martes, 8 de septiembre de 2026

Carnival of sins

El juego de los pecados.

Tuve ocasión de probar este juego en las CLBSK de 2025, antes de su salida al mercado, y aunque no fui capaz de ganar una sola partida ya vi que tenía madera para convertirse en un éxito instantáneo.

Rápido, sencillo y con un factor pique importante, Carnival of Sins es un juego que ya de primeras entra por los ojos, con esas cartas doradas y esas ilustraciones que son muy evocadoras y acompañan a una iconografía muy sencilla y visual, siendo un juego muy asequible para todos los públicos.

De 2 a 5 jugadores, consta de las cartas de pecado (cada jugador tiene siete, claro), la carta de Diablo, que determina el jugador inicial y los dados: seis dados negros (de 4, 6, 8, 10, 12 y 20 caras) y un dado blanco de 6 caras, así como una libreta para anotar los puntos.

Se decide quién es el jugador inicial (me suena que el primero que confiese un pecado reciente) y lazna los dados. Aquí una regla fundamental: los dados se quedan donde están, pues es relevante la parte de la mesa sobre la que hayan caído. Vistos los resultados, cada jugador escogerá una de sus siete cartas de pecado y la pondrá delante de sí boca abajo. Entonces, empezando por el jugador inicial y en sentido horario los demás, se irán mostrando y resolviendo.

Pereza, lujuria, avaricia, ira, gula, envidia y soberbia.

Cada pecado funciona de una manera distinta, y estos son sus efectos:

Gula: Coges el dado disponible con el resultado más alto y te lo quedas, colocándolo sobre tu carta de pecado. Se entiende que un dado está disponible cuando no lo ha reclamado ningún jugador y el dado blanco nunca se considera disponible.
Avaricia: Coges una pareja de dados disponibles que tengan el mismo resultado. Si no hay no te llevas nada.
Pereza: Coges el dado disponible que tengas más cerca.
Envidia: Al final de la ronda te llevas tantos puntos como se haya llevado el jugador inicial. Si tú eres el jugador inicial, te llevas cero.
Lujuria: Te llevas un dado con resultado par y uno con resultado impar. Rompiendo las reglas, uno de los dados que escojas puede ser de los que haya reclamado otro jugador.
Ira: No te llevas ningún punto, pero puedes repetir cualquiera de los dados. La gracia está que si al hacerlo tocas otro dado y cambia su resultado, el que valdrá es el nuevo. Pero ojo, si algún dado acaba fuera de la mesa, te llevarás ese valor en negativo.
Soberbia: Después de que se hayan jugado todas las cartas, el que haya (o los que hayan) jugado Soberbia se quedarán con los dados sobrantes (si son varios, se los reparten). Además, el que haya jugado Soberbia se quedará con la carta del Diablo, para ser jugador inicial. Si son varios, me suena que el último en haberla jugado.

Se calculan los puntos y el que tenga menos se queda con los puntos que dé el dado blanco. Esto hace que a veces sea mejor no llevarse puntos y quedar último, para quedarse con el dado blanco (básicamente cuando saca un buen resultado).

Así, sin repetir pecados, se irán jugando siete rondas y al final de la última el que tenga más puntos habrá ganado. Simple, pero con más chicha de la que parece, ya que la estrategia de qué pecados elegir y cuándo es parte fundamental del juego.

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