miércoles, 31 de agosto de 2022

DC Liga de supermascotas

 Superhéroes cuadrúpedos.

Puedo empezar a definir esta película como una agradable sorpresa, pues esperaba muy poco de ella y sin embargo consigue funcionar de manera eficaz, contar una historia que es a la vez divertida y emotiva y se convierte por derecho propio en una de las mejores adaptaciones de DC al cine.

Centrada en Krypto, el perro de Superman, la historia comienza cuando algo ocurre que saca de escena al superhéroe más conocido de todos los tiempos, y de paso a sus compañeros de la Liga de la Justicia, y el perro tiene que unirse a otros superanimales para salvar el día, en una trama que, si bien es previsible y se intuye con bastante antelación cómo va a terminar, alcanza una cierta epicidad, y sin complicarse en exceso la vida, pone a funcionar sus piezas de forma solida y eficaz. Digamos que la película da lo que promete, pero muy bien ensamblado: un canto a la amistad y la superación personal, con mucha monería y humor, y un final de los de abandonar el cine con una sonrisa en los labios.

Francamente contento con ella. 

martes, 30 de agosto de 2022

Cerrado por fiebre

Sofá y manta, deliciosa combinación.

Llevaba bastante tiempo sin ponerme malo, pero estas cosas llegan por sorpresa. Ayer volví del cine (en Barakaldo) dando un paseo, y el camino que pese a ser una buena pateada (8 kilómetros) lo suelo hacer sin esfuerzo, se me hizo bastante cuesta arriba, y hacia la mitad del trayecto ya estaba pidiendo la hora. 

Lo achaqué al cansancio acumulado de las fiestas y el desmontaje, pero cuando me pasé la noche con sueños febriles y estuve sin poderme levantar de la cama hasta las 4 de la tarde, ya me olí que eso muy normal no era. 

Sí pude hacer el esfuerzo de ir hasta la farmacia a por un test Covid, pero por suerte ha dado negativo, así que será otra cosa. Ahora, a reptar por casa un par de días y como nuevo. La putada, que me haya tocado en vacaciones. 

lunes, 29 de agosto de 2022

Desmontaje txoznil

Habíamos ponido una barra ahí.

Ayer a las 23:00 terminaba oficialmente la semana grande 2022, lo que no fue un impedimento para que a las 22:30 yo bajara a la txozna de Moskotarrak, donde estaría más o menos hasta la 1:30. 

¿De fiesta? No. El desmontaje, que es un trabajo duro, pero hay que hacerlo, y siempre se empieza en cuanto se quema la Marijaia, incluso algo antes, que esto da para varias horas entre varias personas. Por  mi parte, la labor fundamentalmente consistió en desmontar parte del suelo, y sobre todo quitar lonas y maderas de la zona de arriba (terminé con pesadillas de tanta brida). También algo en quitar la estructura de la barra y mover algunos hierros pesados. 

Así hasta que el cuerpo dijo "basta" y me retiré a casa, rememorando mis tiempos de ETT.

domingo, 28 de agosto de 2022

Fin de fiesta

 Luciendo corte de pelo.

Domingo por la noche, lo suyo sería comentar el fin de semana, pero igual esta semana no tiene demasiado sentido, ya que entre que empezó el jueves y que han sido fiestas, se difumina un poco todo (no, no hablo de borrachera, que en realidad apenas bebí, e incluso el viernes ni salí). En su lugar, toca hablar un poco de las fiestas en sí, que no las pillaba con demasiadas ganas y, como me lo esperaba, me lo he pasado aceptablemente bien, pero sin emocionarme como sí me emocionaron los regresos de otras cosas (como TdN o en su día el baloncesto). Lo bueno es que no ha habido ningún incidente gordo que me haya salpicado, y además la recaudación en la txozna ha sido muy buena. Si el jueves nos acercábamos a los 10.000 €, ayer rozábamos los 11.000. 

Pero lo mejor, sin duda, es que he podido estar con gente a la que solo veo en esta época del año y que esto ha sido otro paso en el retorno a la normalidad. Marijaia se nos va, volverá dentro de un año. 

viernes, 26 de agosto de 2022

Turno recaudatorio

¿Sería esta aberración la clave del éxito?


Comentaba el otro día el cambio de tendencia de gasto, y cómo las tardes habían adelantado a las noches en recaudación, pero que a veces más que por "mérito" de la tarde era "demérito" de la noche, y que lo que habían crecido las tardes no parecía compensar lo que habían menguado las noches. Sin embargo, ayer que tuvimos turno, se dio especialmente bien la cosa, y es que tuvimos la caja más sustanciosa que recuerdo haber hecho como responsable de turno, ya que a lo tonto a lo tonto nos quedamos cerca de recaudar 10.000 euros (cuando antes de la pandemia una tarde, creo recordar, solía andar por los 6000-7000).

Lo que sí hubo, y mucho, fueron consumiciones pequeñas, de 2-5 euros, pero que a poquitos iban sumando, y había momentos en los que los billetes de 5 y las monedas de euro aparecían por doquier, en un flujo constante.

A ver el sábado, y a ver el balance de fiestas, que tal y como tenemos las cuentas de la comparsa tras dos años sin actividad, falta nos hace.

jueves, 25 de agosto de 2022

Merlí: Sapere aude

Traducción: Atrévete a saber.

Tras el éxito de la serie Merlí, salió este spinoff protagonizado por Pol Rubio (Carlos Cuevas), el arquetipo de alumno malote pero brillante (y por supuesto guapo) que acaba convirtiéndose en el favorito del profesor y arrastra la serie con su carisma hasta convertirse en el verdadero protagonista.

Continuando directamente la serie, Pol decide seguir los pasos de su mentor y se matricula en la facultad de filosofía, donde conocerá a sus nuevos compañeros de aventuras (eróticas y alcohólicas aventuras) y a sus profesores, destacando a la peculiar y conflictiva, aunque genial y atormendada, María Bolaño (María Pujalte).

La serie, básicamente, traslada el esquema de Merlí, y centrándose más en Pol, viene a ser ya no la serie de instituto, sino de universidad, con las preocupaciones existenciles propias de la edad y las fiestas orgiásticas propias del género (todo parecido con la realidad de mis fiestas universitarias es casualidad), aderezando de vez en cuándo con toques de filosofía. 

Algo peor que Merlí, pero no horroriza. A ver qué tal la segunda temporada.

miércoles, 24 de agosto de 2022

Concierto de Boney M

"Boney M".

Como bien sabe cualquiera que me conozca, no soy muy de conciertos, pero aunque hoy me tocaba ir al trabajo, ayer me dejé liar y a las 23:00 estaba en la txozna de Gogorregi, para ver el concierto que se anunciaba de Boney M, aunque obviamente no estaba la formación original, pues Bobby Farrell (a quien sí pude ver en 2008) falleció en 2010. Desconozco si alguna de las cantantes perteneció en algún momento al grupo original.

El reemplazo, sin embargo, lo hacía con bastante gracia y llevaba el ritmo en las piernas. Sabían animas al público, y aunque gastaron toda la traca al principio (entre las primeras cuatro canciones ya estaban las icónicas Daddy Cool y Rasputin), hubo un momento valle en el que cantaron algunas canciones menos conocidas y otras que ni siquiera eran de Boney M (cantaron, por ejemplo, Ritmo de la noche), pero recondujeron la cosa con estilo y cerraron la función con sendos vises de Rasputin y Boney M, con el público viniéndose arriba.

Hora y poco de concierto, ideal para no llegar demasiado tarde a casa y poder madrugar hoy sin sufrimiento.

martes, 23 de agosto de 2022

Vuelta al turno de barra

¡A emborrachar!

Cuando el 24 de agosto de 2019 terminé el turno de barra, nada podía presagiar que tardaría casi 3 años en volver a la txozna para hacer turno.

Pero por fin este año hay fiestas, y ayer hice el primero de tres que me tocan (lunes, jueves y sábado), y aunque luego me lo paso bien, me daba una pereza tremenda.

Lo bueno fue el estar con la gente, algunos a los que prácticamente solo veo en fiestas de Bilbao y también la agradable sensación de normalidad que da esto, y sobre todo que fue un turno sin incidentes desagradables. Lo malo, que la música estaba excesivamente alta y literalmente costaba oír lo que pedía la gente.

En cuanto a recaudación, parece que seguimos con la tendencia que empezó antes de pandemia, de facturar más por la tarde que por la noche (cuando históricamente era al revés), y después de los fuegos, franja tradicionalmente estresante, era ayer de lo más tranquila.

El jueves más.

lunes, 22 de agosto de 2022

¡Nop!

Ojo a la nube.

Jordan Peele es uno de los directores de moda del cine de teror moderno. Me gustó en Déjame salir y tuvo buenas críticas, aunque no la he visto, por Us, así que iba con ciertas ganas a ver esta película, sin tener ni idea de qué iba, pero con un trailer que prometía bastante.

Pues bien, la verdad es que no me ha gustado nada. No me ha convencido su propuesta, en la que mezcla géneros como el terror (ese que llaman ahora "terror elevado"), el western o la fantasía de aventuras, e introduce algunas historias paralelas que no me pareció que sumaran nada especialmente interesante a la película (lo del mono a mí me sobraba por completo) y durante la mayor parte de su metraje se me hacía plomiza, tanto que para cuando por fin se pone interesante, a mí ya me había perdido como espectador. 

Peele se desenvuelve muy bien a la hora de generar atmósferas inquietantes, y aquí lo vuelve a hacer, pero una buena atmósfera, por sí sola, no consigue salvar una película en la que durante gran parte del tiempo no ocurre nada interesante y tampoco tenía nada claro qué es lo que me quería contar. Posiblemente con un poco más de tijera en el metraje se me habría hecho cuando menos más soportable.

domingo, 21 de agosto de 2022

Fin de semana festivo

Se puede ver el brillo en mi mirada. ¿Será la purpurina?

Por muy semana grande que sea, este año no me la he podido coger libre en el trabajo, de modo que hoy es un domingo normal, así que toca hacer lo de los domingos: resumir el fin de semana. 

El viernes no hubo nada especialmente reseñable: por la mañana a trabajar y por la tarde remolonear un poco, hacer la compra, ir al cine y acostarme pronto. 

Algo más de movimiento hubo el sábado, que por la mañana tenía partida de Marvel Champions (pruebo a War Machine, que solo había jugado con el mazo preconstruido cuando salió) y después de comer con la gente de la partida, me retiro a casa, donde vagueo, juego al ordenador y me veo The Road (La carretera) en Filmin.

Luego me junto con mi señora novia y vamos a donde habíamos quedado con el resto de la gente: poteo por Ledesma, cena en el Ein Prosit con un montón de gente que no conocíamos y lo que medio Bilbao llevaba tres años esperando: las txoznas del recinto festivo.

Ahí estamos bailoteando (viendo el brilli-brilli de mi cara no es difícil deducir que en la Pimpi), hasta que a las 4 mis pilas se terminaron, aconsejando una valiente retirada.

Hoy por la mañana nada reseñable, descansar, y por la tarde más cine, yéndome a ver Nop. Y como era en Max Center (el único sitio donde la podía ver en V.O.), aprovecho la vuelta para venirme dando un paseo y quemar parte de la cena de ayer.

Eso ha sido todo. Mañana sesión doble de trabajo; por la mañana en la oficina, por la tarde en la txozna.