jueves, 28 de febrero de 2008

Una de romonos

¡Era romano!

Lo que sigue es el relato de una partida de rol en vivo que tuve el placer de jugar el año pasado en unas jornadas de Santander, titulada "La última hora de Numancia", en la que adoptábamos el papel de la clase dirigente del extinto enclave soriano, sitiado por los romanos, atenazados por el hambre y la desesperación, y con un ultimátum sobre la mesa: rendición o muerte.

Las opciones son claras: rendirse o morir,¿ pero morir luchando, o destruir la ciudad?

Las alternativas empezaban a surgir, pero la partida va desvariando, pareciendo más una emulación de la película "La vida de Brian", con un elenco de personajes de lo más variopinto, como el rey gagá, la princesita zorrón, Grima lengua de serpiente, el payaso bertsolari, el shamán-tabernero... He de decir que la partida era seria, y que los personajes (Marquino, Albar, Morandro...) están basados en la obra de Cervantes, pero los nombres antiguos es lo que tienen, que dan mucho pie a hacer coñas al respecto.

Pero bueno, estas coñas empiezan pronto cuando entra en juego un jugador como el que interpretó al capitán de la guardia, Morandro, con unas ideas de bombero-torero altamente sorprendentes, como la de hacer un túnel que pase bajo las murallas de la ciudad para atacar a los romanos por la espalda, o su "magistral" idea de negociación trampa, que se resume en "tengo una idea, digamos a los romanos que nos den más tiempo, que en vez de invadirnos hoy nos invadan dentro de 3 días" "Vale, ¿pero por qué iban a aceptar eso? ¡no tenemos NADA que ofrecerles!" "Eh, no seas tan cerrado de mente, el plan es genial, les decimos que si en vez de atacarnos hoy nos atacan dentro de tres días nos rendimos, pero cuando pasen los tres días, ¡no nos rendimos!" Así leído parece difícil de comprender, pero creedme que en directo era peor todavía. "¿Pero a santo de qué nos van a dar 3 días, Morandro? Escipión lo ha dicho bien claro, o nos rendimos hoy o atacan" "Eh, estás encabezonado en lo mismo, lo que hay que hacer es negociar y que nos den una prórroga, y luego la incumplimos" ¡Me parece muy bien, pero no tenemos nada que ofrecerles a cambio de una prórroga, Morandro!" "Bueno, les decimos que les entregamos a 50 de nuestros habitantes como esclavos." "Genial, Morandro, llamemos a Escipión y le decimos Hola, buenas, que mejor en vez de invadir hoy y esclavizarnos a todos, a ver si nos podéis invadir el lunes, que nos pilla mejor, y en vez de esclavizar a todos, mejor solo a 50". Y él seguía erre que erre con su Diplomatia Morandrica.

Otro momento totalmente Monthy Python fue el discurso prorromano, totalmente inspirado en la película.
-¿Por qué criticáis a los romanos? Les acusáis de ser malvados, pero no nos han hecho nada.
-Nos quieren invadir
-dice una voz
-Y esclavizarnos -dice otra.
-Vale, pero además de eso, ¿qué nos han hecho los romanos?
-Arrasar nuestros campos
-Violar a nuestras hijas... e hijos.
-Bien, ¿pero además de eso?
-Esclavizarnos.
-Matarnos de hambre.
-Bien, bien, pero aparte de eso, ¿qué tenéis contra los romanos?
-Hombre, aparte de eso... nada.
-¿Veis cómo los romanos no son tan malos?

Tampoco es cosa de contar cada una de las anécdotas del vivo, que desprovistas de su contexto pierden parte de la gracia, pero no puedo terminar sin rememorar el momento en el que mi personaje, antirromano hasta las cejas, suelta su feroz arenga:

Pueblo de Numancia, mañana Escipión vendrá a parlamentar y exigirá los términos de nuestra rendición. Numancia no es esclava de nadie, y nada tendrán de nosotros los romanos. Les diremos que lucharemos hasta la muerte y les entregaremos el corazón de Escipión envuelto en una patata!

Obviamente, tal sinsentido obedeció a un lamentable lapsus mental, y su efecto fue una estrepitosa sucesión de carcajadas de todos los presentes.

Todo ello sin olvidar esas grandes patadas a la Historia, como hablar de numantinos cristianos... en el siglo II antes de Cristo, o un tal Julio César, por esas mismas fechas.
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