miércoles, 6 de febrero de 2013

Mad Men

Reparto de la primera temporada. 

Una crítica que podría hacer a la multipremiada Mad Men es que es una serie en la que nunca pasa nada. No hay acción, no hay grandes giros de la trama, y tienen que pasar muchos episodios hasta que se muere un personaje importante. Es una crítica no exenta de verdad, pero también es verdad que Mad Men no tiene esas cosas, pues no las necesita para cautivar.

Ambientada en una agencia publicitaria del Nueva York de los años 60, Mad Men hace alusión a que la oficina está en la avenida Madison, y no tanto a que los protagonistas estén fatal de lo suyo (que algunos lo están), y en muchos aspectos podría definirse como un "Cuéntame" a la americana, en cuanto a que nos ofrece, o al menos esa impresión da, un fiel reflejo de la sociedad de la época, con sus prejuicios, su doble moral y sobre todo su tabaquismo. Es difícil ver un capítulo de Mad Men y no acabar tosiendo, pues no hay escena en la que no veamos un cigarro en pantalla. Y puede que hoy nos horrorice ver fumar en colegios, hospitales, aviones e incluso ahora bares. Pero hubo un tiempo en el que esto se veía como algo perfectamente normal.

El protagonista de la serie es aquí Don Draper, un inteligente ejecutivo hecho a sí mismo, que es además carismático y pese a ser un hombre en teoría felizmente casado, es todo un seductor. Pero no es un superhombre de hierro, y tiene también sus miserias, así como un turbio secreto que se desvela en la primera temporada.

Por la parte femenina, el protagonismo recae sobre Peggy Olsen, una joven secretaria que llega a Nueva York a comerse el mundo, y comienza la serie con su primer día en Sterling&Cooper, la empresa en la que se desarrolla la serie.

En cuanto al resto de los personajes, ahí reside el mérito de la serie. Un buen elenco de personajes sólidamente construidos, con tramas creíbles y un desarrollo impecable.

En general, la serie goza de una gran calidad, y muchos detalles que la hacen apasionante. Ahora bien, huya de ella quien espere tiroteos y cliffhangers, pues no los va a encontrar. Hombres elegantes y chicas guapas, en cambio, para dar y regalar. Aunque para muestra de lo bien logrados que están hechos los personajes, lo que más destaca del personaje de Christina Hendricks, no es su físico.

Y ahora, como no podía faltar, la versión en dibujo de Mad Men:


No están todos los que son, pero sí son todos los que están.
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