miércoles, 30 de abril de 2025

Faisanen irla

En castellano: La isla de los faisanes.
 
La isla que da nombre a la película es un diminuto terruño en mitad del Bidaso que cuenta con la peculiaridad de ser el condominio más pequeño del mundo, pues españa y Francia se reparten pacíficamente su soberanía, cambiando esta de país anualmente.

Pero también es donde aparece el cadáver de Omar, un inmigrante ilegal que se ahoga en el Bidasoa cuando intenta atravesar a nado la frontera, coincidiendo con el cambio de soberanía, por lo que todas las autoridades se desentienden del caso, y solo a Laida, la chica que salvó de morir a Nassim, el compañero de Omar, parece importarle algo.

Podría parecer que esto es un thriller de novela negra, pero no va de eso. Queda claro desde el principio cómo y por qué muere Omar. Esto va de cómo esas personas que se juegan la vida cometiendo el terrible de delito de intentar conseguir una vida mejor son ninguneadas y deshumanizadas, y cómo tienen que recurrir a redes de apoyo a pequeña escala. O cómo las persoans racializadas tienen que enfrentarse a que les traten como extranjeros en su propio país, como le pasa al personaje de Sambou, que pese a ser de Irún de toda la vida y hablar eusekra perfectamente (como el actor, vaya), se encuentra con que le piden los papeles cada dos por tres. Y todo esto sin caer tampoco en maniqueísmos ni caricaturas (salvo la banda de atracadores, tampoco es una historia de "buenos" o "malos").

La historia se desarrolla con agilidad y ritmo y consigue mantener el interés, con un final que si bien puede tener un punto algo fantasioso (dudo que en la vida real fuera a colar) nos da un soplo de alegría y esperanza para cerrar bien la historia.

martes, 29 de abril de 2025

Assassin´s Creed: Unity

 Liberté, Égalité, Fraternité, Saltodefé.

Un juego que fue muy controversial en el momento de su salida (allá por 2014) y que por algunos es considerado el peor de la saga, en parte por la cantidad de bugs que atesoraba pero también porque su historia es cuando menos mejorable.

De la parte de los bugs me he librado casi de todo, ya que en su momento no me llamó la atención (me pilló desenganchado de la saga) y ha sido ahora cuando me he puesto con él. Y si bien es verdad que me comí uno muy gordo que me chafó la partida y me obligó a desinstalar del todo (con lo que lo tuve un año entero sin tocar, ya que me daba pereza empezarlo otra vez de cero), más allá de algún cuelgue puntual no he tenido mayor problema.

Sí es verdad lo de su historia, que es sosa y sin demasiado interés, aunque se compensa con que nos ofrece un entorno muy tan bien recreado como es ese París de la Revolución Francesa, que aunque mezcla churras con merinas y hace un poco de totuum revolutum con personajes y fechas, se hace lo suficientemente divertido como para que salir a la calle a saltar de tejado en tejado y apuñalar guardias aleatorios tenga su gracia. ¿El protagonista? Un olvidable y genérico sosainas, pero me sigue gustando más que Connor (Assassin´s Creed 3).

Dos cosas malas que se le pueden echar en cara son las misiones secundarias, que resultan terriblemente repetitivas y la inteligencia artificial de los guardias, que rozaban el retraso mental y hacían parecer inteligentes a los de Plague Tale, y también eché algo en falta algo de conexión con el culebrón de fondo de la metatrama de los asesinos y las típicas escenas en el presente(en este sentido Unity es completamente prescindible). Para terminar de rematar la faena, carece de antagonistas verdaderamente interesantes y la batalla final resulta ridícula y anticlimática. Aunque no es lo único malo, ya que en general da la sensación de ser un juego vago y chapucero, con la sensación de que nada tiene importancia. ¿Que es una fortaleza llena de enemigos? ¡No pasa nada! Entras por la puerta, matas a uno y sales corriendo. Te escondes durante un rato, hasta que se les pase la rabieta, vuelves a entrar, matas a otro y sales corriendo. Así hasta dejar la fortaleza limpia. ¿Y qué decir de ese momento en el que te expulsan de la sacrosante y secretísima base de la orden de los asesinos pero te permiten pasearte por allí alegremnte como si tal cosa? Sí, tenía momentos así de ridículos.

Sin embargo no todo es malo en este juego. La parte de trepar y saltar estaba muy lograda e introducía novedades interesantes, como la silueta de marcar última ubicación conocida y un sistema de mejora de personaje y armas, con un cierto toque de RPG que ya llegaría para quedarse (la parte de "jugar a las casitas", en cambio, sí les salió más floja). Tenía además misiones que nos permitían explorar el París de otras épocas, lo que estaba francamente bien. Trepar por la Torre Eiffel en plena Segunda Guerra Mundial bien vale una misa, ¿no?

En general me quedo con la sensación de que es un producto que obedece a la época en la que la consigna era sacar entregas como churros y eso se refleja en la falta de mimo que tiene en muchos apartados, pero en general consigue ser divertido, y en un videojuego es algo muy importante. No me parece ni mucho menos de los mejores, pero tampoco me parece el peor.

Siguiente paso: el Londres victoriano de Assassi´s Creed: Syndicate.

lunes, 28 de abril de 2025

El gran apagón

Bilbao a ciegas.

Serían poco más de las 12:30 cuando se nos ha ido la luz de la oficina. Nada de lo que preocuparse, pues los ordenadores son portátiles y tienen energía autónoma, así que en cuanto se pasara el pico de tensión iban a volver. Como vemos que tarda un poco apagamos el sonido de aviso y mirando por la ventana vemos que se ha ido la luz de toda la manzana. "Así empiezan las películas de catástrofes", bromeo con un compañero.

Poco a poco van llegando las noticias de que se ha ido la luz en toda la Diputación, pero la cosa palidece cuando me dicen que se ha ido también en otros municipios de Bizkaia o cercanías, como Iurreta, Llodio y... Portugal. 

Ja ja, dirás "Portugalete", ¿no? Eh, no. También se había ido en Portugal. Y en TODA España. Pero las noticias iban corriendo (por suerte Whatsapp no había dejado de funcionar) y ya nos hablaban de apagón en Francia, en Italia... incluso había quien hablaba de Marruecos o Polonia. Para más añadidura, me llegaban también fotos con colunas de humo negro del puerto de Bilbao y de la planta de Petronor.

Esto ya no era cosa de broma y mentiría si dijera que no he sentido MIEDO. He intentado ir en un salto al supermercado a por provisiones básicas, pero como estaban sin luz no podían cobrar, ni por tanto vender, de modo que he cogido cuatro cosas en una panadería cercana. Al menos para no quedame sin agua.

¿Y qué va a pasar ahora? ¿Se está yendo de verdad todo a la mierda? ¿Hasta cuánto me va a durar la batería del móvil? ¿Cómo me voy a mantener en contacto con mis seres queridos? Todas esas preguntas y muchas más rondaban mi cabeza.

Pero a eso de las 13:45, igual que se fue, la luz ha vuelto de repente, y con ella la sensación de alivio. Me consta que hay partes de España a la que todavía no ha vuelto, y que Bilbao (salvo algunos barrios) es de los pocos sitios en los que ahora tenemos luz, pero imagino que poco a poco se irá restituyendo en todas partes. 

Este susto nos hace ver lo frágiles que somos y cuánto dependemos de la corriente eléctrica.

domingo, 27 de abril de 2025

Finde postcopero

 Celebrando el título.

El viernes al llegar al trabajo (había cogido libres miércoles y jueves para ir a Grecia) todo eran felicitaciones por el baloncesto y presumir de viaje. Además, coincidiendo con que hace poco había sido mi cumpleaños llevé galletas de chocolate con anís que triunfaron bastante, así que una mañana dulce.

Por la tarde tocaba hacer un poco el friki, para ver los actos de celebración del trofeo del Bilbao Basket, en Ayuntamiento y Palacio Foral, aunque como ya había tenido la ocasión de celebrarlo en el pabellón y en el aeropuerto, con los propios jugadores, esto un poco sin más. Luego al cine, a sufrir Until Dawn y a casa.

El sábado por la mañana lo dedico a vegetar y jugar a Balatro, y a verme Clone Wars, pues a las 16:00 iba al cine, a ver 20 años después Star Wars: La venganza del Sith (que la ví en su día en cine y no había vuelto a verla). Después a la lonja, a echar un par de partidas de Trio y Everdell, y luego a casa.

Hoy domingo una mañana tranquila, con algo de Balatro, y por la tarde a Miribilla, a un partido que ya era irrelevante, y que sin embargo casi se gana tras llegar a la prórroga tras una remontada de 20 puntos. No se ha ganado hoy, pero el partido importante era el del miércoles.

Luego en casa, probando Las aventuras del halcón negro y poco más. Mañana empieza otra semana corta.

sábado, 26 de abril de 2025

Until dawn

Noche de terror, noche de sopor.

Atrapado en el tiempo (aunque todos la llamamos El día de la marmota) es un subgénero en sí mismo del cine, habiendo sido adaptada miles de veces al cine de acción (Final Boss), la ciencia ficción (Al filo del mañana), la comedia romántica (Palm Springs) o el Slasher (Feliz día de tu muerte), entre muchos otros. 

Aquí vuelven a aplicar la fórmula al terror, no con un protagonista que se resetea sino un grupo completo, en una película que se supone que adapta un videojuego que debo confesar que ni me sonaba, así que nada puedo decir sobre si es una adaptación fidedigna o uwebolliana.

Empieza más o menos bien, con la colección de clichés propia del género, y al principio tiene su gracia verlos morir una y otra vez de manera creativa, aunque llega un momento en el que el correcalles sin sentido en el que se convierte termina por hacerse plomizo, y la historia que se supone que vertebra todo es confusa y sin interés, de modo que uno termina pidiendo la hora.

No es lo peor que he visto, pero tampoco será una película que recuerde con entusiasmo.

viernes, 25 de abril de 2025

+18

 
Quienes tengan ya una edad pillarán la referencia.

Hoy mi blog se hace mayor de edad. Parece que fue ayer cuando me llamaron para aquél trabajo en Vitoria, pero a lo tonto ya han pasado 18 años, y entre tanto todo lo que ha ocurrido lo he ido narrando por aquí. Lo que es de contar, claro. El resto me lo guardo.

¿Aguantará este blog 18 años más? Supongo que no, pero hasta 2043 no tendremos la respuesta.

jueves, 24 de abril de 2025

Crónicas tesalónicas

Fui a por la copa y me la traje.

Esto empezó el martes, yendo al aeropuerto un poco más tarde de lo previsto, pues el vuelo que tenía que salir a las 14:00 terminó saliendo a las 15:30 (por suerte avisaron con margen, así que simplemente salí más tarde de Bilbao). En Loiu ver caras conocidas, atender a la prensa, hacer un poco el friki... Estaban también los jugadores, pero mejor dejarlos a lo suyo. Ya les daríamos la chapa después del partido. 

Tres horas de vuelo y llegamos a Salónica. Allí un importande despliegue policial nos escolta hasta el hotel. Nos instalamos y paseo nocturno por el puerto, donde me ceno un gyros del tamaño de mi antebrazo. La gente, al ver que somos aficionados del Bilbao Basket nos saluda por la calle. Los del Aris de Salonica nos desean la victoria, los del PAOK lógicamente no (pero todos muy amables y educados, la verdad). Vuelta al hotel, a intentar dormir, aunque un mosquito griego tenía opiniones.

Miércoles: el día D. La mañana es para turistear y hacer un poco el friki, llenando la ciuda de canturreos baloncestísticos, hasta la hora de comer. Comemos y al hotel, donde un autobús nos recoge y ahí empieza la aventura de verdad.

Por un tema de seguridad nos habían comunicado que todos los aficionados del Bilbao Basket teníamos que llegar al pabellón a la vez y dos horas antes de entrar al partido. Nos llevan al puerto, donde la policía nos cachea uno a uno, revisan el autobús y nos conducen, con todo un convoy, al pabellón Palataki, en cuyas inmediaciones había, apostados como cuervos, centenares de aficionados griegos. 

El pabellón por dentro.

El ambiente, ya desde el principio, es impresionante. Aún faltaban dos horas y ya había gente cantando y gritando, y cada vez que cantábamos Bilbao Basket, ellos trataban de taparnos cantando más fuerte. Fue especialmente espectacular el momento de empezar el partido, cuando miles de rollos de papel hicieron que la cancha pareciese una pista de esquí. Gritos, aplausos, cánticos: el infierno griego había empezado.

Llegaba por fin el ansiado partido. No voy a hacer un análisis deportivo, que para eso están los expertos, pero sí que hablo de mis sensaciones. El partido empezó bien, con igualdad en el marcador e incluso tímidas ventajas, con un segundo cuarto de ensueño, que nos permitía llegar diez puntos arriba al descanso.

Los griegos tenían que levantar ahora 17 puntos en 20 minutos, pero ya demostró Bilbao Basket contra Dijon que se puede hacer, e incluso en menos tiempo. Un tercer cuarto terrible en el que se comen la renta y los de PAOK pasan a ponerse dos puntos arriba. Quedaban diez eternos minutos para defender un escaso +5, contra un público totalmente venido arriba, que rugía con cada canasta.

Siguen recortando y los peores pronósticos parecen cumplirse cuando a falta de unos tres minutos se ponían ellos diez arriba (+3 en el global). Parecía que la pesadilla de Charleroi se iba a repetir, pero entonces Bilbao Basket sacó fuerzas de flaqueza y logró remar hasta llevar el partido con algo de ventaja a los últimos segundos. Cuando finalmente, con el 84-82 el reloj anunciaba el final del partido, la euforia saltaba por los aires. Bilbao Basket por fin era campeón de algo.

El pasajero 22C, que era yo, se llevó la camiseta firmada por los jugadores.

Lo que siguió fue el delirio absoluto. Cánticos, abrazos, aplausos, los jugadores subiendo con el trofeo a la grada... Mención especial a los aficionados de PAOK, que supieron digerir la derrota con deportividad y protagonizaron un total de cero incidentes violentos, felicitándonos por nuestra victoria.

Ya con la copa tocaba volver. El autobús nos lleva al aeropuerto, donde sigue la fiesta, ya que volábamos en el mismo avión que la plantilla. Alguno, muy venido arriba, incluso escanciaba vasos de vino a los aficionados. En el avión la fiesta continuaba, sin que el cansancio (el avión salió de Salónica a eso de las 0:15, hora griega y llegaba a Vitoria a las 3:30) impidiera las celebraciones. En Foronda seguía el cachondeo (qué diferente habría sido el viaje de haber perdido) y allí nos recogían los autobuses para Bilbao.

Aproximadamente a las 5 de la mañana llegaba por fin a casa. Cansado y sudado, pero tremendamente feliz.

martes, 22 de abril de 2025

¡A Salónica!

A las 17:00, hora local, debería estar ahí.

Hoy es el día (bueno, mañana, pero hay que ir con un poco de antelación). Bilbao Basket debe ir a Grecia a defender el +7 de la ida y hacerse con el primer título de su historia (los de LEB y la Euskalkopa no los cuento, se siente), y si eso ocurre ahí estaré yo para verlo.

Hoy salimos de Bilbao, directos a Salónica (al final cambié mi plan inicial), para aprovechar un poco la tarde. Noche allí, mañana turisteo y a las 18:30 al pabellón, para disfrutar o sufrir. Sobre las 21:00 (hora española) sabré si estoy eufórico o triste.

No me quiero hacer ilusiones y prefiero pensar que esto va a ser como otras salidas (Turin, Moscú, Charleroi...) ¿Pero y si no?

lunes, 21 de abril de 2025

El casoplón

Cine cuñao, mi placer culpable.

Hay películas en las que basta con ver el trailer para saber exactamente qué nos van a contar y cómo van a terminar, con chistes rancios y simples y topicazos que a veces rayan en la vergüenza ajena. Es el caso de esta película, y aunque suene contradictorio lo estoy diciendo como algo positivo.

Muchas veces he dicho que me gustan las películas honestas, pues sabes lo que te van a dar y cuando coincide con lo que quieres ver te sirven para pasar el rato. Es este el caso de El Casoplón, donde una humilde familia de Mostoles se instala con todo el morro del mundo en el chalet en el que él trabaja como jardinero, después de que a sus calamitosos hijos los expulsen del campamento de verano. Los personajes son arquetípicos a más no poder (Pablo Chiapella, para más señas, vuelve a hacer de otra variante en ese universo de Amador Rivas) y el final resulta irreal y almibarado, con una resolución ridícula.

¿Tiene calidad cinematográfica? La que necesita, ni un ápice más. Pero con eso le basta.