lunes, 27 de abril de 2026

Tactics Ogres Reborn

Los dos hermanos protagonistas.

Me hace bastante gracia el género de RPG táctico desde que lo descubrí (creo) con en maravilloso Final Fantasy Tactics de la Playstation, y también me gusta mucho el pixelart que recuerda a los tiempos de la SNES, de modo que este juego, remake de uno anterior, era una compra segura.

Con la típica historia de reinos en guerra, traiciones y conspiraciones, usa un esquema bastante parecido al Tactics. En la parte jugable es también muy parecido: por turnos mueves los personajes y haces sus acciones, y entre batallas puedes cambiarles de profesión, comprar objetos y tomar decisiones que afectan a la narrativa.

Esta pinta tienen las batallas.

En general el juego está bien, pues da lo que promete y ofrece horas y horas de entretenimiento, pero tiene un punto que para mí es negativo, y que me ha dejado un cierto sabor agridulce, y es que la dificultad está muy mal medida, o cuando menos no se ajusta a la que a mí me habría gustado.

En general no es demasiado complejo y las batallas se ganan sin complicarse demasiado la vida, pero tiene picos en los que se dispara, y hay puntos en los que te pueden mandar la partida a la mierda como hayas guardado en un punto de no retorno, siendo el peor de todos la batalla final, que me pareció infumable, hasta el punto en el que he preferido abandonar el juego ahí, pues no me motiva nada dedicarle el esfuerzo que tendría que dedicar a planificar todo lo necesario.

No acompaña que la subida de niveles esté tan limitada, de modo que aquí no sirve el ir entrenando a los personajes para que sean poderosos y pasen a rodillo todo lo que les aparece, y es algo que habría agradecido poder hacer, para no tener que comerme la cabeza tanto con algunas batallas. Entiendo perfectamente que esto no es ningún error, es pura filosofía de diseño "haz lo que puedas con lo que tienes", pero aquí estamos hablando de opiniones y yo expreso la mía. 

Lo que sí es un fallo de diseño, es que la IA de los personajes en batalla puede ser frustrante, y las misiones en las que hay que evitar que muera un personaje controlado por la máquina pueden llegar a desesperar, dada la manía de estos de lanzarse contra las fauces del enemigo, muchas veces muriendo incluso antes de que hayamos podido hacer nada.

En conclusión: me ha gustado, pero la batalla final se la podrían haber metido por el culo.

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