viernes, 20 de enero de 2012

Megaupload KO

Te recordaremos.

¿Se imagina alguien que mañana el FBI encarcelara a los gerentes de Levi Strauss porque hay quien lleva cosas ilegales en los bolsillos? ¿O que cierren el servicio postal porque hay quien lo usa para actividades ilegales? ¿O, mejor aún, que la DGT clausurara la red nacional de carreteras porque algunos se saltan las normas?

Esto no es muy diferente al cierre de Megaupload (y por ende Megavideo), uno de los más importantes gestores de almacenamiento de contenido, y que es ya desde hoy historia. Otra muesca más en la mal encauzada lucha de los poderosos contra la mal llamada "piratería".

Que sí, que no somos ciegos. Que está claro que hay mucho cutre que adora la política del todogratis, y que si puede ahorrarse un céntimo, lo va a hacer. Que es cierto que el cine ha sido uno de los grandes castigados, y que ahora va muchísima gente al cine, lo que hace que hayan subido los precios (y no al revés, seamos serios). Y en efecto es cierto que Megavideo era una gran herramienta para ellos, para la gente que nunca se plantearía comprarse algo, pero que no renuncia ajugar el último videojuego o ver una película el día del entreno.

Pero como siempre, moscas a cañonazos y justos por pecadores. ¿Qué culpoa tengo yo de eso?

Porque sí, naturalmente que yo me bajo series, y lo seguiré haciendo. He bajado películas (nunca en cartel), y las seguiré bajando. Pero conmigo no han perdido ni un duro, pues sigo yendo al cine tanto como antes, compro videojuegos (desde que tengo Steam no he vuelto a copiar un juego de PC, y todos mis juegos de Xbox son originales), y en cuanto a series, pues no solo no han perdido dinero, sino que la "piratería" en mi caso les ha hecho ganar dinero. Compré después de ver The Wire, Galactica y Perdidos. Me planteo comprar otras series cuando acaben, y todas tienen algo en común: las descubrí gracias a Internet gratuito, y muchas de ellas las he venido siguiendo gracias a Megavideo. Así que mi conciencia la tengo bien tranquilita.

La verdad es que toca bastante los cojones el empeño de determinados sectores por hacer del mundo un lugar un sitio un poco peor. Pero a todos esos anormales trajeados que se frotan las manos haciendo su particular cuento de la lechera, solo les diré una palabra: Napster.

¿Recuerdan cuando cerraron Napster, que la gente dejó de bajarse música de Internet y se disparó la venta de discos?

Pues yo tampoco.
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