martes, 30 de enero de 2024
Robot Dreams
lunes, 20 de julio de 2020
You
sábado, 22 de septiembre de 2018
Cuidado con los formularios al volar a los EEUU
martes, 18 de septiembre de 2018
South Brooklyn 99
viernes, 11 de agosto de 2017
Spiderman Homecoming
sábado, 24 de septiembre de 2016
Don´t trust the B- in Apartment 23
sábado, 7 de mayo de 2016
Vinyl
lunes, 20 de abril de 2015
Una noche para sobrevivir (Run all night)
viernes, 20 de marzo de 2015
El año más violento
domingo, 25 de enero de 2015
Birdman
martes, 1 de julio de 2014
10+1 ciudades que...
BONUS
martes, 29 de abril de 2014
La vida inesperada
miércoles, 6 de febrero de 2013
Mad Men
martes, 11 de enero de 2011
Museos de cera: Nueva York
Me había quedado sin dinero, así que fui a ponerle ojitos a mi amiga Salma, a ver si me podía echar un cable.
miércoles, 20 de enero de 2010
Museos de Cera: Washington
Y claro, a resultas de esa foto, empezaron a echarme la culpa del asesinato de una de sus figuras históricas:
Entonces, si no fui yo y no fue Wilkes, ¿quién mató a Lincoln?
Abajo, apostando por el candidato ganador.
En cambio, con quien me llevaba peor era con algunos deportistas, y en algún momento es cierto que perdí un poco los nervios, pues tengo mal perder.
Afortunadamente, pude utilizar mis influencias y conseguir instrumental para defenderme.
jueves, 20 de noviembre de 2008
USS Intrepid
El USS Intrepid, también rebautizado como Intruder (debido a un intolerable lapsus), es un intimidante portaaviones, de intachable reputación en intrincados conflictos bélicos, como Vietnam o Pearl Harbor, donde logró salir intacto, convertido hoy en museo.
El Intrepid había estado cerrado bastante tiempo, y por medio de Internet supo Rubén que coincidiendo con nuestro último día, era la reapertura, por lo que intentamos acercarnos al mismo, y como intuíamos que habría bastante gente, nos fuimos a las intempestivas 8 de la mañana, lo que no nos impidió tener que sufrir una interminable cola a la intemperie bajo una cada vez más intensa lluvia, aunque lo de ir pronto resultó ser una medida bastante inteligente, ya que la cola crecía y crecía.
¡Se presenta el recluta Jokin en intendencia!
Tuvimos mala suerte, ese factor intangible que la intransigencia del intratable karma interpone en nuestros planes, y la cola se interrumpió justo antes de que nos tocara llegar a la taquilla, y nos quedamos a las puertas de oir el discurso inaugural, alabando la integridad de los soldados que combatieran en el Intrepid, con los marines interpretando el himno... Lo de quedarse a las puertas, pues tan apasionante como ser interrogado en la intimidad por Jack Bauer, oiga.
El helicóptero encendía los intermitentes para que Jokin se apartara, pero nada.
La cubierta estaba repleta de aeronaves; cazas, interceptores, helicópteros... (obviamente intocables) y una intermintente lluvia que nos empapaba integralmente. Diría que nos calaba, pero por hacer el chiste malo, y en atención a la temática de la entrada, diré que nos intercalaba.
Y ahora, pues un par de fotos de intrínseco gamberrismo:
Alevosamente atacado por el integrista Alí Bal-Drick
Intercambiando disparos con el enemigo
miércoles, 19 de noviembre de 2008
Central Park
Quien pensara que ya había hablado suficiente de mi viaje a Nueva York, y que no le iba a dedicar más entradas, se equivocaba, ya que hoy hablaré de una de las partes de Nueva York que más ganas tenía y que en consecuencia, o incluso a pesar de ello, más me gustó, y hablo del posiblemente más emblemático parque del mundo, el auténtico pulmón verde de Manhattan.
Impresiona, como ya dije, lo de tener un auténtico bosque en medio de la urbe, y es un sitio en el que te puedes perder paseando y dedicarle todo el día (la noche ya no, que eso puede ser un sitio muy siniestro) y admirar sus bellezas.
Pero hablando de patos, de entre los muchos monumentos que tiene el parque, hay dos especialmente simpáticos. Uno, la estatua de Hans Christian Andersen, célebre cuentista (pero de los buenos, no de los que vienen a diario a mostrador), dedicada a una de sus más famosas obras:
A ver, déjame un momento que mire los resultados de la primitiva...
Y justo al lado, otra escultura, dedicada a otro escritor, Lewis Carroll, y a su obra "Alicia en el País de las maravillas", que se ve en la foto:
El genuino Jokin de Chesire
Tanta foto y tanto paseo ya empezaba a dar un poco de hambre, así que luego pasa lo que pasa...
Un perrito caliente, adquirido en puestito callejero. Obviamente lo del perrito no tiene mucho glamour, pero a esas horas, aunque no sea más que una salchicha recalentada y embadurnada en ketchup, sabe que da gusto.
Siguiendo con el parque, llegamos al Castillo Belvedere, un castillo en medio del parque, con sus vistas, y sus hordas de niños que lanzan escalera arriba para evitar que uno pueda bajar. ¡Es una trampa!
El castillo y los payasos.
Siguiendo con cosas que están en medio del parque, destaca por su enormidad el lago, un enoooorme lago que está en medio, y que las imágenes definirán mejor que mis palabras (eufemismo para decir "estoy vago, no me apetece escribir").
No, ni esto es Escocia ni lo de la foto es un plesiosaurio.
La foto es chula, ¿no? Y bueno, antes de acabar la entrada, dedico unas líneas a las verdaderas protagonistas de Central Park, las ardillas. El parque está lleno de ellas, repleto, y encima estos simpáticos animalillos están tan acostumbrados a la presencia humana, que cuando ven una cámara no solo no se asustan, sino que además posan.
Me la encuentro de noche y me acojono.Lo dicho, Central Park, una parada indispensable para quien visite Nueva York, muy bonito, muy idílico, y si encima hace bueno, un marco inmejorable para pasarse el día paseando.









































