martes, 6 de agosto de 2013

Guerra mundial Z (película)

Está muy grave, se fue a ver la película pensando que tenía que ver con el libro. 

Guerra Mundial Z es una película protagonizada por Brad Pitt, y que casualmente comparte título con una novela de Max Brooks. Ahí acaba el parecido. Afortunadamente, yo ya iba sobre aviso, así que eso no me ha impedido disfrutar de la película. Lo que en cambio sí me ha impedido disfrutar de la película es que esta es bastante mala, y de eso es de lo que he venido a hablar.

Dejemos al margen el libro, ¿vale? No tiene nada que ver. Para que nos hagamos a la idea, la serie "The walking dead" es un calco del cómic a comparación con Guerra Mundial Z, y acabaría antes diciendo en qué se parecen. Se parecen en que... en ambas salen zombis. O para ser exactos, en ambas aparecen seres estúpidos, vagas parodias de seres humanos, que se mueven por impulsos y solo saben matar... y en la película, además, hay zombis.

La película nos ofrece una historia con estructura de videojuego en la que Brad Pitt (tan inmortal como en "Entrevista con el vampiro" y "Troya", salvo el detalle del talón) tiene que recorrer el mundo de pantalla en pantalla, yendo a un sitio y recogiendo la información para el siguiente. Así que dada su estructura, lo justo es contarla como lo que es, un videojuego. Y aviso: hay muchos spoilers.

¿El chiste es malo? Pues la película es peor.

Intro

Hay que empezar con una pantalla facilita, así que Brad Pit se va con su familia de paseo en coche por Philadelphia, y todo empieza cuando un policía le rompe el retrovisor el coche. Pocos segundos después se ve que empieza el estallido zombi. Esta escena no es jugable, y solo es una intro para mostrar los gráficos del juego. Sin embargo, haciendo el truco X+O+Triángulo, se puede hacer que Brad Pitt sea inmortal.

Stage 1: New Jersey

Esta escena es también bastante sencilla, hay que salvar a los niños y subir por el edificio corriendo, para que nos pueda salvar el helicóptero. Importante en la conversación con el portugués, dejar claro que hemos sido agente secreto o algo, y que tenemos el culo pelado de lidiar con este tipo de situaciones.

Save Point: el barco

En esta escena veremos los marcadores en tiempo real la tasa de infeción de la población, en la que vemos que a esa tasa la población se extingue en unos pocos segundos. Aquí se nos contará que realmente somos un ex-agente de la ONU, y el jefe nos dirá que o aceptamos la misión, o nos mandan a la calle, que nada de estar gorroneando barco. Consejo: la frase "pero tengo familia" no sirve, ya que el resto del mundo, por inverosímil que parezca, también.

Así que Pit acepta la misión, y le explican que se ha recibido de Corea del sur un mail en el que usan la palabra "zombi", por lo que es un buen sitio por el que empezar a investigar, así que asignan a un experto virólogo al grupo de Brad Pitt, para que se lo lleve allí.

Stage 2: South Korea

Llegan a la base militar de Corea, fuertemente escoltados por soldados expertos, que conocen bien el procedimiento de seguridad, que es el de aparcar el helicóptero en medio de la base, importante que sea de noche, y dar un arma al científico para soltarlo en medio del tiroteo. ¿Limpiar la zona antes? ¿Para qué? Inexplicablemente, la trifulca acaba con el científico muerto, pero no mordido por un zombi, sino desnucado al tropezarse. "Pues sí que empieza bien la misión". Por suerte, como Brad Pitt es perfecto, no necesita al científico para nada, así que se va a hablar con los marines que custodian la base, y ahí le cuentan un poco del origen zombi, y le dicen que Jerusalén es su siguiente objetivo. Pero ojo, que esto no se lo cuenta el jefe de seguridad, el sabio del pueblo o un científico, no. Se lo cuenta un loco peligroso al que tienen encerrado. ¿Qué puede haber de malo en hacerle caso?

Pero las cosas no pueden ser tan sencillas, así que cuando están yendo al avión, empieza a sonar el teléfono móvil de Brad Pitt (su mujer, que le apetecía charlar, y sí, es literal), lo que alerta a los zombis, y provoca otro tiroteo, con más soldados muertos. Pero Pitt se salva, y el avión le lleva a su destino.

Al hilo del teléfono, comentar lo cutres que son los de la ONU, que ni siquiera tienen un canal directo de comunicaciones con él, y que cuando Brad Pitt tiene que hablar con el Vicesecretario General, tiene que llamar al móvil de su mujer y decirle "cariño, dile al jefazo que me ha mandado en misión suicida al culo del mundo que se ponga".

¿El enemigo? Ah, que se lo han comido los zombis.

Stage 3: Israel

En Jerusalén, la ciudad bien amurallada resiste los embates de los zombis, y nos encontramos con una de las escenas que guarda un mínimo parecido con el libro, explicando cómo la paranoia israelí les sirvió contra los zombis. Pero los israelíes no contaban con una cosa, y es que entre los zombis también hay zombis catalanes, por lo que montan un número de castellers, y logran acceder a la ciudad, liándose parda de nuevo. En su huída, Brad Pitt se encuentra con unos soldados, y una militar que es mordida, y a la que tiene que cortar la mano con un cuchillo de cocina (de un solo tajo, porque es Brad Pitt y puede). La chica sobrevive, y se ve que le debe de molar o algo, por lo que se la lleva (eso sí, al resto de soldados, que les jodan).

Y se van al aeropuerto, donde ven que está saliendo la siguiente pantalla.

Bonus Stage: El avión bielorruso

A bordo del avión, y sin que a nadie parezca preocuparle, Brad Pitt cambia el vendaje a la soldado (cualquier persona preguntaría antes si hay algún médico entre el pasaje, pero Brad Pitt no lo necesita. Es más, cuando la israelí le pregunta si sabe medicina, él dice que no, pero que lo ha visto hacer muchas veces), y sin que sea mucha sorpresa, una de las azafatas descubre con horror que hay un zombi a bordo, por lo que se arma la marimorena. Primero intentan hacer una barricada con maletas, pero al ver que no funciona, la israelí se lía a tiros (no suele ser muy sensato hacer eso en un avión, pero es difícil ser sensato cuando estás rodeado de cadáveres asesinos), y como eso no basta, Brad Pitt opta por una medida más drástica: usar una granada de mano. No importa, es Brad Pitt y nada puede matarlo.

Así es, y con el avión descapotable, todo el mundo sabe que basta con usar el cinturón de seguridad para sobrevivir, incluso aunque el avión se estrelle contra un bosque. Tampoco importa que al aterrizar se te clave un hierro y te empale de lado a lado. Nada de esto importa si eres Brad Pitt.

Solo faltaba esto, la verdad.

Final Stage: Wales

No es casual que Pitt fuera a Gales, ya que lo que él buscaba era un centro del OMS, y tiene la suerte de aterrizar al lado de uno. Y tiene la suerte de que le rescaten los propios científicos de la OMS. Allí explica su loca teoría, según la cual los zombis no atacan a los enfermos terminales, con lo que es tan fácil como enfermar de otra cosa y así ser inmune (esto es como aquello de Bush de talar árboles para evitar incendios).

Pero la mala suerte (y las exigencias del guión) hace que las cepas víricas estén en una parte del edificio llena de zombis. Pero no pasa nada, esto es un videojuego. Y si ya teníamos referencias al Resident Evil 6 o al Dead Island, ahora toca el Half-Life, ya que armado con una palanca de hierro, Pitt puede con todo (con un palillo también hubiera podido, seguramente). Así pues, monta su equipo con un científico y con una militar manca (esto es como en muchos juegos, si te gastas muchos puntos en el héroe principal, los ayudantes tienen que ser flojos) y se va en busca de la sala refrigerada. Y cómo no, hacen ruido y se lía petarda. Por suerte para sus compañeros, Pitt se separa del grupo y ellos pueden escapar a casita, después de darse cuenta de que ahí no pintan nada.

Después de matar un par de zombis, Pitt se queda solo, ante en la sala refrigerada que contiene las muestras. Y una de las científicas tiene a bien darle la contraseña, usando el teléfono interno. Y aquí es donde uno se pregunta ¿si los zombis siguen el ruido, no era más fácil llamar por teléfono a las salas donde no hubiera gente, para distraerlos? Pero entonces es cuando uno se da cuenta de que pensar está sobrevalorado.

Ya con la contraseña, Pitt se mete en la sala, donde con extremo cuidado introduce en el recipiente adecuado las muestras (es decir, que se dedica a lanzar a lo bruto dentro de una caja los botecitos de cristal que contienen enfermedades mortales. Un claro "se merece lo que le pase", (si no fuera porque él es Brad Pitt y no le va a pasar nada), pero fuera hay un zombi. Así que Pitt usa el cuaderno y pone un mensaje ante la cámara, para que lo lean los científicos que están en el otro edificio.

"Pondrá usad el puto teléfono y quitadme a este zombi de aquí", podría pensar uno. Pero no, pone "decid a mi familia que la quiero". ¿Y por qué no "vendo Opel Corsa", ya puestos. Pero claro, cuando uno es Brad Pitt queda mucho más heróico inyectarse el primer botecito que encuentra por ahí. Pero oye, sirve para que los zombis le ignoren.

Pero claro, al final, quieras que no, la barra de vida está ya bastante baja, por lo que se va a la máquina de latas, a beberse una, lo que provoca ruido y hace que los zombis corran hacia allá, pasando de él olímpicamente, y pueda voler sin problemas al punto de guardar la partida.

Ending - New Scotland

Sin que expliquen muy bien cómo coño llega de Gales a Canadá (ni falta que hace, es Brad Pitt), vuelve a ver a su familia, y expone su solución, que resulta ser efectiva, así que la OMS desarrolla una vacuna que hace que parezca que los humanos están malitos, y los haga menos apetecibles para los zombis, lo que hace que se le dé la vuelta a la guerra, y acaben ganando los buenos.

Game over.
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