viernes, 12 de septiembre de 2008

El ascensor comestible

¡Y el aliento de mi gato huele a comida para gatos!

Entraba yo ayer a trabajar, cuando al subir en el ascensor noté que un delicioso olor envolvía el ambiente, como a pan recién hecho, o algo. Pensé que alguien habría comprado pan y se habría quedado en el ascensor, pero hoy al volver a cogerlo, olía incluso mejor que ayer, olía como a pizza recién hecha o algo (¡yum!) y ya era algo más raro, pero me han dado la explicación a esto.

Por lo visto, el sistema de ventilación del ascensor está de alguna forma conectado con el de la panadería del supermercado de abajo, y de ahí que tengamos ese olor tan sugerente, sobre todo a determinadas horas, porque salir a las 13:30 de aguantar gente en el mostrador y notar ese olorcillo... Vamos, que casi dan ganas de liarse a mordiscos con el apoyamanos.

Hay que dar gracias a que es la panadería, y no la pescadería con lo que conecta el ascensor, ya que me da que en tal caso, iba a coger el ascensor, quien yo te cuente.

Pues ale, una entrada tan irrelevante como improductiva, pero es que huele taaaaaaaan bien... mejor que un ambientador de limón, oiga.

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