jueves, 27 de agosto de 2009

Up

Otra perla de Pixar

Si tuviera que definir Up con una palabra, ésta sería "emotiva", ya que desde "El Rey León" que una película no me emocionaba tanto, pues con Up hubo varios momentos en los que admito que me costaba contener la lagrimilla, por escenas tristes, o por la ternura que desprende en las alegres.

Up es la historia de Carl Fredricksen, de cómo logra hacer realidad su sueño y el de su querida y difunta Ellie, de llevar a cabo una grandiosa aventura. Carl es un hombre anciano, que a sus 78 años ha perdido a su mujer, y está a punto de perder su casa, pero se niega a renunciar a su sueño, y literalmente se lleva su casa a cuestas. ¿Cómo? Carl es vendedor de globos, y atando miles de ellos a su casa, consigue llevarla a cuestas hasta Sudamérica, donde vivirá la aventura de su vida.

Pero su aventura tiene también parte de pesadilla, ya que en su viaje se le unirán Russell, un entusiasta Boy-Scout de 8 años, Kevin, una exótica ave tropical y Dog, un perro capaz de hablar. A partir de ahí, Up es una película de aventuras, con todos los clichés del género, y un marcado toque pulp, un villano muy malo y peligroso, sicarios entre siniestro y ridículo, escenas de acción, fantasmadas y mucho humor. Y todo ello en unos paisajes preciosos, donde Pixar se regodea en mostrarnos todo su esplendor.

Pero sin duda no es ésa la parte de Up que me conquistó. Está muy bien, pero lo verdaderamente mágico de esta película es el principio, la historia de Carl y Ellie, donde sin palabras te lo cuentan absolutamente todo, y consigue que empatices con los protagonistas sin haberles oído prácticamente articular palabra, en una historia magistralmente contada. Por eso, cuando avanzada la película Carl abre el diario de aventuras de Ellie, resulta difícil contener el nudo en la garganta, algo a lo que contribuye mucho, claro, la música, bastante pegadiza, por cierto.

Probablemente separaría Up en dos partes; una divertida película de aventuras por un lado, y una sobresaliente historia dramática por otro. Mención especial también a los títulos de crédito, aunque aquí ya es habitual que Pixar lo borde cada vez, y siga avanzando la historia con los mismos, contando lo que pasa después, aunque sin la clásica escena de después de los créditos.

Poco más puedo decir de esta película, salvo que, sin duda, me ha llegado, y la recomiendo a todo el mundo. Úna película de altura.
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