miércoles, 30 de septiembre de 2020

DEP Quino

No te olvidaremos, maestro.

Hoy el mundo es un lugar peor, pues ha fallecido Joaquín Salvador Lavado Tejón, más conocido por su nombre artístico Quino, un ilustrador y filósofo argentino, un genio que nos hizo reír y nos hizo pensar, muchas veces a la vez.

Quino y su creación más famosa, Mafalda, fueron uno de los iconos de mi infancia. Creo recordar que salían las tiras diariamente en el periódico, y las devoraba con fruición, igual que recuerdo con mucho cariño unos recopilatorios que había de mis padres, en la casa de Txurdinaga. 

Se va Quino, pero nos quedan sus genialidades, sus mordaces críticas a las injusticias sociales, muchas de las cuales siguen plenamente vigentes a día de hoy, y nos queda para la eternidad la pandilla de Mafalda, Felipe, Susanita, Manolo, Guille...

Un día triste, y como tal, creo que el mejor homenaje es dedicarle una sonrisa, pues hacernos sonreír es algo por lo que siempre trabajó.

Esta tira me hizo reír mucho de niño.

martes, 29 de septiembre de 2020

Black Beach

Raúl Arévalo en el cartel me vendió la película.

Carlos es un ejecutivo que trabaja para una multinacional petrolífera y es enviado al país africano en el que años atrás trabajó como cooperante para resolver el secuestro de un ingeniero americano por parte de un terrorista que resulta ser su viejo amigo. El propósito de todo esto es blanquear la opinión pública sobre el presidente de ese país, para poder ganar miles de millones con su petróleo.  Pero Carlos se irá dando cuenta de que hay poco de democrático en ese país, que detrás de todo hay una trama mucho más compleja de lo que parecía a simple vista y también descubrirá las sorpresas que le depara la siniestra prisión de Black Beach que da título a la cinta.

El resultado es un thriller muy a la americana, con escenas de acción verdaderamente trepidante (hay una persecución que me tuvo casi pegando brincos en la butaca) y una fotografía muy espectacular, con esos paisajes tanto urbanos como salvajes que nos trasladan muy bien a la África negra. La historia tampoco está mal, pero se le puede achacar que a ratos le falta un poco de alma y el ritmo va a trompicones, sin que nos quede muy claro qué nos quiere contar, y sin terminar de decantarse entre un final más de Hollywood o una bofetada que nos enseñe cómo se mueve el mundo en realidad. Personalmente creo que habría funcionado un poco mejor quitando el epílogo, o contándolo de otra manera. Pero en general bastante bien, y una película que perfectamente podríamos haberla visto protagonizada por Mark Wahlberg o Matt Damon. 

lunes, 28 de septiembre de 2020

Far Cry 3: Blood Dragon

Recién escapada del videoclub.

Jugado el Farcry 3, el siguiente paso lógico en el camino era probar su DLC, Blood Dragon, una historia completamente independiente del juego principal, que nos transporta a un "futuro" cyberpunk (entrecomillo la palabra porque se ambienta en 2007, fecha que ya se había pasado hasta cuando salió el juego) con un humor bastante gamberro y una estética completamente ochentera, muy en la línea de la divertidísima Kung Fury. Música de sintetizador, luces de neón... todas esas mierdas. Y guiños bastante obvios a iconos como Terminator, Robocop o He-man. Y Soldado Universal, por supuesto.

El argumento no es ningún alarde de originalidad, y tampoco lo necesita, pues esto va de ser el cibersoldado más duro de todos, que mata a los malos y se lleva a la chica, en una isla repleta de crueles mercenarios, animales mutantes y dragones (de los que escupen fuego y eso). La historia principal es muy cortita, apenas 7 misiones, y no es demasiado exigente llevar a cabo todas las misiones secundarias (en las que el protagonista del juego rompe la cuarta pared cada vez que se queja de lo absurdo de tener que ir por la isla recuperando teles viejas y demás mierdas). Pero si ya en el Farcry 3 teníamos el aliciente de poder tomar una base soltando un tigre dentro, aquí podemos hacer lo propio, pero con un dragón.

No deja de ser un pasarratos (el 100% lo saqué en unas 8 horas), y la estética es a veces un poco mareante, con tanta oscuridad. Pero como entretenimiento cumple.

domingo, 27 de septiembre de 2020

Finde con lluvia y estrellas

De la partida del sábado.

No confundir con lluvia de estrellas. Otra vez domingo, toca reseñar el fin de semana, con un viernes de celebraciones, el de un amigo que por fin se sacó el C1 de euskera, lo que para su futuro profesional es un gran empujón. Tarde de terraceo, cena ligera y a casa, que el sábado tocaba madrugar para vigilar el examen.

Terminado el examen, a casa, donde echo una siesta, recojo los bártulos roleros y me voy a la lonja, pues empezaba a dirigir (por segunda vez), la fabulosa campaña Estrellas Anónimas, con una sesión que nos tuvo más o menos de 18:30 hasta las 0:30, con una pausa no demasiado larga para cenar. No sé qué tiene esta partida, que no se me hace nada cansado dirigirla. Obviamente no ha terminado, les queda un largo trecho para resolver el caso, pero yo disfruté mucho.

Hoy domingo, mañana de pintxopote (¡con rabas!) y por la tarde un paseo por el puerto de Santurtzi, que llevaba sin ir desde que era niño. Volvemos dando un paseo por el ídem de la ría, hacemos una parada estratégica en Portugalete para merendar churros y ya en Sestao cogemos de nuevo el tren para Bilbao. Ha sido un domingo, sin duda, muy andarín. 

sábado, 26 de septiembre de 2020

Segundo examen: economistas

Cosas que se encuentra uno por los pasillos.
 
Otro sábado de madrugar con motivo de un examen, pero con la tranquilidad de no tener que hacerlo. Si el otro día fue de técnico medioambiental hoy era el turno de economistas, con un planteamiento (para mí) prácticamente idéntico, incluso vigiliaba la misma aula.

La diferencia gorda, que este empezaba a las 11:00 (lo que no me ha librado de estar ahí desde las 8:00) y terminaba a las 14:00, aunque ha terminado empezando más tarde, a las 14:17, con el consiguiente retraso en la hora de cierre.

Pero ya está, ya me lo he quitado y el Jokin del futuro me lo agradecerá cuando cobre estos dos sábados en los que me ha tocado, aunque fuera voluntariamente, trabajar. 

jueves, 24 de septiembre de 2020

Farcry 3

Vaas Montenegro, el malo de la película.

A pesar de lo que podría sugerir el 3 del título, Farcry 3 no es una secuela, sino que, como pasa con otras sagas de videojuego, como GTA o Final Fantasy, cada entrega es independiente de las demás y cuenta con una historia distinta pero elementos en común. En el caso de la saga Farcry parece ser el de mundo abierto en terreno más o menos paradisiaco y lleno de gente peligrosa, con una historia principal pero mucha misión secundaria y mil mierditas que recopilar. 

En este caso, el juego nos pone en la piel de Jason Brody, un turista americano que va a parar a una isla del Pacífico, tomada por piratas y tanto él como sus amigos son capturados por el malvado y peligroso Vaas. Jason consigue escapar, pero tiene que liberar a sus amigos, algo que conseguirá con la ayuda de los habitantes de la isla y la energía mística de los Tatau, con tatuajes que irán apareciendo en su brazo a medida que gane experiencia y habilidades nuevas.

Como suele pasar en este tipo de juegos, la gracia está en perderse por la isla y hacer misiones secundarias, entre las que destaco la toma de bases enemigas, donde puedes optar por tácticas tan variopintas como colarte silenciosamente para pasarlos a todos a cuchillo, liarla como francotirador, entrar a lo loco con un lanzallamas o, mi favorita, liberar un oso o un tigre para que haga el trabajo sucio por nosotros. De misiones secundarias también me gustaron las de ir desbloqueando torres de control, que sirve para abrir el mapa y eran puzzles que recordaban mucho a algunas tumbas de los Assassin´s Creed. 

Contento con el resultado, diría que Farcry es un juego al que no le han sentado mal los años y que además es relativamente corto, aunque es verdad que si nos ponemos a buscar todas y cada una de las reliquias, cartas y demás, podremos alargarlo bastante. Una vez terminada la historia principal y hechas las misiones secundarias, la búsqueda de objetitos deja de ser un juego de matar para convertirse simplemente en uno de exploración. Aunque para cuando lleguemos a ese punto, habremos dejado un buen reguero de cadáveres en la isla. 

miércoles, 23 de septiembre de 2020

Triste y sola se queda Miribilla

Una imagen que tardará en repetirse.

Hoy, a las 21:45, el Bilbao Basket jugará su primer partido como local contra el Tenerife, pero yo no estaré ahí para verlo. El motivo, bastante obvio, que por culpa del coronabicho los partidos hay que jugarlos a puerta cerrada, y vaya usted a saber cuándo podré volver a ver a mi equipo, que llevo sin ver en directo desde que jugara su último partido oficial en Miribilla aquel ya lejano 8 de marzo.

Con este son tres los partidos inaugurales que me pierdo, aunque el Bilbao Basket-Granada de la 2009-10 fue por voluntad propia, ya que no me daba la gana de ir al BEC, y tampoco vi el Bilbao Basket-Valencia de la 2010-11, pues ese año directamente ni me aboné. Por cierto, ambos partidos se saldaron con victoria local, espero que hoy la historia se repita.

martes, 22 de septiembre de 2020

The Office

Empleados de Dunder&Mifflin

Tras 9 temporadas por fin he terminado de ver una de las sitcoms más laureadas, y debo decir que estoy de acuerdo con las críticas positivas. The Office es una serie muy graciosa, llena de personajes tronchantes y entrañables, y que además supo sobreponerse muy bien a la marcha de su protagonista absoluto y estrella del show, el insufrible pero genial Michael Scott. Supo reinvertarse para no perder un ápice de frescura, llegando así a la última temporada con la energía suficiente para ofrecernos un final a la altura de una gran serie y sobre todo muy emotivo.

Remake americano de la serie británica de mismo nombre, el leit motiv de The Office, como puede uno imaginarse, es el día a día en una oficina, concretamente la rama regional en Scranton, Pennsylvannia, de Dunder Mifflin, una empresa dedicada a la fabricación y venta de papel. Y en esa oficina, cada cuál está peor de lo suyo, empezando por el jefe, que siempre quiere ser el centro de atención y posee el don de hacer siempre el comentario más ofensivo posible y provocar las situaciones más delirantes.

La serie, igual que su hija espiritual, la también maravillosa Parks&Recreation, utiliza el formato de falso documental, pues se supone que los personajes están siendo grabados, y lo saben, para grabar un documental, lo que en determinados momentos da pie a rupturas muy graciosas de la cuarta pared.

Es una serie larga, y me ha llevado algo más de dos años verla (muchos parones por medio), pero sin duda merece la pena, y se apropiará de un huequito en mi corazón.

Y no podía faltar el homenaje southparkero.

Kelly, Ryan, Creed, Toby, Óscar, Meredith, Erin.
Kevin, Darryll, Stanley, Phyllis, Andy.
Angela, Dwight, Michael, Jim, Pam.

lunes, 21 de septiembre de 2020

Pandemic Legacy: comienza la segunda temporada

¿Qué sorpresas nos deparará?

Aprovechando la dinámica de conseguir quedar con una cierta regularidad, tan pronto terminamos la primera temporada de Pandemic Legacy (el jueves) nos aprestamos a ir a por la segunda (el viernes) y hoy hemos tenido a bien estrenarla.

Hoy podría decirse que ha sido una sesión cero en toda regla, pues entre abrir la caja, leer las reglas y jugar el escenario de prueba que propone el juego para pillar las reglas, no nos ha dado tiempo a empezar lo que es la campaña, pero sí a irnos haciendo una idea de lo que será. 

Para empezar, hay que cambiar el chip, pues aunque se parece bastante y tiene mecánicas comunes, esto ya no es el Pandemic, lo que lejos de ser malo, es un soplo de aire fresco que nos va a obligar a cambiar el chip y replantearnos algunas estrategias que ya teníamos automatizadas.

También cambia la ambientación, y en vez de jugar una carrera contrarreloj contra unas enfermedades en un escenario contemporáneo, aquí nos plantea un mundo en el que el colapso de la civilización ya se ha producido y hay que sobrevivir, recordando a obras como  Mad Max, Fallout, Waterworld y, naturalmente, 2084.

Aún es pronto para sacar conclusiones, pero parece que va a ser una campaña amena y desafiante, que ya la partida de prueba se molesta en enseñar las uñas. Y están muy afiladas.

domingo, 20 de septiembre de 2020

Fin de semana raro por el examen

Probando el juego de moda.

No es habitual que me toque trabajar un sábado, pero esto ya lo conté ayer, era porque tenía que vigilar un examen. Obviamente esto ha condicionado el resto del fin de semana, pero lo narraré igualmente desde el viernes.

Comí bastante pronto y creo que aproveché para ir al gimnasio. Luego me pasé por la lonja para reclutar gente para tomar algo y terminé la noche cenando en el Ippindo, aunque me recogí pronto, que el sábado había que madrugar bastante.

Ayer lo dicho: madrugón y examen. Al salir me encontré con el amigo Joseba, que se había presentado y aprovechamos para comer y ponernos al día. Luego una poderosa siesta, pruebo el Among Us y voy un rato a lonja por la noche, probando el Merienda Jurásica y ganando luego una partida de Seven Wonders. Pero estaba tan cansado que a las 23:30 ya estaba en casa. 

Tras una noche de no conseguir dormir del todo bien, dedico la mañana a vegetar y antes de comer me voy a sudar al gimnasio. Luego me tiro toda la tarde jugando al Farcry 3 y cierro la tarde repitiendo el plan de viernes de ir a la lonja a reclutar gente con la que tomar una caña. Pero esta vez sin cena.