jueves, 31 de mayo de 2007

¡Ninjas en la oficina!

Pincha en la imagen para verla mejor

La imagen es un anuncio de Microsoft, que explica, con bastante gracia, cómo defenderse de un ataque ninja a la oficina, y me ha resultado bastante cómico, tanto que he escrito mi propia versión de cómo nos defenderíamos de un ataque ninja en mi trabajo, en Eusko Jaurlaritza seríamos más eficaces contra los Ninjas:

-Ninja: (traducido del japonés) He venido a asesinar a todos
-Funcionario: Muy bien, ¿me permite su formulario 3/B?
-Ninja: ¿Formulario?
-Funcionario: Claro, tiene que rellenar el impreso, en el que relacione la lista de gente a la que desea asesinar, especificando la forma de hacerlo, y además tiene que abonar unas tasas.
-Ninja: ¿Dónde puedo conseguir ese formulario?
-Funcionario: Lo siento, eso tiene que preguntarlo en la ventanilla 7, ahí le dirán en qué ventanilla puede pedir el impreso.

(Más tarde)

-Ninja: Ya tengo el formulario, con la lista de todos y cada uno de los que pienso asesinar. También he traído, por duplicado, la fotocopia compulsada de la licencia de katana, he abonado las tasas y aquí tengo todo.
-Funcionario: Ya, pero no me ha traído la fotocopia del DNI, o en su defecto del NIE
-Ninja: ¡No me dijo que tenía que traer la fotocopia del NIE!
-Funcionario: Lo siento, yo no hago las normas, si no me trae esa fotocopia no le puedo sellar el formulario 3/B
-Ninja: ¿Y no me puede hacer usted la fotocopia? ¡Tiene una fotocopiadora detrás de usted!
-Funcionario: Oiga, esto no es una fotocopistería, y lo que no puede pretender es que porque se le haya olvidado traer la copia del NIE tengamos que andar detrás de ustedes como si fueran niños.

(Más tarde)

-Ninja: Tome, ¡aquí está la maldita fotocopia! ¿Oiga? ¿Oiga?
-Another Funcionario: Mi compañero no está, ha salido a tomarse un café, y luego tiene reunión con el Director de la Oficina Territorial, hasta dentro de 3 horas no vuelve.
-Ninja: Mire, sólo me tienen que sellar este estúpido formulario, ¿no puede hacerlo usted?
-Another Funcionario: Verá, ese expediente no lo llevo yo, tendrá que esperar a que vuelva mi compañero.

(Más tarde)

-Funcionario: Oye Patxi, ¿has visto al tipo ese de negro que se estaba rajando la tripa con una espada?

miércoles, 30 de mayo de 2007

Telepromociones

Telefónica te abla... nda el cerebro.
Estaba yo ayer a la tarde dedicándome ufano a mis quehaceres cuando mi paz se vio perturbada por una llamada telefónica, que respondió a mi “Bai?” con una voz melodiosa y amable, presentándose como Ana, y refiriendo trabajar para telefónica, preguntando aquello de “¿podría hablar con el responsable de la empresa?”

Haciendo gala de la diplomacia que me caracteriza le respondidí, con la amabilidad que el puesto requiere, “esto es Gobierno Vasco, como no quiera que le pase con el Lehendakari…”

Lamentablemente no disponía en ese momento de la extensión de Juan José, y además supuse que tendría cosas mejores que hacer, así que educadamente me despedí de la proba comercial y tras colgar fui víctima de un ataque de risa que todavía me dura.

Como llamen alguna vez preguntando por el hombre de la casa o similares, no respondo de la sonoridad de mis carcajadas.

Y no menos graciosa fue la respuesta de unacompañera cuando leyó el mail que envié contando lo ocurrido:

Al funcionario ejemplar:
Sirvan estas líneas para felicitarle por la rapidez de reflejos demostrada (y por su atinada respuesta) ante una pregunta tan desconcertante y poco usual en la administración, como es: ¿podría hablar con el representante de la empresa?
Ya que, por aquello de contestar con propiedad, bien podría haber empezado a cavilar si el Jaurlaritza es una empresa u otra cosa; en el caso de que fuera una empresa, a qué representante debería pasarle la llamada: al legal, al comercial, al de asuntos varios (que en el Jaurlaritza se llama Fulanito y cuya extensión es xxx).
No, usted, funcionario rápido y cumplidor, va directamente a la cabeza, es decir, al presidente (que ya sabemos todos que es el que no se ocupa de los asuntos domésticos de cualquier organización) y se quita el “cuidao” de un plumazo.
Entiendo sus risotadas de orgullo y complacencia consigo mismo, en menos de un mes ha conseguido captar la esencia de la más pura tradición del funcionario público.
Le animo desde aquí a no desfallecer, a seguir entrenando, para que cuando le llamen preguntado por el cabeza de familia, la respuesta llegue a ser la re……

Una admiradora.

martes, 29 de mayo de 2007

Memorias de un ex-abogado (III)

Capítulo III: El Ayuntamiento de Gernika

Los recientes resultados electorales, con el batacazo del PNV en Gernika-Lumo (cambio de alcalde incluido) me han recordado al tiempo que pasé trabajando en ese ayuntamiento, de prácticas cuando hacía el master.

Mi trabajo consistía fundamentalmente en llevar los expedientes de reclamaciones patrimoniales, que se resumen en persona se cae al suelo en la calle, se queja al Ayuntamiento, el aparejador municipal corta-pega el informe en el que dice que las baldosas/arquetas/calzada están en perfecto estado y se desestima la reclamación, y si quieren, que vayan a juicio. Aunque es cierto que alguna reclamación sí que se estimó.

Otra de mis funciones era multar a las empresas de contenedores que se pasaban por el forro de la visera, y más abajo, la normativa municipal, con lo que todos los lunes tenía sobre mi mesa la ristra de denuncias, y a algunos gerentes de empresa les debía de sentar mal, y les daba por gritarme al teléfono, como si tuviera yo la culpa. Afortunadamente tenemos dos oídos, uno de entrada y otro de salida.

Más educado fue uno, que vino a explicarme amablemente que la normativa municipal era una canallada y una chapuza, y que cumplirla en algunos de sus puntos salía más caro que pagar las multas. El tipo era el clásico morrosko, con su euskera bizkaiera cerrado, y una velocidad de habla que me empezó a recordar a Pocholo Martínez-Bordiú y siempre recordaré los esfuerzos que tuve que hacer para contener la risa, con el pobre hombre contándome sus problemas y yo imaginándome a Pocholo hablando en euskera.

Tampoco olvidaré cómo el abogado de una de las empresas recurrió la multa alegando que el Real Decreto 429/93 de Procedimiento Sancionador decía no me acuerdo qué, cosa que, en fin, no es ya que fuera falsa, sino que casualmente ese decreto, el 429/93, me lo sabía de pe a pa porque era el que regulaba todo el tema de las reclamaciones patrimoniales. Anda que no hay reales decretos, que tuvo que ir a decir justo el que me sé.

No menos cómico fue el abogado de un señor que había hecho obras de cerramiento de terraza sin pedir licencia municipal, lo cual no se puede y su consecuencia es que te obligan a derribar la obra, pues el abogado, o al menos eso decía, ya que yo tengo mis dudas, alegaba en su recurso que cerrar la terraza era una cuestión de derecho privado, que en todo caso debería discutirlo con la comunidad de vecinos, que ahí el Ayuntamiento no pintaba nada. En fin, que ya me lo veo en un juicio por asesinato diciéndole al juez "efectivamente, su señoría, mi cliente mató a ese hombre, pero eso es una cosa entre ellos dos, usted no pinta nada". (Huelga decir que tan hilarante recurso fue objeto de chanzas y choteos varios por toda la casa consistorial)

No fueron multas, sino apercibimientos, las cartas que tuve que enviare a una serie de personas que habían sido sorprendidas por la policía municipal orinando en la vía pública, en un expediente que demostró que en cuanto a juegos de palabras la realidad también supera la ficción, ya que nunca olvidaré que entre ellos había un tal Meabe, y doy gracias al cielo de que no se apelllidara Matabe, o Asesinabe.

En Gernika aprendí muchas cosas, especialmente de Derecho Administrativo, que no tenía, gracias a la universidad, ni pajolera idea, y también fue toda una experiencia, ya que nunca antes había trabajado, y esos 6 meses me sirvieron para saber lo que era. Y sobre todo, recuerdo con especial cariño, los 180 € que me pagaban cada mes, que vale, será una miseria, pero para mí eran toda una fortuna, y además era un dinero al que por fin podía llamar mío.

sábado, 26 de mayo de 2007

Piratas del Caribe 3: en el fin del mundo


Por fin llegó la tercera parte de la trilogía de Monkey Island. Porque éstas son las películas no oficiales de Monkey Island, y bueno, como es costumbre, mi crítica contiene datos sobre el argumento que recomiendo no leer si aún no has visto la película y tienes intención de hacerlo, pues te puede chafar alguna sorpresilla. (Para leerlo selecciona y arrastra el texto)

Pero antes, y para más comodidad, daré primero mi opinión sin revelar nada importante.

He de decir que la película no es en absoluto decepcionante, y que pese a su metraje (más de 2 horas y media) no se hace pesada. Si acaso es un poco caótica en ocasiones y abusa del recurso de meter una escena de acción cuando la trama se atasca, y se excede también con algunas casualidades. Se nota también que en algunas escenas han tenido que meter tijera para que la película no sea excesivamente larga (y para tener cosas que meter en el DVD) lo que hace que algunas escenas importantes sean demasiado apresuradas.

Lo mejor, sin duda, los personajes, que consiguen ser muy carismáticos, especialmente Barbosa, con un Geoffrey Rush que en mi opinión llena la pantalla, el simpar Jack Sparrow, del que poco puedo decir que no esté dicho, y el mono. Un poco más soso se muestra Keith Richards en su papel de padre de Jack Sparrow, pero su mera presencia ya me parece todo un lujo.

Las escenas de acción y las peleas apoteósicas, sin dar un respiro, con una música muy dinámica, aunque algunas de esas escenas de acción se nota descaradamente que están orientadas a que sean atracciones de parque temático (no olvidemos que es una película de la factoría Disney)

Aunque para mí, la mejor escena de esta película (llena de guiños a sí misma y a cierto videojuego de Lucas Arts) es la escena de la boda.

Y hasta aquí puedo leer. Ahora, a destripar la película toca.

Aunque antes, una última cosa. Después de los créditos hay una última escena, previsible pero relevante.

La historia empieza con una reunión en un siniestro tugurio de Singapur, donde la Gobernadora Marley y Lechuk, digo... Barbosa y Elizabeth Swann, se reúnen con un temido pirata chino, a fin de que les consiga un barco y una tripulación con las que rescatar a Jack Sparrow de las mismísimas garras de la muerte. El plan es que mientras tanto los chinos se percatan de que Guybrush Threepwood (alias Will Turner) ha intentado robarles las cartas de navegación, y le capturan, justo antes de que la aparición de la armada británica propicie una primera ristra de palos. (Donde muere una de las geishas gemelas, snif, con lo monas que eran U_U)

Llega entonces el momento Matrix (bueno, el momento no-golpes de Matrix) cuando vemos a Jack Sparrow siendo asesinado por... Jack Sparrow, en un barco lleno de... Jack Sparrows, un barco que está en... nada. No hay cuchara.

Pero hay una enigmática piedra blanca, una piedra que Sparrow, en su delirio de locura descubre que tiene patitas, es un cangrejo (bastante mono, por cierto) y que no está solo, sino que le acompaña una horda de ellos, y entre todos le ayudan a mover el barco.

Volvamos al party, compuesto por Guybrsuh Threepwood, la Gobernadora Marley, Lechuk y la Sword Master, que mediante las cartas de navegación llega hasta el fin del mundo, y allí, tras caer por un abismo llegan al Big Whoop, donde se topan con Jack Sparrow, que es lo que habían ido a buscar.

Pero claro, estaban en el inframatrix, y lo difícil no es llegar, sino volver, y se pasan un rato dando tumbos hasta que a Sparrow se le ocurre la idea de volcar el barco, para volver al mundo de los vivos.

Una vez con Sparrow, ya están listos para celebrar la asamblea de los piratas, que es algo así como una reunión de vecinos pero sin el visto bueno de la SGAE, y donde tratan dos temas importantes; la elección del Rey de los Piratas y la liberación de la diosa Calypso (encerrada en el cuerpo de la Sword Master) y tras una ardua votación resulta elegida reina de los piratas Elizabeth, la cual se había hecho con el puesto de capitana al morir el pirata chino Chow-Yun-Fat (bueno, es el actor, pero ya nos entendemos) Tras una escena en la que él intenta primero seducir y luego violar a Elizabeth, y entonces una bala perdida de un ataque inglés acaba con su vida. Y cuando llega la tripulación y ve al capitán muerto, ella suelta un "dijo que me daba su puesto", como podía haber dicho "ya estaba muerto cuando llegué" o "era mi primer día", que acaba colando, sobre todo cuando los abordantes ingleses reclaman la presencia del capitán del barco. Afortunadamente, Elizabeth logra escapar gracias a que James, el inglés del palo metido en el culo de la primera película y que en la segunda mola tanto, decide que ya ha cometido demasiados errores y como la sigue amando se sacrifica por ella (qué bonito, snif ^_^)

Todo esto para contar que Elizabeth acaba de rey de los piratas. Uf.

Deciden, como dije, liberar a Calypso, que se convierte en un montón de cangrejitos de ésos tan monos, y empieza la batalla final.

Ahora, antes de empezar con la ristra de palos, vayamos por partes:

Davy Jones, el pirata cthuluiodeo inmortal, capitán del holandés errante (que es el malo de la película) está chantajeado por los ingleses, que tienen su corazón en un cofre, los mismos ingleses que quieren acabar con la piratería (y supongo que de paso legalizar un canon contra la copia privada) Will Threep... Turner, Legolas para los amigos, quiere liberar a su padre, que lleva desde que empezó la trilogía cautivo en el puñetero barco, para lo cual no duda en jugarsela a Sparrow, que sólo se quiere a sí mismo, a diferencia de Will, que además de liberar a su padre ama a Elizabeth.

Y es este amor el que da pie a la que para mí es la escena más divertida de la película, cuando en medio de la pelea final Will pide matrimonio a Elizabeth, y ambos a gritos solicitan a Barbosa, capitán del barco, que les case, y así es, con lo que mientras sajan y rajan a manos llenas celebran la ceremonia.

Aunque todos sabemos lo que pasa en la bodas de película de acción, lo inevitable, que Cthulhu Jones inserta su espada en el corazón de Will, dejandolo moribundo, lo cual sólo deja una alternativa, que sea Will quien mate a Davy Jones y reemplace el corazón por el suyo para así ser él el capitán del holandés errante. Y efectivamente, Sparrow sujeta la mano de Will para que apuñale el corazón de Jones, el cual había conseguido, no sin esfuerzo extraer del cofre. Luego, para redondear, se cepillan la nave inglesa y de paso ponen en fuga a los demás.

Y ya llega el final de la película, muy a lo "El retorno del Rey" con la historia de Elizabeth y Will, que sólo podrán verse un día cada 10 años, Sparrow, que ve cómo le roban el barco, y tras los créditos, cómo 10 años después, se ve que Elizabeth tiene un churumbel de 10 años, lo cual demuestra que o Will Turner tiene una puntería excelente o bien que el gas butano ya se había descubierto en aquella época.

viernes, 25 de mayo de 2007

El retorno del comando OPE, y otros reencuentros.

Los tres tenores, en franco declive.

Antes de trabajar en Vitoria, donde estoy ahora, en el Departamento de Turismo, estuve un mes en la Delegación Territorial de Bizkaia del Departamento de Educación, junto con otros tantos en mi misma situación, así que estábamos casi como en familia, con muy buen rollito; éramos el comando OPE. ¿Por qué comando OPE? Pues porque nuestro cometido era recoger las instancias de la OPE (Oferta Pública de Empleo, es decir Oposiciones) de maestros que hubo.

Y bueno, la cosa es que a partior de ahora mis días de trabajo en Vitoria prometen ser más divertidos, ya que esta semana han empezado a trabajar aquí en Lakua, la Disneylandia de los funcionarios, como la ha definido Joseba, dos integrantes de tan selecto comando, Joseba (el único único funcionario de todo Gobierno Vasco que tiene en su carnet la foto de su abuela) y Lander (el suertudo al que le han subido de categoría porque sí), así que ya no me toca comer solito, y tengo con quien charlar en las pausas para el café.
-0-

En otro orden de asuntos, ayer por fin pude ver a mi amiga Amaia (Lisy), tras su regreso de Montreal, donde ha estado este último año y comprobar que sigue tan dulce, encantadora y estupenda como siempre, y a la que echaba muchísimo de menos.

jueves, 24 de mayo de 2007

Memorias de un ex-abogado (II)

Capítulo 2: El Master

Cuando me hablaron de hacer un master pensé que se referían a otra cosa

Como ya dije, tras acabar la carrera me sentía como un pececillo en medio del Océano, totalmente perdido, sin saber qué narices hacer. Buscar trabajo era una opción que valoraba, pero no sabía ni por dónde empezar, y la idea de hacer un master o algún tipo de formación complementaria me atraía bastante. Supongo que porque aún me veía muy verde. Formalicé mi preinscripción, sin saber si iba a tener plaza, y cuando me llamaron para la entrevista fue toda una alegría. Como ya dije, en euskera, parte porque así iba a tener más posibilidades de conseguir prácticas, parte porque costaba la mitad, gracias a la subvención de la Diputación.

Y dado que iba a hacer el master en euskera, y que sólo iba a ser de 4 horas al día, aproveché para hacer una de las pocas cosas sensatas que hice por aquel entonces, que fue matricularme al euskaltegi para prepararme el EGA (título oficial de euskera)

El master en sí consta de varios módulos, correspondientes a las diferentes ramas del Derecho, y las clases son impartidas por profesionales del Derecho (jueces, abogados en ejercicio, secretarios judiciales, etc...) que dan una visión bastante más práctica de la materia que la que se recibe en la Universidad. A decir verdad, en el master es donde aprendí todo el Derecho que no aprendí en la facultad. (Donde aprendí bien poco)

La parte más interesante de todas, tal vez por ser la primera, fue la del Derecho Penal, con prácticas bastante interesantes:

-Presenciar la asistencia letrada a un detenido: Previa cita con la abogada que estaba de turno de oficio, pude estar presente en el interrogatorio de un colombiano que había sido detenido por tráfico de drogas. Básicamente, le habían sorprendido en posesión de una importante cantidad de cocaína, pero lo mejor era la historieta que se montó, diciendo que la droga era de unos amigos que habían ido a su bar y se la habían dejado allí, que él no tenía nada que ver, que era un hombre honrado y trabajador, que todo lo que tenía era por su trabajo (una pizzería pequeña) y que el dinero que tenía era gracias a un golpe de suerte provocado por haber sabido comprar y vender bien un inmueble (que según él triplicó su valor en dos semanas, toma burbuja inmobiliaria) Todo ello aderezado con unas lágrimas de cocodrilo, que daban ganas de decirle "con el talento que tienes para las artes dramáticas deberías estar en Broadway actuando, y no en Barakaldo trapicheando con droga"

-Presenciar interrogatorios reales en el Juzgado: Del que me quedo con el relato de una familia de gitanos, y sus inverosímiles historias ante una acusación de haber saltado la tapia de un desguace, con un gracejo inigualable. Cuando saquen la película que me avisen.

-Ver en directo una rueda de reconocimiento: Algo bastante parecido a lo que vemos en las series y películas, salvo por la parte en que en las películas no salen el juez y el abogado ni por casualidad. Lo gracioso es que les faltaba un figurante y estuve a punto de tener que ponerme yo en la rueda, las risas que nos habríamos echado si me llegan a señalar a mí. Pena que al final no fuera necesario.

-Acudir a un juicio en la Audiencia Nacional: Hasta Madrid nos fuimos, del tirón, a presenciar la vista oral de un juicio contra la presunta integrante de ETA Idoia López Riaño, "Tigresa", donde además, al ir como acompañantes de la abogada defensora, estábamos con toga y todo, pudiendo ver todo, testigos protegidos incluídos.

-Visitar las Instituciones: Fue una segunda visita que hicimos a Madrid, sólo que a diferencia de la anterior, que era ir y volver en el día, en ésta íbamos para un par de días, con hotel y todo, y pudimos ver la sede del Tribunal Constitucional, el Consejo General de la Abogacía, y sobre todo el Congreso de los Diputados. Tuvimos bastante suerte, ya que ese fin de semana acababa de empezar la invasión de Irak, y era el día de las manifestaciones, y había una importante presencia policial en las calles (doy fe de que nunca he visto tanto policía junto) y un ambiente más que tenso, y a punto estuvimos de que nos cancelaran la visita al Congreso, pero por suerte una diputada, conocida de uno de los profesores del master, nos consiguió el acceso al Parlamento, y pudimos verlo por dentro. Mucho más pequeño de lo que lo había imaginado, pero pude hacer realidad mi sueño de hacer una imitación de Aznar, sentado en el escaño de Aznar.

Ése tipo de cosas fueron las que me fueron inoculando la pasión por la abogacía, y aunque a medida que avanzaba el curso, la cosa iba perdiendo interés, fue bastante productivo.

Aunque hubo un punto de inflexión, cuando en enero de ese curso empecé a trabajar (¡mi primer trabajo!) en el Ayuntamiento de Gernika, gracias a que uno de los profesores del master era secretario de ese Ayuntamiento. No me extenderé en comentar batallitas de mis 6 meses en Gernika, pues dan por sí solas para una entrada, pero sí diré que fue matador el ritmo que llevé por aquella época, con madrugones diarios para meterme 50 minutos de ida, 6 horas de curro, 50 minutos de vuelta, 4 horas de master y 2 de euskera, no teniendo tiempo casi ni para respirar, ya de dormir ni hablemos. (Y no, no me he equivocado al computar las horas)

Aunque estaba estresado pero feliz. ^_^ Eso sí, no sé cómo aguanté aquel ritmo sin reventar.

Otro día sigo.

martes, 22 de mayo de 2007

Zodiac

O "Tioquevaymatac".

Zodiac nos cuenta la historia del así autodenominado asesino en serie que aterrorizó a la población a finales de los 60 y principios de los 70 y mantuvo en jaque a policía y prensa, ya que nunca consiguieron averiguar su identidad y el caso nunca se cerró, y además le gustaba jugar con los medios y la propia policía, mandando enigmáticos escritos en clave y pistas con información sobre sus crímenes para, como buen psico-killer, alimentar su desmedido ego.

La película narra la investigación del caso tanto por parte de la policía como por la prensa, con especial énfasis en el personaje de Jake Gyllenhaal, quien por cierto, aunque pasan años dentro de la película, sigue teniendo la misma carita de crío durante TODA la película, al igual que sus perennes hijos. Más creíble resulta Robert Downey Junior, quien sí se va demacrando gradualmente durante la película.

Sin ánimo de hacer spoilers (como el que sí le hace el protagonista a un policía cuando sin venir a cuento le suelta el final de "Harry el Sucio") diré que quien busque en esta película algún tipo de relación con el horóscopo no la va a encontrar, ya que, como dije, el que el asesino se autodenominara Zodiac es algo totalmente circunstancial, ya que perfectamente se podía haber llamado Casio, Lotus o Sylar.

Así y todo la película es digna de ser vista, no es ninguna patata y tiene el mérito de siendo tan larga (155 minutos) no hacerse pesada. Eso sí, el que quiera ver Seven 2, le advierto que no la va a encontrar, mucha investigación y poca acción.

Ya por último, y como medida de seguridad, lo dejo bien claro:

Yo NO soy Paul Avery.

lunes, 21 de mayo de 2007

Memorias de un ex-abogado (I)


Como ya dije, después de acabar la carrera de Derecho y el master, me aventuré, sin demasiado éxito, al duro mundo de la abogacía, una fase de mi vida con la que no estoy demasiado contento y de la que me alegro de haber salido, aunque procuro mirar hacia delante, que si me pongo a mirar atrás en el tiempo me deprimo bastante. No obstante, es cierto que de mi efímera carrera como letrado conservo algunas anécdotas, divertidas unas, patéticas otras, que creo que son dignas de contar, así que poco a poco iré compartiendo mis batallitas pasadas con los lectores de este blog.

Capítulo 1: Génesis

Debería remontarme para esto a mis ya lejanos 18 años, cuando cursaba el ya extinto COU (supongo que equivalente a lo que ahora es 2º de bachiller) y me formulaba constantemente las 2 preguntas que casi todo estudiante de instituto se hace a sí mismo: "¿en qué bar me emborracharé este sábado?" y "¿qué voy a hacer con mi vida?"

Nunca fui una persona con la vocación muy clara, me gustaba estudiar, no se me daba mal, pero no tenía nada claro qué carrera escoger. Hasta COU la cosa era simple, ibas por inercia, avanzabas, y aunque es cierto que había que elegir entre las mal llamadas "ciencias" o "letras" (cuánto daño ha hecho esta ridícula y falaz separación) uno no es consciente, y al final acaba eligiendo la ruta en la que están las asignaturas que prefiere.

Llegado el momento de elegir la carrera, mi padre me sugirió que Derecho era una buena posibilidad, y como yo realmente no tenía ni idea de qué quería hacer, y además la facultad de Derecho me pillaba a 15 minutos de casa, acepté su consejo y me matriculé en Derecho.

En la universidad fui un estudiante del montón, ni muy bueno ni muy malo, tuve momentos de gloria, como aprobar a la primera un examen del mítico Beobide (que no es tan fiero como lo pintan) y de no tanta gloria, como llegar a la 6ª convocatoria de alguna asignatura. En fin, supongo que una consecuencia lógica de haber aplicado durante demasiado tiempo la Ley del mínimo esfuerzo.

Deambulé por la carrera hasta que, finalmente, logré licenciarme, y volvían las dudas de 6 años atrás (bueno, la de emborracharme no, ya que por aquel entonces tuve mi temporada abstemia) respecto a qué cojones hacer con mi vida. Estaba igual que 6 años antes, pero con un título en el bolsillo y más barba.

Entonces vino a mi mente la Escuela de Práctica Jurídica, el master en abogacía, que, habiendo estudiado Derecho, me parecía la salida natural.

Así, me matriculé en el citado master, en su modalidad de euskera, y lo cierto es que me gustó bastante, la materia era apasionante y me sentí muy motivado e ilusionado, más incluso que en la universidad. Supongo que porque veía que podía tener futuro como abogado.

Obviamente no era así, pero ya he contado suficiente por hoy. Próximo capítulo: El master.

domingo, 20 de mayo de 2007

KDD-BBQ

La carne de oso, un producto cada vez más demandado.

Ayer tocaba kedada de la gente del foro de Mod-PC, un evento en el que unos cuantos que nos conocemos de ese foro de unas cuántas anteriores nos reunimos para ir a casa de Iagoba (Iago) y Nerea (Ciberfriky) a engullir carne en cantidades industriales.

El lugar de encuentro era la propia tienda, y allí nos juntamos unos cuántos, para luego subir a la casita, una casa de 3 plantas y sótano, ubicada en Ciudad Jardín, casa digna de ser utilizada como decorado para una eventual secuela de "Los Otros" en alguna de sus habitaciones, por otra parte.

La visita al jardín nos deleitó con la visión de una camada de gatitos prácticamente recién nacidos que hicieron babear al personal, hubo incluso quien quiso adoptar alguno de los felinos.

La comida en sí, pues lo que se puede esperar de una barbacoa, quedas a las 2, a las 3 todavía no has comido, y te vas inflando a patatas y tortilla, para que cuando llega la carne ya estés lleno. (Y es que cada vez tengo menos saque, pierdo facultades)

Tras la comida, llega la preceptiva sobremesa, con partidas de cartas (vaya una timba de poker que se montaron algunos), y consolas, con memorables partidas al Wii Sports (y mis más sinceras disculpas a la pobre víctima de mi raquetazo) y ver cumplido uno de mis sueños de la infancia, el Dragon Ball para wii, donde para lanzar un kamehame tienes que gesticular el kamehame. :D

Pero no fue la Wii la única consola, sino que también estuvieron presentes las portátiles DS, con increíbles piques al Super Mario Kart y al Bomberman (y una ración divertida pero innegablemente autista de pictochat) sin olvidar la correspondiente partida de Singstar, que demuestra que una fiesta con alcohol no es tal fiesta si no acaba en un karaoke.

Momentos memorables hubo unos cuántos, como el hartón de reír con la "silla del amor" (hay que haber estado ahí para entenderlo) el momento paparazzi (4 personas fotografiando lo mismo al mismo tiempo) o la porra que algún desalmado promovió para calcular a qué hora los porros y el alcohol harían mella en la salud de uno de los presentes. (¿Dónde hay un icono de "mirar para otro lado" cuando se necesita?)

Y ya sin más, un saludo a Aitor, Iago, Ciberfriky, Alopez1986, Quaker, ATO, Baldrick, Ginkler, Greenfinc, A2metal, Caos_Total, Skunk, Sorgintxu, Baklum, Sergio, Alien_DSK, Mayder_DSK, Maiden, Pablo, Gus, Osito, Opositivo, Rubo, María, Pablo, Clara y Enrique, por haber estado ahí. Y por haber formado parte de un sábado memorable.

jueves, 17 de mayo de 2007

El blog estrena mascota

Se llama Ocelote y es un... ocelote. Lo podréis ver haciendo sus monerías en la esquina inferior izquierda del blog, y es una pocholada ^.^

Los ocelotes son unos felinos salvajes que pueblan algunas partes de Sudamérica, y que lamentablemente están en peligro de extinción.

De ellos, nos dice la wikipedia lo siguiente:

El ocelote (del náhuatl "océlotl"), tigrillo, manigordo, cunaguaro, tigrecillo o gato onza (Leopardus pardalis, antes Felis pardalis) es un felino salvaje distribuido por el continente sudamericano y presente también desde el sur de Estados Unidos hasta América del Sur. Son de hábitos nocturnos, pasando la mayor parte del día durmiendo en las ramas de los árboles o escondidos entre de la vegetación. Las madres tienen de uno a cuatro cachorros en cada parto. Se estima que críen cada dos años. El período de gestación es de 70 a 85 días. Las hembras son adultas al año y medio, los machos a los 2 años. En cautiverio se le estima una longevidad de unos 20 años, es posible que mucho más corta en la naturaleza. Se alimenta de mamíferos medianos y pequeños; como zarigüeyas, monos, murciélagos y otros. También comen reptiles (caimanes jóvenes, lagartos y serpientes) y los huevos de las tortugas. Cazan aves y algunos son buenos pescadores. El Ocelote es uno de los "gatos grandes". De longitud mide entre 55 cm y un metro, más la cola que puede lograr los 45 cm. Pesa entre 8 y 16 kg.

¿Por qué un ocelote y no otro animal?

Bueno, en primer lugar porque, como todos los felinos, son adorables, y en segundo, porque siempre recordaré el ataque de risa cuando leyendo el libro "Antología del disparate" me encontré con la perla "los anfibios se dividen en anuros, siluros y ocelotes", y ya no pude parar de reír. Una palabra, "O-CE-LO-TE", cuya pronunciación llena la boca.

Pues eso, que el blog ya tiene mascota, así que no os olvidéis de acariciarle, hacerle carantoñas y darle de comer.