El chiste fácil sería preguntar cómo llegué yo a ver esta película.
Otra película que si no es la traslación a cine de una obra de teatro sin duda lo parece: pocos personajes (básicamente tres), un único escenario para la mayor parte de la película y más diálogo que acción.
Rodada en Getxo, junto al Puente Coglante, esto va de dos amigas que se reúnen tras estar un año sin verla, y una de ellas va acompañada por su pareja, que es el ex de la otra, pues precisamente es de lo que le van a hablar.
La conversación, el cómo la situación hace sentir a sus personajes y las mierdas varias que van saliendo a la luz es el leit motiv de la película, que consigue tener una personalidad y tono propios (con una cuarta pared que directamente no existe), aunque con momentos que no tengo muy claro si me parecían de sublime genialidad o sonrojante vergüenza ajena. Tan pronto hablaban como personas normales como se les iba un poco el tema con tanta referencia cinematográfica (que en realidad, si uno lo piensa, también es muy de persona normal, igual por eso se hace raro). Sí me gustó el detalle de que, estando ambientada donde está, cuidaran algunos localismos en el habla, como el cambiar el "si fuera" por el "si sería", que particularmente lo odio pero es un deje innegablemente bilbaíno. Y muy bien Kira Miró haciendo de choni.
Es entretenida y corta, y transmite muy bien la sensación de incomodidad que sienten sus personajes, aunque por otra parte luego tiene detalles cutres, como toda la escena del hospital o esos créditos finales, en los que ponen a la cantante Rozalén, que no ha salido en toda la película, "cantando" a la cámara, pero sin molestarse en disimular que está haciendo playback. Chica, cúrratelo un poco, ¿no?
¿Me gustó? Me sirvió para entretenerme.
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