miércoles, 11 de mayo de 2016

Victoria fea, pero victoria (73-63)

Ruoff, hoy el mejor del Bilbao Basket.

Del partido de hoy me quedo con el resultado, pues ha deambulado entre el sopor y el sufrimiento, contra un Manresa que ha demostrado por qué está tan abajo en la clasificación. El comienzo del encuentro ha sido sencillo, con un rival que parecía no darse cuenta de que ya había empezado el partido, y hemos ido manejando una renta de 7-9 puntos que llamaba a la tranquilidad, a pesar de que Dejan Musli, la estrella del equipo rival, se estaba venga a lucir. Pero los argumentos de Manresa eran escasos.

Sin embargo, un tópico del basket, la caraja del 3º cuarto, ha hecho que se pusieran a 2 puntos, encendiendo todas las alarmas. Y es que si a ellos les costaba meter la bola, nosotros hoy ni en un barreño, y gracias a que no aprovechaban los regalos locales, no han llegado a ponerse delante, y un arreón del Bilbao Basket ha ampliado la renta hasta los 12 puntos.

Sin embargo, un triple en la bocina y dos tiros libres nada más empezar han dejado la cosa en 7 puntos, con un 61-52 que ha permanecido congelado durante casi 5 minutos, en los que nadie metía una puñetera canasta.

Ha preocupado un poco Manresa poniéndose casi a 5 puntos, pero un par de triples han terminado por matar el partido, una victoria más sufrida de lo que debería. El consuelo, que lo que cuenta es el resultado y que es mejor ganar jugando mal que perder jugando bien.

martes, 10 de mayo de 2016

Cartel: La Malquerida

En principio se iba a titular "Sucedió en la oscuridad"

Ya falta menos para el estreno de la obra de junio, que ya tiene cartel, con el que procederemos a hacer el debido spam. Como se ve, será el 26 de junio, domingo electoral, a las 20:00. Ese día, sesión doble de drama: primero "La Malquerida" y luego... los resultados electorales.

lunes, 9 de mayo de 2016

El Mus

¡Graficazos!

El mus es un juego de cartas con mucha solera que muchos asocian a su época universitaria. Yo en la carrera era más de Tute, pero la verdad es que en el instituto sí que jugué mucho al mus, siendo una de las actividades clásicas de los recreos y las piras, sobre todo en COU (¡diosmío-diosmío, Jokin faltando a clases!), y llega en forma de aplicación para móviles, siendo un buen entretenimiento para pasar el rato.



Pares y juego siendo mano, con esto les doy hasta en el DNI.

Permite jugar partidas sueltas, o lo que es un poco más gracioso, jugar torneo, con semifinales y final, que tiene como otra gracia. Las reglas son más o menos personalizables, para que se pueda jugar con las variantes de 30 puntos el juego, o al MUS DE VERDAD, a 40 puntos y 8 reyes/8 ases. La dificultad no sabría decir si es elevada o no, pues si ya de normal me costaba jugar en serio y no hacer el cabra, aquí son incontables los juegos que se me van a la basura por esa insana costumbre que tengo de tirar de órdago hasta para ir a comprar el pan, lo que me hace perder la mayoría de las veces, claro. Pero el hecho de que si me pongo a hacer menos el tonto gane más partidas me indica que la dificultad no es especialmente alta.

Una cosa que me hace gracia del juego son las frasecillas que sueltan los personajes al ganar o perder juegos, que le dan un espíritu como más auténtico, y también tiene su aquél el poder elegir acompañante, en teoría cada uno con sus puntos fuertes y débiles, que son estos:

Ramona                                                                              Lucio
                                                   Jero                                                                                        Urelio


Icebube                                                                              Manolito


Calixto

domingo, 8 de mayo de 2016

Rol, alcohol y rol (otro fin de semana)

Kinito con un cubata, like a sir.

A estas horas y siendo domingo, pocas ideas se me ocurren para escribir, así que me voy al recurso fácil. ¿Qué es? Pues hablar del fin de semana, claro.

Nos remontamos al viernes, con reunión de asamblea de Ábaco, tocando entre otros temas el de las jornadas #Omicron2016, balance, cosas a mejorar... y lo más importante, ver que hay ganas de hacer las de 2017. Todavía falta casi un año, pero estas cosas hay que empezar a moverlas con tiempo.

Y tras la reunión, partida de rol: Star Wars con el sistema Hitos, donde manejo a Gon Bramú, un tahúr endeudado que se une por dinero a una milicia que se enfrenta a los restos del Imperio Galáctico que trata de rehacerse tras la muerte de Palpatine.

El sábado por la tarde es tranquilo, dándole al Final Fantasy IX (aún no comprendo cómo me pudo no gustar la otra vez que lo jugué) y por la tarde-noche visita a la lonja, que acaba sin saber muy bien cómo con un kinito por Indautxu. El kinito, para quien no esté familiarizado, es un popular juego para beber usando dados, muy jugado en la noche bilbaína, y que era parte de mi rutina de fin de semana en tiempos mozos y universitarios. Pero a diferencia de aquella época, en la que jugaba con katxis de kalimotxo, aquí iba como un señor, con mi cubatita. Y digo en singular, pues no me apetecía emborracharme demasiado, así que una y al karaoke. En el karaoke no canté, pero sí hice otra cosa que no había hecho en años: jugar al futbolín (y ganar).

Domingo por la mañana, un paseo por el Arenal y la Plaza Nueva y por la tarde partida de rol en vivo (a caballo entre "Fábulas" y "American Gods"), pero que termina empezando hora y pico tarde (en vez de a las 19:00, que era la hora prevista, comienza pasadas las 20:00), terminando hace apenas un rato. 

Y eso ha sido cuanto dio de sí el fin de semana.

sábado, 7 de mayo de 2016

Vinyl

Don Draper+Jimmy McNulty=Richie Finestra.

Esta ha sido posiblemente una de las series más esperadas de la HBO, y es que la carta de presentación no es para menos: HBO haciendo una serie sobre la historia de la musica en el New York de los 70 y producida por nada menos que Martin Scorsese. Sexo, drogas y rock&roll en estado puro, lo que es de esperar.

La serie cuenta los avatares de un productor discográfico y nos va metiendo en una serie excelentemente ambientada, donde podemos ver, y muy bien caracterizados, a históricos de la música y las artes, como Elvos Presley, Andy Warhol, David Bowie o Robert Plant. Y naturalmente, la cadena no escatima en drogas, sexo y buena música.

He de confesar, eso sí, que la serie me parece buenísima y con una factura impecable, pero puede que sea por la temática, que no me enamora, que no me ha terminado de enganchar. La serie me parece de una enorme calidad, lo suficiente como para seguirla viendo, pero no llega a estar en mi galería de la fama particular. Sin embargo, a cualquiera a quien le interese la temática que toca, se la recomiendo enfervorfecidamente.

jueves, 5 de mayo de 2016

Gifs al revés


Wiiiiiiiii!

Cuando se tiene un blog durante tanto tiempo no se puede ser siempre original, así que a veces hay que tirar de plagios y tobar descaradamente chorradas que uno se encuentra por Internet. En esta ocasión, una de gifs invertidos que me han hecho reír.

El pobre perrito fue cruelmente abandonado a su suerte.

¡Chúpate esa, Bricomanía!

¡Y no vuelvas!

Ese hombre no debía de tener muchos amigos.

Aladdin, versión islamófoba.

 Joseba, el de Carglass.

Otra de crueldad con bichos.

¡Más abandono animal!

Zidane, bailando con elegancia.

Concurso anual de lanzamiento de bebé.

Y con la tontería, ya he rellenado sin esfuerzo la entrada de hoy.

miércoles, 4 de mayo de 2016

La punta del iceberg

Verdú, soberbia.

Si tuviera que decir el género de esta película me debatiría entre el thriller y el terror más angustioso, dada la temática que toca. En ella, Maribel Verdú es Sofía, una analista de una multinacional que tiene que investigar los suicidios, muy cercanos en el tiempo, de tres empleados de la empresa. Pronto verá que el centro de trabajo en el que estaban es prácticamente una mina, con horarios infernales y una presión digna del capitalismo más superlativo, que antepone los resultados empresariales a la calidad de las condiciones de trabajo. 

La investigación le lleva a encontrar un nexo en común, pues los tres trabajaban en algo llamado "Proyecto Iceberg", e irá levantando capas y capas del caso hasta llegar hasta el fondo, mientras la película nos muestra un escenario, que por desgracia es muy común en España, donde la explotación laboral se tiene por algo normalizado.

Un ritmo bien llevado y algunas actuaciones bastante buenas (aparte de la propia Verdú, Fernando Cayo, que consigue resulta aquí verdaderamente odioso), con una historia que se va desenvolviendo bien, hasta llegar a un final más o menos previsible y un epílogo relativamente sorprendente. 

Y un argumento más para ser consciente de la suerte que tengo de trabajar donde trabajo, claro.

martes, 3 de mayo de 2016

Escenario teatral para junio

Aquí representaremos "Sucedió en la oscuridad" (pero con luces).

Poco a poco se va acercando el 26 de junio, y no lo digo por las elecciones generales sino porque es el día en que representamos nuestra versión de "La Malquerida", la cuál, por cierto, estaba previsto que fuera por la mañana, pero todo indica (a falta de confirmación completa) que será ese mismo domingo a las 20:00.

Y lo que se puede ver en la foto es cómo será el decorado que se instalará en Bilborrock, la lóbrega casa de Esteban y Raimunda, un hogar lúgubre, tosco y polvoriento que será testigo de hechos muy truculentos. Pero no voy a desvelar aquí la trama, claro. Para eso, habrá que ir a ver la obra el día del estreno.

lunes, 2 de mayo de 2016

Bosch

Titus Welliver es Harry Bosch.

Plagiándome a mí mismo diré que Bosch es una serie no muy conocida que descubrí por casualidad, atraído por la presencia del carismático Titus Welliver. Una serie policiaca que mide en Los Angeles a un agente de la ley con un turbio pasado contra un peligroso asesino en serie.

Basada en las novelas de Michael Conelly (que no conocía), Bosch es una serie emitida online por el canal de televisión de Amazon, y que fue estrenada el 13 de febrero de 2015 (aunque un año antes habían emitido el piloto, para que el público decidiera si se hacía la serie o no).

La primera temporada (de momento hay dos, aunque han anunciado que habrá una tercera) empieza con Bosch teniendo que disparar a un sospechoso, cuando cree que le va a disparar,  y la acción se traslada a un tiempo más adelante cuando está siendo juzgado por ello, siendo esa una de las tramas principales y la otra la de un peligroso asesino en serie. Esta trama tenía un algo que me recordaba a Dexter, aunque son series muy distintas y dos personajes que no tienen nada que ver. Aquí Bosch es un detective de homicidios de Los Angeles duro e íntegro, con un pasado difícil (un ex-militar y un hijo de puta, en el sentido más literal de la expresión) y en ocasiones un cierto desapego a las normas. A eso le sumamos que está separado, aunque mantiene buena relación con su ex-mujer y tiene una hija adolescente que no le llama "papá", sino que usa su nombre. Correcto, un cliché con patas, pero mola.

La serie no tiene nada especialmente original, aunque se me hacía raro ver a este actor, al que estoy habituado a ver haciendo de malo o secundario chungo, haciendo de protagonista, pero tiene un algo que me ha encantado, y sobre todo tiene capítulos muy buenos. Sobre todo en la primera temporada, con algunos finales de episodios completamente frenéticos.

Hablando de actores, tiene su gracia ver a un par de viejos conocidos de The Wire, como Lance Reedick, casi repitiendo papel y Jamie Hector, que del odioso Marlo Stansfield se va al compañero majete de Bosch.

Y sin duda, me gusta también el opening, que no lo encuentro en Youtube, pero la canción es esta:

No la catalogaría como imprescindible, pero es una buena serie.

domingo, 1 de mayo de 2016

Chupitos, baloncesto y libros (algunos, de la selva)

Sabor a muerte.

¿Sobre qué escribo hoy? Pues a lo fácil, que es domingo por la noche: resumen del fin de semana.

Empezando por el viernes, que después de una cómoda sobremesa me acerqué a la feria del libro de Barakaldo, donde mi madre tenía a bien estar en el stand firmando ejemplares de su libro "La herida de los diferentes", aunque mentiría si dijera que dicha feria fue un evento especialmente concurrido, pues la verdad es que había bastante poca gente. De ahí vuelta a Bilbao, para seguir con libros, esta vez el de la selva, película que ya comenté ayer aquí.

El sábado por la mañana nada reseñable y por la tarde reunión de junta directiva de Ábaco, a la cuál tengo a bien pertenecer. Y de ahí a Ollerías, pues tocaba fiesta con la gente del club del libro, en el evento llamado "club del txupito". Y en mi caso fue literal, pues me bebí un único chupito, pero fue demoledor, pues fue de lo que se ve en la foto: absenta de cannabis, y ese único trago fue suficiente para derribarme, a pesar de que habíamos cenado como bestias. Así, en cuanto abandonamos la fiesta y la gente se fue de bares, yo me marché para casa, que las tres tampoco eran mala hora.

Y hoy, partido de baloncesto, del que no voy a hablar mucho, pues ha tocado perder (55-77), contra el Barcelona, uno de los equipos más adinerados de Europa y con una plantilla en consonancia con su presupuesto. Sin embargo, el partido ha sido feo, y el juego del rival tampoco enamoraba. Mucha calidad en sus jugadores, pero un equipo sin alma. Ha habido algo de emoción hasta el tercer cuarto, que hemos estado a punto de remontar, pero en el último cuarto se ha muerto el partido.

Al finalizar el partido, hemos ido a ahogar nuestras penas con unas cañas a uno de los bares aledaños, y una vez arreglado el mundo, todos a nuestras respectivas casas, que mañana es lunes.