jueves, 29 de noviembre de 2012

Argo

-Ay, dame argo. 
-¿Así que, un graciosillo, eh? 

A veces pasa que vamos a ver una película sin esperar absolutamente nada de ella y nos llevamos sorpresas. Y a veces pasa que estas sorpresas son agradables. Y este es el caso de Argo, una película que he ido a ver, de la que no sabía absolutamente nada, y que me ha encantado.

Basada, supuestamente, en hechos reales, nos cuenta cómo tras la caída del Sha de Persia, en el Irán de finales de los 70, la embajada estadounidense es tomada por los iraníes, y 6 de los empleados de la embajada corren a refugiarse en la embajada canadiense. Y la CIA debe tomar cartas en el asunto, a fin de liberarlos antes de que sea demasiado tarde. 

Para ello hacen uso de los servicios del especialista Tony Méndez, quien idea un plan en apariencia descabellado: inventarse una película falsa, de título Argo, y usar su teórico rodaje como pretexto para sacar a los 6 americanos de territorio iraní.

La película tiene un ritmo muy bien llevado, haciéndose muy divertida en los momentos relajados y tensa en los climáticos. Por una parte mostrando pinceladas de los entresijos de la industria del cine y los chanchullos de la CIA, y también nos dejan ver, como ya hiciera la genial y recomendable Persépolis, el Irán de los principios de Jomeini. Y por su parte, escenas como la toma inicial de la embajada, o la alocada carrera contrarreloj del final, mantienen al espectador pegado a la butaca. Todo ello para un desenlace en el que, debo confesar, me he emocionado. 

Podría criticarse que a lo mejor es un poco sensiblera en algunos momentos, pero en mi humilde opinión esta sensiblería entra dentro de los parámetros adecuados, y si acaso le sobra algún minutillo al final, pero tampoco llega a estropear la película.

También podría pensarse que peca un poco de propagandista, de "qué buenos son los americanos y qué malos los iraníes", pero creo que el mensaje de "el Sha es un hijoputa y los EEUU, que fueron quienes lo pusieron, le ayudaban por el interés" rebatiría esto bastante bien.

Me ha gustado mucho, y la verdad es que Ben Affleck, quien no estuvo mal en "Ciudad de Ladrones", y tampoco desentona como actor, demuestra que podría llegar a convertirse en uno de los grandes directores de Hollywood si sigue por esta línea.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Victoria sin historia (82-60 VS Lukoil)

Los propios jugadores daban muestras de aburrimiento.

Un auténtico partidazo el vivido hoy en Miribilla, un verdadero choque de titanes ante un rival de grandísima calidad que lo dio todo, y un encuentro vibrante en el que la emoción del resultado duró hasta el último suspiro.

Bueno, es que cuando no me gustan los partidos, me los invento.

Lo cierto es que el de hoy es uno de esos partidos que no pasarán a la historia, dada la escasa entidad del rival, un conjunto búlgaro que vivía de los puntos de sus 4 americanos, y que solo plantó cara durante el primer cuarto, en el que llegaron a ir 6 puntos arriba (7-13), amenazando con hacernos un Buducnost, y con su pívot Waltford (el de la foto) con 10 puntos en un cuarto, en lo que parecía que iba a ser un partido más duro de lo esperado.

Pero tras ese espejismo inicial, el equipo de Bilbao sacó el rodillo y no tardó mucho en dar la vuelta al resultado, para ir poco a poco aumentando la renta, y acabar ganando por 22 un partido que, de haber querido, habría ganado por 30. 

4-0, clasificación matemática conseguida para la segunda fase, y un partido del que dentro de unos años ni me acordaré.

martes, 27 de noviembre de 2012

Declaración unilateral

Zuckerberg, preocupado tras leer mi estado de Facebook. 

Al hilo de un texto que se repite mucho en los diferentes estados de Facebook, en los que hay quien se cree que sus derechos intelectuales y de imagen dependen de que lo peguen en su muro o no:

Por la presente, comunico que Facebook es un gigante que mueve millones de dólares, y que de facto tiene el poder para hacer lo que le salga del higo con nuestras cuentas, tanto si es legal como si no. Comunico también que Facebook no está por encima de la ley, y que no es tan simple como un "aceptaste las condiciones, tu culo pertenece a Facebook", que ellos no legislan. Además, también me gustar ía señalar que Facebook no suele comprobar que la identidad de quien hace una cuenta es quien dice ser, y que al menos por lo que a esta cuenta respecta, yo podría ser el tipo de la foto, o alguien haciendo una cuenta falsa (a quien quiera se lo demuestro, haciendo una cuenta de Facebook con fotos y nombre de quien sea), lo que le quitaría bastante legitimidad. Ahora bien, volviendo al principio, recordemos que Facebook tiene más tiempo y dinero para andar litigando que cualquiera de nosotros, por lo que desde el mismo momento en que te abres una cuenta sabes que tienen el poder material de hacer con ella, y todo lo que subas, lo que les dé la real y santa gana. Y eso no hay declaración unilateral cortapegada que lo cambie. Pega esto en tu muro, a menos que tú también estés cansado de leer una y otra vez la absurda parrafada. 

Y lo mismo vale para los vídeos que subas a Youtube, las búsquedas que hagas en Google, lo que escribas en Twitter, o los contenidos que pongas en Blogger.

Segunda parte.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Salón del cómic exprés

Adquisiciones comiqueras. 

Este fin de semana se celebraba un evento al que hacía ya tiempo que no iba, el Salón del Cómic de Getxo, al que mi visita de este año ha sido un poco mermada. En primer lugar, porque había menos stands, e incluso la carpa del manga (a la que suelo ir, más que nada, de visita) tampoco era este fin de semana, pero sobre todo porque mi visita se redujo a la última hora del domingo por la tarde, ya que el viernes tuve la tarde ocupada con visitas hospitalarias y cena en el mexicano, y el sábado era lo de Fuenlabrada.

Y pensando que cerraba a las 21:00, nos plantamos allí a las 19:30 de la tarde. Craso error, pues la hora de cierre no era esa, sino las 20:00, lo que hizo que tuviera que recorrerme los stands casi a la carrera. Eso no impidio, claro que hiciera un par de compras.

domingo, 25 de noviembre de 2012

(fuen)Labrada victoria y duro viaje

El Jokin viajero 

Desde marzo que fui a Moscú, no viajaba para ver baloncesto, y ya tenía algo de mono. Por eso, cuando salió la oferta de 36 euros viaje+entrada, para ver el Fuenlabrada-Bilbao Basket, convencí al amigo Koldo para apuntarnos.

El sábado por la mañana, horrible madrugón (debería ser ilegal levantarse a las 7 un sábado) y viaje de casi 5 horas hasta Fuenlabrada. Pero como vas con energía y ganas, se hace llevadero. Allí quedamos con Gemma y su pareja Rudi, unos amigos de Santa Pola (madrileños, pero que conocíamos de la época de veranear allí) y vamos a comer. Durante la comida les convencemos para que se vengan al partido. En los aledaños del partido me topo con Diana, una chica madrileña que conocimos en Moscú, y que se autodefine como "friki del baloncesto", a la que le invitamos a venirse, pues pese a ser madrileña, siente bastante simpatía por el Bilbao Basket.

El partido emocionante, sufrido y con victoria, lo que nos pone en buena posición en la tabla, y hace que el viaje de vuelta sea más llevadero.

O eso pensaba yo, porque el viaje resulta ser un infierno. Y es que hay quien para celebrar la victoria tiene a bien emborracharse, y bien sabido es que los borrachos no son los tipos más silenciosos del mundo, por lo que entre las voces, los gritos, y la incomodidad de ser grande en un autobús, las 5 horas de viaje se convierten en un calvario. Y podía haber sido peor, ya que casi nos jamamos un camión en la autopista. 

De todas formas, y aunque le pongo la pega de que salimos de Madrid una hora más tarde de la que se supone que íbamos a salir, estaba muy bien organizado, ya que el precio incluía, además del viaje y la entrada, unos cuántos sorteos de camisetas y demás, un bocadillo que al acabar el partido sienta de maravilla, y el detalle de uno de los organizadores, que para celebrar su cumpleaños obsequió con muffins de chocolate a los pasajeros.

Todo muy positivo, salvo porque a los que se dedican a hablar a gritos a las 2 de la mañana, los habría asesinado.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Mexico lindo, cena linda

Memes con bigote. 

Prontito en casa, aunque he tenido cena y plan cumpleañero. El motivo, que mañana madrugo bastante para hacer un viaje exprés a Fuenlabrada, a ver el baloncesto. Coger el bus a las 8, ir, ver el partido y volver. Matador.

La cena en sí, ha sido en el mexicano "De Boca Madre" de Bilbao, donde hemos cenado bien a gusto, sobre todo nachos, nachos y nachos. También algo de tequila margarita, pero nachos.

Y mañana, a madrugar horriblemente.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Los muertos que caminan desordenados

˙sǝʇuɐuıɯɐɔ uos ,sıqɯoz uos oN

Entre mis lecturas actuales se encuentran los cómics de The Walking Dead, cuya serie ya comenté aquí (y cuanto más leo del cómic, más me convenzo de que esa serie la tenía que haber hecho la HBO), y estoy actualmente en el segundo tomo. Tomo que acabo de terminar.

Pero con ese tomo he tenido un problema en cierta escena (cuando el Gobernador ataca la prisión), cuando de pronto empiezo a no entender nada. ¿Por qué este personaje hace esto? ¿Este qué hace aquí, si lo acaban de matar? ¿Y este, cuándo se ha muerto? Y tras releerlo un par de veces me percato de que de la página 514 pasa a la 522, y en la 538 volvía a la 515, explicando así tan desconcertante situación.

Por suerte, hay cosas que tienen más fácil remedio que una invasión zombi, y entre ellas está el problema del cómic defectuoso, por lo que me he dirigido a Fnac, y aunque no tenía el ticket de compra, han comprobado que sí tenían ejemplares no defectuosos y sin problemas he podido cambiarlo por un ejemplar en mejor estado. Aunque sigue lleno de zombis, y cosas que son peores que los zombis.

Porque en The Walking Dead, los zombis son el menor de los problemas. Pero otro día me explayo más acerca del cómic.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Hora Zulú

Shaka el reloj. 

"La hora zulú", que podría sugerir unos cuántos señores negros vestidos con taparrabos, que corren gritando y enarbolando sus lanzas, es una convención utilizada generalmente en aviación, para referirse a la hora, pero mo a la hora local, sino a la UTC (tiempo universal coordinado) o GMT (tiempo medio de Greenwich). Vale, no son exactamente lo mismo, pero en términos de andar por casa, como los que usamos aquí, son perfectamente equivalentes. Se usa sobre todo para no hacerse la picha un lío con las horas locales, y que la hora zulú sea siempre la misma en cualquier parte.

¿Y por qué zulú? Uno podría pensar que es hora zulú, por ejemplo, porque marca la hora en Sudáfrica y santas pascuas. No, la explicación es otra. Cada uso horario tiene referida una letra, y la que corresponde a Greenwich es la Z, que en el código Interco (el de Alfa, Bravo, Charlie...) es Zulú.  Leo también que la Z es porque es la hora cero (en inglés Zero time).

Así, cuando en España nos refiramos a la hora zulú, hay que tener en cuenta que en invierno hay que restarle una hora, y en verano hay que restarle dos. No obstante, es recomendable no pasarse de listo y tener en cuenta que, salvo que la persona que nos está hablando trabaje en algo relacionado con la aviación, si nos dicen "hora zulú", probablemente esté refiriéndose de forma coloquial a la hora local. 

O puede pasar, como me pasó a mí, que al quedar con un amigo que trabajaba en un aeropuerto le dije que llegaba a las 20:00 hora zulú, y amablemente me sacó de mi error.

martes, 20 de noviembre de 2012

Interraíl (XI)

La puerta de la Felicidad, da paso a Estambul. 
  
Python-Estambul: "Viajamos acalorados, en un tren que es una full".

Turquía era el punto más alejado de nuestro viaje, al que llegábamos tras un más que largo viaje (22 horas), en un tren tan horrible como temíamos, acompañados por unos catalanes con los que hicimos migas. Cambiamos dinero en un puesto aduanero, y nos llama la atención la ridícula inflación, que hace que tengamos todos varios millones en la cartera.  

Una vez en Estambul, se nos unen unos mochileros valencianos, y siendo un grupo numeroso, nos animamos a aceptar uno de los hoteles que nos ofrecen en la estación, el hotel Eris, que resulta ser un chollazo. 

Cenamos unos auténticos kekabs, y nos vamos a dormir, que al día siguiente toca turismo. 

En Estambul estamos un par de días, durante los que vemos la Mezquita Azul, Santa Sofía, el Gran Bazar, el Palacio Topkapi, el Puente de Gálata... y por supuesto, coger el ferry al lado asiático de Estambul, que no tiene nada, pero leñe, ¡estábamos en Asia!

Del anecdotario recuerdo cómo en el bazar era imposible dar dos pasos sin que te intentaran vender algo, y que el idioma no era impedimento para unos vendedores que eran capaces hasta de saludar en euskera, adivinando por mi acento que yo era de Bilbao. Estambul, una ciudad preciosa, a la que algún día quiero volver, y en la que la comida estaba tirada de precio.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Residente Vil 6

Concursantes de Raccoon City Shore 

Seguramente muchos de los lectores recordarán el Resident Evil, ese juego en el que un grupo de las fuerzas especiales americanas iba a parar a una misteriosa mansión, que resultaba estar llena de zombis. Zombis que realmente eran producto de los pérfidos experimentos de la turbia multinacional Umbrella.

El juego fue un éxito, y un referente imprescindible en el género de los Survival Horror, y tuvo varias secuelas, una de las cuáles fue reseñada aquí. También ha sido llevada, con bastante poco acierto, al cine en unas cuántas ocasiones, y esta vez nos viene el Resident Evil 6. Si tuviera que describirlo con una palabra, sería ponzoñoso. 

Bien, debo confesar que me he reído jugando a este juego. Me he echado auténticas carcajadas. Algo que es muy sano y muy divertido, si no fuera porque el juego es del género terror. Y porque en algunas partes, en cambio, me he llegado a aburrir como una ostra vigilando un rebaño de caracoles.

O al menos con alguna de las campañas. Pues si algo caracteriza al Resident Evil, es que en parte es como jugar a 3 juegos diferentes entrelazados. Al empezar se puede elegir una de las 3 campañas: Leon Kennedy, Chris Redfield o Jake Muller, cada uno de ellos acompañado respectivamente por Helena Harper, Piers Nivans y Sherry Birkin (sí, la indefensa niñita del Re2, que es ahora una forma de matar, con cuerpo de supermodelo), y cada campaña tiene sus peculiaridades.


Los Larry, Curly y Moe del S. XXI
 
La campaña de Leon es la más Resident Evil de las 3, con unos cuántos zombis al principio, y una catedral llena de ridículos puzzles, marca de la casa. También tenemos una resemblanza al Code Verónica con una escena de "pelea contra bicho en avión", aunque elevando la escala de fantasmada a la altura de las exigencias de este juego. Lo que ya es algo menos Resident Evil es que matemos a los zombis a patadas, puñetazos y llaves de wrestling. La parte más negativa el jefe final, un absurdo monstruo cambiaformas que vulnera todas y cada una de las leyes de la conservación de la materia, y que se hace aburrido de todas las veces que hay que matarlo. Y la fantasmada más gorda de todo el juego: un smartphone al que le dura la batería 48 horas en videoconferencia. Por favor, lo de los zombis, vale, lo de que alguien se estrelle en un avión y sobreviva, vale, lo que que a alguien le explote un misil en los morros y ni se inmute, vale. Pero con esto se han pasado.

Chris nos muestra una campaña que pinta genial, ahondando un poco en el trasfondo personal del personaje, e introduciendo a Piers Nivans, uno de los que me resultaron más carismáticos del juego (no nos engañemos, tampoco hacía falta gran cosa para superar en carisma a algunos de los personajes), y las relaciones entre Chris y Piers. ¿Lo malo? Que la campaña es un petardo, pasamos del Survival que debería ser a jugar un shooter malo, una especie de Gears of War venido a menos, y en el que además el monstruo final (el gigantesco condón calavera) es un canto al aburrimiento. La peor de las tres, con diferencia.

Por último tenemos la campaña de Jake, muy variada y con elementos que por fin hacen sentir algo de miedo, y nos obligan a huir de los bichos o usar el sigilo en vez de correr hacia ellos enarbolando un arma mientras gritamos cosas en swahili (¡anda, como en el Resident Evil 5!), y en otras escenas nos ofrecen la ilusión de libertad por el mapeado. Empeiza muy bien, pero lo estropea con otras partes ridículamente insufribles y argumentalmente inencajables como la escena de la moto, en la que nos presentan al enemigo más letal de toda la saga: el coche mal aparcado. De igual manera, recuperan el espíritu de Nemesio, con el Usatank, uno de esos enemigos persistentes que nos persigue sin descanso, como si le debiéramos dinero. Un concepto interesante, pero con un desarrollo ridículo y un desenlace bastante pobre.

Tasa de jamelguez: elevada.

Queda por jugar la campaña de Ada, que entrelaza las otras 3. Y esta parte sí me gustó, que las 3 historias se van entrecruzando, siendo caminos que se bifurcan y se vuelven a cruzar, formando una historia entera, y permitiendo ver las escenas más climáticas del juego desde diversos puntos de vista. Claro que también es una excusa barata para colar más de una vez las escenas cinemáticas.

Y precisamente cinemática es una palabra que define muy bien a este juego, y nos enlaza con una de las cosas que más odié: los Quick Time Events.

Y el Resident Evil se convirtió en un remake del Dragon´s Lair.

Los Quick Time Events (QTE) son partes del juego en las que hay que apretar un botón o secuencia concreta para evitar morir. El Resident Evil 4 metía alguna, y en momentos puntuales era algo que quedaba muy bien. Pero el Resident Evil 6 abusa de ellas, hasta el absurdo. A veces hasta el punto de que da la impresión de que más de medio juego funciona así, y no es un juego sino una película semiinteractiva, que es como una película, solo que tienes que estar más atento de que te salga el icono que de disfrutar lo que ves. Unas pocas están bien, pero cuando son demasiadas, o cuando peleas enteras contra bichos gordos dependen exclusivamente de los QTE, dan ganas de tirar el mando por la ventana.

Llegamos ahora al que creo que es el gran aliciente del juego, en cuanto a que es lo que lo hace soportable, que es la posibilidad de poder jugar con dos mandos a pantalla partida, cada uno con un personaje, y de forma cooperativa. "Tú empuja la palanca, que yo aprovecho y cruzo la puerta". Salvo porque a veces nos lleva a situaciones ridículas, como que una puerta normal y corriente no la pueda abrir una persona sola, pero que esa persona sea capaz de tumbar a puñetazos a una mole de 5 toneladas. Claro que esto viene muy en consonancia con el espíritu del juego, en el que tenemos héroes capaces de saltar desde una azotea de 15 metros, pero sufren cuando se enfrentan a un bordillo de medio metro de altura.

Pero sin duda el modo cooperativo es un acierto, pues sin él no creo que hubiera sido capaz de soportar el juego entero. Del multijugador online no opino, que no lo he probado y tampoco creo que se dé el caso.

Y en definitiva, que la saga Resident Evil murió hace mucho tiempo, y de vez en cuándo abren la tumba para pegar un par de patadas a su cadáver. Solo que esta ha resultado ser la peor de todas.