martes, 19 de febrero de 2008

No es país para viejos (No country for old men)

Soy el tío que va y mata.

Una pequeña decepción que venía precedida de unas críticas que la ponían de obra maestra para arriba, hablando de un Bardem magistral, con un villano a la altura del mismísimo Lecter, y al final se queda "solo" en buena película.

Es obvio que mi sensación hubiera sido otra bien distinta si no hubiera habido tanta expectativa respecto a la nueva cinta de los Coen (que también admito, no son santo de mi devoción) y no diré en absoluto que la película es mala (no lo es) pero esperaba más de ella.

Es la historia de una persecución, el protagonista (Josh Brolin) tiene algo que el malo (Bardem) quiere, y que no se detendrá ante nada ni nadie con tal de conseguir, sin que le importe dejar un reguero de muertos por el camino, en un juego de cazador-presa que me recordaba en ocasiones, acaso remotamente a la clásica Deliverance.

De fondo está el que probablemente debería ser el personaje más imprtante de la película, Tommy Lee Jones, que interpreta a un envejecido policía, que ve cómo se va haciendo mayor para ciertas cosas y se ve obligado a ser más un espectador que otra cosa.

Este detalle, y así parece indicarlo el título, es la clave de la película, pero o está mal expresado o sinceramente yo no entendí la película, porque me dio la impresión de que quitándole lo más importante (todo el rollito del poli veterano) la película habría sido muy similar, ya que se centra mucho en las aventuras de Brolin y las "travesuras" de Bardem. Y eso hace que la escena final, a modo de moraleja, arranque un enorme "¿ein?" al espectador, que puede salir del cine con la sensación de no haber entendido nada.

En cuanto al malo de la película, mucho se hablaba de la actuación de Bardem, que si era un villano que pasaría a los anales de la Historia del cine, que si estaba a la altura de Darth Vader y Hannibal Lecter... Pues hombre, el personaje mola, y que Bardem es un actorazo lo sabemos todos. Pero no me parece que tenga nada especial. Da miedo y pone cara de loco, pero no veo que sea un personaje particulaemente interesante.

Y para acabar, otro punto negro es que no tenga una banda sonora especialmente llamativa, quedando a veces alguna escena un poco sosa.

Seguramente mi sensación de la película sería otra si no la hubiera visto con el sambenito de "Gran Obra Maestra" pero que los árboles de la decepción no me impidan ver el bosque. ¿es una buena película? Sí. ¿Merece ser vista? Rotundamente.
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