miércoles, 1 de julio de 2026

Pesas matutinas

¡El alzamiento!

No puedo ser yo alguien que presuma de una forma física excepcional, ya que aunque soy grandote, lo que viene siendo el tren superior no lo tengo del todo desarrollado. Más de una vez he intentado ir al gimnasio a levantar hierros, que sé que es sano, necesario y recomendable y toda una ristra de adjetivos positivos pero no lo soporto. No puedo con ello, me aburre soberanamente y no me provoca ninguna sensación remotamente parecida al disfrute.

Eso ha hecho que de brazos y hombros tenga una condición cuando menos mejorable. Pero encontré una manera de hacer algo, que aunque sea poco es menos que nada, con unas mancuernas que tenía por casa. Muy ligeras, de medio kilo cada una, y un día me dio por hacer varias repeticiones. Crujidos, agujetas... un show, vaya. Pero persistí, y fui adquiriendo cierta rutina con ellas. Marcándome una fija, que es como funcionan estas cosas: por las mañanas, antes de ir a la oficina, 6 series de 15. No es la gran cosa, pero al menos ya no me hacen los brazos cracracracracá cuando los muevo, de modo que malo tampoco va a ser.

Del medio kilo pasé al kilo, de ahí a los dos kilos y estoy ya planteándome pasarme a las de cinco, aunque el salto proporcional igual es mucho. Entre tanto, hago el apaño agarrando dos en cada mano (ventajas de ser grandote) para levantar 2,5.

Supongo que en algo ayudará, ¿no?