martes, 13 de septiembre de 2016

Qwixx

Simple y adictivo.

El Qwixx es un juego simple, corto y adictivo para 2 a 4 jugadores, de los que vienen bien para rellenar los huecos muertos o jugar a algo entre partida y partida. Tiene además un cierto factor pique que hace que nada más terminar la partida quieras jugar otra.

La mecánica es realmente sencilla: el jugador que juega el turno (J) tira los 6 dados (dos dados blancos y uno de cada color; rojo, amarillo, verde y azul) y primero, si quiere, suma los dos dados blancos y tacha uno de los números de su panel que estén disponibles (cada jugador tiene su propio panel), del color que quiera. Después, los demás jugadores, también si quieren, pueden tachar ese número de sus paneles (con independencia de que J los haya tachado o no, y del color que quieran). Después, y si quiere, puede sumar uno de los dados blancos con uno de los dados de color y tachar el resultado del panel correspondiente, pero ahí sí de ese color. Por ejemplo, si saca esta combinación:


Podría marcar primero el 8 en cualquier color, luego los demás jugadores podrían marcar el 8 en cualquier color (lo haya hecho J o no) y después J (y solo él) podría marcar una de las siguientes opciones; 12 amarillo, 8 amarillo, 8 verde, 4 verde, 9 azul, 5 azul, 8 rojo o 4 rojo.

Es decir, que J en su turno habrá marcado una, dos o ninguna. Pero si en su turno no marca ninguna, se apuntará un fallo. Y en cuanto un jugador marque su cuarto fallo, se termina la partida de inmediato.

¿Y por qué habría un jugador de no marcarse casillas? ¿Cómo se gana?

Cantamos para bingo.

Explicado lo básico, ahora empieza el juego. Como se puede ver, hay dos colores que van en orden ascendente y dos que van en orden descendente. Esto no es por hacer bonito, sino que, y aquí viene la clave, no puedes marcar un número si ya está marcado o si tiene números marcados a la derecha. Es decir, si tienes marcado, por ejemplo, el 8 azul, ya no podrías marcar 12, 11, 10 9 ni 8, aunque saliera la combinación. Esto hace que a medida que avanza la partida sea más complicado marcar números, y que haya que ser juicioso. Si empiezas la partida marcando un 3 verde, o un 11 rojo, prácticamente te condenas esos colores, ya que te quitas muchísimas opciones, y a menos opciones, mayores posibilidades de tener un fatídico fallo. Ojo, que según cómo esté el tema puede ser mejor apretar y aguantar un fallo que marcar un mal número. No olvidemos que aunque tengas números disponibles, puedes decidir quedarte con el fallo.

A la derecha del todo pueden verse también unos iconos de candado, que corresponden a los doses amarillos y rojo y a los doces verde y azul. Para poder marcar estos es preciso, además de sacar la combinación oportuna (no es fácil) haber marcado antes otros cinco números de ese color, pero si se marcan cierran ese color, de manera que ya nadie puede poner ahí.

Vale, ¿pero cuándo termina esto?

La partida puede terminar de dos formas; una, la que decíamos de marcar cuatro fallos, o que se cierren dos colores. En el momento en que pasa cualquiera de las dos cosas, se acaba la partida y se cuentan los puntos (no es exactamente así, pero por no liarlo, a las reglas me remito).

Cada jugador suma los puntos que le dan cada color, en función de las casillas marcadas (una da un punto, dos tres puntos, tres 6 puntos...) y cada fallo resta 5 puntos. El que tenga más puntos gana la partida, se cogen nuevas hojas (o se borran las usadas, que sale más a cuenta), se tiran los dados... ¡y se empieza la revancha!

lunes, 12 de septiembre de 2016

Tarde para la ira

La furia del hombre calmado.

Raúl Arévalo es uno de mis actores favoritos, uno de los que me arrastran a la sala de cine por su mera presencia y aquí debuta como director, con una ópera prima de gran factura en la que brillan dos monstruos de la interpretación como el siempre eficaz Antonio de la Torre y en especial Luis Callejo, al que no tenía tan cogida la matrícula pero que aquí está inmenso.

Y muy bueno es el nivel de esta película en la que se nota que el director ha puesto mucho mimo y esmero, con una fotografía trabajada y un cuidado uso del costumbrismo con el que traslada esta historia de odio y de venganza, con algunos aires de road movie, en un entorno que resulta muy cercano y asequible.

Cuenta la búsqueda de un hombre que busca su pasado, cruzándola con la de otro que trata de desprenderse de él, con una tensión que durante la mayor parte de la película casi parece que se puede masticar, ante esa bomba de relojería que es el protagonista, que nunca parece perder los nervios, hasta que explota y los pierde, de forma brutal y sin florituras, con una venganza seca y cruda. No hay música de sintetizador ni luces bonitas, solo la crueldad del ser humano que lo ha perdido todo.

En este sentido hay que aplaudir el trabajo de dirección y fotografía, que consigue empezar la película con una bofetada al espectador (pocas veces una colisión entre vehículos en pantalla me había dolido tanto) y luego sigue con la tensión que comentábamos arriba.

Toca, aunque haciendo un esfuerzo para no caer en spoilers, hablar del final, y es que me despierta sentimientos encontrados. No me termina de convencer, al encontrarle cierto regusto a coitus interruptus, pero también es cierto que la película muere como vive; una vez cuenta lo que tenía que contar se va por donde ha venido sin alargarla más de lo necesario, y tampoco podría decir que no es un cierre adecuado.

Se le pueden poner, claro, pegas, entre ellas algo que se critica mucho al cine español y a la HBO, pero como comienzo de la que puede ser una espectacular carrera como director, la nota de Raúl Arévalo es muy alta. Ha venido a hacer CINE, y se nota.

domingo, 11 de septiembre de 2016

Último fin de semana con horario de verano

Parte del plan del domingo por la tarde

Se va terminando el fin de semana, igual que el viernes se me acabó el horario bueno (mañana vuelven las tardes) y cuenta narrar el fin de semana. A ver, no es que toque, pero ya que ayer no escribí, no es cosa de dejar mucho tiempo seguido sin entrada.

El viernes salía a hora temprana, llegaba a casa, hacía la comida, comía, siesta... y aún me daba tiempo para disfrutar de estar por casa haciendo nada (ver Narcos, jugar al ordenador...) y por la noche a la lonja, a echar una partidilla de Star Wars Rebellion (le debo una reseña a ese juego), con victoria imperial para mí.

Sábado por la mañana, paseo, poteo y luego hacer la compra la comida y tarde casera, con ordenador y película (por primera vez a mis años veo Superdetective en Hollywood) y luego al local de vicio habitual, para jugar alguna cosilla rápida y una cena, con tertulia sobre el bien y el mal en la ficción, la literatura y los juegos de rol (somos frikis, qué se le va a hacer). Por la noche me proponen plan de salir por ahí, pero son ya las 0:30, me pillan casi volviendo a casa y habría supuesto ir hasta Ituribide, por lo que la pereza me hace declinar el plan.

Del domingo, pues una de cine ("Tarde para la venganza") y nuevamente a la lonja (este fin de semana la he amortizado, está claro) para jugar a Project Pornstar, Gardens o una partida interminada de Smash Up.

Y eso ha sido más o menos la cosa.

jueves, 8 de septiembre de 2016

Cerca de tu casa

Silvia Pérez Cruz que, paradójicamente, me ha gustado más como actriz que como cantante.

Un tema por desgracia recurrente en el cine de esta década es la crisis económica, financiera y sobre todo inmobiliaria que, además de mandar a mucha gente al paro hizo que muchas familias se quedaran en la calle al no poder pagar la hipoteca, arrastrando en ocasiones a los familiares que les avalaban. 

Ese es el hilo conductor de esta película, centrada en la historia de un matrimonio desahuciado y contada a ratos como musical, siendo esta la peor parte de la película. No es que no me gusten los musicales, de hecho ha sido una de las cosas que me llevó a verla, pero las canciones son pocas y generalmente sosas, rompiendo a veces la narración que, por lo demás, está bastante bien. Concretamente la coreografía del metro, excesivamente psicodélica, me desentonaba completamente.

"Cerca de tu casa" es na historia dramática de personajes muy cercanos en la que la clave es precisamente esa, que nos cuenta un problema que no pasa a gente ficticia en una isla desierta, sino que es un problema por el que puede haber pasado nuestro vecino, nuestro panadero, el tipo con el que nos cruzamos por la calle todas las mañanas... y que concretamente yo por razón de mi trabajo, claro, he visto muchas veces desde fuera. 

Una historia que nos enseña lo mejor y lo peor de las personas en situaciones así, cómo algunos suda para salir adelante, otros intentan hacer como si el problema no existiera mientras no vaya con ellos (algo muy humano, no lo vamos a negar) y no faltan las alimañas que intentan pescar en río revuelto a costa del sufrimiento ajeno.

En general está bien, pero me quedo con la cosa de que es un musical que habría estado mejor sin las canciones.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

¿El ministerio del Netflix?

Esto sí que sería porno, y no lo de Redtube.

La noticia es de ayer, lo que en términos de Internet significa más que antigua, y tampoco es noticia como tal, pues no hay nada confirmado. Pero parece que ante la falta de acuerdo para hacer la tercera temporada de esta gran serie en TVE, se ha tocado la puerta de Netflix, para que la continúe, lo que sería una noticia excepcional. No voy a molestarme en repetir lo mucho que me gusta esta serie, que de sobra es sabido por quien me conozca, y no es de extrañar que me ilusione lo que, de momento, es poco más que un rumor. Y de materializarse, sería para amar aún más a Netflix, plataforma de la que soy feliz usuario desde que desembarcó en España.

Crucemos los dedos para poder volver a cruzar las puertas del tiempo.

martes, 6 de septiembre de 2016

Los visitantes la lían

Merde, derrière, pet, pipi.

Decepcionante tercera entrega de las andanzas de Godofredo de Miramonte y su lacayo Delcojón, dos personajes medievales que viajan por el tiempo y que en las dos primeras películas van al Siglo XX, encontrándose aquí en un periodo tan relevante para su país como lo fue la Revolución Francesa. 

Las dos primeras me gustaron mucho, pero esta, la verdad, me ha parecido mucho más pobre. Es difícil saber hasta qué punto influye que las otras las viera con veinte años y mi humor y nivel de exigencia cinematográfica haya evolucionado (¿En serio, Jokin? ¿todavía te crees que tienes criterio?), que usar ahora el mismo tipo de humor que a finales de los 90 ya no rompa tanto, o, asumamos la realidad, que es peor y punto. 

A ver, las anteriores no es que fueran un alarde, pero eran graciosas. El choque cultural de dos cazurros medievales en la era contemporánea y todos los equívocos que eso generaba eran graciosos, un rato. Incluso la secuela, aun siendo más de lo mismo, tenía su gracia (yo recuerdo haberme reído). Pero aquí se va al siglo XVIII y carece del encanto de las anteriores. Su exceso de brocha gorda y sus múltiples chistes de heces y porrazos ven pronto diluida la gracia que pudieran tener.

Tampoco encandilan los personajes históricos, excesivamente paródicos, que se dejan ver en la película, aunque admito que me hizo cierta gracia la primeva vez que aparece Jean-Paul Marat y su permanente necesidad de bañarse (esta sí justificada por motivos históricos).

La película patina bastante, y donde más patina es en su cierre, pues consigue dar un giro simpático, abriendo una puerta a una (por otra parte innecesaria) secuela, pero que habría sido un buen final si queda ahí y termina la película. Pero se empeña en intentar desarrollar, de forma chapucera, la idea, quedándose a medio gas y dejándola a mitad de la idea. De manera que los últimos minutos de la película no solo son innecesarios, pues no aportan nada, sino que además estropean el que podría haber sido un digno (aunque no por ello original) final.

Por decir algo positivo, que dentro del despropósito la película tiene sus ratos entretenidos, y la excusa, simple pero eficaz, que buscan para justificar que los personajes hayan envejecido 18 años (la anterior película data de 1998) de forma tan repentina.

Pero en general, una película prescindible.

lunes, 5 de septiembre de 2016

Web de Rolea 2016

17 al 20 de noviembre.

Igual que hace un año por estas fechas, las jornadas Rolea lanzan su página web, para celebrar la segunda edición de estas jornadas, que son la hermana pequeña de las TdN, y que se celebran en Mollina. El año pasado tuve la suerte de asistir, y la verdad es que la experiencia fue difícilmente mejorable.

Con 2 meses y medio de margen, la web servirá para inscribirse (si hacen como el año pasado, esto será a primeros de octubre), subir actividades e irse poniendo los dientes largos al ver las partidas que van apareciendo en el programa.

Todavía estamos despertando de las Tierra de Nadie y ya retumban los tambores de Rolea. Y es que con alegrías así da gusto empezar la semana.

domingo, 4 de septiembre de 2016

Fin de semana con VR

¡Juguete!

Tras el parón de agosto vuelven las socorridas entradas de domingo en las que, a falta de una idea mejor, hablo del fin de semana. Y como aún es verano empiezo contando que el viernes hubo excursión a la playa, a Castro Urdiales, con doble sesión de baño, paseo y cena con rica pizza. Y al llegar, pues estaba tan cansado que me fui directamente a casa. Ahí intenté hacer un acto de fe y ver el 5º de Mr. Robot... pero no, lo siento, desisto.

El sábado fue un día tranquilo, aprovechando para ver algo la tele (empezando la nueva temporada de Narcos) y a la tarde-noche con la gente de Arbolantxa en Casapablo (TM), para charlar, beber y sobre todo probar las gafas de realidad virtual, con los juegos completamente inmersivos. Uno de disparar a insurgentes en el desierto, otro de enfrentarse a una insaciable horda de zombis y un simulador de vuelo en el que consigo estrellar un avión segundos después de haber despegado.

El domingo también tranquilo, con algo de TV (Narcos y Apartamento 23) más juegos de ordenador por la mañana (a mis años y jugando al Baldur´s Gate) y partida de rol por la tarde, nueva sesión de Warhammer: el enemigo interior.

Y mañana, que es lunes, al duro trabajo. A aprovechar que esta es la última semana con horario de invierno.

viernes, 2 de septiembre de 2016

Intento de Mr. Robot

Mirarlo fijamente provoca somnolencia.

Me habían hablado muy bien de esta serie y había visto la escena inicial del capítulo piloto, que me gustó mucho, y la cogí con bastante ganas. Pero la verdad es que el primer capítulo me dejó frío, llegando incluso a aburrirme un poco. Seguí con el segundo y la cosa no mejoraba, y el tercero fue incluso a peor. No captaba mi interés en ningún momento, lo que hacía que me distrajera con facilidad, me perdiera detalles y al no enterarme de las cosas la disfrutara todavía menos. Cada capítulo me aburría más que el anterior e incluso, lo reconozco, me llegaba a dormir.

Pero venga, me gusta seguir con las series que empiezo, y aunque algunas críticas no ayudan (lo que más veo por ahí es que la serie empieza bien y se va deshinchando, que el primer capítulo es la hostia y de ahí para abajo), me la habían recomendado tanto que me decido a seguir y ver el cuarto capítulo. Todavía peor, con un grado de psicodelia que particularmente encuentro insoportable y nuevamente las cabezadas en el sofá.

No sé si seguiré viéndola, pero ya debería tener claro que esta serie no es para mí. Mr. Robot tiene un estilo muy particular, de esos que los amas o los odias y yo creo que estoy en el segundo grupo. Un tema -la informática- que no es que me entuasiasme, una fotografía que se me hace excesivamente cansada, una trama que no me despierta el interés y unos personajes que no me dicen nada. Y lo que es peor, nada que me diga "eh, esta serie podría gustarme, voy a seguirla viendo".

No tengo muy claro si la abandonaré definitivamente o si por pura cabezonería la seguiré viendo, y a lo mejor dentro de unas semanas estoy escribiendo que la he visto entera y me ha parecido la hostia. Pero la verdad es que a día de hoy me quedo con la sensación de haber perdido 4 horas de mi vida. ¿Diría que es mala? No, simplemente que no me ha gustado.

jueves, 1 de septiembre de 2016

Cacahuete Merengado

El logo.

Cacahuete Merengado es un canal de Youtube que hacen unos amigos míos y con el que tengo el gusto de colaborar de vez en cuándo. Es un canal de reciente creación (todavía solo tiene un par de vídeos) dedicado a sketches de actualidad, sátira política, vida cotidiana... La idea, y así amenazan con ello, es publicar un vídeo nuevo todos los lunes a la tarde. Es un canal que se define como de humor, y concretamente humor terrorista para todas las edades (porque me temo que algunos de los sketches harán que jamás podamos presentarnos a unas elecciones).

Y de elecciones va este vídeo, que sirve como muestra del tipo de humor (indisimuladamente influido por "Vaya Semanita", sería ridículo negarlo) que tiene.

El próximo Spiele des Jahres.

Hay unos cuántos en la recámara, a la espera de ver la luz, y en algunos de ellos salgo interpretando a cierto personaje recurrente que espero que sea fácil de reconocer (y que no sé muy bien por qué accedí a interpretar). Igual que también haré mis apariciones en "El Show de Gari David", una sección del canal que homenajea a la serie "Curb your enthusiasm".