Empapado en Crac... ovia.
Ayer amanecí en Polonia, pero la verdad es que el día dio poco como para una entrada completa. Cuando me desperté estaba arreciando, un tormentón terrible, de los de no querer salir de la cama. Pero el apartamento tenía que dejarlo a las 11 y el vuelo no era hasta las 16:10, de modo que me armé de valor y mochila en ristre, tiré a andar un poco. Ya me secaría luego.
Acabé en la catedral (era el plan inicial), y lo bueno del mal tiempo es que no tuve que hacer nada de cola. Entré, admiré su interior y subí hasta la campana de Segismundo, por unas escaleras ya de por sí angostas, que me obligaban a quitarme la mochila para pasar por sus exiguos recovecos.
De ahí ya me fui al centro comercial. A comer y a ver si encontraba una camiseta de mi talla, que llevaba una sudada terrible. Cogí el tren para el aeropuerto, esperé al avión y a las 19 ya estaba en Bilbao. Ducha, cambio de ropa y paseo con visita a hamburguesería. Se agradecía poder socializar un poco.
Hoy domingo poco que destacar, pero ya por completismo indicaré que por la mañana quería ir al gimnasio pero la ola de calor me ha hecho cambiar de opinión, así que me he quedado ejercitándome con las mancuernas. Después de comer un poco de videojuegos y por la tarde una partida a la Guerra del Anillo.
Cerramos con una de cine y la decepcionante Toy Story 5, de la que habñaré mañana.
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