martes, 11 de septiembre de 2012

7 razones científicas por las que un brote zombi fracasaría (rápidamente) 4/7

4: El mordisco es un muy mal medio de transmisión de enfermedades.

¿Eh, recordáis aquella vez en la que un perro cogió la rabia y un día después todos y cada uno de los demás perros del continente, excepto un pequeño grupo de supervivientes atrincherados en su base? ¿No? ¿Eso nunca ocurrió?

Casi todas las películas de zombis coinciden en una cosa: se reproducen como una enfermedad, una que se transmite por los mordiscos de los infectados (como si tuviera un virus que se almacena en la saliva del zombi, o algo así). Pero esto también significa que esa transmisión debería estar sujeta a las mismas reglas de una epidemia normal, y el mordisco es una forma un tanto cutre de hacer prosperar una epidemia.

Las epidemias de éxito cuentan con medios bastante más inteligentes para transmitirse de víctima a víctima; la gripe ha matado a millones porque flota por el aire, la peste negra fue transmitida por pulgas, etc. Ni una sola de ellas requiere que el infectado se acerque a distancia de mordisco para extender su infección. Vale, las enfermedades de transmisión sexual, como el SIDA, sí funcionan así, pero eso es solo porque el infectado puede pasar por no infectado. Y nadie va a tener sexo con un zombi. (N. del T: Excepto Alaska)

Aunque una búsqueda en Google imágenes encuentra un montón de porno zombi.

Pero pongamos que hay un estallido, que un zombi ha sido capaz de morder a 30 personas entre la multitud en un concierto de Insane Clown Posse, antes de que se dieran cuenta de que no es parte del show. Pues no es que la humanidad esté precisamente perdida sobre cómo actuar ante el estallido de una infección. En Estados Unidos existe el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), que no se suele andar con chiquitas. En serio, está en su tarjeta de presentación.

"We tend not to fuck around" podría traducirse como "no nos andamos con chiquitas".

¿Recordáis la crisis del SARS? Se originó en China, y tanto el CDC como la OMS restringieron los viajes internacionales en el mismo segundo en que se descubrió que se había extendido a Norteamérica. Los vuelos aterrizaron y los tránsitos entre fronteras fueron limitados. Solo 43 personas murieron en todo el continente.

Nadie fue pasado por alto.
Con el zombismo, ni siquiera tienen que resolver el misterio de cómo se transmite. Es ese tipo que va mordiendo a la gente: disparo a la cabeza.

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