Los tres caballeros.
Ha sido un largo fin de semana de cuatro días, ya que a última hora decidí cogerme libre el viernes. Pero todo llega a su fin y ya es domingo, con lo que toca reseñar.
Del miércoles lo más destacado, que era el partido contra Petkim ya lo reseñé aquí, de modo que nos vamos al sábado. Gimnasio y Witcher 3 por la mañana y por la tarde al espacio cultural Karmela de Santutxu, donde me habían invitado a unas charlas sobre masculinidad tóxica, gestión de conflictos y un poco lo que surgiera. Era una buena ocasión para ver a gente a la que me apetecía ver y de paso conocer gente nueva.
El viernes por la mañana se lo llevan la compra en el supermercado y el Witcher 3 y por la tarde consigo, por fin, quedar con el amigo Aitor, que entre pitos y flautas no nos habíamos visto en 4 años. Luego se nos junta un Rubén y nos vamos al cine a ver Torrente, al más puro estilo revival. Tras la peli Aitor nos abandona y nos vamos a tomar una al Q&O, con unos amigos de Rubén. Voy, me tomo un cubata, estoy un rato y marcho.
No me quería acostar muy tarde, ya que el sábado por la mañana teníamos en la lonja la II jornada del juego desconocido, en la que cada uno montaba una partida a un juego de la asociación que nunca hubiera probado. Yo organizo una de Creature Conforts, con la sensación de que tiene unas ideas que sobre el papel funcionan muy bien pero en juego son farragosas. El juego preciosísimo, eso sí. Aprovechamos el día, para además de jugar para comer pizza, y entre pitos y flautas estuvimos hasta las 21:00, hora de ir al cine, donde tocó Amarga Navidad.
Hoy domingo ha sido día de familia, ya que venía la sección de Bergara a conocer a la recién nacida hija de mi primo. Poteo previo, comida en el Kasko y ya tras la sobremesa me he ido de nuevo a la lonja, para jugar (y ganar) al Expediciones.
Y ya está, creo que no me dejo nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario