jueves, 16 de diciembre de 2010

Eusko-rol

Ahí va la hostia, un txipirón!

¿Quién dijo que la cultura no servia para jugar a rol? Probablemente nadie. Pero lo que tampoco es muy frecuente es poder meter los idiomas en las partidas de rol. No las situaciones en las que los personajes hablen distintos idiomas, sino en las que los jugadores lo hagan, en función del idioma que estén hablando los personajes.

Esto suele hacerse en series y películas, donde si los personajes empiezan a hablar en un idioma que no es el común, los actores también lo hacen y salen los subtítulos, pues salvo que coincida que saltan a un idioma que conoce el espectador (pasa si veo algo en inglés y dicen cosas en español) no se entiende y hace falta.

En los juegos de rol tenemos el problema de que lo de los subtítulos es difícil, y que no todo el mundo conoce todos los idiomas posibles. Pero la ventaja de ser bilingüe (trilingüe si calificamos mi inglés con generosidad) es que se puede recurrir a ciertas técnicas narrativas.

Esto es mucho más efectivo si como en la campaña que dirijo (Las máscaras de Nyarlathotep) coincide que además de mí solo uno de los jugadores sabe euskera, y coincide además que su personaje es el único que habla ciertos idiomas.

Sucedió pues en Egipto, donde debían ir a un villorrio donde nadie sabía inglés, solo árabe. Pasó en Kenia, en las zonas donde había que hablar swahili y pasa ahora que están en china. El euskera pasa a ser árabe, swahili o chino según lo requiera la situación, y se logra el efecto de que el jugador se quede, igual que el personaje que interpreta, asistiendo a una conversación en la que en el mejor de los casos solo pilla palabras sueltas.

La verdad es que esto es difícil, pues tienen que darse las circunstancias adecuadas. Que master y jugador compartan idioma que otros no sepan, y que con los personajes pase lo mismo. Pero si se consigue poner en práctica, la cosa queda bastante chula.
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