lunes, 12 de agosto de 2013

Geniales TDN 2013

Aunque no lo parezca, es uno de los personajes que interpreté.

A diferencia del año pasado, que sí es cierto que volví un tanto descontento, este año la experiencia con las TDN ha sido difícilmente mejorable. 

Jueves

Después de pernoctar a gusto en el Saydo, toca acreditarse, turno de reencuentros, y buscar un sitio en el que comer. Lo de todos los años, vaya. Pero tras comer, y un poco de piscina, el deber llama, y debo dirigir Fuego en el desierto. Tarda un poco en empezar, por falta de los jugadores (lo que me traía siniestros recuerdos de ediciones anteriores), pero por suerte no hay que esperar mucho, y puede hacerse.

Por la noche toca una actividad que fue la sorpresa: Operación Albatros. No negaré que mis expectativas eran más que bajas nulas, ya que viendo la hoja de personaje parecía que la actividad iba a ser una puta mierda (y estoy siendo eufemístico), pero me encontré con una agradable sorpresa, y una buena partida en la que la gente se metió un montón, y se logró perfectamente la atmósfera de un siniestro hospital alemán de 1939, gracias también al espectacular aspecto que daba todo el tema de disfraces. Así que contentísimo de haberme equivocado, y contento de mi decisión de "no me apetece una mierda, pero me he apuntado, con lo que apechugaré e intentaré hacerlo lo mejor posible y divertirme lo más que pueda".

Del jueves me quedo también con la cena: un lomo con patatas asadas que estaban espectaculares.

Viernes

Por la mañana toca dirigir, partida de presentación de Trauma Unit, donde se hace raro ver a los personajes de mi grupo de los miércoles interpretado por otros señores. La partida, sin ser nada del otro mundo, es satisfactoria.

Por la tarde juego Tabula Rasa, una partida con claras reminiscencias a Blade Runner e interesantísimos debates sobre legitimidad, derechos y humanidad en general, visto desde mi punto de vista de humano sintético.

Llega la noche, y con ella la actividad que más me apetecía dirigir: Extraños en la noche. Aunque el resultado general es muy positivo, no termina de funcionar para un par de jugadores, y no consigo evitar que se aburran (sin embargo, los problemas que llevaron a eso, han podido ser subsanados). Y como celebración, acabo yendo al famoso bar Pepe John´s, a tomar un par de cacharros.

Sábado

Por la mañana se me cancela la partida de El Judío Errante, lo que me lleva a combinar piscina con el desayuno de microvivos, donde el más tronchante es uno en el que somos ratones decidiendo quién le pone el cascabel al gato. Por la tarde taller de interpretación del amigo Nast, y por la noche, al no conseguir apuntarme a nada, pues poca cosa, la verdad.

Domingo

En la matinal me dedico a visitar el stand, y después un poco de piscina, para después de la comida jugar Croatoan, una partida con elementos muy interesantes, donde doy vida a un personaje absolutamente despreciable, hasta niveles francamente turbadores. Y por la noche, la que sin duda habrá sido una de las partidas que más he disfrutado dirigiendo, con el segundo pase de Extraños en la noche, con unos jugadores en plan estelar, y los problemas del viernes arreglados.

Y eso ha sido todo en cuanto a actividades. Respecto a las jornadas, debo decir que si estas no han sido las mejores TDN, están sin duda en el ranking, y sobre todo es mérito de la organización, que este año ha sido capaz de superar todos los obstáculos, y han sabido en todo momento ser atentos, amables y cooperativos, además de llevar a cabo la titánica labor que supone organizar un evento como este.
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