lunes, 18 de junio de 2012

Los ladrones somos honrados

Se bajó el telón hasta octubre.

Llegó el ansiado día del estreno. Ayer por fin representamos "Los ladrones somos honrados", obra en la que habíamos estado trabajando desde enero, y que llevamos a cabo de forma satisfactoria ante el público. ¿Nervios ante el estreno? ¡Nada de eso! La verdad es que estaba tranquilo, y me sentí en el escenario como pez en el agua. Y debo confesar que lo primero que pensé al acabar la obra, que se me pasó volando, fue "ahora la representaría otra vez".

Naturalmente, hubo errores y hubo fallos, pero en teatro lo importante no es no equivocarte, sino saber sair airoso de las equivocaciones. Que si alguien se olvida una frase, otro que se la salta, alguien que se come una línea de diálogo, objetos de atrezzo que nos dejamos en el camerino... Obviamente, hubo unas cuántas de esas, pero supimos salir airosos, y el público no las notaba. Además se divirtió, que era lo importante, y nos divertimos nosotros.

Sin duda una sensación muy gratificante, que deja con ganas de el año que viene más y mejor.
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