martes, 4 de septiembre de 2012

7 razones científicas por las que un brote zombi fracasaría (rápidamente) 3/7

3: No aguantan bien el frío.

Los zombis son carne muerta. Ahí no hay discusión, es una característica que los define. Pero todo el mundo se centra en la parte "muerto" como su fuera un chollo, y se olvidan de la parte "carne". ¿Sabes qué es también carne muerta? Los filetes, las hamburguesas y probablemente esa cosa grasienta de dentro de la comida de Taco Bell.


Míralo.

Cuando la carne está viva tiene todo tipo de sistemas de defensa para mantenerse así. Cuando está muerta tienes que tirarla en una semana aunque la hayas envuelto en plástico y mantenido a una temperatura cuidadosamente modulada. Ahora, tu primera sensación sería la de pensar en el frío como un buen amigo de la carne muerta. Después de todo, el modo más seguro de de derrotar ese plazo de una semana es congelar la carne, conservándola fresca durante meses. Pero no olvidéis: el frío no regulado hace estragos en las cosas que antes estaban vivas. Si vives lo bastante al norte, el apocalipsis zombi se solucionará solo la primera vez que intente salir al exterior. El primer asesino de zombis es el simple hecho de que el cuerpo humano es fundamentalmente agua, y el agua se congela. Una vez la temperatura alcanza la congelación (o se acerca, con una gélida ventolera cercana) los zombis se volverán notoriamente más rígidos.

No, no se transformarán en monstruos de nieve.
Suficientemente expuesto, un cuerpo muerto lo que hará es congelarse y no dedicarse a cazar víctimas gritonas, sin importar cuán deliciosas o atadas a una silla de ruedas motorizada puedan estar. También es seguro asumir que los zombis paseándose por un maravilloso pasaje invernal no van a ir envasados al vacío en plástico como nuestra comida, por lo que las quemaduras por congelación son aquí algo a tener en cuenta. En serio, lo mismo que echa a perder tu helado también echará a perder la avalancha no muerta. El congelamiento nocturno, combinado con la descongelación parcial de los días más cálidos, para después volverse a congelar dispone las mejores condiciones para el comienzo de una quemadura por congelación, lo que desemboca en que las células se deshidratarán cuando el agua se evapore, incluso en estado sólido. La carne quemada por congelación no está simplemente muerta, sino destruida.



Número 2 de 7
Número 4 de 7
Publicar un comentario