viernes, 30 de noviembre de 2007

Jungle Speed

Componentes del juego: las cartas y el tótem.

El juego fue inventado hace 3000 años por los miembros de la tribu Abulú en Spidopotamia subtrópical. Los Abulúes, pueblo ruidoso y aficionado a los huesos de mono, utilizaban hojas de eucalipto a modo de cartas. Se disputaban así, durante horas, las ganancias de sus cacerías. El juego solía terminar en peleas sangrientas ya que todas las hojas eran idénticas.

Por ello el Jungle Speed no fue conocido hasta un feliz día del siglo XX en el que Tom & Yako inventaron las cartas del juego.

Esa es la introducción "histórica" que contienen las instrucciones de este juego, editado en España por Cromola, un juego con un reglamento sencillísimo pero al que es complejo terminar de coger el truco, un juego de percepción, reflejos, coordinación ojo-mano, y según cómo se juegue, algo de mala leche.

Las reglas son simples: cada jugador va sacando una carta y el momento en el que la forma de dos cartas coinciden, ambos se tienen que lanzar a por el totem, y el que gane el duelo le da sus cartas al siguiente, lo cual, siendo el objetivo del juego quedarse sin cartas, es malo para el perdedor. Obvio es decir que quien mete la mano cuando no debe y coge el palito sin que le toque también tiene su penalización. En este caso, se lleva todas las cartas de la mesa.

La complicación del juego viene dada por las formas y colores de las cartas, que son bastante parecidas entre sí, y al principio puede haber confusiones, y a eso hay que añadir las cartas especiales, que le dan su enjundia:

TODOS A LA VEZ: Cada jugador saca una carta, y si hay algún duelo se resuelve, generando caos y confusión.

COLOR: Desde que sale esta carta hasta que se resuelve un duelo se miran los colores y no las formas. Adicionalmente, la aparición de esta carta hace que el autor de este blog se lance como un cabestro a por el tótem.


EL QUE LO PILLE PA´ ÉL: Como su nombre indica, todos se lanzan a por el tótem (si se atreven) y el que lo coja se libra de sus cartas.

El juego tiene varias formas de jugarse. La estándar dice que en caso de duelo se mira quién tiene mejor agarrado el tótem (cuántos dedos tiene tocando el tótem, quién lo tiene agarrado de más abajo...) Aunque los jugadores de verdad preferimos la modalidad "Valetudo" donde el último en tener agarrado el palitroque es el vencedor del duelo, con lo que tirones, mordiscos y luxaciones son totalmente legales, aunque para practicar esta modalidad es preciso haberlo acordado antes, no sea que la cosa acabe en juicio. Además, hay verdaderos artistas de lesionar al prójimo contra quienes supone un riesgo jugar. No obstante, nada impide jugarlo de forma más civilizada (¡nenazas!) y cuando se juega contra novatos suele estar bien ir un poco más despacio, porque si no se quedan a verlas venir.

Posibles consecuencias de emocionarse demasiado al ir a por el palito

Existe también una expansión, con más cartas, tanto normales y especiales, ideal para generar mayor confusión y dejar estupefactos a los jugadores, en un diabólico test psicotécnico de coordinación ojo-mano (o según modalidades, coordinación ojo-muñón)

Y tras un par de partidas se comprueba que no somos tan diferentes de los indios abulúes.

jueves, 29 de noviembre de 2007

La habitación de Fermat

¿Cube a la española?

Pierre de Fermat fue un importante matemático francés del S. XVII cuyo enigma fue su último teorema, uno de los más importantes de la Historia de las matemáticas. Además de eso, también es el banderín de enganche de esta película, en la que 4 mentes brillantes son invitadas a una fiesta en la que tendrán que resolver un enigma, y una vez allí se dan cuenta de que todo es una encerrona mortal, un siniestro juego en el que las reglas son claras: si no resuelven los enigmas que se les van planteando en el tiempo establecido morirán. Inevitable acordarse de otras películas como Cube o Saw.


Los protagonistas de esta película son Alejo Sauras (Los Serrano), a quien resulta gracioso, acostumbrado a verle como el cazurro hijo de Fiti, verle hacer aquí de genio de las matemáticas; Santi Millán (7 Vidas), Elena Ballesteros (La familia Mata), quien ya coincidiera con Alejo Sauras en "Café solo o con ellas", Lluis Homar (Los Borgia) y Federico Luppi.

La película se deja ver, y en su desarrollo es interesante, aunque a veces queda un poco tontorrona y los acertijos son demasiado simplones. Está bien que permitan al espectador jugar a averiguarlos, que parece que es de lo que se trata, pero siendo los personajes genios matemáticos, no queda muy creíble que les cueste tanto descubrirlos (vale, se puede argumentar que con la presión no se piensa con claridad) como un poco tonto es el enigma que permite a los personajes "clasificarse" para el juego (aunque esto, también es verdad, que adquiere un poco de sentido al desvelarse la verdad)

Por momentos da la impresión de que la podían haber trabajado un poco más, sobre todo algunos temas matemáticos y algún detalle de cosa cogida por los pelos, el típico síndrome de "plan maestro del malo en el que si llega a fallar una sola pieza se va todo al guano"

Ahora veamos si habríais sido capaces de descubrir el enigma que facilita el acceso a la mortal habitación, poniendo el número que sigue (no seáis tramposos y no miréis los comentarios antes de saber la respuesta)
5, 4, 2, 9, 8, 6, 7, ?

Y de propina ésta otra:

2, 10, 12, 16, 17, 18, 19, ?

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Retoque ocular

Sauron, antes de operarse de la vista

Como ya conté en otra entrada anterior, hace año y pico me operé de la vista para ver sin gafas, aunque debido a mi cegatez extrema no me pudieron dejar perfecto y en mi ojo izquierdo había quedado una miopía residual, de una dioptría, que aconsejaba un retoque.

El retoque, bastante menos intrusivo que la operación, te ahorra la parte en la que te abren el ojo cual kiwi y te quedas momentaneamente ciego, ya que directamente te pasan por el láser, y ayer era el día en el que me tenían que zumbar en el ojo izquierdo. En efecto, es muchísimo más rápido y menos traumático que la operación de miopía, aunque la parte mala es la de tumbarte en la mesa de operaciones y empezar a revivir todos los recuerdos anteriores.

Pero fue todo en un pis-pas y para cuando me di cuenta ya había terminado, y como me habían administrado un ansiolítico, me quedé dormido cual ceporro en el post-operatorio, ya que tras tocarte los ojos (en ese caso el ojo) te tienen media hora con los ojos cerrados.

Lo malo es que ahora me toca otra vez pasar por la parte coñazo, que si el colirio, que si dormir unos días boca arriba con las gafas de sol... En fin, todo sea por ver mejor.


Cegatos del mundo, yo lo recomiendo: operaos.

martes, 27 de noviembre de 2007

Memorias de un ex-abogado (XV)

El tío Vázquez, creando escuela.

Capítulo XV: El ex-empleado moroso

.Al antagonista de esta historia, al que llamaré Vázquez le conocí cuando siendo él empleado de uno de mis clientes, su madre recurrió a mí por un tema de una herencia, que al final quedó en nada, en una consulta de una mañana por la que yo no vi un solo euro. Nada que objetar hasta aquí, pues no era yo de esos abogados que cobran por preguntar. Me planteó un tema, le di un precio y no le interesó, hasta aquí todo correcto. 

Un tiempo más tarde, mi cliente me llamó porque tenía una cuestión que resolver con el tal Vázquez, quien ya no trabajaba ahí, pero había recurrido a los servicios de mi cliente y tenían, por lo que le entendí, una cuestión respecto al precio. Como casualmente yo estaba en aquel momento cerca del lugar, me acerqué, y cuando llegué presencié la discusión entre mi cliente y Vázquez, en la que él le decía a mi cliente "haz lo que te dé la gana, que yo no te pienso pagar". Cuando me vio aparecer por ahí Vázquez me dijo, de forma bastante grosera "y tú quién eres" y cuando me identifiqué y le dije que solo quería mediar, pareció acordarse, supongo que al oir mi nombre, y dijo "ah, sí, el abogaducho que le quería estafar a mi madre". Eso me tocó bastante las narices, sobre todo porque, aparte de que en ningún momento le pedí ni un duro, simplemente le hice un presupuesto orientativo, sin contar con que me tomé la molestia de indicarle qué procedimiento tenía que seguir caso de querer hacerlo por su cuenta, las maneras totalmente barriobajeras e impertinentes me tocaron el ego. Así que me limité a callarme y cuando se fue, las palabras que le dije a mi cliente se parecieron bastante a "a por él, esto es personal, me voy a encargar de que este tipejo te pague todo lo que te debe y no te preocupes que este tema no te lo cobro. Me ha tocado las narices".

La técnica de los monitorios me había funcionado bastante bien hasta la fecha (casos de Doña Gregoria o aquel Restaurante) con lo que nos pusimos manos a la obra. si contesta nos vemos las caras y si no, a pasar por caja. Vázquez parecía que no nos iba a poner las cosas fáciles, puesto que se tomó la molestia de formular un escrito de oposición, aunque una simple lectura delataba que ese escrito no lo había redactado un abogado, ni tan siquiera alguien con un mínimo conocimiento de leyes, ya que alegaba argumentos bastante endebles y el lenguaje era muy... poco jurídico. Con lo cual, o lo había hecho él o si lo había hecho un abogado sería uno de la talla de mi ex-compañero Pedro, lo menos. Pero bueno, pese a la falta de abogado, con eso ya era suficiente para tener que ir a juicio y, aunque contábamos con ventaja, nunca hay que subestimar el poder del Caos reptante con toga que son algunos jueces, así que había que preparar el tema a conciencia. 

Para cuando llegó el juicio yo ya hacía tiempo que había dejado la profesión, y estaba metido de lleno en las oposiciones, pero a este tema le tenía especiales ganas, y como me había comprometido a llevarlo sin cobrarle no me parecía correcto derivarle el tema a un compañero quien, por supuesto, tendría todo el derecho del mundo a cobrar sus honorarios, así que me lo planteé como una despedida del mundo de la abogacía. Y quería que fuera por la puerta grande. Preparé todo a conciencia; las preguntas, las posibles respuestas, los argumentos, un testigo (el otro empleado del negocio, que fue quien realizó los trabajos impagados), la declaración del cliente... la cosa estaba a priori muy fácil. Todo parece mejorar cuando llegamos al Juzgado (¿habrá cogido un abogado aúltima hora?) y vemos que llega la hora de la vista y Vázquez no aparece. Pero no había lugar para la tranquilidad, ya que el juicio anterior al nuestro se estaba retrasando, con lo que a Vázquez le valía con aparecer antes de que ese juicio terminara. Los minutos avanzaban lentamente y se hacían eternos, pensando que Vázquez aparecería en cualquier momento. 

Pero no, no se dignó en aparecer, así que entramos nosotros solos en la sala (en los juicios civiles cuando una de las partes no se presenta el juicio se celebra igual, solo que la parte que no comparece pierde su opción de declarar e interrogar testigos, es lo que se conoce como Juicio en Rebeldía). Una vez en la sala, antes de comenzar con el juicio propiamente dicho, y para mi estupefacción, la juez nos informa de que Vázquez había ingresado en la cuenta del Juzgado la cantidad reclamada, dinero que podríamos pasar a recoger en cualquier momento. Estupefactos nos dejó aquello, y recuerdo que "Señoría, ojalá fuera siempre así de fácil" serían las últimas palabras que yo diría a un juez siendo abogado.

lunes, 26 de noviembre de 2007

Cruce de blogs: El cómic que recomiendo


Está claro, ni mi blog se libra de los efectos de la ley de Godwin, ya que el tema de esta obra maestra del 9º arte, de Art Spiegelman, versa sobre la 2ª Guerra Mundial y en especial sobre el Holocausto, el exterminio de judíos por parte de los nazis.

Una cosa caracteriza a esta novela gráfica es que los judíos están representados como animales ratones y los nazis como gatos, en una más que obvia alegoría, pero que nadie piense que eso le quita un ápice de rigor o seriedad a la obra, pues es de una crudeza y un realismo a tener en cuenta.

La historia nos viene contada por parte de Vladek Spiegelman, padre del autor, un judío que pasó por todas las penalidades de la 2ª Guerra Mundial y pagó caro el precio de ser judío, pasando por todas las fases del conflicto, primero con recortes graduales de libertades y los guetos, para luego tener que ocultarse y finalmente ir a parar al trístemente célebre Auschwitz, donde nos narra el día a día de los prisioneros y cómo consigue salir adelante y sobrevivir.

La narración alterna los recuerdos de Vladek en su juventud, con todos los períodos de la guerra y los campos, y los momentos contemporáneos, en los que un Vladek ya senil narra a su hijo Art (dibujante del cómic) esos recuerdos.

Y curiosamente muchos de los momentos más escalofriantes de la obra se desarrollan en el presente, por una parte en el personaje de Vladek y las secuelas que le deja haber pasado por lo que ha pasado, haciendo de él un personaje ora insoportable ora entrañable, ya que su comportamiento es odioso pero es imposible no sentir cierta empatía con él una vez se conoce su historia. Especialmente es estremecedora la escena en la que muestra un comportamiento intolerablemente racista y cuando su hijo le recrimina diciendole que eso es lo mismo que hacían los nazis que le hundieron la vida y mataron a su familia él responde "no es comparable, ese tipo es negro".

Por detalles como ese Maus es un cómic que invita a la reflexión, y además trata de dar una versión lo más ecléctica y objetiva posible de tan negra página de la Historia, algo meritorio si se tiene en cuenta que viene de donde viene.

Nada más que añadir, salvo dos detalles. Uno, que es hasta el momento el único cómic que ha sido galardonado con un Premio Pulitzer, y otro, no menos importante, que ha sido capaz de cautivar a muchísimas personas no acostumbradas al lenguaje de la viñeta.

domingo, 25 de noviembre de 2007

Resumen del fin de semana

Salgado haciendo de las suyas

Bueno, pues una rápida pasada a lo que dio de sí el fin de semana.

En primer lugar el partido, donde el iurbentia Bilbao Basket dio buena cuenta de un Menorca muy inferior, ganando el partido con la gorra y casi sin sudar. Es un lujazo ver que ahora hacemos a otros equipos lo que antes nos hacían a nosotros. Pisan el acelerador solo cuando hace falta y en seguida se van 10 arriba. Sigue siendo complicado, pero la Copa está más cerca que nunca.

Siguiendo con la sección "deportes", también debo hablar del torneo de Bloodbowl, donde tuve un papel bastante digno, y por primera vez me fui imbatido de un torneo de estos, con 1-1, 2-0, 2-0 y 1-1, en la que ha sido mi mejor actuación en un campeonato de este juego, y donde llegué a estar en el top 15 (de 50) La pena es que como el domingo se me solapaba con el baloncesto me perdí las dos últimas rondas, pero me fui del torneo con un muy buen sabor de boca.

Por último, en cuanto al salón del cómic (y manga) donde estuve viernes y domingo, a destacar que el viernes firmaba Ibáñez (el de Mortadelo y Filemón, entre otros) y he de decir que será todo lo genial que es, pero el tipo me pareció bastante cretino, ya que estaba firmando cómics, y cuando fui a que me firmara un libro sobre Mortadelo y Filemón, cuando vio el libro, y pensando que no era matarial oficial de Mortadelo, lo miró con desprecio y empezó a pedir explicaciones, y hasta que el agente que estaba junto a él le confirmó que sí que era un libro con licencia oficial, que habían sacado para nosequé feria, no me lo quiso firmar. Y aun así lo firmó con bastante desgana. Lo dicho, un grandísimo artista pero bastante impresentable.

sábado, 24 de noviembre de 2007

[•REC] Zombies made in Spain

Grabando...


Una película española, de zombis, del director de "Operación Triunfo: la película" y con una estética que es un plagio al Proyecto de la Bruja de Blair. La verdad es que con esta carta de presentación muchos eludirán ver esta película pensando que van a encontrarse con una cutrez casposa e infumable.

Pero nada más lejos de la realidad. REC resulta ser una muy buena película sobre el tema, bastante realista (dentro de lo realista que puede ser una película sobre muertos vivientes) bien llevada y con una intensidad y una tensión más que logradas. Prueba de ello es que los típicos sustos de "seguro que ahora pasará tal cosa" consiguen asustar aunque pasa lo que parece que va a pasar. Los más previsibles consiguen el respingo del espectador.

La película plantea un formato que, sin ser original del todo, es muy audaz, ya que está rodada íntegramente en primera persona, y todo lo que vemos es a través de la cámara de un periodista. Habrá quien diga, y no sin cierta razón, que no resulta muy creíble que el periodista no deje de grabar, y que al primer zombi esa cámara acaba tirada por el suelo, pero bueno, es una concesión del realismo en favor de la narración, que en este caso resulta bastante necesaria.

El planteamiento es bastante simple: un equipo de periodistas; la reportera y el camára, están grabando el típico programa estilo "Espejo Público" o "Callejeros" (programas de reportajes diversos) y el reportaje les lleva al lugar donde se desarrolla toda la acción. Y ahí, poco a poco, la cosa va pasando gradualmente de "sitio en el que pasa algo raro" a "crisis total", como en toda buena película del género.

Yo me atrevería a decir que este filme va a ser una de esas películas que te encanta o la odias, ya que juega con cosas bastante experimentales y hay detalles que, aunque a mí particularmente me gustaron, puedan resultar aburridos. Tampoco juega muy a favor de la película, y a eso me refiero, el principio de la misma, donde los primeros 10 minutos presagian un coñazo. Pero no, de coñazo nada, el espectador que tenga un poco de paciencia se encontrará con una gran película de una gran tensión y totalmente claustrofóbica.

Valga como aval que de 7 personas que fuimos al cine, a os 7 nos pareció una maravilla de película, y si tenemos en cuenta que éramos un grupo de gente con gustos cinematográficos muy dispares, e incluso a veces contrapuestos, eso debería dar alguna pista acerca de REC.

Y bueno, curiosamente, tiene la pinta de ser de esas películas que ganan en pantalla pequeña, pero pese a ello recomiendo a los lectores que no sean cutres y la vean en el cine, que la película lo merece.

viernes, 23 de noviembre de 2007

Eventos frikis

Pincha el cartel para ver la web

Abro la entrada con uno de los dos eventos en los que me dejaré ver este fin de semana: el Salón del cómic de Getxo, donde las editoriales exponen sus obras y las tiendas ponen su stand, donde suele haber también una exposición (el año pasado fue sobre Goomer) y donde suele ir algún artista invitado.

Este año no es otro que Ibáñez, padre literario de Mortadelo y Filemón, y una de las grandes referencias culturales de toda una generación de chavales que, como yo, prácticamente aprendieron a leer con los agentes de la T.I.A.

En el salón también hay, aunque este año cuenta con espacio propio, una sección dedicada al manga, donde destaco el stand de la asociación Tarasu, y donde se organizan también varias cosas. Entre ellas un concurso de Cosplay (disfraces, habitualmente de personajes de manga, y si he soltado alguna burrada al definir cosplay, que me perdonen los otakus)

Y como en todo buen evento friki, no puede faltar la sección dedicada a juegos, que correrá a cargo de la asociación Imagina, y que es donde supongo que pasaré más rato, en los juegos de mesa.

Pincha el cartel para ver la web

De juegos de mesa va el otro evento, más concretamente de Blood Bowl. Prometo dedicar algún día una entrada más extensa a este juego (y mis lectores habituales saben que cumplo) pero en síntesis diré que es un juego de simulación de fútbol americano en el que los jugadores, representados por bonitas figuras de plomo son razas de fantasía, como elfos, enanos, orcos, y demás ralea (para los menos frikis: bichos del Señor de los Anilos con un balón)

Y la Tabira Bowl es un torneo de este juego que se celebra este fin de semana en Durango, al que acudiré pero solo el sábado, ya que el domingo hay partido del Bilbao Basket en la Casilla, y ya que tengo el abono sacado no es plan de hacer pira.

Además, como voy sin ninguna intención de ganar, sino solo de divertirme, tampoco me preocupa mucho perderme la ceremonia de clausura y la entrega de premios. Lo importante, claro está, es echar unas risas y jugar con gente diferente, que viene gente de toda España, y de paso me sirve para aprender, que el juego me gusta pero admito que soy un poco zoquete.

jueves, 22 de noviembre de 2007

Memorias de un ex-abogado (XIV)


Al menos ésta no se queda dormida en el juicio

Capítulo XIV: El caso del taxista (III)- La Sentencia

No me había dejado con muy buen sabor de boca el juicio, pero como dijo Julio César, "alea jacta est" y ya poco había en mi mano que no fuera esperar a la sentencia.

Y no hubo que esperar mucho. Dicen que la justicia en este país es lenta. Pues a veces es jodidamente rápida, y las malas noticias siempre van rápidas. En efecto, el juicio fue tal que un viernes 4 de noviembre y la sentencia fue publicada con fecha... ¡5 de noviembre!

Y qué sentencia... Sobre el papel no era especialmente desfavorable, ya que venía a decir que la pelea había sido culpa de las dos partes, con lo que condenaba a una semana de arresto domiciliario a cada uno, lo cual era el menor de los problemas. Lo malo es que la sentencia daba como válida la tesis de que las lesiones las había provocado mi cliente y que la moto la había tirado él, dejando una puerta abierta a que la contraparte, que había reservado las acciones civiles metiera la demanda. Y con esa chapuza de sentencia, de 4 miserables páginas, lo tenían a huevo.

La sentencia era un auténtico despropósito, y se notaba que el juez se había dedicado a pensar en las musarañas durante la vista, ya que decía cosas que no tenían nada que ver con lo manifestado en el juicio e incluso decía algunas que contradecían claramente lo sucedido, no ya en el lugar de autos (y nunca mejor dicho) sino en el propio Juzgado. Está claro que el juez y yo no habíamos estado en el mismo juicio.

Habría entendido que el juez hubiera dicho "el acusado miente, los testigos también mienten y su abogado no dice más que tonterías, así que condena al canto". Me habría jodido pero lo habría entendido.

Lo que me parecía menos comprensible es que el juez, al estilo de Homer Simpson, no debió de divertirle el juicio, y como se aburría se inventó su propio juicio, por lo que la sentencia era un ejercicio de literatura creativa, una suerte de fanfic que ponía en boca del acusado cosas que él no había dicho, y soltando perlas como “de forma eufemística admitió haber `interceptado`, artificio lingüístico para justificar el haberla golpeado hasta que cayó al suelo” (que alguien le dé un diccionario a este tipo) También hacía lo propio con los testigos, obviando en la sentencia cosas fundamentales que habían dicho (según la sentencia la testigo vio que el taxista conducía con una mano mientras agarraba con la otra el pelo de la motera, cuando lo que ella dijo fue que iba con ambas manos al volante) y lo más sangrante, afirmar que alegué, “de forma velada”, la atenuante de legítima defensa, cosa que me dejó a cuadros, ya que en ningún momento dijimos nada ni remotamente parecido. (Mayormente porque negué una y otra vez que él la hubiera golpeado)

Si a eso le sumamos que en la sentencia dejaba muchas cosas sin aclarar, pero dandolas por hechas, nos dejaba con el culo judicialmente al aire, y básicamente la cosa quedaba así: habría un juicio posterior en el que ellos podrían decir "me debe dinero porque me ha provocado unas lesiones y me ha jodido la moto, tengo esta sentencia que así lo dice. La parte dolorosa es que la sentencia no explicaba la relación causa-efecto, ni quería entrar en ello, ya que "eso es materia de otro juicio" y el segundo juicio no admitiría discusiones al respecto, dado que "ya hay una sentencia que explica eso" Así que la negligencia de aquel juez, para quien mi juicio solo era uno de los 5-6 que tenía esa mañana, nos derrumbó por completo.

La sentencia fue recurrida, pero al no tener forma de demostrar que el juez se había fumado el juicio, nos la desestimaron, con una bonita resolución cortapegada por la Audiencia Provincial, que como era de prever, plantó su cortapega de desestimación genérica sin hacer ni puñetero caso a mi recurso de 10 folios, y eso que tardaron (como es habitual) más de un año en resolver.

La última noticia que tuve del tema fue cuando el abogado de la otra parte, un tipo simpático pero que había visto demasiados capítulos de Matlock, me llamó (año y pico después) para decir que pensaban pedir el oro y el moro, con unas peticiones totalmente desorbitadas, aunque para aquel entonces yo ya me había desvinculado del mundo de la abogacía y había dejado el asunto en manos de otro compañero.

Huelga decir que cosas como ésta fueron las que me hicieron perder la ilusión por la abogacía.

miércoles, 21 de noviembre de 2007

La Habitación Perdida

Veterinario, mi perro de Tíndalos tiene moquillo.

Habitación Perdida es una miniserie que fue emitida hace un tiempo por Cuatro, que sin ser nada del otro mundo se deja ver, ya que entretenida es, y la premisa de la que parte es bastante curiosa. Eso, unido a que es bastante cortita (6 capítulos de 40 minutos cada uno) la convierte en una opción válida para pasar el rato.

La serie, eso sí, no es ninguna maravilla, e incluso se podría decir que a veces es bastante cutre, pues narrativamente es bastante chapucera, hay muchas cosas que se quedan colgando (con un final más abierto que las víctimas de Jack el Destripador) y los personajes son bastante sosos, salvo Wally Jabrowski, que es para mi gusto el mejor de la serie.

Lo dicho, si no esperas mucho de ella, puede estar bien, porque si no, hay partes, y en especial el último episodio, pueden dar ganas de tirar un zapato a la pantalla.

La serie trata sobre una misteriosa llave, que permite acceder a una mágica habitación de motel, que resulta ser un portal dimensional, ya que con la llave se puede acceder a la habitación desde cualquier puerta, y desde la habitación se puede salir a cualquier puerta en la que se haya estado antes.

Pero resulta que la llave no es el único Objeto (así con mayúsculas) que posee facultades mágicas, ya que todo lo que había allí tiene sus facultades, y así nos topamos con un bolígrafo que quema cosas, un billete de autobús que teletransporta a un lugar perdido en el culo del mundo, una petaca que quita la respiración, unas tijeras que hacen dar vueltas... y así unos cuántos. Algunos útiles y otros totalmente absurdos.

Como es de prever (y en esta serie hay muchas cosas que lo son) hay mucha gente interesada en los Objetos, y sobre todo en la llave, que cae en manos del agente Joe Miller (interpretado por Peter Krause, conocido por su papel en "A 2 metros bajo tierra") y toda una ralea de malos, entre los que destaca Kevin Pollack (le vimos en "Sospechosos Habituales") le persiguen para hacerse con la llave. Aunque a decir verdad, la mayoría de los malos resultan ser bastante ridículos.

Lo dicho, la serie cojea en muchos aspectos, y si me pongo a sacarle fallos me puede salir una entrada kilométrica (y repleta de spoilers) pero como es entretenida, y además la idea, aunque torpemente desarrollada, es muy buena, pues la serie pasa el filtro del aprobado.

Respecto a segunda temporada, no sé si la harán o no (me suena haber leído por algún sitio que sí) pero lo cierto es que se presta a ello, y sería bastante necesario, ya que quedan en el aire demasiadas incógnitas y demasiadas tramas inconclusas.

Y ya que estamos, me pregunto yo. ¿Cómo narices lo hizo para descubrir cómo funcionaba la moneda?