jueves, 8 de diciembre de 2016

Corderada

Salado

Hoy evento social para celebrar el festivo (es decir, usar el festivo como excusa para quedar y comer hasta reventar) en la corderada que se ha organizado en el txoko de una compañera de trabajo de mi señora novia, en la que se han reunido unos cuántos empleados de su empresa, acompañados de sus respectivos consortes, entre los cuáles me contaba yo.

Afortunadamente era en Bilbao (para más señas en Iturribide, en uno de los txokos con mayor tradición del botxo), lo que evitaba tener que andar dependiendo de coches, lo que en nuestro caso habría sido depender de coches ajenos, que de eso no usamos.

El inicio ha sido llegar, presentaciones (para mí un montón de caras y nombres nuevos) y unas rondas de bares, para luego ir a comer. Cordero y muchas otras cosas, pues había bastante varierdad, entre las que caben destacar el tzatziki y otras cosas de gastronomía griega (una cosa que no sé cómo e llama, con hojas de parra, arroz y queso, que sabía literalmente a chicle salado pero estaba rico), boniato con pipas o, naturalmente, cordero. Y de postre tiramisú casero, tarta tres chocolates, bombones... 

Dulce

Todo ello sin olvidarnos de mojar la comida con vino, cerveza, cubatas (¡pero no me han servido el unicornio que pedí!) y una plácida sobremesa con juegos y canturreo, que se ha prolongado hasta bien pasadas las 21 horas. Un plan agradable en el que no conocer a casi nadie no me ha supuesto un problema, dada mi capacidad social de hablar hasta con las piedras.

Ahora bien, con todo lo que he comido hoy, me doy por comido, merendado, cenado, desayunado mañana y hasta varios días. Sin duda ha sido un buen ejercicio para entrenar el estómago antes de que lleguen las navidades.
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