Prefiero la de Los Simpson.
Esto más que una película parece el proyecto de fin de curso de un grupo de estudiantes de cine, pero de los que suspendieron, porque todo lo que puede estar mal en una película está aquí. Creo que su única virtud es corta, porque el montaje es caótico y confuso, la edición de sonido es ensordecedora y molesta y las actuaciones no serían dignas ni en una representación escolar de teatro.
En una mescolanza de terror psicológico con aires de slasher, esto va de una pareja que se va a pasar un fin de semana a una idílica casa de campo, pero él muere de forma horrible y un año después ella se prepara para su venganza, con una especie de ritual incomprensible para el que parece ser imprescindible masturbarse o algo, tras haber visitado un prostíbulo. Y luego escenas muy violentas, con mucha sangre y gritos.
Intenta cerrar con un final sorpresivo, y aquí le concedo que es un giro de guion con dos capas, uno de las cuales se ve venir a leguas (el asesino solo estaba en su cabeza) y el otro sí que pilla más de sorpresa (es todo una especie de alegoría a la transición sexual de la protagonista), aunque tampoco termina de entenderse exactamente qué es lo que nos quiere contar y el mensaje que nos quiere transmitir. Porque si parte de un planteamiento reivindicativo, no creo que "tu novio te quería cuando eras chico y se ha suicidado para que te puedas operar" sea la mejor de las ideas.
Atroz.
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