El ser humano siempre ha buscado formas y medios de contar y medir el tiempo, y así como algunos son naturales (días o años) otros son un poco más arbitrarios, como los meses o las semanas. Todos ellos son palabras muy comunes en el habla, pero lo que es menos común es conocer su origen etimológico, de manera que me voy a meter ahora con ello.
Siglo: Esta es fácil. Viene del latín saeculum, que significa generación.
Lustro: Llamamos lustro al periodo de cinco años (el de diez, que es década, no creo que haga falta explicar qué significa) y nuevamente viene del latín lustrum, que era el sacrificio que hacían los censores al cerrarse el censo para purificar, puesto que lustrum significa "limpio". ¿A que lo de "dar lustre" seguro que os suena?
Año: Viene del latín annus, en referencia al orificio que finaliza el sistema digestivo y... ¡toma chiste de culos! O sea, viene de annus, que significa literalmente eso, año. No he encontrado mucho al respecto, más que la relación que parece tener con la raíz indoeuropea "ei-", que significa "ir" y podría hacer referencia al tiempo que se va.
Estación: Seguimos con los latines y fusilo de la Wikipedia: La palabra estación proviene del latín statio, compuesta de status, ‘inmóvil’, y -tio, ‘-ción’; astronómicamente la aparente detención de un astro, inicialmente, se aplicó a los solsticios, luego también a los equinoccios y finalmente a los cuatro periodos anuales ubicados entre estos. Volveré a mencionarlas.
Mes: Viene del latín mensis, que significa tanto mes como medir, pero en griego tenemos Menes (Luna) y su origen indoeuropeo es la raíz me- (medir). Los nombres de los meses no los explico, que nos los sabemos ya todos de sobra.
Semana: Uno podría pensar que guarda algún tipo de relación con el samhain celta, pero la realidad tiene menos glamour. Viene del latín septimana, que significa "conjunto de siete".
Día: Aquí parece que hay algo más de chicha, ya que el dies latín, que significa "día", "luz del día" o "tiempo", a su vez se remonta a la raíz protoindoeuropea *dyew- o *dyēws-, asociada con el cielo, la luz diurna y los conceptos de "cielo brillante" o "dios del cielo", relacionado con deus o Júpiter (que se parece más en su variante griega "Zeus").
Hora: Aquí no me ha sido tan fácil encontrar la respuesta. Por una parte, los griegos llamaban "Horas" (Horai) a las divinidades de las estaciones y que podría también tener que ver con el dios egipcio Horus (y la palabra "horizonte"). Pero por no copiar vilmente, voy a enlazar la explicación completa, que es larga.
Minuto: Proviene minuta (parte pequeña); es decir, una «minuta de hora» es una parte pequeña de la hora. La hora se dividía en 60 fracciones a las que se denominaba pars minuta prima (primera parte pequeña).
Segundo: Aquí seguimos la misma lógica, ya que había una seunda división de la hora, la subdivisión que partía los minutos en 60 fracciones. De ahí pars minuta secunda (segunda parte pequeña).
De ahí para abajo ya no sigo, puesto que en las fracciones de tiempo más pequeñas (milisegundo, nanosegundo, etc) es fácil ver de dónde viene el nombre.
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