lunes, 29 de junio de 2026

Obsession

Son las cinco en la mañana y no he dormido nada...

Un tropo clásico de la ficción es el del deseo que sale mal. Es el caso de Bear, un chaval que bebe los vientos por la adorable Nikki, que ni sabe que Bear existe. Este, en una tienda de objetos raros, encuentra unas ramitas que conceden deseos y pide que Nikki se enamore lócamente de él.

Deseo concedido. Pero de la peor de las maneras, ya que todo empieza como algo casi idílico y Bear puede tener una relación romántica perfecta con la chica de sus sueños, hasta que se le empiezan a ver las patitas y ese "locamente" se hace literal. Ella se obesiona con él hasta niveles enfermizos, con una relación que se convierte básicamente en abusiva. Hasta límites muy turbios.

La película funciona bastante bien, y tiene alguna escena que es escalofriante, pero sí tengo que ponerle una pega, aunque no sé si es cosa de la película o de la sala de cine en la que la vi, y es que es excesiva e innecesariamente oscura. No miento si digo que a veces costaba ver nada, y lejos de generar atmósfera se hacía molesto. Pero como no sé si esto es en puridad cosa de la película, no se lo puedo achacar con firmeza.

Por lo demás, bien, y buen trabajo de Inde Navarette, que sabe enamorar y sabe dar miedo.

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