domingo, 25 de julio de 2010

Dejando Shanghai‏



No me extiendo mucho, que me echan del hotel. En resumidas cuentas, anteayer vi la Expo, donde me sentí como un oso panda, un reclamo publicitario más, con el que los turistas locales querían hacerse fotos, ayer shanghaizando un poco, con interminables regateos en chiringuitos para comprar cosas y altos rascacielos.

Hoy, acuario, más rascacielos y bazares, y tren a Tianjin.
Publicar un comentario