viernes, 14 de noviembre de 2014

Nuestro nightmare team

Gerente, patrocinador y jugador franquicia. Esta foto lo tiene todo.

En todo equipo de baloncesto hay jugadores mejores y jugadores peores. Unos pasan a la leyenda por sus grandes actuaciones y son recordados con cariño y añoranza por el imaginario colectivo de la afición. Otros, en cambio, son recordados por lo contrario: por ser muy malos, decepcionantes, haber laido alguna, o todas a la vez. Está claro que en este tipo de clasificaciones pesa mucho lo subjetivo (los valoro por lo que yo he visto) y que hay que tener en cuenta el momento histórico del club en el que jugó cada uno. Pero por A o por B, y aunque seguramente haya habido jugadores peores que estos, especialmente temporeros, o gente que venía a ayudar en los entrenamientos, estos son los jugadores que no echo de menos en mi equipo:

Roberto Núñez: Si no me falla la memoria fue el primer fichaje para la nueva época de ACB. Un base al que por venir del Real Madrid se le presuponía una cierta calidad. Me suena que no hizo absolutamente nada y por suerte fue cortado para traer a Ciorciari, jugador que sin ser una maravilla parece ser que fue lo que hacía falta al equipo en ese momento. ¡Y que nos permitió disfrutar de un mate en la Casilla!

Ivan Koljevic: Aquí sé que puede haber más conflicto, y la verdad es que estaba entre el pequeño terremoto montenegrino y el poco anotador Javi Rodríguez (al que podría dejar de 3º base) Pero la verdad es que pocos jugadores han conseguido desesperarme como Kolja, jugador que tenía una velocidad endiablada y un buen tiro, pero un criterio bastante escaso, y la capacidad de perder balones ridículos. Era capaz de lo mejor, pero sobre todo de lo peor. Estaba llamado a ser la estrella... y se estrelló.

Milan Majstorovic: El amigo Maxtor, otro integrante de la terna que componía con Koljevic y Banic. Un pívot blando, infructuosamente convertido en alero. En Alemania no le fue tan mal, pero lo que es en Bilbao... poco.

Pedja Savovic: Otra figura controvertida. Savo I, el deseado. Llegó como estrella extracomunitaria, que tardó en vestirse de corto por culpa de una lesión. Saltó a la fama por la forma en la que consiguió convertirse en cupo y se convirtió en uno de los jugadores más populares de la plantilla y acabó dando el salto a la presidencia. En lo deportivo fue capaz en la primera temporada de eludir el fantasma del cese jornada tras jornada, e incluso nos regaló aquel primer cuarto de ensueño contra el Granada, mate incluido. Pero dejémoslo en que ha habido jugadores mejores en su puesto.

Asier Zengotitabengoa: Su mayor hito fue mantener durante unos cuántos partidos una eficacia del 100% en triples. Hasta que tiró el segundo.

Fran Pilepic: Aunque me siento culpable por incluirlo aquí, si nos ceñimos a la cuestión meramente deportiva, lo cierto es que el croata no funcionó, más allá de un par de partidos puntuales. La falta de sangre sobre la pista (que no sé hasta qué punto era un tema de actitud, o simplemente consecuencia de lo jodidas que estaban las cosas en el club) hacía que me desesperara cada vez que no la metía ni en un barreño.

Cesc Cabeza: Un junior de oro con Pau, Navarro, Felipe, Gabriel y esta gente que acabó toda la temporada ACB con... 1 punto total. A su llegada habló de sus características como jugador... ¡y el tío era capaz de hacer de todo! Según sus propias palabras, claro.

Pedro Fernández: Otra de nuestras perlas de primer año. En circunstancias parecidas a las de Savo, tardó en empezar la liga por culpa de una lesión. Pero visto lo que aportó, casi que habría dado lo mismo. Blando, blando.

Andrea Camata: Algo nos une a este jugador y a mí, y es que cuando la gente nos ve vestidos de corto se pregunta cómo un tío tan grande puede ser tan malo jugando al baloncesto. Pasó sin pena ni gloria.

José Ángel Antelo: Me gustaba mucho este jugador de su etapa del CAI, y me conquistó en unos fabulosos playoff contra el Murcia. Pero su estancia en Bilbao fue un completo despropósito, con unos probables problemas de actitud y esa forma tan peculiar de tirar los tiros libres. Otro caso de talento desaprovechado.

Rodney White: No creo que haya mucho debate aquí. La indiscutible estrella del equipo, un gangsta malote que venía con la vitola de haber obtenido un 7 en el draft, y el mérito de no haber necesitado más de 3 partidos para ser una leyenda en Bilbao. Aquel partido ante el Real Madrid fue la prueba de que a Rodney White le gustaba el BEC menos que a mí.

Milovan Raković: Probablemente el jugador de esta lista que mejor rendimiento haya tenido (lo cual no es mucho decir), pero una de mis fobias personales, ya que cada vez que salía a la pista me desesperaba, con su alergia a tirar a canasta. Y ya se coronó el día de su lamentable atropello a Matt Walsh.

Bonus track

Rafa Pueyo: Al bueno de Rafa le tocó bailar con la más fea, en una temporada en la que los problemas económicos tambalearon seriamente al club, y no todo lo malo que pasó es culpa suya. Pero sí es verdad que entrenar al equipo le vino grande y no pudo estar a la altura de los antecesores.
Publicar un comentario