domingo, 31 de agosto de 2014

El Niño

Luis Tosar, una garantía.

Tras la exitosa Celda 211, Daniel Monzón se abona a las superproducciones y nos vuelve a presentar una película de buena calidad en la que no falta la acción, un thriller sobre el mundo del narcotráfico con prsonajes carismáticos y todo bastante creíble. "El Niño" y su colega "El compi" son dos canis de Algeciras que para sacarse unos euros se meten en el peligroso mundo de la droga, y por otra parte Tosar es el policía que trata de desarticular una importante red, por elevado que sea el precio a pagar.

La parte buena de la película es que es dinámica, trepidante, con muy buena fotografía y con personajes interesantes (incluso el propio protagonista, con todas las papeletas para ser un gilipollas mojabragas consigue no aburrir, aunque es mejor el compañero) Además cuenta con la siempre soberbia presencia de Luis Tosar, Eduard Fernández y Sergi López. Diría algo de Ian McShane, pero lo suyo es prácticamente un cameo. Y ese es tal vez el punto flaco de la película, que se echa en falta algo más de protagonismo de McShane y también de Luis Tosar, que es uno de esos actores que llena la pantalla. Y para alegrar la vista, tenemos al protagonista Jesús Castro por un bando y a la preciosa Mariam Bachir por el otro.

Resultado general: aprobado con nota.

sábado, 30 de agosto de 2014

Los mercenarios 3

Esta imagen define lo que opino de algunos personajes.

El peor error que comete la tercera parte de la trilogía, y lo que la convierte en una película fallida es que se aparta de su fórmula. Quien va a ver "Los mercenarios 3" lo que quiere es ver a las viejas glorias pegando tiros y realizando acrobacias absurdas contra un ejército de malos que vienen a peso, y no a actores semidesconocidos perpetrando un remake de misión imposible.

La película empieza bien, fiel a la fórmula, con asalto a tren en país indeterminado, tiros sin sentido, maniobras inverosímiles de helicóptero y muchas bajas. Sigue con una escena algo confusa en Somalia, pero que mola, pues Los mercenarios es un videojuego hecho película, con sus persecuciones delirando, sus tiroteos y sus tipos duros que evitan la explosión de una bomba atómica esquivando. 

Hasta ahí, de momento bien, y es cuando la cagan. Por cuestiones del argumento, Barney (Stallone) se ve obligado a reclutar un nuevo equipo, y en vez de tirar del organigrama de Planet Hollywood ochentero/noventero, se dedica a presentar a unos señores que ni sé quiénes son ni me importan, y a los que da un protagonismo que no merece. El resultado de esto es que la parte central de la película se vuelve un auténtico coñazo y para cuando empieza la película de verdad, con su batalla surrealista en alguna república ex-soviética, el interés ya se ha perdido, y ni las acrobacias de Antonio Banderas (en su papel de Nicholas Cage haciendo de Deadpool) ni las maniobras aéreas de Harrison Ford (interpretando a Glenn Close) ni las supervillanías molonas de Mel Gibson consiguen reanimar al cadáver.

¿Alguien se imagina una película porno en la que durante más de una hora no hubiera escenas de sexo? Pues extrapolando al cine de acción, eso es Los mercenarios 3, donde no hay chicha, interés ni tan siquiera sangre. Y esto es lo que pasa cuando pretendes tomarte la gamberrada demasiado en serio, que se torna aburrida.

jueves, 28 de agosto de 2014

¡No gracias!

Y de aquí sale un juegazo.

Me habían recomendado este juego como un buen juego de relleno, sencillo y con mucha estrategia. Cuando lo compré y empecé a leer las reglas, me sentí engañado y me pareció una basura, pero como no me creía que pudiera ser tan malo, lo probé. Y vi que, efectivamente, es un gran juego.

3-35

El juego se compone de 33 cartas numeradas, del 3 al 35 y de 55 moneditas, como las que se ven en la foto. No tiene más. Y la mecánica es realmente sencilla: robas una carta y eliges si quedártela o rechazarla. Si te la quedas coges la carta y si la rechazas, pones una de tus 11 monedas.

La gracia del juego consiste en que todas las cartas puntúan negativo, tanto como su valor. El 27 es un -27, el 18 un -18, etc. Así que, en principio, las cartas son todas malas, lo que no parece dar muchas razones para querer robarlas, no al menos mientras queden monedas para rechazarlas. Pero las monedas son positivas, de modo que un 30 con 5 monedas encima ya sería un -25. Mejor, pero aún insuficiente (esto va de tener el número más alto, o el negativo más bajo)

La conga de las cartas

Un elemento fundamental de este juego es que cuando un jugador tiene una o más cartas consecutivas (las cartas que tiene cada jugador, por cierto, son siempre visibles) solo resta la más baja, de forma que tener un 23 y un 24 solo es un -23, y si tienes el 27 y el 29, robar un 28 te supone la diferencia entre tener -56 y tener -27. La cosa mejora.

Eso significa que una carta alta puede interesarte, sobre todo si te sirve para cerrar una cadena. El mismo ejemplo del 27 y el 29. Además, se daría la circunstancia de que el 28 solo te sirve a ti, para los demás es mala. Y ahí es donde está la gracia del juego, que cuando llega tu turno puedes simplemente coger la carta, o especular y poner dinero encima para rechazarla y obligar a los jugadores a engordar esa carta para que cuando te llegue el turno de cogerla, tenga muchas monedas encima (no olvidemos que son puntos positivos)

Cuentas suizas

Pero ojo con abusar de esto, pues el dinero que tiene cada jugador es secreto, y puedes encontrarte con que ese 34 que solo querías tú se lo lleve otro jugador porque no tiene dinero para rechazarlo. Se jode él, te jodes tú y el resto de jugadores sonríen con malicia. También puede pasar que alguien quiera putear a otro solo con el fin de reventarle una escalera y robar la carta que quiere el otro, pero este juego tiene una moraleja: es fácil joderle la vida a alguien si estás dispuesto a pagar el precio. Ej; Yo tengo el 33 y el 35, necesito el 34. Cuando sale, otro jugador decide robarla y que yo tenga un -68 en vez de un -33. Después se da cuenta de que hacer eso le ha costado comerse un -34.

Nuevamente, volvemos a que si no tienes monedas para robar cartas, estás obligado a coger la que te toque, lo que nos lleva a la otra moraleja: es una putada ser pobre.

La incertidumbre

Hemos dicho que el dinero de cada jugador es secreto, pero no es la única incógnita que hay en la partida, pues antes de empezar se descartan 9 cartas al azar sin que nadie sepa cuáles son, de forma que solo entrarán en juego 24 de las 33 cartas, y puede pasarte que tengas ese 33, te lances a por el 35 con la esperanza de ganar un 34 (y con él las monedas del resto de los jugadores), pero que el 34 se quede en el banquillo, dejándote cara de tonto. La vida es dura.

En esencia, "¡No gracias!" es un juego bastante sencillito y ligero, con unas reglas y una estrategia muy fácil de pillar y partidas cortitas, con una gran rejugabilidad. Además, puede servir para llevar a la mesa algo tan genuinamente carpetovetónico como el "con tal de joderte a ti, no me importa joderme yo".

miércoles, 27 de agosto de 2014

Moskoetarrak

Del curso de ética periodística.

Poco menos que de proetarras nos acusaba el medio humorístico "Minutodigital" (ah, me dicen que no es humorístico. Vaya, cualquiera lo diría) en una noticia que aunque luego han adaptado a un más aséptico (aunque igualmente falso) "La Fundación Síndrome de Down deja que chavales con el Síndrome ‘trabajen’ en una txosna que recauda para presos de ETA, evidencia una brutal, ridícula y probablemente capciosa desinformación, puesto que Moskotarrak es una comparsa cuya ideología es precisamente apolítica y como bien explica un comparsero, la hucha que aparece encadenada al cañero no pertenece a la comparsa. Es un hucha que “aparece” allí todos los años (tanto en nuestra comparsa como en las del resto del recinto ferial) y que, por evitar enfrentamientos, no se retira.

Tanto esa bandera como otros símbolos de reivindicaciones políticas, de ningún signo, no tienen lugar en Moskotarrak (pese a que eso a veces suponga discusiones internas que no procede airear aquí) y cosa distinta es lo que luego cada miembro de la comparsa, a título particular y en el uso de su libertad de expresión decida portar mientras hace el turno. Pero desde luego, es una burrada la ignorancia que demuestra esa periodista. (La cual nos regala aquí otra perla del periodismo, como que Cada diputado cuesta a cada ciudadano entre 431.000 euros del País vasco y los 421.000 de cataluña (sic) ¡Eso es ser de Bilbao!

Y digo yo, que si lo que quería era un titular sensacionalista y panfletario, podría haberse dejado de medias tintas y usar un título más impactante, tipo "ETA contrata subnormales para atender en sus txoznas".

Para todo lo demás, traslado aquí las acertadas palabras del compañero:

Pertenezco a Moskotarrak, y si algo tengo claro es que somos apolíticos. Al igual que este año (y algunos anteriores) hemos cedido la barra (y la recaudación) a ésta asociación, otros años la hemos cedido a otras, como por ejemplo asociaciones de Bomberos o asociaciones deportistas.

Nos involucramos en muchas actividades de nuestra ciudad y nuestras fiestas, y organizamos muchos concursos y eventos para animación y disfrute de todo el que quiera venir. Las paredes de nuestra comparsa están abiertas a que otros anuncien los eventos que deseen. Quizás allí esta “periodista” haya podido encontrar algo a lo que sacar punta. 

Desde aquí invito a Idoia Bidaurrazaga a que pregunte por mi el año que viene de cara a enseñarle nuestra Txosna de arriba a abajo y a que, si lo desea, entre a la barra a trabajar unas horas mano a mano con la asociación a la que apoyemos el año que viene.

Un cordial saludo, Eduardo Giner.

martes, 26 de agosto de 2014

Fin de vacaciones

Vuelta a la mina.

Tras unas semanas de descanso mañana toca ya volver a la rutina de los madrugones y los expedientes. Jode, pero también me recuerda la suerte que tengo por tener un trabajo, que es además uno bueno y con buenas condiciones. Sin embargo, cuando mañana suene el despertador a las 7, es probable que no me vea tan optimista. Y lo que será peor es cuando en un par de semanas se me acabe el horario de verano. Esa será la parte dramática de la vuelta al cole. Pero de momento, apuro mis últimos momentos vacacionales.

lunes, 25 de agosto de 2014

Desmontando chiringuitos

Desmonta que desmonta.

Aunque ayer acabaron las fiestas, hoy aún había trabajo por hacer, pues lo de dejar la txozna montada hasta el año que viene no cuela y además de desmontar, hay que guardar las cosas. Así pues, ahí estábamos algunos a las 9 de la mañana (unos desde mucho antes, que las labores de desmontaje empezaron ayer por la noche) para recoger el material y llevarlo al almacén. 

Afortunadamente, y al contrario de lo que nos temíamos, hemos estado unos cuántos, con lo que al ser muchos el trabajo ha sido perfectamente llevadero y no ha costado nada. Era la primera vez que acudía al desmontaje (otros años, o estaba fuera o estaba trabajando) y es toda una experiencia lo de ver las txoznas a tan temprana hora de la mañana (y sin haber hecho gaupasa). Y aunque da una pereza horrorosa madrugar para ello, bien cierto es que si todo el mundo piensa lo mismo, para los cuatro gatos que sí vayan puede ser un curro horroroso (que era lo que me temía antes de llegar).

Tras acabar y llevar las cosas al almacén, ha sido el momento de la ronda de pintxos y ya con eso damos oficialmente clausurada la Aste Nagusia 2014.

domingo, 24 de agosto de 2014

Oscurecido fin de fiesta (literal)

Dinero que brilla en la oscuridad.

Se acabó la Aste Nagusia, que para las pocas ganas que le tenía no ha estado mal. Y acabó, como suele ser habitual, con el turno de barra del sábado tarde, siendo el de ayer uno de los más estresantes que recuerdo. No porque hubiera demasiada gente, que este año ha sido bastante pobre en ese aspecto la verdadl venía más que el lunes pero éramos suficientes para dar un buen y pronto servicio. El problema fue cuando a las 22:40 empezó a fallar el cuadro eléctrico. Dejó de funcionar la música, se fueron algunos focos, algunos caños no refrigeraban, las cámaras empezaban a fallar...hasta que nos quedamos sin luz durante casi media hora, buscando a todo correr soluciones. Además, no solo fallaba la parte eléctrcia sino que lo que no dependía de la luz también tenía a bien fallar, con gracietas de la ley de Murphy como todos los caños de cerveza agotándose a la vez... un show.

Afortunadamente, tras media hora eterna sin luz ni música, todo volvió a la normalidad y pudimos seguir el turno sin mayores complicaciones.

Curiosamente, el rato que estuvimos sin corriente, y en contra de lo que se podría pensar, fue cuando más dinero entró en caja. Debe de ser que sin música la gente se dio cuenta de que tenían que hablar entre sí y prefirieron emborracharse a oscuras.

viernes, 22 de agosto de 2014

Circo del sol: Dralion (y kdd basketcestera)

Con unaespectadora aleatoria

Espectacular. ¿Qué otra cosa se puede decir del circo del sol? Algo fascinante y que merece la pena ver, que ayer disfruté en Miribilla. No obstante, estaba algo por debajo del nivel del anterior espectáculo, Kooza. Además, los artistas estaban un poco fallones, por suerte en los números menos peligrosos, y patinaron un par de veces. Pero el conjunto, aun siendo inferior al otro, sigue siendo excepcional, destacando el número de las camas elásticas, la contorsionista china y el número de la bailarina que se descolgaba con una cortina azul, con maniobras realmente peligrosas. 

En el apartado negativo, en mi opinión un excesivo protagonismo de los payasos.

El feroz Izotz.

Mas no fue el circo lo único relevante de ayer. Hubo también barbacoa en Amorebieta, con la gente del basket, en casa de Asier y Susana, que tuvieron a bien enseñarnos su choza y a su adorable y peluchoso perro Izotz. Mucha comida y muy a gusto, con ganas de probar la piscina, que no pudo ser, ya que al tener el circo hube de abandonar la sobremesa antes de lo que me hubiera gustado.

jueves, 21 de agosto de 2014

Guardianes de la Galaxia

Diversión en estado puro.

Película palómitera y de aventuras donde las haya, "Guardianes de la Galaxia" es diversión pura de principio a fin, con humor y acción a raudales, repleta de personajes entrañables. Un grupo de descastados que tiene que salvar el mundo es el planteamiento de esta adaptación del cómic, donde los protagonistas alcanzan niveles épicos de molonidad (y me da igual que la palabra no exista). En parte, y sobre todo el trailer, me evoca una versión gamberra y desenfadada de las películas modernas de Star Trek (¡si hasta sale Uhura!)

Destaco al dueto Rocket-Groot, que son lo mejor de la película, pero es que Starlord no se queda atrás (su primera escena ya es una declaración de intenciones), Drax tiene momentos impagables e incluso Gamora tiene sus momentos de gloria.

Una historia épica, unos personajes geniales, acción y risa, junto con una música que, la propia película nos lo dice, es genial. ¿Hay alguna duda de que es la película del verano?

Ahora, a esperar con ansia la segunda parte.

miércoles, 20 de agosto de 2014

Pizzas y Castro

Party hard!

Huyendo un poco de las fiestas de Bilbao ayer opté por cambiar de aires y acercarme a Castro Urdiales, lugar que pese a tener playa no usé ayer para bañarme, pues el tiempo no acompañaba, siendo la visita rápida. Básicamente pasar la tarde, hacer noche allí y volver hoy después de comer.

Y precisamente lo de comer bastante bien, tanto la cena de ayer, una rica pizza en una pizzería del puerto, de aspecto infame pero delicioso sabor y hoy la comida en todo un hallazgo, el restaurante italiano Di Stefano (zona Ostende, para quien conozca Castro), con todo riquísimo y de gran calidad, desde los panecillos del principio hasta la fabulosa tarta de queso mascarpone. Muy a gusto, la verdad.

Por la noche, como puede deducirse, una orgía de alcohol y baile.