lunes, 21 de febrero de 2011

Saw VII (3D)

Hoy en Bricomanía os enseñaremos a hacer vuestra propia máquina de matar gente.

Hay películas que voy a ver el cine pensando "¿por qué hago esto", y Saw VII es un buen exponente de esta categoría. He visto las 6 anteriores, todas ellas en el cine salvo la 6 (por aquello de la censura) y me gustan las primeras, aunque se ve un claro declive que tiene en la 6ª un clarísimo bajonazo, donde la saga trampea sus propias reglas y cae en el absurdo.

Entonces, ¿por qué demonios me he ido a ver la 7, encima en 3D? Friki completista, no hay otra palabra.

Pero bueno, a lo hecho pecho y a comentar la película. Uno espera de Saw VII una sucesión de muertes ridículas, trampas rocambolescas y personajes prescindibles, con casquería a manta y un final pretenciosamente sorpresivo, acompañado de alguna mortal ginkana a la que es sometido el protagonista.

Pues sí. Exactamente eso es Saw VII. Con el norte ya perdido, las piezas dejan de encajar y el universo Saw deja de ser un espacio íntimo de asesinatos sutilmente crueles, en espacios roñosos. Aquí prima el espectáculo, con espectáculo de calle y explosiones incluidas. Nadie explica cómo el malo consigue no emular sino superar a Jigsaw hasta grados ridículos, pero se pasa por el forro sus propias normas; redención y procedimiento. Contando las víctimas puede que sean más las que el malo mata con sus propias manos que las que mata con sus cada vez menos creíbles trampas. Y desde luego bate el record de gente inocente asesinada. ¿No era el legado de Jigsaw castigar a los que lo merecían?

Los efectos especiales no son mucho mejores que el argumento, con mucha hemoglobina y trozos de persona, intestinos bailones y unas leyes de la física aparentemente tan incumplidas como el propio Código Penal. Con la agravante de que en esta película el 3D llega a hacerse insufrible (durante parte de la película me tenía que quitar las gafas para ver algo)

Así y todo, dicho lo malo, que no es poco, esta película aporta alguna cosilla interesante. Habla del "después de" de las víctimas que sobreviven, de su impacto y de algún cabo que cierran, abierto desde la primera película. Aunque me temo que yerra en algún otro asunto de coherencia, como que [puede que me equivoque pero, ¿no saltaba Jigsaw a la fama después de muerto?].

Sin duda un prescindible recital de sangre y vísceras, solo apto para los incondicionales de la saga.
Publicar un comentario