.

Londres ha molado. Mucho. Quiero volver.

sábado, 18 de octubre de 2014

Londres, día 4

Esto define el agobio del Museo de historia natural.

No se puede visitar la City sin ver sus museos y hoy ha tocado el turno a dos de los clásicos. Primero ha sido el British Museum, que si no es el mayor museo de Historia del mundo, ahí le andará. Pero ojo, es un museo al que hay que entrar con cuidado, so riesgo de saturarse. Y aunque hemos ido bastante a tiro hecho (piedra de Rosetta, centauros alados de Mesopotamia, momias y alguna cosa más), entre eso y cosillas que nos íbamos encontrando, como lo de poder tocar herramientas de más de 3000 años de antigüedad (hacha de sílex, el smartphone de la edad de piedra) hemos hecho la mañana, pero no hemos podido evitar saturarnos un poco.

Y en pleno acto de masoquismo nos hemos ido al museo de historia natural, donde el exceso de gente nos ha hecho salir despavoridos, así que no hemos visto casi nada; el esqueleto del diplodocus, el tronco de secuoya, 4 piedras y poco más.

Había que cambiar el chip y hemos vuelto a Nothing Hill para poder ver el mercado de Portobello Road (donde se compra y se vende hasta el Sol) después de ponernos bien de pizza. Tras petardear un poco por ahí y aguantar los intentos de un mercader con pinta de malvado (de verdad, tenía cara de malo) de vendernos una chaqueta de cuero, hemos ido hasta el autobús que nos devolvía al centro.

La idea era ver la catedral de St. Paul, pero como cerraba hemos querido ir a ver The Monument (monumento del incendio de Londres), justo a tiempo de que nos lo cerraran en las narices. Bueno, pues vemos St. Paul por fuera. Un paseo hasta ahí (durante el que no había una puta papelera, he estado 15 minutos con la botella vacía en la mano) y cuando llegamos vemos que se puede entrar, pues estaban de misa.

De ahí al bullicioso Covent Garden, con su atiborrado mercado. Luego a la estación de King´s Cross, donde hemos visto el famoso andén 9 3/4 de Harry Potter (después de hacer el indio buscándolo entre los andenes 9 y 10, donde NO estaba).

Finalmente hemos bajado otra vez a Piccadilly (demasiada gente), hemos cenado en un horrible Subway y la casualidad nos ha dejado frente a una tienda de discos, donde he aprovechado para comprar las temporadas 1 y 2 de Utopía por 20 libras ambas.

Finalmente, hemos bajado hasta Trafalgar Square y nos hemos despedido de Londres antes de coger el metro de vuelta al hotel. Mañana toca regresar a Bilbao.

viernes, 17 de octubre de 2014

Londres, día 3

Fish&chips en Camden.

Día repleto de actividades el de hoy, en el que hemos amortizado holgadamente la London Pass.

Primero hemos visitado la Torre de Londres, espectacular, para luego subir hasta el puente de la torre, por la pasarela, y cruzar al otro lado del Tamesis. De ahí al HMS Belfast, un barco de guerra visitable que está en el río como barco-museo, y después de comer, al London Bridge Experience, un maravilloso show dividido en dos partes: una histórica-humorística y luego un pasaje del terror MUY bien hecho (con maldita sala de arañas, que daba bastante canguelo a un aracnófobo servidor).

Toca un poco de cultura, lo que nos lleva a visitar el Globe de Shakespeare, con un excelente guía, al que pese a hablar en inglés se le entendía todo perfectamente ( y daba gusto oírle). Seguimos con la catedral de Southwark y de ahí a Camden, donde hemos mercadilleado y cenado. Al acabar, autobús a Nothing Hill y de ahí a Picadilly, donde cerrábamos el día con el divertido museo de curiosidades Ripley´s. El museo incluía cosas como el laberinto de espejos o la sala de esquivar rayos láser, donde he dejado constancia que nunca sacaría unas oposiciones a ladrón de joyas, a menos que fuera por el turno de discapacitados.

Eso ha sido todo por hoy. Muero.