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domingo, 20 de septiembre de 2026

Crónica de las JO5

Pensando en el Imperio Romano.

De vuelta en casa, tras un fin de semana de rol, convivencia, mamarracheo y galletas. Las Jornadas Oniria son un evento que ya va por su quinta edición, en el que nos juntamos en un albergue para organizar un campeonato de balón prisionero y ya de paso jugar a rol en vivo.

El viernes el viaje en coche fue un poco accidentado y salió con retraso, pero a cambio el conductor me llevó hasta el aeropuerto, así que bien por él. Allí esperé al amigo Alex, que venía de Bruselas, cogimos el coche de alquiler y a San Rafael.

Unas compras, acreditaciones, saludos y a cenar. Por la noche la primera partida: Aquello que fuimos, una preciosa historia sobre segundas oportunidades en una bucólica isla de la Grecia de finales del S. XIX. Acabamos casi a las 5, así que de la misma me voy a dormir.

El sábado por la mañana desayuno, me ducho y voy a EL evento. El torneo de balón prisionero al que ya, como tradición autocumplida asisto en calidad de patrocinador y hago entrega a los ganadores de una caja de mis ya célebres galletas.

Por la tarde jugamos All in, una historia de gangsters muy a lo Los Soprano y por la noche Damnatio Memoriae, la historia de Geta y Caracalla en la que yo soy Plautiano. No terminamos demasiado tarde, así que me cambio de ropa y voy a la zona de fiesta, pero demasiado ruido, demasiada gente y después de quedarme un rato charlando fuera me voy a dormir.

Ya del domingo poco que destacar. Ducha, desayuno, hacer la maleta, ceremonia de clausura, comer, despedidas y al coche que me lleva a Madrid. Allí hago un poco de tiempo hasta que viene el Blablacar (que sí llega a la hora) y a eso de las 20:30 ya estaba en casa, dándome una ducha.

Geniales las jornadas. Ahora tengo un año para ver cómo supero el mamarracheo galletil.

viernes, 18 de septiembre de 2026

A las JO5

El salón principal.

Un año más, toca ir a San Rafael (Segovia) para disfrutar de las Jornadas Oniria (coloquialmente JO), evento que se mueve entre las jornadas de rol y fin de semana en casa rural. Primero toca ir a Madrid, con un BlaBlaCar que ya ha empezado con mal pie (cambio de conductor y coche a última hora y media hora de retraso) y me dejará en el centro. Allí iré al aeropuerto donde me recogen para ir a San Rafael.

Voy con ganas. El domingo contamos qué tal.

martes, 9 de diciembre de 2025

De vuelta de las Rolea2025

Me tocó habitación de las buenas: con tele y nevera.

Normalmente suelo escribir esto cuando acabo de llegar a casa, pero esta vez las Rolea tenían una peculiaridad: eran más cortas y terminaban ayer a la hora de la comida. Esto quiere decir que llegué a casa de madrugada, pero ahora lo detallaré, junto con el resto del relato.

El jueves por la mañana nos recogía el señor Heras, a mí primero y a Diego después, con el coche sobre las 10 de la mañana. Hasta Madrid sin incidencias, más allá del GPS que no quería que llegáramos al centro comercial en el que queríamos comer y se empeñaba en llevarnos a otro. Así que por no discutir le hacemos caso, comemos y rumbo al sur. 

Paradita en Jaén para cenar (barato y muy rico) y luego a Torredonjimeno, un hostal en el que habíamos cogido habitación para no pegarnos la paliza con el coche el primer día de las jornadas. Barato pero frío de cojones.

Es ya viernes y toca ir a Mollina. Lo bueno de haber hecho lo gordo en la víspera es que solo nos toca estar dos horas en el coche (habrían sido hora y media, pero el GPS tenía opiniones). 

Llegamos por fin a Mollina, nos acreditamos, tomamos posesión de las habitaciones comemos y empiezan las jornadas. Fundido al lunes.

Es lunes y ya hemos comido, en el propio CEULAJ. Ducha exprés, terminar de hacer la maleta, comer y al coche. Sin mucho que destacar, más allá de la resaca y el cansancio (no el conductor, que se cuidó de descansar bien y no pasarse con la fiesta) un viaje largo pero sin incidentes, parada para comer en Alcobendas y a la 1:30 de la madrugada ya estaban mis huesos tirados en la cama. Cansado pero con ganas de más. 

En futuras entradas, como suele ser costumbre, la crónica de las jornadas en sí.

jueves, 4 de diciembre de 2025

¡A las Rolea 2025!

Hoy toca día de carretera.

Toca la peregrinación de todos los diciembres. Parece que fue ayer cuando volví de TdN pero mañana empiezan las Rolea. 

El viaje, no obstante, lo hacemos hoy, pues esta vez vamos en coche y es una buena kilometrada, de modo que la idea es avanzar hoy todo lo que podamos, hacer noche en algún punto intermedio y mañana estar frescos, para poder disfrutar de estas Rolea, que este año vienen un poco más cortas.

miércoles, 15 de octubre de 2025

Curso de conducción eficiente

Vuelta a la autoescuela.

En marzo cumpliré ya 15 años sin coche y la verdad es que nunca he sentido necesidad de volver a tener uno. En consecuencia he conducido muy poco (las veces que he usado uno de alquiler), y concretamente llevaba un par de años sin ponerme al volante. Así que me vino muy bien este curso de conducción eficiente que nos ofrecían en el trabajo (es lo que tiene ser el parque móvil), que no era de conducir, se supone que eso ya sabemos, sino de conducir gastando menos combustible.

El primer día empezamos con la práctica, haciendo todos el mismo recorrido, muy "examen de conducir", por la zona de Derio, Santo Domingo y tal. Luego nos decían el consumo realizado (en mi caso reconozco que, por culpa de la falta de práctica, más elevado de lo que debería y nos íbamos a la clase teórica, sobre señales nuevas de tráfico (que estas cosas han cambiado mucho desde que me saqué el carnet), que se hizo bastante ameno, hay que decir.

El segundo día volvimos allí y tocó otra teórica, esta más pesada, sobre combustión, motores y maneras de reducir el consumo, pero es a lo que habíamos ido. De ahí nuevamente al coche, a repetir el recorrido del día anterior y ver la diferencia de consumo entre una sesión y otra. En mi caso fue bastante satisfactorio, ya que al tener margen de mejora generoso, la reducción fue cercana al 25%.

¿Me acordaré de todas estas cosas la próxima vez que me toque conducir? Vaya usted a saber, pero lo que está claro es que al menos no estaré tan oxidado.

miércoles, 1 de octubre de 2025

De garajes y coches

No hay forma de sacar una foto que no parezca de película de zombis.

Una de las cosas que tenemos en el parque móvil, además de coches, es que como somos una sección pequeñita a veces hacemos todos un poco de todo, aunque no entre estrictamente dentro de nuestras funciones. 

Eso implica el servicio de préstamo de coches (a trabajadores de la Diputación y con fines laborales, que nadie se piense cosas raras), que hace que en parte tengamos un poco de agencia de alquiler de coches. Nos piden el coche, hacemos el papeleo, entregamos la llave y, como es el caso de hoy, a veces toca bajar al garaje.

Puede ser porque el usuario nos diga que se ha dejado algo dentro o las luces puestas, o como esta mañana, que no nos ha apuntado en el cuaderno los kilómetros realizados, de modo que he tenido que bajar a mirarlo.

Obviamente lo de tener que bajar y arrancar el coche (que siendo eléctrico no tiene cuentakilómetros analógico) es algo que no entra dentro de lo que es trabajo administrativo, pero no se me caen los anillos por hacerlo y si además hace bueno sirve de excusa para salir un poco a la calle.

sábado, 12 de julio de 2025

F1: La película

A la lista de versiones live action de películas de animación, ahora se une Cars.

Toda crítica que le haga a esta película va acompañada del siguiente aviso: no soporto la Fórmula 1, es un espectáculo que me resulta tedioso y tan emocionante como mirar la autopista. No soy su público objetivo y ni siquiera tenía pensado verla. Si fui es solo porque no tenía nada mejor que hacer ayer y me sale gratis porque tengo el pase de Cinesa.

Dicho eso. ¿Me ha gustado? Me ha entretenido, que no es poco. Había momentos que sí se me hacían un poco pesados, sobre todo en las carreras, pero se deja ver, aunque las escenas supuestamente emocionantes me dejaban completamente frío.

Siguiendo muchos de los esquemas de las películas de deporte, nos cuenta la historia de una ex-estrella (Brad Pitt) que aterriza en el equipo de su antiguo amigo (Bardem), un equipo perdedor y a punto de desaparecer, pese que luego resulta que son todos la hostia. Y ahí tiene roces con la estrella actual del equipo: un novato con el talento, pero que choca con el protagonista.

Con la llegada del prota, como no puede ser de otra manera, las cosas empiezan a ir mejor. Entonces casi ganan, se tuerce todo, pero como es el prota se enderezan y todo termina con alegría y fuegos artificiales.

¿Es mala? No, pero para mí no era.

domingo, 6 de julio de 2025

De vuelta de CLBSK

Otra vez hacen la foto cuando no estoy mirando.

Recién llegado a casa, y con más ganas de tirarme en el sofá que de escribir, voy a hacer como otras veces y hablar del viaje a las jornadas dejando el evento para otra entrada posterior, que así me da menos trabajo y estiro más las historias.

El jueves por la mañana me levanto con tiempo para ir a la estación de autobuses. Pese a ser Supra, la idea de ir escrbiendo las partidas de TdN con el portátil acaba no siendo tan fácil como parecía en mi cabeza, así que avanzo bien poco y acabo haciendo más caso a la Nintendo Switch.

Ya en Madrid, con bastante calor pero algo más llevadero que el año pasado, repito plan: voy andando al Colegio Mayor y por el camino consigo encontrar el sitio de sushi donde comí la otra vez, pese a que no sabía el nombre ni la calle.

Acalorado llego, me acredito, me ducho y a jugar. Saltamos al domingo.

La idea original era volver en autobús, y de hecho tenía el billete. Pero una oferta de Blablacar insultantemente barata (Madrid-Bilbao por 9 euros) me hace cambiar de opinión, que podía cancelar. No soy muy de andar mirando los dineros, pero la diferencia con los 80 del autobús era considerable.

Me acercan en coche a la plaza Castilla con algo de antelación. Ahí sí aprovecho para adelantar algo de curro con el portátil en una terraza , hasta que es la hora, me subo al coche compartido y por fin estoy ya en Bilbao, a tiempo de coger la habitación para TdN.

Mañana me explayaré sobre los juegos que he probado.

martes, 3 de junio de 2025

Blindado (Locked)

En realidad sería más bien algo como "Encerrado".

Antes de nada una precisión: no creo que pase nada si se ve la película conociendo su premisa, pero yo he ido sin saber absolutamente nada de ella (es lo que tiene ser un cinéfago compulsivo) y he disfrutado mucho de ir viendo cómo se desarrollaban los acontecimientos.

Esto va de que Eddie es un raterillo de poca monta de Los Angeles, que va por ahí robando porque tiene una hija pequeña, da de beber a los perros sedientos y no mata gente. Pero en una de estas roba donde no debe y se ve metido en una situación angustiosa de la que no logrará salir, y cuando se queda encerrado en el coche que ha intentado robar se dará cuenta de que ha caído en manos de un psicópata muy chungo que le hará todo tipo de perrerías (Anthony Hopkins haciendo de psicópata, me suena de algo pero ahora mismo no caigo).

Es un thriller que recuerda muchísimo a clásicos como "Última llamada" o incluso, aunque menos, un poco a Buried, por ser películas que se desarrollan en un espacio muy pequeño, con un protagonista sin margen de maniobra y la única interacción con la voz al otro lado del teléfono. Incluso podría tener un cierto deje lejano a Saw, pero bastante tangencial.

La verdad es que la película funciona bastante bien, aunque hay que hacer las lógicas concesiones al peliculeo y un par de personajes se habrían ahorrado un mal rato de haber tomado decisiones medianamente funcionales (no sé vosotros, pero si me persigue un coche con el ánimo de atropellarme intento meterme en sitios estrechos, no esprinto en línea recta por la mitad de la calle), pero no lastran del todo.

Me ha gustado, y además contaba con la ventaja de no saber quién salía en la película, de modo que la voz al otro lado del teléfono era en todo momento una incógnita, hasta ver que era ni más ni menos que Anthony Hopkins (que sale en el puñetero cartel, pero yo no me había fijado).

Bien planteada, bien ejecutada y bien resuelta. Contento con ella.

domingo, 25 de mayo de 2025

Libros, coches y rol

Por si no tuviera suficientes coches en mi día a día.

Llega otro domingo en el que hay que reseñar el fin de semana. Una tarde de juegos el viernes, con Cazabombas, Bar Bestial, Jungo y La clave perdida. Un rato de remar en el gimnasio y a casa a descansar.

El sábado por la mañana un poco de Monster Train 2, más remo y un paseo para ver la exposición de vehículos históricos que había montada en la plaza Corazón de María, con algunas verdaderas joyas motorizadas. De ahí, como está al lado aprovechamos para dar buena cuenta de unas pizzas en el De Maio, que estaba al lado. Un paseo, una siesta y por la tarde rol, con una peculiar partida basada en el videojuego Disco Elysium. Luego unas copichuelas y a casa.

Domingo. Completo la triple sesión de remo y una de paseo matutino antes de la comida. Hoy ligera, pues tocaba club del libro, al que llevaba bizcochos de limón y la novela Astillas en la piel. Devolvía los números 2 y 3 de Heathen, así como Binti 2 y me traigo para casa Barrayar (Vorkosigan 2), En la guarida del lobo, El príncipe y la modista, Bushido: la senda del guerrero y Spidergwen: Un gran poder. Terminamos con una buena sesión de cháchara, despedida y a casa. Que mañana toca trabajar (¡con más coches!).

viernes, 28 de marzo de 2025

Escapada dijonesca

Antes del desastre.

Ya de vuelta en casa, toca contar esta escapada de entre semana que me ha llevado a tierras borgoñesas para ver a mi equipo de baloncesto y con la excusa hacer un poco de turismo.

El miércoles no me tuve que levantar muy pronto, ya que el avión salía a las 12. Me junto con mis compañeros de viaje en Moyúa (no nos conocíamos aún en persona), vamos al aeropuerto y el vuelo sin problemas. De hecho llegamos algo antes de lo previsto a París.

Toca coger el coche de alquiler, sin sorpresas ni problemas, pero la primera en la frente: no somos capaces de abrir el maletero. Tras un rato cacharreando lo conseguimos y nos enfrentamos a la primera barrera del viaje, una literal: la del parking, que no somos capaces de abrirla. Un rato de aporrear botones y pasear infructuosamente el vale del alquiler ante el sensor llegamos a la conclusión de que no nos han dado el ticket para salir, así que paseo hasta la oficina y vuelta a la barrera. Por fin conseguimos salir del parking, pero tocaba salir del aeropuerto y de París. 

Tarea complicada, pero un rato más tarde ya estábamos en Dijon. Hacemos la compra y nos vamos directamente al pabellón. Allí, cortesía del club, entramos con entradas VIP y por la puerta VIP, para disgusto del encargado de accesos, que nos quería mandar a la otra punta del pabellón.

Del partido en sí no voy a hablar, que fue un desastre, pero sí de que al terminar el partido nos dejaron bajar al parquet a hacer un poco el tonto con el balón y yo pude dar muestras de mi calidad con un 100% en tiros libres (vamos, que tiré uno y lo metí).

Cuando por fin nos vamos, nos instalamos en el apartamento donde nos alojábamos (muy céntrico y barato, sí, pero diminuto y donde 4 personas cabíamos a duras penas, pese a que se supone que era para seis), y como soy el único sobrio me toca conducir a mí. Luego nos damos un paseo por el Dijon buscando dónde tomar algo y acabamos en un pub al lado del apartamento, antes ya de retirarnos del todo.

En la ciudad de los búhos.

Ya estamos a jueves, hemos podido digerir la derrota y aprovechamos para visitar el casco viejo de Dijon. Una ciudad preciosa, repleta de rincones bucólicos y casitas que parecen de cuento. Además un buen tiempo que acompaña y alegra el día.

Comemos y se nos ocurre que ya que tenemos coche podemos aprovechar para ver algo que esté a medio camino entre Dijon y Paris, que es donde hacíamos noche. Nos decantamos por Auxerre, que también resulta ser una ciudad bastante agradable, y allí hacemos la del paseito y terraceo, antes de cenar y coger el coche hacia París.

La idea era "como el avión sale a las 8:50 de Orly, hacemos noche en París y cogemos el hotel cerca de Orly. Así el sábado por la mañana nos levantamos pronto, cogemos un taxi y vamos al aeroperto. Dos queríamos hacer eso, los otros dos preferían hacer noche en el aeropuerto y ahorrarse el hotel. Perfecto para todas las partes, porque así se encargaban ellos de devolver el coche.

Problema: el hotel no era tal hotel. Era más bien un AirBnB en el que no había nada parecido a una recepción, solo una clave que me mandaron por Whatsapp para abrir el candado y unos vecinos borrachos, y además en mitad de la nada más absoluta y con la carretera cortada por obras, que nos obligó a hacer los últimos diez minutos andando.

Ante la perspectiva de no conseguir un taxi decidimos que mejor perder el dinero del hotel que perder un avión y hacer noche en el aeropuerto. Llamamos a los del coche para que vengan a buscarnos y enconces sale la idea: "como no hay recepción, nadie se va a dar cuenta si dormimos 4 en una habitación de 2", así que eso hacemos. Malamente, pero dormimos hasta las 5 y ya nos vamos al aeropuerto, donde devolvemos el coche, hacemos el checkin, esperamos hasta la hora del embarque (duermo un rato por agotamiento) y subo al avión, haciendo el viaje casi dormido, sin que eso sea impedimento para aterrizar en Bilbao, coger el autobús e ir a la oficina, para no tener que gastar el día de vacaciones entero. 

Ya caerá luego buena siesta.

miércoles, 5 de febrero de 2025

Un año en el parque

Uno de los cochecitos.

Parece que fue ayer pero hoy se cumple un año desde que cambié de trabajo, cambiando atención ciudadana por parque móvil y usuarios por coches.

La verdad es que aquí es más difícil explicar mis tareas, ya que aquí tenemos ese espíritu de oficina pequeña en la que todos hacemos un poco de todo y las labores son muy variadas. Nada extenuante, no voy a mentir, pero siempre hay cosas para hacer.

Entre las más habitules están la de la gestión de transporte de personal (no de pasajeros, que eso es competencia de Transportes), sea con taxi o con chofer. Aquí, sin duda, quien más necesita de estos servicios es el departamento de Acción Social, que necesitan desplazarse mucho (pensad en todas las valoraciones de discapacidad dependencia o las intervenciones con menores implicados). Una que hacíamos más cuando estábamos en taller, pero que ya hay una persona para eso es el préstamo de coches, por el que funcionamos un poco como si fuéramos un rentacar.

Luego llega todo lo que cabe esperar de la gestión de un coche (ITV, seguro, revisiones, mantenimiento, reparaciones, multas, suministros, sibvenciones...) pero multiplicado por los más de 500 vehículos que tiene la Diputación, y que además la flota no es estática (en 2024 se compraron 75 coches nuevos y hay que dar de baja más o menos otros tantos), y ahí suelo andar con el inventario arriba y abajo. Además, esos coches hay que dejarlos en algún sitio y a veces toca volverse loco con el tetris de las parcelas de garaje.

Con un nivel aceptable de carga de trabajo, me quedo con que el ambiente es excelente y que además lo tengo ridículamente cerca de casa, lo que se traduce en una mejora enorme en mi calidad de vida. Y de paso hasta estoy aprendiendo cosas de automoción, que es algo de lo que hasta hace un año no tenía ni puñetera idea. Puedo echar de menos a mis compañeras de atención ciudadana y algunas de las cosas de ese trabajo, pero en general, y a pesar de que aquí el sueldo es ostensiblemente menor estoy encantado con el cambio. Elegí bien en el concurso de traslados.

miércoles, 8 de enero de 2025

Vuelta al cole con excursión

Mis usuarios.

Tras casi tres semanas de vacaciones hoy tocaba volver a trabajar. El cruel despertador, llegar a la oficina y tener que hacer esfuerzos para acordarme de a qué me dedicaba yo. Algo de unos coches que... por suerte el Jokin del pasado dejó sabiamente anotaciones para recordarme de qué iba la feria, así que he podido funcionar de forma más o menos decente.

La mañana, con esa salvedad, ha sido bastante parecida a mi rutina laboral habitual, pero la tarde ha sido bien distinta, ya que no he estado en la oficina de Bilbao, sino que hoy he ido a la base del parque móvil en Derio, parte para conocer aquello (que tenía curiosidad) y también para hacer algo de trabajo más "de campo" con los coches recién adquiridos (escanear la documentación y llevarla a sus correspondientes vehículos, tampoco nos vayamos a pensar que he estado ensamblando piezas o algo por el estilo). Un soplo de aire fresco en un trabajo que ya de por sí, suele ser más variado que otros destinos que he ocupado en la Diputación.

lunes, 9 de diciembre de 2024

De vuelta de unas frías (por la temperatura) Rolea2024

La delegación bilbaína, dispuesta a comenzar la aventura.

Ya estoy en casa, físicamente destrozado pero anímicamente feliz, y como dicta la costumbre hoy hablaré solo de la ida y la vuelta a Mollina, dejando para otras entradas lo que viene siendo el evento.

El jueves estaba pronto en el aeropuerto, pero con una peculiaridad importante, y es que esta vez no iba solo, sino con un grupo de amigos de Bilbao a los que pude liar para probar estas jornadas. Un vuelo sin incidentes y ya estábamos en Málaga, donde tocaba recoger los coches de alquiler. Prácticamente nos roban a la cara con el tema del seguro, pero por no discutir pagamos la diferencia, nos cagamos en sus muertos y nos trasladamos ya a Mollina. Allí comemos y mis amigos descubren con fascinación el concepto "aceitunas rebozadas" antes de acreditarnos y comenzar el evento.

<elipsis>

Es lunes por la mañana. El despertador me traiciona, pero una llamada de spam a las 9:20 me permite levantarme con el tiempo justo para entrar al comedor in extremis y desayunar. Luego hacer la maleta, muchas despedidas y en estado cadavérico a los coches. Los dejamos en la oficina de renting sin incidentes y nos vamos al aeropuerto.

Comemos y cuando estamos a punto de subir al avión me doy cuenta de que me he dejado una bolsa en las bandejas de seguridad. Pero ya sin margen para ir a buscarla no me queda más remedio que resignarme a la pérdida y confiar en el sistema de objetos perdidos del aeropuerto de Málaga.

Más allá de eso, un vuelo sin incidentes y al aterrizar nos vienen a buscar en coche. Llego a casa cansado, resacoso y resfriado, pero feliz por un evento maravilloso y especialmente ilusionado por haberlo podido compartir con mis amigos de Bilbao.

domingo, 24 de noviembre de 2024

Finde con coches y gladiadores

El campeonato de Fórmula D.

Este fin de semana ha tenido 3 días, ya que el viernes me lo cogí libre, cosa que me permitió dar buena caña al adictivo Balatro y visitar también el gimnasio. Por la tarde-noche quedé con Koldo, para nuestra reunión-cena semestral, yendo al indio de las torres Isozaki y dando un buen paseo, mientras arreglábamos el mundo.

El sábado por la mañana tocaba lamentarme de las agujetas del día anterior y por la tarde ir a Fnac, donde organizábamos el campeonato de Fórmula D. Al terminar quedo con dos amigos (Isa y Rubio) a los que hacía tiempo que no veía y nos vamos a cenar a un sitio de ramen de Zubiarte.

Hoy domingo, más balatro y para quitar las agujetas vuelvo al gimnasio. Después un pintxopote que acaba en comida y nos vamos a la sesión de las 4 a ver Gladiator 2, que mañana comentaré.

Luego vamos a la lonja a llevar unas cosas y le enseño a mi señora novia el Patchwork, en una partida que salvo por la parte en la que sui obviamos el detalle de que me ha quintuplicado en puntos y me ha barrido de la mesa, ha estado muy igualada.

Con eso, mirar el reparto de plazas en las partidas de Rolea, que era hoy y a casa. Esta semana trabajo 4 días y luego vacaciones.

domingo, 17 de noviembre de 2024

Fin de semana con Fórmula

Calentando los motores.

Al lío, que es domingo. Vamos con el viernes, que me llevó a la lonja por la tarde, pues había que hacer cosas de la asociación. Concretamente montar una Billy y enseñar a jugar a Fórmula D, para el evento del sábado. Luego ya me quedé, jugando a Cat in the box y Arquitectos del reino del Oeste, hasta una hora razonable (para poco más tarde de la 1 estaba en casa).

El sábado por la mañana poca cosa, horneando las galletas y dando al Civilization y por la tarde a Fnac, donde organizábamos el taller de Fórmula D, al que vino la suificiente gente como para montar dos mesas. Luego por la noche, a falta de planes mejores, me quedo en casa viendo Diamantes para la eternidad.

La mañana del domingo iba a ser para el Seafall pero acabamos cancelando, de modo que se me va un poco en nada. Más Civilization y para comer me subo a Santutxu, a por tacos. Por la tarde terrible visita a Miribilla, con abultada derrota contra Joventut y poco más que añadir. 

Ahora supongo que me pondré con la siguiente de 007, que es Vive y deja morir.

lunes, 9 de septiembre de 2024

Vuelta al (nuevo) cole

Desde mi nuevo "pupitre".

Ya se han terminado mis vacaciones de verano, pero hoy es un día clave porque representa no solo el inicio de un nuevo curso sino también el de una nueva era de mi carrera laboral. No me he cambiado de trabajo, eso fue en febrero, pero la oficina donde estaba mi puesto ha estado en obras desde noviembre, de modo que yo todavía no la había podido catar. Hoy por fin he "debutado" ahí.

Diría que es mi mesa definitiva pero no es verdad, ya que parte del mobiliario van a renovarlo y las mesas están en ese lote, pero sí puedo decir que por fin estoy en MI sitio.

martes, 16 de julio de 2024

Adquisición. Kanban Driver´s Edition


Todavía sin salir de la caja de cartón.

Uno de los juegos que probé en las CLBSK fue este Kanban, juego de mesa de Vital Lacerda que pone a los jugadores en el papel de ejecutivos de una fábrica de coches. Hacía tiempo que tenía ganas de probarlo, y aunque pegamos un par de patadas gordas a las reglas, me gustó bastante. Tanto que miré por Internet si había alguno de segunda mano a precio decente, y como apareció uno en Wallapop, y el vendedor tenía buenas críticas, me animé a hacer click.

Debería haberme llegado ayer, pero el punto de recogida estaba cerrado, de modo que he tenido que esperar un día más (¡oh, el drama!), pero el juego ya está en mis manos.

Tiene su guasa que, por temática, tiene algo de relación con mi trabajo, y que ahora sí puedo decir de forma más o menos literal aquello de que me voy a jugar con los cochecitos. Otro día, si me animo, cuando el juego tenga más partidas, publico la reseña.

lunes, 27 de mayo de 2024

Heat

¡El coche verde celebra su victoria!

Heat (en inglés Heat, Pedal to the Metal) es un emocionante juego de mesa que simula con bastante gracia (no me atrevo a decir realismo) las carreras de Fórmula-1 de los años 60-70 (o eso parece por su estética), con un motor de gestión de cartas y mecánicas que logran una trepidante sensación de equilibrio en la que es muy difícil vaticinar el ganador hasta el último turno.

Además, el juego trae varios circuitos reales, lo que es un plus para los aficionados a las carreras de coches, y tiene un montón de circuitos creados por fans, lo que permite una enorme variabilidad.

Circuito de Bilbao, obra de Borja Ares.

Componentes del juego

Cada jugador tiene, además de su miniatura de coche, un marcador de marchas y su baraja de cartas (una de motor, un cero, tres unos, tres doses, tres treses, tres cuatros y un cinco), así como su tablero personal de jugador, que sirve también como hoja de referencia.

Jugando a Heat

Una vez elegido el circuito, cada jugador obtendrá, además de su baraja inicial, tanta cartas de motor y de estrés como marque este (que generalmente serán 3 de estrés y 6 de motor). Se determinará el jugador inicial y a correr.

Cada turno consta de 9 pasos, de los que los dos primeros se hacen simultáneamente, pero los demás en orden de jugadores. Esto es, todos hacen el paso uno, luego todos hacen el paso dos, y entonces el primer jugador hace los pasos del 3 al 9, luego el siguiente y así hasta que todos han terminado. Entonces se empieza un nuevo turno.

La parte de arriba del tableto de jugador nos indica los pasos.

1. Ajustar la marcha: Cada coche tiene su propia caja de cambios (tablero de jugador a la derecha), donde se marca la velocidad. En esta fase se puede subir o bajar una (o dejarla como está) sin coste, o bajar/subir dos de golpe, al coste de quemar motor, que consiste en coger una carta de motor (la carta rojiza que se ve en la pila central) y mandarla a descartes (la pila de la derecha).

2. Planificar movimiento: Aquí cada jugador coge de su mano (se empieza con 7 cartas, no lo había dicho) tantas cartas, de movimiento o estrés, como la velocidad a la que va. Ni más ni menos que su velocidad. Estas cartas serán lo que mueva.

3. Movimiento: La suma de las cartas que ha jugado será su velocidad, y el número de casillas que mueve. Si ha jugado cartas de estrés (las que tienen el simbolito +) mostrará cartas de su mazo (el montón de la izquierda) hasta que salga una de valor entre 1 y 4, y sumará ese número a su velocidad. Tantas como cartas de estrés haya jugado. Dicho de otra manera, una carta de estrés es jugar más o menos al azar una carta. Lo más importante: mueve tantas casullas como su velocidad.

Una carta de estrés.

4. Impulso para el último: El último jugador (los dos últimos en carreras de 5 o 6 coches) gana un punto, opcional, de velocidad y un enfriamiento gratuito. Puede elegir una opción, ambas o ninguna, y si elige coger la velocidad, moverá otra casilla.

5. Enfriamiento, calentamiento y forzado de motor: Aquí es cuando podemos enfriar cartas (si vamos últimos o estamos en primera o segunda marcha), que es descartar cartas de motor que tengamos en la mano y mandarlas a la pila central del tablero, y también tenemos la posibilidad de calentar motor (mandando a descartes una carta de motor de la pila central) para mostrar una carta de nuestro mazo y añadirla a nuestra velocidad, como si hubiéramos jugado una carta de estrés. Esto se puede hacer en cualquier orden, por lo que podríamos enfriar el motor primero y forzar después o viceversa.

6. Rebufo: Si terminamos el movimiento inmediatamente detrás o a la par de otro coche, podremos mover dos casillas extra (aunque esto no se considera velocidad, ahora explicaré qué relevancia tiene esto). Pero no se puede hacer más de un rebufo por turno.

7. Comprobar curva: En el tablero hay unas curvas marcadas, con una línea amarrilla gruesa y un velocímetro con un número. Esto representa que si vas muy rápido y te encuentras con una curva cerrada, la multa de la DGT es el menor de tus problemas. A los efectos de este juego si has cruzado una curva este turno, compruebas tu velocidad (es decir, lo que te has movido, pero sin contar el rebufo) y miras si es igual o menor que el número indicado en la curva. Si lo es no pasa nada, pero si tu velocdiad es superior, tienes que cubrir la diferencia quemando motor (recordemos, mandar cartas de la pila central a descarte). Y aquí es donde las cosas se pueden torcer, pues si se nos acaban las cartas de motor, el coche dará un trompo, con lo que se quedará clavado en la curva, bajará a primera y además ganaremos una o dos cartas de estrés (según sí íbamos en 1ª/2ª o 3ª/4ª), lo que técnicamente empeora nuestro coche.

8. Descartar: Aquí podemos deshacernos de las cartas que no nos gusten, pero no se pueden descartar ni las cartas de estrés (mala suerte, en algún momento habrá que jugarlas) ni las de motor.

9. Reponer mano: Robamos de nuestro mazo hasta tener 7 cartas. Si no quedan, se baraja la pila de descartes y creamos un nuevo mazo.

El juego acaba el turno en el que un jugador cruza por segunda vez la línea de meta, en el caso de que hayan sido varios, el que haya llegado más lejos.

Esto es más o menos Heat, un juego muy dinámico en el que puedes estar hundido un turno y remontar para acabar en cabeza y viceversa, que funciona muy bien en la mesa y consigue divertidos piques entre los jugadores. Existen reglas más avanzadas y un automa para jugar en solitario, pero todavía no los he podido probar.

De 1 a 6 jugadores, entre una hora y hora y media de duración.

domingo, 21 de abril de 2024

Finde electoral y tal

Partida matutina.

Pues fin de semana con bastantes cosas. El viernes comida cumpleañera en La Tagliatella con mi madre, luego algo de gimnasio y después visita a Max Center, para cenar y ver Freelance, aunque no volvimos andando, sino en metro. 

Bastante meneo iba a tener el sábado, que por la mañana estuvimos en la lonja, quitando cables y tubos, para reacondicionar las baldas de juegos, algo que todavía nos va a dar bastante curro. De hecho, estuvumos hasta las 14 o así, de modo que ya aproveché para comer pizza en el local, pues a las 16 tenía otra sesión de Seafall (donde me alzo con una generosa victoria, por cierto). Luego, después de un paseo aprovechando el buen tiempo, a cenar al Assafir marroquí, y a casa.

El domingo también bastante completo, pues aprovechamos la mañana para echar un Heat, en el tablero personalizado de Bilbao, y también gano (creo, además, que es la primera vez que consigo ganar una partida). Luego voto y voy a Barakaldo, donde había comida, que ya sabía, pero me sorprenden con que era para celebrar, entre otros, mi cumpleaños.

Menos agradable es el partido, en el que un infame arbitraje (en serio, de los de recordar, y para mal) da la victoria en Miribilla a Obradoiro, aunque como tampoco es que nos jugáramos gran cosa, el disgusto es relativo. Y cuando termina el partido, por fin a casa, que este fin de semana apenas la he pisado.