martes, 23 de noviembre de 2010

Con suelo de consolación

Va pareciendo una casa

Las obras avanzan y aunque sigo con la casa patas arriba, el salón ya no parece una zona de guerra. El carpintero vino y levantó, y tras unas semanas vino y tapó. Puso una tabla hidrófuga y la semana pasada dejó las tablas del parqué, que al no estar lijadas nos dejaban un suelo de lo más irregular.

Ayer vino y aplanó aquello y hoy ya le ha dado color. Falta barnizar (lo que me obligará a pernoctar fuera, sospecho) y colocar los rodapiés. Sin olvidar toda la parte de reamueblar el salón y quitar las ingentes cantidades de polvo y viruta que hay por casa. Así como adecentar la terraza, que sí parece una pantalla del Gears of War 2.

Quienes también parecen tener ganas de terminar son los del seguro, que me llaman insistentemente para preguntar si ya está y pueden dar por cerrado el siniestro. Hoy me han llamado, y pese a que le he dicho que todavía no había ido a casa y no había visto el resultado insistía en darlo todo por terminado. ¿Entonces, pongo que está terminado?

No, coñe. Terminado estará cuando el salón esté otra vez en condiciones. Y no vuelvan a salir cabezas de madera. Espero que esta vez no me hagan el suelo del mismo material que la nariz de Pinocho.
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