lunes, 25 de agosto de 2008

El Caballero Oscuro

Harvey Dent: La película.

No tenía ninguna intención de ver esta película. Batman Begins me pareció bastante mediocre, y el rompedor diseño del Joker me terminó de quitar las ganas de ver esta película, pero tanta crítica positiva está claro que algo encerraba, así que me animé a verla.

Y lo cierto es que no me arrepiento de ello. La película presenta una buena factura, con una historia interesante, unos personajes bien trabajados y escenas que dan que pensar.

Aunque también es curioso que la película no habría sido muy diferente sin Batman, que en esta cinta queda reducido a la categoría de personaje secundario en beneficio de Harvey Dent, que es el verdadero protagonista de la historia, sucediendo lo mismo dentro y fuera de la pantalla.

La película tiene escenas magistrales, como la del hospital (la única escena en la que el Joker es el Joker), o la del barco, donde el dilema del prisionero adquiere unos tintes especialmente dramáticos, y con una resolución de quitarse el sombrero. Nada es blanco y nada es negro en Gotham (aunque esta visión de Nolan en poco recuerde a la oscura Gotham City) y ahí reside el mérito de la película. Ni los buenos son tan buenos, ni los malos son tan malos. Y ahí está otra de las mejores escenas, el debate acerca de la autoridad moral de Batman, ¿tiene derecho a tomarse la justicia por su mano, violando si es preciso la legalidad internacional?

Otro apartado positivo es la clara mejoría respecto a Batman Begins en el tratamiento de, las aquí secundarias, escenas de acción, donde no convierte la película en un mareante suplicio para el espectador.

En cuanto a puntos negativos, sin duda el incomprensiblemente aclamado "Joker", pues en contra de la opinión mayoritaria, creo que Ledger destroza el personaje, se lo carga por completo, y solo en la escena del hospital parece ser el Joker, me parece una actuación totalmente sobrevalorada. Para ser un buen Joker debería haber empezado por ser el Joker, y si le dan el Oscar será por lo que desgraciadamente le pasó.

Eso en cuanto a su actuación, porque sí es cierto que su modus operandi es totalmente Jokeril, pero eso es algo que depende del guión, y no de su actuación, donde miradas, gestos, etc... no me sugerían al Joker ni de lejos. Por no hablar de su vergonzoso diseño, y lo de las cicatrices... para matar a Nolan.

Por lo demás, sin ser la obra maestra de la que se habla, una película bastante buena, y que por suerte no es Batman Begins 2.

Pero prefiero terminar la entrada quedándome con lo bueno, con sus conflictos éticos, con las decisiones difíciles, y con el mensaje de que ser un héroe no consiste en cazar villanos, sino en saber hacer sacrificios en pos de un bien mayor, como cuando Batman/Wayne deja que echen toda la mierda sobre él para preservar su memoria, o cuando el propio Dent confiesa ser Batman, con todos sus riesgos y perjuicios, para que el verdadero Batman pueda seguir con su labor.

Esas cosas hacen que la película, que admito que juré que no vería, valga la pena.

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