martes, 30 de noviembre de 2010

Mapa visitae

Y alrededores.

Consecuencia de una tarde aburrida, he implementado otra pijadilla en el blog, un mapa que teóricamente marca de qué partes del mundo vienen las visitas. Y como tampoco se me ocurría nada mejor que contar, pues ya tengo entrada.

No sé hasta qué punto será fiable, o si ralentizará mucho el blog o lo llenará de pop-ups. Si eso sucede, como vino se irá.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Nobody's cop

4: el Jokincop.

Es práctica habitual que en el mostrador intenten engañarnos. Es cierto que no son todos, si siquiera me atrevería a decir que la mayoría. Pero dado el volumen de gente que recibimos a diario, no me columpio si digo que cuantitativamente no son pocos.

Muchas veces me he referido aquí a los negacionistas, a los "no he cobrado ninguna renta básica" o "no me ha llegado ninguna carta", como también me he referido alguna vez a mentiras más correosas, pero nunca está de más recordarlo. Hoy he recibido a un ciudadano al que se había dado por desistido al no haber entregado la documentación que se le requería. Y alegaba que no se le había enviado carta alguna. Curiosamente el ordenador y la cartulina rosa con su nombre decían otra cosa. Pero erre que erre. A veces pasa que no cogen la carta y se acaba publicando en el boletín, con lo que se les tiene por notificados, pero en este caso sí la había recibido, y teníamos constancia de la fecha. Lo que no le impedía seguir en su intento. Miente que algo queda.

Pero la frase de la entrada no va por ahí. Es en alusión a una persona de género femenino que viene con soberbia y gallardía a dejarme delante una carta nuestra y un papel del Ayuntamiento de Bilbao, ente que no es en el que yo trabajo, y me dice "lee, lee".

Miro extrañado la carta y veo que es algún tipo de resguardo, pero como es del ayuntamiento, centro mi mirada en nuestra carta, en la que le requerimos cierta documentación de una persona que tiene empadronada en su casa. Ella insiste en azuzarme la carta y me pregunta "lee, ¿qué pone ahí abajo?, dime"
-¿Dónde, donde pone excelentísimo alcalde? (¿será que ha leído mis críticas a Azkuna y viene a limpiar su honor?)
-Sí, sí, en esta carta me pedís una documentación que ya os he entregado.

Si no hubiera venido con ese tono chulesco tal vez le habría explicado que el Ayuntamiento de Bilbao es una cosa, y la Diputación Foral de Bizkaia otra, y que no somos lo mismo, pero en ese momento no puedo evitar señalar los encabezados de ambas cartas y decirle "¿y qué pone aquí arriba? Ves, aquí pone di-pu-ta-ción y aquí a-yun-ta-mien-to"

Superado el trance, y una vez le explico que si le pedimos una documentación es a nosotros a quien nos la tiene que traer (me pregunto si irá a Hacienda a decir que el dinero ya se lo pagó a nosequién) me dice que esa persona que está empadronada en su casa es su arrendadora, pero que no tiene más relación con ella.

Le indico que lo que tiene que hacer es dar de baja a esa persona si no vive ahí, precisamente para que no pase eso. A lo que me responde que no puede dar de baja a la casera porque la casa es suya. Supongo que podría creérmelo si no fuera porque entre otras cosas vivo de alquiler, y prometo que mis caseros no siguen empadronados en mi domicilio.

Pero ella erre que erre, y dice que ella no lo dio de alta. Me parece muy bien, pero su responsabilidad, le explico, es que en su casa esté empadronada la gente que efectivamente vive ahí. Y con su pose a caballo entre la altanería y la incredulidad me dice "¿qué, que YO tengo que darle de baja?" (me muerdo la lengua para no decirle "no, si te parece lo hago yo") y me dice la frase que remata la jugada que es "yo no tengo por qué hacer eso, que no soy policía de nadie".

Hay veces en las que por respeto al usuario uno tiene que aguantarse la risa, y hoy ha sido una de ellas. En lugar de ello, he reunido todo el aplomo que me quedaba y le he advertido de que naturalmente puede hacer lo que estime más oportuno, que puede no desempadronar a gente que no vive en su casa y puede no traer la documentación que se le pide, pero que ya conoce las consecuencias.

Y sin dejar de clavarme los ojos se ha marchado sin parar de despotricar.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Gesto de aprobación

En la imagen sale el resultado

Hace un tiempo comentaba aquí que me había apuntado al examen para la bolsa de técnicos de la Diputación, ya que iba a consistir simplemente en un examen tipo test, y como apuntarse era gratis, adelante con ello.

El temario era asequible, pero la falta de presión y ganas hicieron que llegada la fecha me encontrara con la oscura verdad: no había estudiado absolutamente nada.

Me llegué a plantear, entonces, ni siquiera asistir al examen, pero pensándolo bien, lo único que perdía era una mañana. Y aunque estuve con la duda hasta última hora, ayer me acerqué al BEC a cumplimentar el examen como quien sella un boleto de la primitiva.

Cierto es que ese examen no era demasiado complicado. Muchas cosas me sonaban de la carrera, otras de la experiencia laboral y muchas de la anterior oposición. De hecho, este examen hace dos años lo habría aprobado con la gorra. En poco más de una hora terminé de contestar a las preguntas y me marché, recuperando esas sensaciones de salir de un examen y haberme quitado un peso de encima, aunque en este caso lo cierto es que el peso no era tal.

Y hete aquí mi alegría cuando veo que he aprobado el examen. Un 5,72. Es cierto que no es una nota nada alta, y que la posición el la que me quedo en la bolsa (el 232 o algo así) no es como para echar cohetes. Pero teniendo en cuenta el nulo esfuerzo que tuve que dedicarle, aunque jamás me llamen de esa bolsa, la mera satisfacción de aprobar sin estudiar es recompensa suficiente. Y total, no aspiro a que me llamen en un corto plazo, sino a que un día, dentro de 6-7 años, cuando ni siquiera me acuerde de esto, me llamen y me digan que me toca.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Yodalitas

El poder de la Fuerza por 80 créditos al paramés.


"Peleando con Darth Vader, me dijo que es mi padre"

"El Imperio destruyó mi planeta"

"Estos no son los droides que busco"


¿Harto de luchar contra el Imperio? ¿Harto de que te extorsionen los Hutt? ¿Harto de que se te llene el sótano de Rancors?

Preocuparte no debes, la solución tenemos. Ahora, por 80 créditos estelares al paramés, Yodálitas te ofrece los servicios del Consejo Jedi y podrás usar el lado luminoso de la Fuerza cuando te haga falta.

Olvida esas facturas abultadas que te hacen pedir dinero a Jabba. Ahora con Yodálitas no necesitas grandes cantidades de dinero. Solo por 80 créditos estelares, la fuerza te acompañará.

"Perdí mi sable de luz, pero gracias a Yodálitas pude recuperarlo"

"Boba Fett me congeló en carbonita, pero llamé a Yodálitas y sus jedis me sacaron de ahí"

"Tenía un gungan en la piscina y Yodálitas envió un Sith a matarlo"


Recuerda. Poderosa la fuerza es. La fuerza está en todo lo que nos rodea, y ahora más todavía gracias a Yodálitas. Y no te preocupes del lado oscuro. Es más rápido y más seductor, pero Yodálitas es más barato.

¡Que la fuerza te acompañe, por 80 créditos al paramés! ¡Usa Yodálitas!


*Yodálitas queda sujeta a la legislación imperial. El contrato expirará en caso de Orden 66.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Se acerca la 2ª de V


¡Quiero!

Ya que no se me ocurre nada que poner, pongo este vídeo promocional de la segunda temporada de la serie nueva de V, que la primera me gustó bastante. Y aquí sale Jane Badler, la mala de la serie original de V.

El 4 de enero, casi regalo de reyes, llega la segunda temporada. Afilo mis uñas.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Waka-waka

Ni Pacman podría comerse ciertos fantasmas.

Hoy nos sorprendían con la noticia de que el Gobierno Vasco piensa revisar uno a uno los 88.000 expedientes de ayudas sociales, anunciando que quieren acabar con la lacra del fraude.

La idea, aunque de difícil realización (no me extenderé aquí, que daría para largo) en la práctica es encomiable, puesto que los que sin merecerlo cobran este tipo de prestaciones son una verdadera lacra social, ya que no solo gorronean dinero común sino que perjudican a quien realmente lo necesita.

Lo que ya es menos encomiable es lanzar mensajes repletos de falsedades o mensajes ambiguos que llevan a error. Dice Gemma Zabaleta (consejera de empleo y asuntos sociales) que esto "nunca se ha hecho antes". Vaya, digo yo que eso no lo ha hecho nunca antes ella, porque si la imaginación no me engaña, revisiones ha habido, a menos que aquello del BEC fuera una variante del PIN. Cierto es que luego, bastante más adelante, matizan que no se ha hecho "desde Gobierno Vasco" (nos ha jodido, antes no era de ellos la competencia)

Falsean también cuando dicen que la RGI (renta básica para los amigos) complementa a los que ganen menos de 1011 euros. A ver, cierto es que en algún supuesto de laboratorio, una persona que trabajando cobrara eso podría cobrar... 37 céntimos mensuales. Pero no es tan simple como eso, y hay una cosa llamada "estímulos al empleo" de la que olvidan hablar.

Falso es también el dato que nos ofrecen cuando dicen que la Prestación Complementaria de Vivienda ayuda a pagar la Hipoteca. Puedo prometer que, con la información que me consta, eso es manifiestamente mentira, y el niño Jesús llora, ya que esa prestación sirve para pagar el alquiler. Añado también que esta PCV es para preceptores de RGI, con lo que yerran en el cálculo de 54.000 RGI + 14.800 PCV + 17.300 AE= 88.000 personas, ya que está contando los de la PCV dos veces. Sin contar que probablemente, y ahí ya no me meto, los preceptores de las Ayudas de Emergencia lo será también de RGI.

Pero dejando la matemática al margen, me resulta especialmente divertido que pongan como novedades las medidas de investigar quién tiene segundos inmuebles, o qué viviendas tienen más de dos expedientes. Como me resulta de chiste que digan que van a comprobar los ingresos de los solcitantes, o los padrones. Me hace gracia porque hablan de ello como si no fuera una cosa que se hiciera ahora. Pero claro, es mucho más fácil dejarlo caer así y hacer que parezca que en Diputación nos tocamos las narices.

martes, 23 de noviembre de 2010

Con suelo de consolación

Va pareciendo una casa

Las obras avanzan y aunque sigo con la casa patas arriba, el salón ya no parece una zona de guerra. El carpintero vino y levantó, y tras unas semanas vino y tapó. Puso una tabla hidrófuga y la semana pasada dejó las tablas del parqué, que al no estar lijadas nos dejaban un suelo de lo más irregular.

Ayer vino y aplanó aquello y hoy ya le ha dado color. Falta barnizar (lo que me obligará a pernoctar fuera, sospecho) y colocar los rodapiés. Sin olvidar toda la parte de reamueblar el salón y quitar las ingentes cantidades de polvo y viruta que hay por casa. Así como adecentar la terraza, que sí parece una pantalla del Gears of War 2.

Quienes también parecen tener ganas de terminar son los del seguro, que me llaman insistentemente para preguntar si ya está y pueden dar por cerrado el siniestro. Hoy me han llamado, y pese a que le he dicho que todavía no había ido a casa y no había visto el resultado insistía en darlo todo por terminado. ¿Entonces, pongo que está terminado?

No, coñe. Terminado estará cuando el salón esté otra vez en condiciones. Y no vuelvan a salir cabezas de madera. Espero que esta vez no me hagan el suelo del mismo material que la nariz de Pinocho.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Knights of the round

Carátula japonesa

Producto de su época, Knights of the round (Caballeros de la Mesa Redonda) es otro de la larga y prolija lista de juegos de Capcom que consistían en avanzar por la pantalla bajando la barra de vida de las hordas de enemigos a guantazos antes de que ellos hicieran lo propio con la nuestra.

En esta ocasión tocaban, de forma muy tangencial, el mito artúrico, ya que los protagonistas eran el propio Arturo (que no llevaba cocos sino una espada) Lancelot (el pobre alcohólico que le daba a la Ginebra) y Perceval (Parsifal para los amigos).

Siguiendo los cánones del género, Arturo era el hombre promedio, no era el más fuerte ni el más rápido, pero tampoco era débil ni lento; Lancelot, por contra, era el típico guapito melenudo rápido y de golpes flojos. Mientras que Perceval era el mandorolo del hacha, lento pero demoledor.

El juego era fiel al esquema, ya que tocaba avanzar por pantallas, aporreando enemigos sospechosamente parecidos entre sí, cogiendo el dinero y comiéndose la comida que se encontraban tirada por el suelo para recuperar vida.

Samurais en la corte del Rey Arturo. Es como asistir a una clase de Historia.

Y los enemigos eran de lo más variopinto. No faltaban todo tipo de caballeros y bribones medievales, deseosos de ensartarnos o trocearnos. Pero también aparecían saltimbanquis de aspecto ninjoideo (de nombre Skywalker) y las dos deliciosa guindas. Una, el samurai que se ve en la foto, muy acorde con la ambientación del videojuego, y la más gorda, el jefe final, que no era el vil Mordred, ni la bruja Morgana. No era un cacique sajón, o algún tipo de sierpe mitológica, no. El malo de Knights of the Round era un tal Garibaldi, (sí, como el tipo que unificó Italia en el S. XIX) que custodiaba el Santo Grial, una copa del tamaño de la Champions.

Al margen de esas coces, el juego era muy divertido, y tenía un elemento muy de RPG que era ir subiendo de nivel, lo que comportaba cambios en la vestimenta y armas de los personajes (y en el caso de Perceval lo convertían en un calvo con perilla), y los caballos, poderosas monturas que permitían matar enemigos pero con estilo.

Lo cierto es que Knights of the round es uno de los mejores juegos en su género (que casi podría denominar "Capcom noventero") y del que guardo buen recuerdo.

Y para el recuerdo subo este vídeo que no es del juego, pero que está relacionado:


¡+1 a Molar!

domingo, 21 de noviembre de 2010

Memorias de un ex-demandante de empleo [XX]

Sin roña que había.

Entre los sitios que me ha tocado trabajar hay uno tan dedicado a la cultura como un museo, y en él se encuadra uno de mis primeros y más duros trabajos en la ETT, que fue:

Limpiar el estanque del Guggenheim

Creo que el título es bastante descriptivo de lo que significaba esta tarea que llevamos a cabo en 3 duros días un grupo de unas 6 personas, y que me pareció físicamente criminal.

Primero era criminal por las horas a las que tenía que estar uno ahí, ya que si mal no recuerdo, teníamos que estar a las 7 ya cambiados, con el mono y unas incomodisimas botas de suela de finísima goma, a dar caña a la increíble cantidad de mugre y cieno que se junta en el fondo del estanque. Afortunadamente vacío, que si no iba a ser una risa.

El modus operandi era separar a manguerazos, con chorro de agua a presión, la mierda del suelo, y luego, con unas escobas ir empujando esas cantidades de agua hacia los sumideros. Las masas de agua eran bastante pesadas, y la verdad es que costaba, y así como al principio tienes fuerzas, llega un momento en el que no puedes ni con los huevos.

El horario era duro (mañana y tarde, aprovechando las horas de sol), aunque se agradece que en la pausa para comer, la comida fuera incluida, pero el trabajo era agotador. El último día me costaba mantenerme en pie, y no tanto por el cansancio sino por el dolor de pies, por culpa de esas horrorosas botas. Tampoco ayudó que uno de los días, pasando por una parte muy resbaladiza, la gravedad surtiera efecto y yo me diera de lomos contra el suelo.

Lo que más me llamó la atención de esto fue la cantidad de moneditas (sobre todo de 1 y 2 céntimos) que tiraba la gente. De vez en cuándo, cuando salían yacimientos golosos solíamos cogerlas, y creo que llegué a contar unos 7 euros en monedas de céntimo, que no es barro (bueno, barro había bastante).

Aquel fue un trabajo duro, pero reconfortante, sobre todo a la hora de cobrarlo, y ahora, cada vez que paso cerca el museo recuerdo la ocasión en que me tocó limpiar el estanque.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Brettspielwelt

Así luce una partida de Dominion

Brettspielwelt es uno de mis recientes hallazgos, y una exquisita fuente de pérdidas de tiempo, ya que permite jugar online, con jugadores de todo el mundo a juegos de mesa, algunos de los cuales ya han sido comentados en este blog, como el Puerto Rico, el Bohnanza o el Dominion. A este último admito que le suelo dar bastante caña.

Aunque no lo controlo muy bien, es bastante fácil meterse en el buscador de partidas (hay que hacerse cuenta, pero es gratuita) y una vez allí elegir el juego al que queramos jugar. Una vez allí, buscamos alguna partida que se ajuste a nuestras preferencias, y a jugar. Por defecto sale en alemán, pero con el enlace que he puesto aparecera en castellano, y se puede elegir también el inglés.

Es imprescindible, eso sí, conocer las reglas (bueno, realmente hay un tutorial, pero saberse las reglas ayuda bastante, cuando menos) y si encuentras un juego que te guste, puedes pasar bastantes horas aquí.

Dicho esto, me voy a echar una partidita. Nos vemos en los servers.