lunes, 21 de septiembre de 2026

Resident Evil (2026)

La dura realidad de un autónomo.

Hay que empezar diciendo que esto de Resident Evil tiene el nombre y poco más. Pero tampoco puedo decir que sea una mala adaptación de los videojuegos porque ni lo es ni pretende serlo, y tampoco sería del todo correcto decir que es una historia alternativa dentro del universo de la franquicia de Capcom porque hay demasiados elementos que rompen el canon. Sí, se desarrolla en Raccoon City y aparece una farmacéutica llamada Umbrella, pero ahí termina todo.

Sin embargo me ha encantado. Me ha gustado mucho porque como película funciona a las maravillas y porque veía avisado de que no iba a tener los elementos del juego (cosa que tampoco es del todo cierta, como luego comentaré), pero sobre todo salgo encantado porque es divertida de princpio a fin. Combina muy bien el terror con la comedia, ya que consigue transmitir muy bien ambas sensaciones, dando risa pero pegando unos sustos de los de acabar colgado a la lámpara del salón y otros muy perturbadores (premio para el que se le ocurrió meter el ala de maternidad de un hospital en una película de zombis). Sin duda es la película que más me ha gustado de Zach Cregger, la estrella emergente del cine de terror macarra. 

Dije arriba que no tiene nada de Resident Evil, pero también que no es del todo cierto. Y me explico: carece de la mayoría de los elementos icónicos de la saga, como los Redfield, Wesker, las hierbas de colores, los lickers... pero conserva otros que le dan un cierto sabor de Resident Evil, como puedan ser la sensación de indefensión de ver cómo se van acabando las balas, las plagas, una historia que es tal cual el guion de un videojuego u otros estéticos, como ese garaje que es puro RE 2. Me da la sensación de que no han pretendido hacer la película de Resident Evil sino que han tratado de adaptar un hipotético Resident Evil que se hubiera hecho hoy por primera vez.

Era escéptico con ella pero salgo de verdad encantado. Lástima que la decisión de haber empleado el nombre de una franquicia podrida por las infames fechorías del matrimonio Anderson-Jovovich vayan a espantar a muchos potenciales espectadores. 

Es mucho mejor ignorar su título e ir al cine pensando que se llama "Las desventuras de un repartidor en Villamapache". Se disfutará mucho más así.

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