domingo, 8 de enero de 2012

We are the world, we are the weekend

Oh, sole mio!

Está bien lo de que el primer fin de semana del año sea uno de tres días, porque así hay más cosas que contar. El jueves unas partidas de 7 Wonders, un divertido juego de mesa y poco mas. Luego una vueltilla y a casa. Importante dormir, que había sueño acumulado.

Viernes, día de Reyes, me levanté casi a la hora de comer, y por la tarde-noche una de lonja con juegos. War of Honor (juego de mesa de la Leyenda de los 5 anillos) por la tarde, Arkham Horror por la noche. Divertido.

El sábado, unas compras por la mañana, reunión para hacer personajes de DC por la tarde, y por la noche fiesta de despedida de Darius, que se vuelve a Japón, donde permanecerá más o menos otro año.

Junto al emisario de Bilbao en Japón.

La fiesta comenzó en su casa, con alcohol, pizzas y risas, y luego la prolongamos en el karaoke Quando, del que nos fuimos, aunque volvimos en busca de unos anilos que no estaban ahí sino en casaDarius. Paseíllo gratuito, para hacer sueño. Aunque a esas horas, las 6 de la madrugada, no es que sea muy necesario.

Y lo de acostarse tan tarde es una puñeta si al día siguiente te levantas pronto para ver el baloncesto. Encima mal, porque el Bilbao Basket perdió en una prórroga a la que se llegó de carambola. Bueno, son cosas que pasan.

Por la tarde otro evento. Nuevo minimusical, esta vez "We are the world", donde me caracterizo, como a lo mejor podría verse en la foto, de Luciano Pavarotti. El resultado algo desastroso, pero tremendamente divertido.

Y eso, que no es poco, es cuanto ha dado de sí el primer fin de semana íntegramente transcurrido en 2012.
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