viernes, 3 de diciembre de 2010

Con stylus

Wanted

Mi móvil es un bonito Nokia 5800 de pantalla táctil que adquirí en enero, y que usa para interactuar con la pantalla un palito (stylus) como el que se ve en la foto, sin el cual suele ser algo incómodo hacer nada. Sobre todo cuando mis dedos morcillosos tratan de apretar las diminutas letras para escribir mensajes.

Resulta que hace cosa de un mes, en Halloween, después de muchas tentativas frustradas se me acabó perdiendo el palito, y tras estar un mes sin repuesto, aunque me había acstumbrado a ello decidí tomar cartas en el asunto y comprar otro.

En la tienda de Vodafone no vendían, así que me fijé en una tienda de tecnocosas regentada por chinos, y allí sí tenian, aunque por un precio un poco abusivo. 5 eurazos del ala. Pero bueno, eso que ganaba en comodidad.

Mas lo bueno, si breve, dura la mitad. Y el miércoles, día 1 (justo un mes después de la pérdida del anterior) saco el móvil del bolsillo y veo que Stylus II "el efímero" ha tenido a bien emular a su antecesor y alejarse desgarradoramente de mi vida.

La necesidad de un stylus y la cabezonería de "por mis cojones que yo no me quedo sin batuta telefonil" han derrotado a mi sentido del ridículo y hoy he ido a la misma tienda, donde me ha atendido una persona diferente. Desventajas; se ha tirado un rato largo buscando palitos, en la misma bolsa una y otra vez. Ventajas; me ha cobrado 3 en vez de 5.

Ignoro si se ha confundido hoy o si me timaron el lunes, pero en todo caso 3 euros era un precio más que razonable por ese palitroque, y tampoco me iba a poner a discutir. No sea que me dieran la razón.

Moraleja: en previsión de que Stylus III pudiera ser también víctima del síndrome del día 1, en Nochevieja mejor me lo dejo en casa.
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