domingo, 10 de mayo de 2026

Crónicas Bartonianas 2026

No todo iban a ser juegos de mesa.

Ya de vuelta en Bilbao (en realidad llevo rato en casa, pero he estado a otras cosas) reseño el fin de semana, que ha sido muy lúdico, en honor al evento que lo ha ocupado.

El jueves no fui a trabajar, ya que a las 12:30 me recogía el Charliemóvil para ir a Zaragoza. Un viaje sin incidendias, salvo el atasco que nos hace tardar más de media hora en cruzar la ciudad, pero llego bien para jugar la primera partida: Luthier, una partida apretadísima donde quedo tercero, pero con 120 puntos en una partida en la que primero y segundo empatan a 121. 

Para matar el rato echamos una partida a El Reyno, que lo compré hace tiempo y aún no lo había llegado a estrenar). Luego, tras dar biena cuenta del metro de cachopo de la foto (hubo más gente, no me lo comí yo entero), gano una al Hitster, aunque lo justo sería decir que yo hacía bulto mientras mi compañero de equipo ganaba él solo. Luego, a falta de partidas programadas, hacemos un poco el chorra con el Plakks de baloncesto y el Set&Match, donde doy muestras de mi nula habilidad manual. Mejor se me da el Entre dos castillos del rey loco, donde gano con bastante autoridad, y ya me voy a dormir.

Viernes por la mañana, pruebo el Criaturas Maravillosas, un juego muy ídem y muy del estilo de los que me gustan a mí, donde también consigo ganar. No es así en el Praga Caput Regni de la tarde, donde quedo segundo en una partida muy disputada, pero me resarzo ganando por los pelos en el caótico Thunder Road Vendetta. Por la noche vuelvo a quedar segundo en el Men-Nefer, pero con la victoria de haber descubierto un juego que me gusta tanto que es posible que acabe comprándolo en algún momento.

Nos vamos al sábado por la mañana, donde está la partida que organizaba yo, de Escuela de Robots, juego que tenía en mi lista de pendientes. Gano, pero con un margen muy apurado. Antes de la comida echamos unas manos al The Gang, todas ellas desastrosas, y tras la comida juego al Tawantinsuyu, donde lo más difícil es pronunciarlo. Quedo segundo, también por poco, y empezamos un Bohemians, que nos gusta pero dejamos a medias porque nos íbamos de tiempo.

Por la noche, tras otra partida de The Gang (que perdemos pero por menos) toca uno de los eventos principales, la partida a dos pueblos de Blood on the clocktower, que ganamos in extremis. Aunque si me hubieran hecho caso mi equipo habría ganado en el turno uno.

De ahí a dormir y el domingo una divertidísima partida a The World Cup Game, una cosa muy loca que simula, a lo carrusel deportivo, el mundial de 2022 y tras pasar con apuros de la fase de grupos consigo llevar a España a la final, aunque me ganan en el descuento.

Luego pruebo (y ahí sí gano) el proto de Sherpa y cerramos la mañana con fillers como Sea of Strifes y una gamberrada de nombre Hot Streak.

Y a eso de las 15:45, coche a Bilbao, parada a medio camino para comer un bocadillo y por fin en casa. Contento con el Campamento Barton e intención de volver el año que viene.

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