Adopción proactiva.
Hay películas que son buenas hasta que la pifian con un final desastroso y otras, que me suele joder bastante, que directamente no tienen un final. Estás viendo la película tan a gusto y de repente, paf, unos títulos de crédito que te dejan con la sensación de gatillazo cinematográfico.
Es el caso de este thriller, que hasta ese punto estaba funcionando bastante bien. Nos traslada a los Monegros, allá por la década de los 80, cuando Miguel y Alicia pierden a su hijo, y para tapar esa pérdida harán algo horrible, que del todo legal no es, así que tendrán que lidiar con las consecuencias.
Me da mucha rabia el desenlace, ya que la puesta en escena me encantó, el tránsito de "aquí no pasa nada pero se va a liar" a "ya se ha liado" me encanta y tiene momentos de tensión muy buenos. Pero cuando parece que esto iba a alguna parte...
Fin.
No hay comentarios:
Publicar un comentario